Taberna de Placidín

Taberna de Placidín

Taberna de Placidín es ese rinconcito acogedor en Bo. Luzmela-Mazcuerras, 21, 39509 Mazcuerras, Cantabria, donde te sientes como en casa al instante. Con un menú del día a solo 15€ y raciones a precios bastante buenos, es la opción ideal si buscas una comida sabrosa sin romper la hucha. Aunque en días fríos puede que el comedor se sienta un poco fresco y la tele esté un poco demasiado presente, la variedad de vinos y la excelente cocina hacen que cada visita valga la pena.

Este restaurante es perfecto para disfrutar con familia o amigos, gracias a su ambiente informal y acogedor. La decoración, sencilla pero auténtica, añade un toque especial y ese aire de taberna clásica que todos apreciamos. Además, si tienes un grupo grande o estás con los peques, el jardín amplio es un plus que no puedes dejar pasar. En resumen, si tienes la oportunidad, no dudes en acercarte a Taberna de Placidín; ¡te prometo que no te arrepentirás!

Taberna de Placidín

Restaurante
⭐3,9
225Reseñas
Fotos
Bo. Luzmela-Mazcuerras, 21, 39509 Mazcuerras, Cantabria
942 70 11 58

Horarios Taberna de Placidín

DíaHora
lunes11:00–23:00
martes11:00–23:00
miércoles11:00–23:00
jueves11:00–23:00
viernes11:00–23:00
sábado11:00–23:00
domingo11:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Taberna de Placidín

Dónde se encuentra la Taberna de Placidín

¡Hey, amigos! Si están pensando en dar un salto a Mazcuerras, déjenme contarles sobre la Taberna de Placidín. La primera vez que entré, la verdad que me sorprendió un poco su aspecto exterior; no esperaba mucho, ¡pero la experiencia fue todo un viaje! En serio, la comida casera que tienen aquí es un tesoro escondido. Probé los torreznos, croquetas y un impresionante chuleton de vaca tudanca que estaba de muerte. Sin olvidar esos postres caseros que son un verdadero lujo, como el flan y el arroz con leche. Es cierto que la tarta de queso no brilló tanto, pero, ¿quién puede quejarse de un sitio que tiene postres así?

Ahora, hablemos de las raciones. Algunos pueden deciros que las fotos en la carta son un poco engañosas, y es verdad que no siempre son tan abundantes como parecen. La calidad a veces puede fallar en ciertas partes del menú, así que si pides un “huevo con todo”, esperas un festín y quizás no salga como imaginabas. Pero en general, ¡la comida está buena! Por otro lado, me dijeron que el servicio puede ser algo lento y la camarera no es la más simpática; pero hey, eso pasa en muchos sitios y al final te ríes de las anécdotas.

Si eres de los que buscan picoteo y cervezas, la terraza de Placidín es un lugar muy agradable. Es fresca, sin lujos pero perfecta para un buen rato al aire libre. Además, no se puede ignorar lo bien de precio que es el menú, son solo 15€ y eligen entre raciones que no están nada mal. En cuanto a los horarios, aquí son bastante flexibles, ¡así que no hay excusa para no parar y disfrutar de su ambiente cercano!

## Pero, ¿dónde se encuentra la Taberna de Placidín?

Pues está en Bo. Luzmela-Mazcuerras, 21, 39509 Mazcuerras, Cantabria. Una ubicación bastante accesible, así que si andas por la zona, ¡no dudes en hacer una parada!

Cuál es el precio del menú del día en Taberna de Placidín

Y bueno, como ya te dije, la Taberna de Placidín es un sitio que está muy cerca de donde nos alojábamos, así que decidimos volver dos días seguidos. Ahora, déjame destacar a nuestra camarera. ¡Qué mujer tan simpática y amable! No hay manera de que no te saque una sonrisa con su forma de atender. Es de esas personas que te hacen sentir como en casa, y eso lo agradeces mucho cuando estás de viaje. Pero, la verdad, el resto del equipo podría aprender un par de cosas de su actitud; a veces se notaba que faltaba un poco de ganas en el servicio.

