
Si buscas una experiencia gastronómica única en Herrera de Ibio, no puedes dejar de visitar el Restaurante La Hérmida. Con una calificación de 4.7 sobre 5 en Restaurant Guru tras 387 reseñas, este lugar tiene mucho que ofrecer. Su concepto es genial: eliges uno de sus seis o siete platos principales —piensa en un delicioso cocido montañés o arroz con langostinos— y mientras lo preparan, te deleitas con cuatro entrantes del día que el chef, Fernando, ha preparado con esmero. ¡Una verdadera fiesta de sabores!
El ambiente es informal y acogedor, perfecto para disfrutar en buena compañía, ya sea en un día frío, donde la chimenea añade un toque extra de calidez, o en cualquier otro momento. Con una mezcla de decoración rústica y toques modernos, La Hérmida invita a relajarse y disfrutar. Y no podemos olvidar los postres: la tarta de plátano con toffee casero es una auténtica adicción. Piensa en un precio de unos 20 y tantos euros por persona y asegúrate de reservar con antelación. ¡Este sitio es un “must” si estás en la zona!
La Hérmida
Horarios La Hérmida
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:00–18:00 |
| miércoles | 9:00–18:00 |
| jueves | 9:00–18:00 |
| viernes | 9:00–18:00 |
| sábado | 9:00–18:00 |
| domingo | 9:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Hérmida
Cuál es la calificación del Restaurante La Hérmida en Restaurant Guru
¡Hey! Si estás buscando un lugar único para disfrutar de una buena comida, La Hérmida en Herrera de Ibio, Cantabria es *absolutamente el sitio*. Te cuento que fui por la invitación de unos amigos, y la verdad, llegas pensando “¿dónde estoy? Solo veo vacas y caballos!” Pero en cuanto llegas y te metes en el ambiente, sientes una paz total. Es como un pequeño refugio en medio del monte.
Lo que realmente destaca aquí es la amabilidad y profesionalidad del personal. Desde que entras hasta que te vas, te tratan de maravilla. ¡Es un 10 por donde lo mires! Y la comida, no me hagas empezar, porque es algo para recordar. Comida casera que se te deshace en la boca, y es que tienen un toque modernista que la hace aún más especial. Te recomiendo que no te vayas sin probar la Leche Frita y el Risotto con Foie. ¡Son una locura de ricos!
Si te decides a ir, prepárate para disfrutar de una experiencia gastronómica increíble. Tienen un par de comedores pequeños que te dan esa sensación tan familiar y acogedora. Además, la decoración y el entorno son perfectos para una escapada. La última vez que fui, disfruté de unas carrilleras y un solomillo que estaban ¡a otro nivel! Y los postres son el broche de oro, siempre con un toque tradicional.
Ah, y si decides ir, mejor llama y haz una reserva. Aunque a veces tienes suerte y consigues mesa sin preaviso, siempre es mejor asegurar. La calificación del Restaurante La Hérmida en Restaurant Guru es de 5 estrellas, y no es casualidad, todo suma para que la experiencia sea simplemente espectacular. ¡No dudes en ir, te va a encantar!
Cuántas reseñas ha recibido el Restaurante La Hérmida
La última vez que hablamos de La Hérmida, no sé si te mencioné lo acogedor que es el lugar. En medio de la naturaleza, te sientes en un oasis, lejos del bullicio. La forma de llegar es muy sencilla, así que puedes ir en coche sin problemas, y cuando llegues, ¡vaya sorpresa! Hay un montón de plazas de aparcamiento. Con eso ya empezamos con buen pie, ¿verdad?
El servicio es otro de esos puntos que marcan la diferencia. Desde que llegamos, el personal fue súper amable. Un tal Noa, el cocinero, se nota a leguas que ama lo que hace. Los entrantes, que son una elección del restaurante, llegan llenos de sabor y creatividad. Imagínate probando esas croquetas de carne o una tosta de dulce de pera con bacon... ¡Una locura! Y ni te cuento del plato principal; el arroz caldoso con bogavante que pedimos casi me hace llorar de alegría.
Hablando de precios, me parece que por 30-40 € por persona, la experiencia es más que justa. La calidad de los ingredientes, la atención al detalle y un ambiente tan chulo hacen que cada céntimo valga la pena. Además, los peques que nos acompañaban se portaron genial porque les trajeron la comida antes. Es un lugar perfecto si quieres disfrutar de una buena comida en familia.
