
El Balneario de La Concha es el lugar perfecto para disfrutar de una comida deliciosa justo al lado de la playa de El Sardinero. Este restaurante se encuentra en la Avenida de la Reina Victoria, 46, Planta -1, a escasos metros de la Campa de la Magdalena. Con una decoración minimalista y amplios ventanales, el espacio se vuelve elegante y acogedor, ideal para que disfrutes de las espectaculares vistas del mar Cantábrico mientras saboreas lo mejor de la cocina mediterránea.
En el menú, encontrarás delicias como la pata de pulpo a la plancha, zamburiñas y alcachofas confitadas, todas elaboradas con ingredientes locales de alta calidad. Ya sea que estés planeando una cena especial, una reunión o simplemente quieras darte un capricho, aquí tienes el entorno perfecto. Así que, lánzate a vivir una experiencia gastronómica única en el Balneario de La Concha y déjate llevar por los sabores auténticos de la región.
Horarios Balneario de La Concha
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:30–23:00 |
| martes | 8:30–23:00 |
| miércoles | 8:30–23:00 |
| jueves | 8:30–23:00 |
| viernes | 8:30–23:00 |
| sábado | 8:30–23:00 |
| domingo | 8:30–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Balneario de La Concha
Dónde se encuentra el Balneario de La Concha
¡Hey! Si algún día te encuentras en Santander, tienes que visitar el Balneario de La Concha. La experiencia cenando allí es simplemente espectacular. Imagínate, cenamos mientras disfrutamos de unas vistas impresionantes al mar. Las tres plantas del local ofrecen ambientes diferentes, pero nosotros nos quedamos en la segunda, ya que en la terraza de arriba no había mesa con vista (¡ya volveremos para eso!). Y sí, si buscas un sitio donde relajarte y probar deliciosa comida, este es tu lugar.
Hablemos de la comida porque es un tema serio. Pedimos unos tacotes de solomillo de Tudanca que estaban de muerte. Las raciones son más que adecuadas, y la relación calidad-precio es excelente; por unos 40-50€ por persona, sales más que satisfecho. La atención también es digna de cinco estrellas: el personal fue super amable y transmitió un ambiente de buen rollo. ¡Incluso los cócteles estaban a otro nivel! El mojito de fresa fue un triunfo total, pero dejémoslo claro, el café definitivamente revela la calidad de los ingredientes.
El ambiente en el Balneario es demasiado acogedor, tranquilo, con buena música, y aunque los precios son un poco altos, ¡realmente vale cada euro! A veces es difícil aparcar en la zona, pero hay opciones de aparcamiento gratuito cerca. Y si vas con niños, no te preocupes, es un espacio que admite a toda la familia.
Ahora, para los que se preguntan ¿dónde está el Balneario de La Concha? Pues está en la Av de la Reina Victoria, 46, Planta -1, 39005 Santander, Cantabria. Así que cuando estés por ahí, no dudes en pasar a degustar una cena y disfrutar de esas vistas que te dejarán sin aliento. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Y ahí estaba yo, sentado en el Balneario de La Concha, con su decoración tan cuidada y ese ambiente relajante que te hace sentir que estás en lo mejor de lo mejor. La playa de La Concha se despliega justo ante tus ojos, brindando unas vistas que son verdaderamente espectaculares. La atención que recibimos fue, en general, muy profesional y amigable, gracias a esas dos camareras que nos hicieron sentir como en casa. Sin embargo, el tipo que parecía ser el encargado no estaba en su mejor día, por decirlo de alguna manera. Nos recibió con un poco de desgana, apenas sin mirarnos, mientras seguía en la conversación con una de las camareras. Un detalle que, a decir verdad, no encajaba con el resto del servicio.
Pasando a la parte realmente importante: la comida. Las alcachofas confitadas fueron una sorpresa total, sobresaliendo del resto de los platos que, lamentablemente, no cumplieron con las expectativas que uno tiene cuando se encuentra en un lugar tan bonito. Teniendo en cuenta el ambiente y el fantástico entorno, esperábamos una experiencia culinaria a la altura y, desafortunadamente, no fue así. Pero no todo está perdido, porque parece que tienen un gran potencial. Ojalá que la cocina logre alcanzar el nivel impresionante del espacio y el servicio, porque de verdad valdría la pena regresar. Así que, aunque salí con un sabor agridulce, estoy seguro de que volveremos en el futuro.
