
En el corazón de Santander, en la Calle Burgos, 32, se encuentra el Restaurante El Castellano, un lugar que combina lo mejor de la cocina tradicional con toques renovados. Situado en una zona peatonal, ofrece una amplia terraza ideal para disfrutar de una comida al aire libre. Aquí podrás saborear especialidades como sus renomados guisos de puchero y el exclusivo Jamón Joselito, todo en un ambiente acogedor y con un servicio amable que te hará sentir como en casa.
Este restaurante no solo es conocido por su calidad, sino también por su menú variado, que incluye opciones para picar, carnes y pescados frescos. Con más de 1700 reseñas en Restaurant Guru y una calificación de 3.8 sobre 5, El Castellano es definitivamente un lugar que no te decepcionará. Además, si necesitas aparcamiento, hay un subterráneo cercano en la Plaza de Numancia. Así que, si pasas por Santander, no dudes en hacer una parada aquí; ¡no te lo vas a querer perder!
Restaurante El Castellano
Horarios Restaurante El Castellano
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 9:00–23:00 |
| sábado | 9:00–23:00 |
| domingo | 9:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Castellano
Dónde se encuentra el Restaurante El Castellano
Si estás buscando un lugar que te deje maravillado, te tengo que hablar de Restaurante El Castellano. La otra tarde, mi amigo y yo, que en un principio íbamos tras un helado, nos encontramos con un ambiente que nos dio ganas de quedarnos a comer. Desde la calle, el interior acogedor nos llamó tanto la atención que decidimos entrar, ¡y vaya que fue una revelación! El lugar tiene un personal super agradable, un servicio rapidísimo y, lo mejor de todo, ¡las sillas son cómodas! Eso es clave, por si te quieres quedar un rato disfrutando de sus delicias.
Te cuento que, aunque el menú del día ronda los 16€ y te incluye primero, segundo, postre/café y bebida, merece la pena. No te pierdas los caracoles de temporada con su salsa de almendras o las rabitas, perfectas para un aperitivo. Si vas, asegúrate de dejar sitio para su famosa tarta de manzana o su tarta de queso, que tiene un toque de queso Picón que la hace única. Todo esto lo disfrutamos en un ambiente agradable y limpio, ¡y no se siente para nada apretado!
En cuanto al servicio, tengo que admitir que nos trataron de maravilla. De hecho, hasta nos quedamos bastante más tiempo del planeado, y nadie nos apresuró. ¡Incluso cuando llegamos más tarde de lo habitual, como a las 3 y media, nos atendieron de maravilla! Eso nos hizo sentir bienvenidos, algo que no siempre sucede en otros lugares. Además, si te preocupa el aparcamiento, hay muchas plazas libres, aunque hay que pagar. Y no temas si necesitas acceso para sillas de ruedas porque es totalmente accesible.
Entonces, ¿dónde se encuentra el Restaurante El Castellano? Lo ubicas en C. Burgos, 32, 39008 Santander, Cantabria. ¡Dale una oportunidad y no te arrepentirás!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
La verdad es que cuando mis padres nos recomendaron El Castellano, no teníamos ni idea de lo que nos estábamos perdiendo. Este sitio, en C. Burgos, 32, 39008 Santander, es simplemente genial. Aunque el ambiente dentro es bastante acogedor, decidimos disfrutar de la gran terraza. ¡Qué acierto! El clima estaba perfecto y la experiencia se volvió aún más agradable. Pedimos el menú del día; empezamos con un cocido montañés que estaba para chuparse los dedos, y de segundo, compartimos huevos con patatas y jamón y una hamburguesa de carne de vaca. ¡Todo estaba espectacular! Y, por supuesto, no podíamos dejar pasar el momento del postre: una tarta de queso y un flan que merecen un aplauso. Ah, y no olvidemos el café con leche, que puedes pedir mediano o grande. ¡Perfecto para rematar la comilona!
Lo mejor de todo es la calidad de la comida. El cocido era muy sabroso, el jamón de paleta, ¡uff!, exquisito, y la tarta de queso, bueno, es que no creo que haya otra mejor en toda Santander. Si decides pedir vino, te traen la botella completa, lo que ya es una gran ventaja. Y no puedo dejar de mencionar al personal; los camareros son súper simpáticos y atentos, siempre dispuestos a ayudarte. Se crea un ambiente tan agradable que uno se siente como en casa, y esto definitivamente lo recomendaría al 100%. ¡Estamos seguros de que volveremos!