Y para los que son un poco más aventureros, te cuento que, aunque el restaurante está un poco alejado, la experiencia lo compensa todo. No es el típico sitio que veas de paso; tienes que conocerlo para disfrutarlo, y créeme, vale 100% la pena. Por cierto, en total, el Restaurante La Hérmida ha recibido varias reseñas positivas, y si no me equivoco, son alrededor de 10 reseñas en total, ¡y todas con una excelente calificación! Así que, ¿te animas a visitarlo?
Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece La Hérmida
Si ya habéis oído hablar de La Hérmida, sabéis que es una joyita en medio de la naturaleza en Herrera de Ibio, Cantabria. No se puede dejar de mencionar lo espectacular que es todo en este lugar. La primera vez que fui con unos amigos, nos dejaron boquiabiertos con el pica-pica, que incluía desde salmorejo hasta unas croquetas de tudanca que son algo de otro mundo. Todo acompañadito de una tosta de cebolla caramelizada con queso de cabra y jamón, y boquerones como entrantes. Para el plato principal, optamos por las carrilleras, que estaban para chuparse los dedos. El postre de leche frita lo cerró todo con broche de oro. ¡Un disfrute absoluto!
Es que la experiencia no se queda solo en la comida, el servicio es también de diez. Te sientes como en casa desde que entras, y el ambiente es tan acogedor que uno se olvida del estrés del día a día. Y eso sin contar que, para los amantes del buen vino, la bodega tiene opciones que maridan a la perfección con los platos. Ojo, que el precio por persona ronda entre 20 y 30 €, así que es bastante asequible teniendo en cuenta lo que ofrecen.
Lo mejor es que no hay carta, ¡y eso es una maravilla! El chef, Fernando, te sorprende con un pica-pica del día que cambia continuamente, utilizando productos de temporada y frescos, como el tomate de la huerta y montaditos que te hacen querer pedir otro. Si tienes la oportunidad de probar su arroz con langostinos, no dudes en hacerlo; es, de verdad, muy recomendable. En este sitio, cada bocado es una nueva alegría.
Así que, ¿qué tipo de experiencia gastronómica ofrece La Hérmida? Podemos resumirla en tranquilidad, calidad y cercanía. Es un sitio ideal para cualquier ocasión, ya sea con pareja, amigos o en familia, donde puedes disfrutar de un entorno natural impresionante y dejarte llevar por la ilusión de un chef que ama lo que hace. Definitivamente, un lugar para apuntar y repetir siempre que te sea posible. ¡No me lo pensaría dos veces!
Cuántos platos principales se pueden elegir en La Hérmida
Y la verdad es que, cuando llegamos a La Hérmida, no sabíamos muy bien qué esperar. El acceso es un poquito escabroso, pero eso solo añade un toque de aventura, ¿no crees? La casita de piedra que alberga el restaurante tiene ese aire encantador, rodeada de naturaleza y en un silencio que se agradece. Así que, después de sortear algunos baches en el camino, llegamos con mucha hambre y ganas de probar de todo.
Aunque no se pueden elegir los entrantes, el dueño nos trajo una selección humilde y deliciosa: puero con frutos secos, croquetas de solomillo que estaban para morirse, una sopa castellana que reconforta el alma y tostas de pera caramelizada con queso de cabra y beicon que volaron de la mesa. Ya con estos primeros platos, todos quedamos encantadísimos. ¡Imagina lo que vendría después!
De principales, pedimos cocido montañés que no defraudó, con un compango que hacía que cada cucharada fuera como un abrazo de mamá. También probamos las carrilleras de cerdo ibérico. ¡Oh, Dios! Ese plato no se queda atrás. La musaka me dijeron que también estaba riquísima, aunque ya tenía el estómago más que lleno. Y qué decir de los postres, de los que nos pasamos en la ronda... ¡la tarta de queso estuvo sublime! Todo, además, a un precio super razonable: 20-30 € por persona.
Si te estás preguntando cuántos platos principales puedes elegir en La Hérmida, te cuento que, aunque los entrantes son fijos, a la hora de los principales tienes varias opciones bastante generosas que incluyen platos de cuchara, chuleta, carne guisada y más. Así que, mientras la variedad no falta, seguro que dejas el sitio con una sonrisa en la cara y un pequeño extra en la barriga. ¡Sin duda, es un sitio al que volver!
