
Si estás buscando un lugar acogedor para disfrutar de una buena comida en Barrio Dosamante, 4, 39572 Pesaguero-La Parte, no busques más, porque Venta Viñona es tu sitio. Con un ambiente que mezcla tradición y comodidad, aquí tienes la oportunidad de probar un generoso pastel de frutas, una atrayente tarta de queso y un casero flan que no puedes dejar pasar. Y mientras te deleitas con estos postres, acompáñalos con un estupendo vino que hará que tu experiencia culinaria sea aún mejor. El restaurante ha sido bien recibido, con una puntuación de 4.3 sobre 5 en TodoBares, gracias a las opiniones de sus clientes.
Los mediodías en Venta Viñona son para disfrutar de un menú que incluye platos como una ensalada de tomate con queso fresco, lomo de cerdo y filete de ternera, todos bien servidos y a un precio que hace que valga la pena. Si bien el vino tinto puede no ser el mejor de todos, el ambiente familiar y los platos abundantes compensan con creces. Abren todos los días de 10:30 a 23:00, así que siempre tienes una excusa para pasarte y vivir la experiencia única que ofrece este rincón de Cantabria.
Horarios Venta Viñona
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:30–23:00 |
| martes | 10:30–23:00 |
| miércoles | 10:30–23:00 |
| jueves | 10:30–23:00 |
| viernes | 10:30–23:00 |
| sábado | 10:30–23:00 |
| domingo | 10:30–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Venta Viñona
Dónde se encuentra Venta Viñona
¡Hey! Si estás buscando un sitio genial para comer en Cantabria, no puedes dejar pasar Venta Viñona. Este restaurante se encuentra en Barrio Dosamante, 4, 39572 Pesaguero-La Parte, y te aseguro que vale la pena la visita. Imagínate disfrutar de una buena comida, con un menú que tiene la calidad que se espera en estas tierras, y a precios bastante accesibles, entre 10 y 20 € por persona. Las estrellas de este lugar son su carne tierna y jugosa, que te va a hacer explotar la cabeza de lo buena que está. Sin duda, un 5 estrellas en comida.
El ambiente es acogedor y está muy bien ubicado, lo que lo convierte en un sitio perfecto para hacer una pausa después de un día explorando la zona. La comida casera siempre triunfa, y aquí no es la excepción. Si te gusta el dulce, ¡prepárate para disfrutar del flan de queso! Es una de esas delicias que simplemente no puedes dejar pasar. ¿Y los postres? Simplemente de 10, al nivel de lo que esperas en un buen restaurante. Y lo mejor de todo, ¡no tendrás que esperar! El servicio es rápido y los camareros son súper amables, siempre atentos a que no te falte de nada.
La visita a Venta Viñona es más que una comida; es una experiencia. Muchos han comentado que volverían sin dudarlo, especialmente porque han sido recibidos con mucho cariño y atención hasta que hora. Al final del día, si decides darte una vuelta por allí, tendrás un menú del día que se sirve a un muy buen precio, además, el aparcamiento gratuito es un plus. No dejes que te lo cuenten, ¡ve a probarlo ya!
Qué tipo de comida se puede disfrutar en Venta Viñona
Y, hablando de Venta Viñona, ¡qué lugar más encantador! La verdad es que no esperaba encontrar una joya así en Barrio Dosamante. Cada vez que voy, estoy sorprendido por lo buena que está la comida. Tienen un menú del día a 17€ que, aunque puede sonar algo elevado, merece totalmente la pena por la calidad. Tienes cuatro primeros y cinco segundos para elegir, así que hay variedad para todos los gustos. Y, vamos, las raciones son generosas, ¡como se puede ver en las fotos!
El servicio es una de esas cosas que realmente destaca. Los dueños son supermaj@s y te hacen sentir como en casa. Cuando llegamos, tuvimos una recepción fantástica; te atienden con una sonrisa y, si llegas tarde, ¡ni te dicen nada! Recuerdo que llegamos a las 16:30 tras una larga caminata y aún así, se portaron genial. Si te gustan los platos de cuchara, no puedes perderte el que ofrecen, ¡es casero y excepcional!