Sobre la comida, es un poco decepcionante. Al principio parece que todo promete, pero los precios son un poco elevados para lo que ofrecen. Tuvimos una experiencia rara un día cuando había un banquete, y la espera se alargó más de lo esperado. Aparentemente, nos ofrecieron unos platos extras, pero al final, esos también nos los cobraron. Y por si fuera poco, el pan cambia de precio más que el clima en Cantabria. Al final de ambos días, pagamos 250€ en total, y, sorpresa, ¡también nos cobraron los chupitos digestivos que nos ofrecieron! Es un detalle que claramente se siente más como un truco que otra cosa.

El ambiente no me pareció gran cosa. No es que esté mal, pero podría ser mucho mejor. El primer día hasta tuvimos que ir nosotros a la barra a pedir que nos cobrasen. ¡En un restaurante! Pero bueno, a pesar de esos 'deslices', la cocina tiene sus puntos altos, como ese clásico cocido montañés que estuvo espectacular, junto con la tarta de queso, que es de esas que necesitas probar sí o sí. En realidad, el menú del día ronda los 20€, pero con todo lo que te cobran por los extras, ni te cuento cómo acaba el total. La verdad es que creo que hay mejores opciones por ahí, ¡pero quién sabe! Tal vez te animes a probarlo, solo por conocer a la camarera.

Ofrecen raciones a buen precio en este restaurante

Y, hablando de la Taberna de Placidín, la verdad es que es un lugar que tiene su encanto. Tiene 4 estrellas y se come bastante bien, lo cual siempre es un plus, ¿no? El ambiente es agradable, perfecto para relajarte y disfrutar, y lo mejor es que los precios no son nada caros. Además, tienes que ver que hay mucho espacio al aire libre, lo que lo hace ideal para disfrutar de un día soleado. Y, por si te preocupa, ¡se aparca genial en la zona!

Sin embargo, tampoco todo es color de rosa. Por un lado, hay opiniones muy variadas. Algunos clientes han tenido experiencias espectaculares, como aquellos que vinieron desde Logroño y se quedaron encantados con la comida casera. Otros, en cambio, comentan que el servicio puede ser un poco frío, como si estuvieras hablando con "diciembre". Pero, bueno, al final lo que importa es la comida, y ahí hay que reconocer que tienen buenas raciones de rabas y esos huevos con chorizo que son toda una delicia.

Si planeas parar un momento para tomar una copa, asegúrate de quedarte un poco más, porque la terraza es maravillosa y tiene un ambiente muy relajado. La camarera, aunque no se explaya mucho, es súper atenta y te puede sugerir platos que se adapten a tu gusto. Así que, si bien el personal puede ser algo parco en palabras, no dudes en que su atención es correcta y cumple con su función.

Y para responder a tu pregunta: sí, ofrecen raciones a buen precio. Si te decides a picar algo, puedes esperar gastar entre 10 y 20 € por persona, así que puedes ir tranquilo si lo que buscas es algo accesible sin sacrificar el sabor. La próxima vez que vayas a Mazcuerras, ¡no dudes en hacer una parada en la Taberna de Placidín! Te prometo que las sensaciones que te lleves serán para repetir.

Es adecuado el lugar para una comida familiar o con amigos

Te digo que Taberna de Placidín es un lugar que ha generado opiniones bastante diversas. Por un lado, hay quienes han tenido experiencias positivas en esta taberna, disfrutando del ambiente rústico y acogedor. Pero, vamos a ser sinceros, la experiencia no siempre es satisfactoria. Ha habido comentarios sobre platos como las alubias que resultaron ser más sosas que un día de lluvia y con ese regusto a que llevaban tiempo hechas. ¡Menuda faena! Y ni hablar de la pasta con tomate, que tuvo un sabor poco agradable. Lo único que se salvó un poco fue el lacón, que estuvo más pasable. La atención del camarero también fue un tema recurrente; parece que alguno de ellos tenía un día complicado, porque se les notaba poco motivados y hasta un poco ausentes.

Aunque hay gente que ha tenido una buena experiencia, como aquella que probó las judías con chorizo, ¡pero esos platos de recalentado son toda una señal de advertencia! Y no quiero olvidar mencionar el tema precios porque, según lo que he oído, la relación calidad-precio se lleva un 3 sobre 10, ¡y eso no se le hace justo a nadie! Más de 80€ por unas raciones escasas, que encima matizan con patatas, no sé yo. Y si eso fuera poco, al pagar te aplican un suplemento extra que no habías visto en la entrada. Pero mira, hay que dar crédito a la camarera que estuvo atenta y amable, así que en medio de todo esto, al menos hay un rayo de sol en el servicio.