Pero antes de finalizar, no puedo dejar de mencionar el maravilloso desayuno que también probamos aquí. Si bien a la cena le faltó un poco, ese desayuno healthy con tostadas de aguacate y queso feta, acompañado de un café riquísimo y un zumo de naranja, es digno de mención. Es realmente el tipo de experiencia que mereces disfrutar con vistas a la playa en un lugar que sumamente recomendable.
Por cierto, si te estás preguntando, el Balneario de La Concha está en la Av de la Reina Victoria, 46, Planta -1, 39005 Santander, Cantabria. No te lo pierdas la próxima vez que andes por la zona y anímate a echar un vistazo. ¡La vista y el ambiente son un lujo!
Qué tipo de cocina se ofrece en el Balneario de La Concha
Y siguiendo con nuestra charla sobre el Balneario de La Concha, no puedo dejar de mencionar lo romántico que resulta este lugar. Ya sabes, esas cenas con bonita música de fondo, disfrutando de las espectaculares vistas al mar... Un rinconcito bien tranquilo, encima de una playita, perfecto para escapar del ajetreo del centro de Santander. Aunque esté cerquita del bullicio, aquí parece que el tiempo se detiene. Si buscas un sitio donde desconectar, este lo tiene todo: buen servicio, un ambiente agradable y una atención al cliente que es digna de mencionar. No es sorpresa que repitamos, ¡siempre hay algo nuevo en el menú que nos sorprende!
Hablando de comida, ¡no te puedes perder las rabas de calamar fresco! Es de esos platos que realmente te hacen sentir que estás disfrutando de la costa. Las raciones son generosas y el precio está muy bien, entre 20 y 30 € por persona, lo cual está genial para lo que ofrecen. ¿Y el desayuno? Si te va empezar bien el día, la tortilla de atún es todo un must. En serio, hazme caso, las vistas mientras disfrutas de tu café son inmejorables. Y aunque pueda haber días con un poco más de caos en el servicio, ¡la comida merece la pena!
Aunque hay que tener cuidado, ya que algunos comentarios han mencionado ciertos problemas con alérgicos, lo cual es algo que deberían mejorar. Pero no te preocupes, en general la experiencia a la que asistes es buena. Aquí se sirve comida mediterránea, con toques de buen sabor y un ambiente relajado, ideal para cualquier ocasión, ya sea desayunar, tapear o cenar. Así que ya sabes, si estás en Santander y buscas una experiencia foodie de calidad, este balneario es una opción que no defrauda.
Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú
Y ya te digo, el balneario de La Concha es de las mejores experiencias costeras que puedes tener en Santander. Desde que llegas, la vista te deja sin aliento. Te sientas y no sabes si primero deleitarte con el paisaje que te ofrecen los enormes ventanales, o ponerte a disfrutar de la comida. ¡Es todo un espectáculo! Y hablando de eso, la atención que recibimos fue de 10. Todo el personal, siempre con una sonrisa en la cara y súper atentos a cualquier necesidad. Te hace sentir como en casa, pero con el lujo de estar comiendo frente al mar.
Hablando de la comida, ¡vaya festín! Pedimos un montón de cosas para probar y todo fue espectacular. Por ejemplo, las alcachofas confitadas, que son la estrella de la casa; se notó que han pasado 4 horas cocinándose a fuego lento, un manjar. También probé las rabas de calamar fresco con alioli de tinta de cachón, que estaban de chuparse los dedos. Y no te cuento del arroz negro de cachón, que venía con alioli de ajo negro, una combinación que realmente te transporta a la costa.
No se puede olvidar el toque especial del vermut. Un “Siderit de Cantabria” es la elección perfecta para acompañar ese banquete. Me encantó que todo el menú está alineado con ese sabor del mar, algo que realmente aprecio cuando estoy en un lugar costero como este. Y claro, si tienes un espacio para el postre, la tarta Cántabra de queso y la torrija templada de sobao paisego son sabores que definitivamente no puedes dejar pasar. Te aseguro que saldrás de allí con una sonrisa en la cara y unos buenos recuerdos gastronómicos.