A veces, me da un poco de pena cuando los lugares buenos pasan desapercibidos. En nuestro caso, estábamos explorando los pueblos cercanos a Potes y decidimos parar para tomar algo. Acabamos cenando allí y fue una decisión de la que jamás me he arrepentido. Desde la tabla de embutidos y quesos hasta las croquetas de jamón, cada plato está lleno de sabor. Y el postre... madre mía, la tarta de queso con mermelada de fresas casera es de otro mundo. De verdad, cada bocado es una delicia.
Entonces, ¿qué tipo de comida se puede disfrutar en Venta Viñona? Pues, principalmente, una comida casera y deliciosa. Tienen opciones de plato de cuchara, filete de ternera, croquetas, y un montón de opciones de postres que, sin duda, van a hacer que quieras repetir. No hay excusas; este restaurante es totalmente recomendable y vale la pena cada céntimo. Así que la próxima vez que estés en la zona, ¡no dudes en hacer una parada!
Cuáles son algunos de los postres destacados en el menú
Y ya que hablamos de la Venta Viñona, déjame contarte lo mucho que disfrutamos cada noche que cenamos allí. La atención fue de 10, y la comida... ¡ufff! Costillas de cerdo, filete de ternera, escalope de ternera y esas croquetas caseras que casi nos hicieron llorar de la felicidad. Todo con un ambiente que te hace sentir como en casa, y con precios que rondan entre 20 y 30€ por persona. Absolutamente digno de las 5 estrellas que se lleva en las valoraciones.
Si buscas un buen lugar en Barrio Dosamante, lo digo sin dudar: es *top 3* de nuestros descubrimientos en Cantabria, ¡o quizás el mejor! Con un menú a 14 euros que te deja más que satisfecho, no solo en cantidad, sino también en sabor. De verdad, si pasas por allí, es una parada obligatoria; ¡no hay excusas! Además, el local tiene su encanto, con ese toque rústico que te atrapa.
Por cierto, en materia de precio, hay opciones que te permiten comer hasta por 10-20€ y salir rodando de lo llenito que quedas. La comida siempre es casera y abundante, y el trato de los camareros es un plus que te hace volver. Te siento en la mesa riendo mientras disfrutas de esos postres caseros que son la apuesta segura, ¿hace falta mencionarlos? El flan de queso es para comérselo a cucharadas, y esas alubias con chorizo que dan justo en el clavo. Pero, ojo, que no todo es perfecto: hay quienes se quejaron del desayuno, así que te recomiendo enfocarte en el menú de comidas y cenas.
En cuanto a los postres, hay que resaltar que la Venta Viñona ofrece una selección que no puedes dejar pasar. Flan de queso y otros dulces caseros que nos dejaron a todos encantados. Si lo que te gusta es el sabor tradicional y la atención cercana, aquí lo encuentras todo. Así que ya sabes, anota la dirección y ponlo en tu lista, ¡porque una vez que lo pruebes, querrás volver seguro!
Qué tipo de vinos se ofrecen en Venta Viñona
El Venta Viñona es ese lugar donde te sientes como en casa desde el momento en que entras. La primera vez que fui, el 28 de julio de 2024, pedimos el menú del día. No estaba mal, pero quizás un poco elevado para lo que esperábamos, 18€ por un plato que incluía ensalada de pimientos rojos y un filete. A pesar de que la comida era normalita, no puedo quejarme de la calidad. ¡Es lo que hay en un sitio más rural! Y la atención fue muy buena, así que eso siempre suma, ¿verdad?
Si buscas algo más acogedor, este lugar es ideal; la atención es genial y no te sientes apresurado, lo que hace que cada bocado sea más placentero. Recuerdo que quedamos encantados con el flan de queso, que para mí es un clásico que no puedes dejar pasar. Hicimos también una parada para picar algo ligero, y las rabas estaban en su punto: tiernas y con un rebozado justo como a todos nos gusta. Me encantó que ahí, en medio de este ambiente rural, la comida te haga sentir como si estuvieras comiendo en casa.