Ahora, si decides ir con tu familia o amigos, creo que lo mejor sería tener una mente abierta. Tal vez no es el sitio ideal para una comida tranquila; hay un par de comentarios de gente que sintió que el servicio era frío y distante, lo cual puede poner un poco de mal rollo en una reunión familiar. Y, aunque hay quienes han tenido buenas experiencias, también hay muchos que no lo han pasado tan bien. Así que, si optas por ir, quizás mejor ir con las expectativas bajas, disfrutar de la zona de Mazcuerras y, si la comida no está a la altura, siempre puedes aprovechar para pasear un rato por el pueblo, que, según dicen, es encantador. ¡Estamos hablando de un lugar donde es más fácil hablar del buen paisaje que de la comida!

La taberna tiene un ambiente acogedor

La Taberna de Placidín tiene esa mezcla de encanto rústico que te hace sentir como si viajaras en el tiempo, ¡y vaya que la decoración lo grita! Aunque en mi última visita, tengo que reconocer que las expectativas se desinflaron un poco. En la fachada había carteles de todos los colores anunciando una carta super variada, pero al entrar, ¡menuda decepción! Se acabó la carta y solo había un papel con algunas cosas para picar. No había la mitad de lo que esperábamos y lo que probamos estaba todo hecho en freidora. Fue un poco desastroso, de verdad. La morcilla estaba súper salada y los langostinos parecían de bolsa congelada.

Sin embargo, no todo fue un desastre. En una visita anterior, los platos que probamos, como las rabas y los huevos con chorizo, estaban de vicio. Este lugar puede ser un buen refugio para tapas y disfrutar de un rato agradable si se escoge bien el día. El servicio es familiar y, aunque a veces puede parecer un poco descuidado, hay que reconocer que son amables. ¡Y ni hablar de la terraza! Se está muy a gusto con buena compañía y, si hay música tradicional cántabra por la tarde, la atmósfera se convierte en casi mágica.

Ahora, en cuanto a la pregunta sobre si la taberna tiene un ambiente acogedor, la respuesta es un poco complicada. Por un lado, sí, el espacio tiene ese encanto de taberna de antaño y una buena terraza para relajarse. Por el otro, la falta de cuidado en algunos detalles y ciertos comportamientos de los camareros pueden restarle esa calidez que se busca en un buen lugar. Si vas en fin de semana, parece que la experiencia mejora, pero entre semana puede que no sea la mejor opción. Así que, ¡ya sabes! Si decides aventurarte a la Taberna de Placidín, ve con la mente abierta y elige bien lo que pides.

Cómo es la decoración de Taberna de Placidín

Y bueno, ya que estamos hablando de sitios que valen la pena, tienes que poner a la Taberna de Placidín en tu lista. Es un restaurante de pueblo que ha sabido mantener esa esencia familiar y auténtica. Si vas un día festivo, el menú del día es bastante completo, así que ¡prepárate para una buena comilona! La comida es casera y muy rica y las raciones son grandes, lo que siempre se agradece. Y aunque no hay lujos, no le falta de nada… y lo mejor, el precio es más que razonable. Claro, eso sí, el camarero tiene su carácter, pero al final del día, ¿quién va a un lugar como este esperando un servicio de cinco estrellas?

Si eres de los que disfruta de un buen ambiente, el jardin de la Taberna es perfecto, especialmente si quieres hacer una reunión en grupo con niños. El espacio es amplio y bonito, ideal para disfrutar de una buena comida al aire libre. Si necesitas recordar el clásico “de toda la vida”, aquí lo encontrarás. La calidad/precio es justa y el ambiente es relajado, perfecto para desconectar y disfrutar sin prisas.

Ah, y no puedo dejar de mencionar las rabas que pedí una vez. ¡Estaban buenísimas! Nos pusieron unas patatas para picar que acompañaron a la perfección. De esos lugares que superan tus expectativas, ¿sabes? Y aunque el camarero no sea el más simpático del mundo, la buena comida casera hace que todo valga la pena. Así que no tengas miedo, si solo venimos a disfrutar, ¡esto es para ti!

Ahora, sobre la decoración de la Taberna, te diré que es bastante sencilla y acogedora. No esperes adornos ostentosos ni grandes lujos, pero sí una atmósfera que invita a disfrutar. Hay un toque rustico en el aire y, aunque el lugar sea modesto, tiene su encanto. Puedes sentarte en el jardín y disfrutar de la vista mientras saboreas un buen plato. Un espacio familiar donde todos se sienten bienvenidos. Así que, ¡anímate a visitarla!