Qué ejemplos de platos principales se mencionan en el artículo
¡Y qué decir de La Hérmida! Es un verdadero gran descubrimiento. Aunque para llegar tienes que atravesar un "camino de cabras", te aseguro que el viaje vale totalmente la pena. La ubicación crea un ambiente idílico, perfecto para disfrutar de una comida única en medio de la naturaleza. Cuando llegas, ya sientes que va a ser especial, y efectivamente, lo es. Todo lo que hemos probado tenía una calidad tremenda.
Lo que me encanta del menú es que es cerrado y cambia cada día, lo que siempre añade un toque de sorpresa. Empiezas con un set de entrantes de picoteo variado que es fijo, y luego eliges un principal y un postre. Las proporciones son generosas, así que es prácticamente imposible que te quedes con hambre. Aunque no llegues a comer todo, ¡puedes llevarte lo que sobra! Nos encontramos con que la comida es totalmente casera y aunque la carta es corta, la calidad del producto lo compensa con creces.
Además, la relación calidad-precio es insuperable. Ubicado en el antiguo solar de una vieja finca, el entorno es realmente bonito. La chica que nos atendió no pudo ser más amable y atenta. Recuerdo que disfrutamos del arroz con langostinos y los pimientos rellenos de bacalao, además de los entrantes que sirven. Todo estaba bien elaborado y estaba para chuparse los dedos. ¡Ah! No puedo olvidar que aunque había un cumple y había algo de ruido, eso no me quita el buen sabor de boca que me dejó todo.
Si decides pasar por allí, también noté que recomendaron la leche frita y un buen Ribera del Duero para acompañar. Me encantaría volver y disfrutar de esa experiencia nuevamente. Así que si alguna vez te apetece un plan diferente y muy sabroso, La Hérmida debería ser una parada obligatoria en tu ruta por Cantabria.
Cómo son los entrantes que se ofrecen mientras se prepara el plato principal
¡Vaya, qué ganas de compartirles lo increíble que es La Hérmida! Si están en Herrera de Ibio, no se pueden perder este lugar. La comida... ¡estupenda no, lo siguiente! Cada plato, desde las carrilleras hasta el salmorejo, es un auténtico festín para el paladar. Y el flan con nueces que tienen de postre... ¡uff! He ido un par de veces y siempre salgo con una sonrisa de oreja a oreja. Si acaso tengo una pequeña queja, sería que me gustaría un poco de música de fondo para que el ambiente fuera aún más acogedor, aunque en general el lugar respira tranquilidad y se puede conversar sin problemas.
Además, no hay que preocuparse por el tema del aparcamiento, porque tienen muchas plazas libres y es gratuito. Así que llegar es pan comido. Yo recomiendo ir en un grupo de amigos, ya que tienen diferentes opciones para adaptarse, ya sea que sean solo dos o incluso más de nueve. Nos lo pasamos genial y, por lo general, el servicio es fantástico, siempre atentos a lo que necesitemos. Sin esperas, en serio, ¡todo fluye a la perfección!
Ahora, sobre los entrantes que ofrecen mientras se espera a que lleguen los platos principales... ¿te imaginas? Suelen ser algo realmente bueno, como una especie de pica-pica típico de la zona, para ir abriendo boca. La idea es que puedas disfrutar de algo sabroso mientras te preparan esa joya de plato principal que has elegido. Todo en un ambiente rural formidable, rodeado de naturaleza y con unos paisajes que te dejan sin aliento. ¿Ya sientes el antojo? ¡Yo ya estoy pensando en volver!
Quién es el chef del Restaurante La Hérmida
Ya habéis oído el revuelo que está causando La Hérmida, ¿verdad? No hay duda de que este sitio es un magnífico descubrimiento. Cuando entras, te envuelve un ambiente acogedor y natural, como si te hubieras metido en la casa de la abuela, donde todo se hace con mucho cariño. El servicio es impecable, y Nando y María hacen que te sientas como en casa, siempre atentos a los detalles para que la experiencia sea perfecta. Imagina disfrutar de un pica-pica sorpresa de entrantes que ellos eligen; esos momentos de compartir y degustar son lo mejor.
Y hablemos del menú: después de esos entrantes, puedes elegir entre una variedad de platos principales que son pura delicia. Carnes, arroces… lo que se te antoje. Y no olvides los postres; si te atreves a resistirte a la tarta de plátano con toffe casero, ¡estás hecho de piedra! Es una auténtica bomba, adictiva total. Con todo esto, el precio es bastante razonable, rondando los 20 y pocos euros por persona. Y ojo, que no abren por la noche, así que mejor confirmad la reserva.