Así que, y para resumir, en su menú destacan platos como las rabas de calamar, el tartar de tomate de temporada, las croquetas de jamón ibérico, el arroz negro de cachón, y por supuesto, las alcachofas confitadas que son un must. No sé tú, pero a mí me están dando ganas de volver solo de pensarlo. ¡No dejes de venir, lo disfrutarás a mil!
Cuál es el ambiente del restaurante
Y ya que estamos en el tema del Balneario de La Concha, no puedo dejar de comentar el restaurante que tienen en Avenida de la Reina Victoria, 46, Planta -1, 39005 Santander. A ver, hay cosas que me han encantado, pero otras que me han dejado un poco... ¿decepcionado? Por un lado, la ubicación es perfecta. Tienes unas vistas increíbles de la playa del Sardinero que hacen que la experiencia valga la pena, aunque es verdad que la relación calidad-precio no es la mejor. ¿Quién pensaría que un arroz meloso podría saber tan salado y con un sabor casi industrial? Puede que algunos platos sean vistosos, pero al final te quedas con la sensación de que te han cobrado una cantidad desorbitada por algo que no aporta mucho.
La última vez que fui, tardamos unos 15 minutos en ser atendidos y no te voy a mentir, fue un poco desesperante. Pero cuando llegó la comida, todo cambió. Nos pusimos las botas con unos torreznos y unas gambas al ajillo que estaban para chuparse los dedos. El entrecot trinchado también estaba muy bueno, y tengo que mencionar esa tarta de queso y brownie al final, un auténtico festín. Para el niño, un menú infantil de pasta boloñesa que le encantó. Y todo esto por 125€, una cuenta más que aceptable considerando lo comido. Además, el servicio fue genial, siempre atentos y preguntando si todo estaba bien.
Sin duda, lo que más resalta de este sitio es el ambiente. Es moderno, acogedor, y está muy limpio. El personal es súper amable, siempre con una sonrisa, y te hacen sentir como en casa desde que entras. Hay un ventanal impresionante que no solo aporta luz al lugar, sino que también te regala unas vistas espectaculares al mar. Así que, si te preguntas cuál es el ambiente del restaurante, te diría que es relajado y cómodo, el tipo de lugar al que vuelves no solo por la comida (aunque hay platos excelentes) sino por esa conexión con el mar que te hace sentir de vacaciones. Definitivamente, lo recomendaría para una cena con vistas, aunque ajusta tus expectativas con algunos platos.
Hay vistas al mar desde el Balneario de La Concha
Y después de haber probado el Balneario de La Concha, no puedo dejar de hablar de la experiencia que tuvimos. Decidimos ir a la sección de comida mediterránea, que nos habían recomendado a muerte. ¡Y vaya que no decepcionó! La vista al mar mientras degustabas la comida era simplemente espléndida. Aunque, si soy sincero, hubo un pequeño detalle que me incomodó: algunas mesas tenían una banca sin respaldo. ¡Eso no lo esperaba! Con esas vistas, lo último que querías era sentirte un poco incómodo. Pero bueno, eso no le quita el buen rollo a la experiencia.
Hablando de la comida, el menú de arroces es lo que realmente se roba el protagonismo aquí. Pedimos el arroz a banda, que, sinceramente, ¡era mucho para nosotros cuatro! Teníamos bastante de esos entrantes iniciales, como el pastel de merluza y una ensalada deliciosa. La cantidad era tan generosa que podrías compartir el arroz entre tres sin problemas. Además, esa pequeña tapa de salmorejo que te ponen mientras esperas es un detallazo. Por supuesto, estamos pagando un poco más por el sitio y el servicio, pero la calidad y cantidad de la comida lo valen. Eso sí, puede que el precio ande entre 30 y 40€ por persona, pero hay que considerarlo como una inversión en una buena experiencia.
De hecho, la atención del personal fue bastante buena, aunque la espera entre los entrantes y el arroz fue un poco larga, casi media hora. Al final, el ambiente y las vistas compensan esa espera, estoy seguro de que volveremos. Es un lugar muy agradable para venir con amigos o en familia; los niños son bienvenidos y se nota que se esmeran en el servicio.