Es recomendable visitar Taberna de Placidín en días fríos

Y continúa la aventura en la Taberna de Placidín… ¡Es un lugar muy agradable y tranquilo! La verdad es que es uno de esos sitios donde te sientes en casa de inmediato. Imagínate una tarde de verano con cervezas frías y esa terraza que invoca a quedarte un poco más de lo previsto. El ambiente es el típico de un bar de pueblo, donde no necesitas modernidades ni tonterías de diseño. Aquí lo que importa son los bolos y la buena comida, ¡perfecto para pasar un rato divertido!

En mi última visita, probé el menú del día, que estaba a 15€. ¡Todo delicioso! Comida de temporada sin escatimar en cantidades. Además, la camarera se lleva un 10 por su atención: rápida, amable y siempre con una sonrisa. La única queja que podría haber sería que el precio de algunos platos puede resultar un poco elevado, pero ¿quién no quiere disfrutar de una buena ración de calamares mientras juega a los bolos?

La Taberna también tiene su lado nostálgico con detalles encantadores, como esas granadas de mano y pistolas que decoran el mostrador. Es un sitio de los de antes, donde el sabor y la diversión son la prioridad. Aunque hay opiniones variadas, la mayoría de la gente coincide en que el servicio es decente. Claro, siempre hay alguna excepción, como los que se llevan una mala experiencia y salen diciendo “no vuelvo más”. Pero bueno, para gustos colores, ¿verdad?

Entonces, ¿es recomendable visitar Taberna de Placidín en días fríos? Bueno, aquí te va la realidad: si te animas a ir, la mejor idea es disfrutar de su terraza en compañía de amigos, aunque haga fresquito. Con una mantita y una buena cerveza, la cosa se puede hacer bastante llevadera. Así que, aunque el servicio pueda ser distante a veces, si lo que buscas es un rato agradable, definitivamente lo encontrarás aquí, ¡y siempre habrá una ración lista para acompañarte!

La televisión está presente en el local y afecta el ambiente

Y hablando de la Taberna de Placidín, ¿puedes creer lo que encontramos? Nos decidimos a probar esos huevos con chorizo y, madre mía, ¡menuda bomba! La mezcla con la morcilla y los torreznos es de lo más potente y, para ser sinceros, no decepciona. Y ni hablar de las raciones caseras que tienen; si estás buscando algo rico y barato, este es el lugar ideal. Además, no solo se come bien, el trato del chico que te atiende es realmente majo. Te recibe con una sonrisa y, de gratis, te ofrece patatas y cacahuetes. Y lo mejor de todo, si le pides más, ¡te los rellena sin problemas!

El ambiente es lo que me encanta. Es una taberna de pueblo y un poco de carretera, lo que le da un aire clásico que lo hace especial. La taberna cuenta con una buena bolera donde se puede jugar al bolo palma, ese deporte que es casi un símbolo de Cantabria. Es un plan perfecto si decides ir con amigos; imagina después de una caña, lanzando unos bolos y riendo un rato. También tienen una amplia terraza y un buen aparcamiento, así que es fácil llegar y relajarte en un buen día de sol.

Y vaya que el servicio es ágil; en una ocasión tomamos unos vinos y nos pusieron unas tapas que realmente estaban muy ricas. Todo muy económico, ¡con precios que van de 10 a 20 € por persona! Te aconsejo que no te vayas sin un pincho de tortilla de patatas; está muy bien hecha y es un clásico que no falla. A lo largo de la tarde, la terraza se vuelve el lugar perfecto para disfrutar de esas cervazas en copa helada. Todo esto es lo que hace que la Taberna de Placidín sea muy recomendable.

Ahora, respecto a la televisión, al parecer, sí tienen una en el local, y algunos dicen que a veces está bastante alta. Esto puede quitar un poco de ambiente, ya que más de una vez hemos visto que la música y la tele compiten un poco. Pero si vas con amigos y la conversación fluye, no debería ser un gran problema. Sin embargo, es cierto que algunos la encuentran bastante irregular y sienten que aleja un poco el encanto del lugar. Así que ya sabes, ¡puedes disfrutarlo!

Fotografías Taberna de Placidín

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