Hablando de nuestra experiencia en Santander, estuvimos cuatro días explorando los alrededores, incluso fuimos a Bilbao, pero para nosotros, volver a El Castellano fue lo mejor del viaje. Es sin duda donde encontramos la mejor tarta de queso; ¡tuvimos que repetir varias veces! Cada plato que vimos pasar tenía una pinta increíble, y todo lo que probamos fue de 10. Así que, si están buscando un buen lugar para comer, no se lo piensen dos veces. También les aconsejo que hagan una reserva, especialmente si quieren una mesa en la terraza. Aunque se escucha algo de ruido por los mariachis de la calle, eso solo aporta un toque más auténtico a la experiencia.
Para cerrar, la dirección exacta del restaurante es C. Burgos, 32, 39008 Santander, Cantabria. Si estás por la zona, no dudes en pasarte. ¡Te prometo que no te arrepentirás!
Qué tipo de cocina ofrece El Castellano
Y hablando de El Castellano, no puedo evitar contarte lo que he escuchado últimamente. Ha habido algunas críticas que han hecho eco por ahí, sobre todo con la nueva dueña, Kristina. Me contaron que el trato hacia el personal, especialmente hacia un joven camarero, ha sido bastante malo; hasta llamó a la policía. Es una pena, porque a veces, lo que se siente en un lugar puede cambiar drásticamente con la administración. La verdad, es una lástima que un lugar que podría ser un buen punto de encuentro tenga problemas internos que lo afectan.
Ahora, haciendo un giro hacia lo que a la mayoría nos importa: la comida. Si hablamos de precios, dicen que están bastante bien, aunque solo ofrecen Amstel tostada para beber. No obstante, se puede disfrutar de un buen brunch por entre 1 y 10 euros. El ambiente en sí tiene su encanto, con una decoración cuidada y un comedor cómodo. Aunque, vaya, los baños están al lado del comedor en el primer piso, ¡siempre hay que considerar eso!
Pero si hay algo que resaltar de El Castellano es que, cuando se trata de comida, muchos parecen estar de acuerdo en que la experiencia puede variar. Hay quienes disfrutan de platos típicos cántabros con cocido lebaniego y esa famosa tarta de queso que ha hecho que algunos repitan su visita sin dudarlo. La atención también parece ser bastante amable y cercana, ¡y eso siempre suma! Especialmente cuando hay alguien como Carmen al mando, que realmente se preocupa por el servicio.
Si te preguntas qué tipo de cocina ofrece El Castellano, la respuesta parece ser un alegre festín de platos autóctonos cántabros. Desde un sabroso cocido lebaniego hasta opciones más elaboradas como croquetas de jamón y ensaladas frescas. Además, cuentan con menús diarios que hacen que el lugar sea una opción popular para aquellos que quieren disfrutar de comida casera sin romper el banco. En fin, es un lugar con su encanto y algunas peculiaridades que definitivamente merecen ser exploradas. ¡Tal vez deberías darle otra oportunidad y ver por ti mismo cómo ha cambiado!
Hay opciones para comer al aire libre en el restaurante
Te acuerdas de esa vez que hablábamos de restaurantes en Santander y descubrimos el Restaurante El Castellano? Pues déjame contarte, porque la experiencia fue de lo más grata. Este restaurante, ubicado en C. Burgos, 32, es un lugar ideal para disfrutar de una buena comida. Tienen una terraza genial donde se puede comer al aire libre, lo que siempre es un plus, sobre todo con el solcito de la costa cantábrica. Las raciones son más que generosas y, si lo que buscas es un buen plato típico, el cocido montañés que preparan es todo un acierto.
La verdad es que el menú del día es una opción bastante interesante. Por unos 10-20 €, puedes disfrutar de un primer plato que incluye una sabrosa sopa, seguido por ese cocido que no puedes dejar pasar. Te aseguro que saldrás más que satisfecho. Además, la atención de los camareros es realmente fenomenal; están siempre atentos a cualquier detalle y hacen que la experiencia sea aún más disfrutable.