Ahora, volviendo al tema de las famosas vistas, sí, definitivamente hay vistas al mar desde el Balneario de La Concha. Es parte del encanto que hace que la visita sea aún más especial. No hay nada como disfrutar de una buena comida con esa panorámica del Sardinero, así que, si algún día te decides a visitarlo, ¡no dudes en disfrutarlo al máximo! Ah, y un consejo: mejor ir en taxi o transporte público, porque encontrar aparcamiento allí puede ser toda una odisea.
Qué tipo de decoración tiene el local
Y bueno, ahí estaba yo, escuchando las historias de los amigos sobre sus experiencias en el Balneario de La Concha, justo en Av de la Reina Victoria, 46, Planta -1, 39005 Santander. Así que decidimos darle una oportunidad. Al llegar, una chica rubia con tatuajes nos colocó en la barra, a pesar de que algunas mesas estaban libres, pero entiendo que esto puede pasar. No hay cosa más frustrante que esperar la comida cuando tienes hambre, y en este caso, el servicio fue más lento que un domingo por la tarde. Tuvimos que estar reclamando entre plato y plato, cosa que no ayuda a mantener el ánimo, ¿verdad? La comida estaba decente, eso sí, pero el trato... bueno, mejor hablemos de otra cosa.
Por otro lado, hay quienes dicen que se puede disfrutar de una experiencia espectacular. Recuerdo haber leído reseñas donde la gente alababa el desayuno con vistas al Cantábrico. Imagínate, una tortilla que estaba de 10 y un café que dejó a más de uno encantado. Algunos incluso mencionaron que el lugar es pet-friendly, eso significa que puedes llevar a tu peludo a disfrutar del ambiente. ¡Eso es un + para quienes tienen compañía perruna! La atención a veces es dorada, y hay quienes lo han vivido en carne propia, al punto de sentir que cuidaron incluso de las alergias alimentarias de sus hijos. ¡Eso me parece un gran detalle!
Y luego están los que entran de casualidad y se encuentran con el restaurante, ¡qué suerte! Lo repiten al día siguiente. La amabilidad del personal también se menciona, y el factor rapidez siempre es un punto a favor. Las alcachofas son la estrella del lugar, o al menos eso dicen muchos, y con razón, ¿no? Apuntarlas en la lista de "imperdibles".
En cuanto a la decoración, el local tiene ese estilo desenfadado que muchos buscan en un restaurante de playa. Imagínate un ambiente luminoso con toques modernos, pero sin perder ese aire acogedor que invita a relajarte y quedarte a disfrutar de la vista. ¡Eso sí que es perfecto para una buena comida o un rico café con el sonido del mar de fondo!
El restaurante utiliza ingredientes locales
Y después de disfrutar de un día de sol y playa en el Balneario de La Concha, un buen plan es acercarse al restaurante que te mencioné. Está en la Avenida de la Reina Victoria, 46, Planta -1, 39005 Santander. A solo unos pasos del agua, es el sitio perfecto para relajarte y recargar energías. En cuanto entres, la decoración te atrapa con su aire moderno, pero acogedor. Es ideal para charlar a gusto con tus amigos o disfrutar de una cita especial.
La carta es un verdadero festival de sabores. Si te gusta el marisco, deberías probar las almejas a la marinera o los calamares fritos, ¡son un manjar! Y para los que no son tan amantes del mar, siempre tienen opciones vegetarianas y algunas carnes deliciosas. Te aseguro que después de un par de platos, ¡no podrás resistirte a pedir un postre! Su tarta de queso es legendaria, así que guarda algo de espacio.
Y lo mejor de todo, este lugar tiene un fuerte compromiso con la gastronomía local. Utilizan ingredientes frescos y de calidad de la región, así que sí, ¡los productos son en su mayoría locales! Esto significa que disfrutarás de sabores auténticos de Cantabria en cada bocado. Así que, la próxima vez que estés por la zona, ya sabes a dónde ir para comer algo rico y bien hecho.