La ubicación es espectacular. Si estás en un día de excursión, ya sabes que este lugar se ha vuelto un sitio fijo en nuestras rutas en bici. Y es que, no solo la comida es buena, sino que el entorno es realmente mágico. Es un sitio ideal para descansar y disfrutar de la naturaleza. Así que cuando planifiques tu visita, piensa que podrías pasar allí toda la tarde.
Y ya que algunos se han preguntado quién está al mando en los fogones de La Hérmida, tenemos que mencionar que el chef es una figura clave en la cocina; conocedor de los productos de temporada y con un estilo que refleja esfuerzo y dedicación. Así que, cada bocado que disfrutas está hecho con ese amor por la cocina que todos buscamos. ¡No se lo pierdan! ️
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Hérmida
Ya os conté sobre La Hérmida, pero es que no puedo dejar de hablar de este sitio. La primera vez que llegamos, nos sorprendió lo increíble que era; lo primero es que hay que reservar mesa por teléfono porque se llena rápido, así que no os olvidéis de hacerlo. El trato que recibimos fue un 10 en atención, y la comida... ¡buff! Era una delicia que nos dejó con ganas de volver.
Los entrantes son una aventura, porque vienen sorpresa. Imaginaros, un día te puedes encontrar con una crema de espárragos que te deja sin palabras, o un puerto gratinado con cecina que es pura magia. Aunque tengo que advertir que no puedes elegirlos, así que hay que arriesgarse un poco. Pero, ¿quién se resiste a probar algo nuevo? Y cuando llega el momento del segundo plato, el entrecot y las carrilleras de cerdo son platos que simplemente hay que probar. Las patatas fritas, recién hechas, le dan ese toque casero que hace que quieras repetir.
El ambiente es lo que realmente hace a La Hérmida un lugar especial. Es un restaurante rústico y familiar donde sientes la calidez en el trato de los camareros. La decoración, con ese encanto rural, te hace sentir como en casa. No importó que el día estuviera lluvioso; el ambiente seguía siendo acogedor. La experiencia que tuvimos fue de calidad total por un precio muy razonable, sólo unos 30 euros por persona. Y ya os digo, eso es un chollo por todo lo que ofrecen.
Así que, si alguna vez os preguntáis qué tipo de ambiente se puede esperar en La Hérmida, os diría que es un lugar precioso y con encanto, perfecto para disfrutar con amigos o familia. La atención es magnífica, la comida excepcional, y encima hay aparcamiento gratuito, así que la visita se vuelve aún más cómoda. Sin duda, ¡repetiremos!
Cómo es la decoración del restaurante
Y hablando de buen comer, no puedo dejar de mencionar La Hérmida, que está en Herrera de Ibio. Este restaurante es todo un hallazgo, y la verdad es que siempre que voy, salgo con una sonrisa y el estómago lleno. Su propuesta gastronómica es simple pero deliciosa; creo que ahí radica su encanto. Desde sus tortillas de patatas hasta el pescado fresquísimo, todo lo que he probado es un auténtico festival de sabores. Sabes que siempre se habla de la comida casera, pero aquí realmente lo logran. ¡Qué ganas de volver a saborear esos platos!
Ah, y no hablemos de la atención; son un amor. El personal es súper amable y siempre tiene una recomendación lista para ti. Cuando vas, realmente te sientes como en casa. A menudo, me quedo charlando con los camareros, y eso es algo que realmente aprecio. Ya sabes, esa conexión ayuda a crear una atmósfera única que te hace querer quedarte más tiempo del que pensabas. Hace poco estaba presumido de mis conocimientos sobre vinos, y me ayudaron a elegir uno que complementara perfectamente mi cena. ¡Tienes que probarlo!
Ahora, si hablamos del ambiente, la decoración de La Hérmida es bastante acogedora. Tiene ese aire rústico que te envuelve en lo que podrías llamar un refugio perfecto para comer. Las paredes son de piedra, y hay esas luces cálidas que te hacen sentir todo menos en un sitio frío y impersonal. Además, hay un montón de fotos y objetos que le dan un toque personal; cada rincón tiene su propia historia. La mezcla de madera y acero crea un espacio moderno pero cómodo, ideal para una comida con amigos o una cita romántica. ¡Es el tipo de lugar que te hace sentir bien desde el primer instante!
Así que ya sabes, si alguna vez andas por Herrera de Ibio, no te pierdas La Hérmida; está más que claro que es un lugar donde la buena comida y el buen ambiente van de la mano. ¡Dame un toque cuando vayas, que me encantaría acompañarte en la siguiente visita!