Hablando de platos, no puedes irte sin probar sus tartas caseras, sobre todo la de cereza y la de pera, ¡son una delicia! Un lugar con buena relación calidad-precio y, aunque sea algo complicado aparcar por la zona, hay opciones de estacionamiento de pago cerca. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una experiencia agradable con buena comida casera y un servicio de 10, el Castellano es el sitio ideal.
Y sí, definitivamente hay opciones para comer al aire libre en el restaurante. La terraza es muy cómoda, perfecta si vas con niños o simplemente quieres disfrutar del ambiente exterior. Si tienes la oportunidad, haz una reserva, sobre todo si planeas ir en fin de semana, ya que se llena bastante. ¡No te arrepentirás!
Cuáles son algunas de las especialidades que se pueden probar en El Castellano
Ya te conté lo que pensamos al salir de El Castellano, y mira que tenía ganas de que nuestro regreso a ese restaurante de Santander fuera un buen recuerdo. Pero, en vez de eso, acabamos con dos platos de pollo crudo que, sinceramente, no entiendo cómo llegaron a la mesa. Y eso no es todo, porque al pedir croquetas y tres menús, nos llevamos otra sorpresa: el agua y el pan nos los cobraron por separado. ¡Una tomadura de pelo total! Además, alubias duras y unas albóndigas tan rojas que parecían más un oscuro misterio, y no la comida que esperaba. La verdad, la próxima vez que quiera un buen pollo con patatas, buscaré en otro lado.
En contraposición a todo esto, tienes otro restaurante donde la experiencia es de 10. Comida típica de la zona, atención personalizada y a un precio más que razonable. La camarera, Carmen, fue un encanto total, y eso siempre cuenta, ¿verdad? Me alegra ver que hay lugares que todavía saben brindar un buen trato y una rica comida. Lo mejor es que, aunque no soy de dejar muchas reseñas, esta vale la pena contarla porque realmente merece más reconocimiento.
Y si hablamos de recomendaciones, no puedo dejar de mencionar ese cocido montañés que parece ser la especialidad en El Castellano. Se dice que son buenos en platos de cuchara, carnes y embutidos. Aún con la decepción de mi última visita, sé que hay gente que ha tenido buenas experiencias y lo sugieren. Dicen que el cocido lebaniego es otra opción a considerar, aunque a mí no me salió tan bien la jugada. El precio del menú diario puede parecer alto, pero si la calidad acompañara, seguro que valdría la pena. En fin, hay que tener cuidado al elegir dónde comer, ¿no?
Qué es el Jamón Joselito, y por qué es exclusivo en este restaurante
Y hablando del Restaurante El Castellano, no puedo dejar de comentar lo mucho que ha mejorado desde que ha cambiado de dirección. La verdad es que es un lugar que siempre ha tenido su encanto, pero ahora se nota la mano de la nueva dirección en todo, desde la calidad de la materia prima hasta la variedad de la carta. El otro día probé unos garbanzos con espinacas y bacalao que estaban simplemente exquisitos. Lo mejor de todo es que cuentas con el mismo personal de siempre, esos que ya conocen tus gustos y te hacen sentir como en casa.
Si estás pensando en un plan sencillo y sin complicaciones, el menú de fin de semana a 18€ es una opción que puede funcionar, aunque yo diría que la calidad a veces flaquea un poco. Recuerdo que comí unas albóndigas de carne de Cantabria que estaban buenas, pero sin la salsa no entraban. Eso sí, las torrijas de postre son un must, ¡nunca faltan en mi pedido!
La cocina regional siempre ha sido su fuerte, y eso se sigue notando. Aquí puedes encontrar platos típicos de la zona, y no te engañaré, los precios son bastante razonables, rondando entre 20-30€ por persona. Personalmente, te recomiendo que no te vayas sin probar el pastel de cabracho y, por supuesto, esas ricas rabas de calamar que son un clásico. Ah, y no me puedo olvidar de mencionar la tarta de queso, ¡es espectacular!
Y bueno, sobre el Jamón Joselito, déjame decirte que es un auténtico lujo tenerlo en este restaurante. Este jamón es considerado uno de los mejores del mundo, y su exclusividad aquí radica en que proviene de cerdos de raza ibérica que se alimentan de bellotas en un entorno ideal. Es una delicia que no puedes dejar de probar, y que, con la atención estupenda del personal, se convierte en una experiencia memorable. ¡Atrévete a probarlo en tu próxima visita a El Castellano!