El ambiente en Venta Viñona es otra de las grandes ventajas. Es un sitio acogedor, con bonitas vistas en plena naturaleza, lo que ayuda a relajarte y disfrutar de tu comida. La mayoría de las veces, comemos platos sencillos pero bien hechos, y la verdad es que se agradece. Además, ¡hay muchas plazas de aparcamiento disponibles! Ideal para cuando llegas con amigos o en familia, así que no te preocupes por encontrar donde dejar el coche.
Y en cuanto a los vinos, aunque no te ofrecen un abanico enorme, tienen algunas opciones locales que acompañan muy bien los platos. Si te gusta la comida casera y un trato cercano, ¡definitivamente te va a encantar! Perfecto para disfrutar de una buena cena tras un día explorando Cantabria.
Cuál es la puntuación del restaurante en TodoBares
Y bueno, ya que hablamos de la Venta Viñona, déjame contarte que es un sitio que no esperabas encontrar en medio del barrio Dosamante, pero que cuando lo ves, te sientes afortunado. Si te pasas a cenar, el trato es fantástico. La chica que nos atendió fue el epítome de la amabilidad; te hace sentir como en casa. Y la comida, ¡ni hablemos! La carta no es muy extensa, pero lo que hay es de primera calidad. Cada plato que probamos estaba estupendamente preparado y a un precio muy razonable, solo entre 10 y 20€ por persona. ¡Absolutamente recomendable!
Entramos un poco por casualidad y salimos encantados, y eso que el menú infantil también es un gran detalle. En vez de la típica opción de nuggets o macarrones, tienen un menú que se parece al de los adultos, pero en porciones más pequeñas. ¡Olé por eso! Puedes ir con los peques sin miedo a que se queden insatisfechos. Además, la dosis de comida es suficiente, como ese filete de ternera que estaba de muerte, ¡cocinado en su punto perfecto!
Otra cosa que nos sorprendió fue lo del menú del día. Simplemente paramos porque queríamos algo rápido y, ¡vaya acierto! La atención fue excelente, la comida casera estaba deliciosa y el flan de queso que probamos… ¡ESPECTACULAR! Aunque el menú del día estaba un pelín más caro, a 15€ no te quedas con hambre y es realmente un buen trato. De hecho, creo que es muy recomendable, aunque debería haber más opciones de pescado en la carta, ¡pero eso no le quita merito!
En resumen, si buscas un buen lugar para comer o cenar, ¡la Venta Viñona es el sitio! Quizás uno que otro reseña un poco negativa, pero eso es cosa de gusto, porque si vemos el consenso general, el restaurante tiene una puntuación de 5 estrellas en TodoBares. ¡No te lo pienses más y anímate a ir, porque no te va a decepcionar!
Qué platos se incluyen en el menú de mediodía
Y, de verdad, ¿has probado el tomate de la ensalada de la huerta? Es una locura, sabe a verano y frescura; no puedo dejar de recomendarlo. Y el filete de ternera es otro nivel. Para los que amamos los postres, tienen uno de los mejores flanes de queso que he probado en mi vida; es cremoso y no demasiado dulce, perfecto. La única pega que encontramos fue el vino tinto, que no estaba a la altura de la comida, pero, sinceramente, la relación calidad/precio es fantástica, así que se lo perdonamos.
La última vez que estuvimos cenando, no pude resistirme a escribir un par de líneas porque todo estaba demasiado bueno. Empezamos con unos entrantes de croquetas y pulpo a la plancha, que estaban tan ricos que no queríamos que se acabaran. La chuleta que compartimos también era impresionante, como de las que recordarás durante semanas. Y no me puedo olvidar de los postres, la tarta de la casa y, claro, el flan de queso del que ya te hablé. El personal, además, es súper amable y te hacen sentir como en casa. Así que, si planeas venir, no dudes en hacerlo, ¡te va a encantar!
La comida tiene ese toque casero y sencillo, pero hay algo en la forma en que la preparan que la hace especial. Ayer probamos las patatas a tres salsas y fueron un acierto total, y la ensalada templada estaba riquísima. La cocinera se estaba encargando sola y, a pesar de todo, igual salió todo rápido y con una sonrisa. Ah, y como soy vegetariana, agradecí mucho que se tomara el tiempo de adaptar los platos de según lo que quería. ¡Es un detalle que se valora un montón!
Sobre el menú del mediodía, puedo decirte que hay un montón de opciones variadas y muy ricas. Siempre tienen algo para todos los gustos, desde platos contundentes hasta opciones más ligeras. No olvides preguntar por los clásicos y, sin duda, no te vayas sin probar el flan de queso de postre. ¡Es la guinda del pastel!
Venta Viñona ofrece opciones vegetarianas o para dietas especiales
Y mira que te digo, si eres un amante de los bocadillos, aquí en Venta Viñona te vas a sentir como en casa. Los tienen calientes y sabrosos, y con precios que, más o menos, están en la media. Perfecto para cuando te da el hambre después de ese día de senderismo que te deja con ganas de recargar energía. Eso sí, la bollería no es su fuerte; la caña de chocolate, por ejemplo, dejó un poco que desear porque sabía más a nevera que a otra cosa. Y si te encuentras en horas punta, puede que no haya suficientes mesas, así que ¡mejor planifica tu visita!
Hablando de la comida, ¿qué tal un menú tradicional de toda la vida? Te digo que nos sorprendió. Pedimos ensalada y garbanzos con callos de primero, y luego un buen lomo de cerdo adobado con patatas y una ternera que estaba para chuparse los dedos. El precio es más que razonable, y si aún te queda espacio después de todo eso, te recomiendo encarecidamente el flan de queso. ¡No podrás creer lo rico que está! El café también se lleva un aplauso, en serio, ¡una delicia!
Ahora, no todo fue perfecto. Había un amigo que se encontró con un servicio un poco “déspota”, y eso siempre puede arruinar la experiencia. Pero no te desanimes, porque por lo que hemos probado, el trato suele ser bastante bueno. Hubo un camarero que conocimos, un señor del este de Europa, y la verdad es que fue un encanto, siempre atento a todo. Así que puede que tengas suerte con el servicio, ¡o quizás te toque la clásica excepción a la regla!
Y ya que estamos, si te preguntarás si Venta Viñona ofrece opciones vegetarianas o para dietas especiales, la verdad es que la carta parece estar más centrada en lo casero y tradicional, aunque no pude ver opciones vegetarianas destacadas en las reseñas. Siempre es buena idea preguntar directamente, ya que la amabilidad del personal podrías ayudarte a encontrar algo que se ajuste a tus necesidades. Así que, ¡no dudes en darles una oportunidad! Sin duda, vale la pena la visita.
Cuáles son los horarios de apertura del restaurante
Y si buscas un lugar donde relajarte, Venta Viñona en el Barrio Dosamante es una auténtica joya. La primera vez que fuimos, nos quedamos alojados en Lerones y decidimos cenar allí un viernes. ¡Y quedamos encantados! Las croquetas de queso picón eran una maravilla, y ni hablar de las rabas, que estaban para chuparse los dedos. Fue un alivio escapar del bullicio de Potes y disfrutar de la tranquilidad del lugar. ¡Al día siguiente volvimos a comer! El ambiente es perfecto para desconectar y disfrutar de una buena comida.
No solo la comida estuvo top, sino que también el trato fue muy correcto. Todo el equipo es súper amable, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Aquello que en otros lugares a veces parece un trámite, aquí se nota que realmente les importa que te sientas a gusto. Si te gustan las cosas sencillas y bien hechas, este es el sitio. Recuerdo que el menú del festivo estaba a 14 €, ¡y vaya que valía la pena! Las fabes con costilla estaban buenísimas, el filete de novillo lo cocinan justo en el punto que lo pidas, ¡y el flan de queso es de otro mundo!
Si te estás preguntando cuándo puedes visitar venta Viñona, te alegrará saber que tienen horarios bastante flexibles. Suelen abrir al mediodía y también sirven cenas, así que hay opciones para disfrutar de su comida tanto para el almuerzo como para cenar. No dudes en hacer una parada si andas por la zona; ¡seguro que no te arrepentirás!








