
Casa Guela es el sitio ideal si estás buscando disfrutar de la mejor comida casera en Potes. Ubicado en la Calle de Sta. Olaja, 1, y justo al lado de la emblemática Torre del Infantado, este restaurante cuenta con dos terrazas que ofrecen vistas espectaculares a la torre y a las montañas que rodean la zona. Aquí, puedes deleitarte con platos típicos de la región, como el cocido Lebaniego o unos tiernos mejillones, que son solo una parte de su variada carta de 51 platos.
Pero espera, ¡la cosa no termina ahí! No puedes dejar de probar su famosa tarta de queso o un reconfortante arroz con leche. Con un ambiente acogedor y un precio que se ajusta a la calidad de sus platos, Casa Guela se ha ganado un lugar especial tanto para locales como para turistas. Si quieres probar algo delicioso, no dudes en hacer tu reserva llamando al 942730732.
Horarios Casa Guela
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:30–24:00 |
| martes | 9:30–24:00 |
| miércoles | 9:30–24:00 |
| jueves | 9:30–24:00 |
| viernes | 9:30–24:00 |
| sábado | 9:30–24:00 |
| domingo | 9:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Guela
Dónde se encuentra ubicado Casa Guela
¡Hola, amigos! Si alguna vez visitáis Potes, no podíais dejar de pasar por Casa Guela, un restaurante que está en Calle de Sta. Olaja, 1, 39570 Potes, Cantabria. Este lugar puede no ser el más espectacular de todos, pero tiene su encanto, sobre todo por la ubicación. El pueblo es una joya, de esos sitios que merece la pena visitar aunque la carretera esté un poco complicada por las obras. Que sí, te puede tardar una hora en recorrer esos 18 km, pero ¡merece la pena por las vistas y el ambiente!
Hablemos de la comida. La verdad es que el menú del día ronda entre 10 y 20 €, y aunque hay varias opciones, la comida se siente un poco normalita. Puedes encontrar platos como el cocido montañés (que muchos dicen que es riquísimo), arroz con leche, y hasta chuletillas de cabrito. Pero, ojo, el cachopo que ofrecen es de cerdo, no de ternera, así que si lo esperas de otra manera, te lo advierto. Algunos han mencionado que a veces la comida deja un poco que desear, especialmente si pides la paella, que suele estar fría y sin mucho sabor.
En cuanto al servicio, la fama de ser un sitio acogedor parece estar bien ganada. No es un lujo, pero los camareros son simpáticos y hacen su trabajo correctamente. ¡Hay un buen ambiente, especialmente los días festivos! De hecho, un grupo grande que fue allí se lo pasó genial porque les hicieron un hueco enseguida. Al final, lo mejor es que te eches un vistazo al plato combinado que suelen ofrecer, o no te olvides de probar ese mousse de limón de postre. Si te animas, seguro que encuentras algo que te encante.
Y para cerrar, si te preguntas ¿dónde se encuentra ubicado Casa Guela?, simplemente busca Calle de Sta. Olaja, 1, en el precioso Potes, Cantabria. ¡Así que ya sabes, si andas por ahí, no dudes en pasarte!
Cuál es la especialidad de la comida en Casa Guela
Y sigue siendo una pasada lo que se vive en Casa Guela. El otro día, me senté a disfrutar de su ambiente y la verdad es que el servicio de los dos chicos que nos atendieron fue de 10. Aunque no todo fue perfecto, tengo que reconocer que algunas cosas estaban bastante bien. Por ejemplo, la ensalada de cecina, ¡riquísima! Estaba bien abundante y perfecta para empezar la comida.
Ahora, no todo fue tan genial: el filete y el cabrito estuvieron un poco pasables; el cabrito, además, estaba un pelín salado, lo que le restó un poco de encanto. Pero bueno, al final el postre me hizo olvidar esos detalles. Y qué decir del vino de la zona: muy rico, me sorprendió para bien. Todo esto con café nos salió por 42 euros dos personas, que no está nada mal, ¿no? Sin embargo, el cocido fue lo peor de la experiencia, se notaba que era recalentado y se sirvió templado, es una pena que algo así tuviera que sacar la puntuación hacia abajo. Aun así, yo lo recomendaría, ¡pero con la advertencia de no pedir el cocido!
La última vez que fui, comí allí a las 18:00, ¡una sorpresa que el restaurante estuviera abierto! Fue un alivio encontrar un lugar donde cenar a esas horas, además de que el ambiente era muy agradable y limpio. El menú del día fue inmejorable: la ensalada de cecina sigue siendo un must y el cocido estaba realmente rico. El servicio, como siempre, un 10, muy amables y atentos. En la terraza se estaba genial, con suficiente sombra y calefacción si hacía aire.
Ahora, sobre la pregunta de cuál es la especialidad en Casa Guela, sin duda, parece que sus platos más destacados son la ensalada de cecina y el cocido, aunque puede que debas asegurarte de que lo preparen en el momento. Así que ya sabes, si vas, ¡aprovéchate de lo bueno y evita el cocido para disfrutar al máximo de la experiencia!
Qué platos típicos de la región se pueden encontrar en el menú
Después de haber disfrutado la visita a Casa Guela, es hora de compartir un poco más sobre la experiencia. Sin duda está en un lugar privilegiado, en la Calle de Sta. Olaja, 1. Para ser justos, lo mejor de este restaurante es la atención y rapidez de sus camareros. ¡Vicente, en particular, se merece un aplauso! Estuvo súper atento y cuidó cada detalle. Aunque, a veces, esa prisa que sentí me hizo un poco incómodo, casi como si me estuviera apurando a comer antes de que el plato se esfumara.
Ahora, hablemos de la comida. Pedimos el menú del día por 19,50€, que no está nada mal, pero me dejó un poco frío en cuanto a lo que esperaba. El potaje lebaniego me sorprendió para bien, pero el resto de los platos... bueno, digamos que no son dignos de mención. La ensalada era bastante normalita y, a pesar de que el cachopo prometía, se sintió un poco decepcionante con poca cantidad de queso y esa carne que sabía un poco rara. Y si hay algo que no recomendaría para nada es la paella. ¡Malísima! Así que, aunque es un sitio normal al que se puede ir una vez, creo que la próxima vez que esté en Potes, buscaré otro lugar.
Eso sí, lo del aparcamiento es una odisea; la zona estaba repleta y encontrar sitio fue un verdadero desafío. La entrada es apta para sillas de ruedas si te decides a bajar por el callejón, así que está bien pensado. En cuanto a las bebidas, solo incluyen vino y agua, y estoy convencido de que si ofrecieran cervezas o refrescos, serían un éxito total.
Ahora, hablando de opciones en el menú, hay platos bastante típicos de la región, como los chorizos a la sidra y, por supuesto, el cabrito que, según me contaron, es espectacular. Los quesos de la zona también son un must, y si te gustan los sabores más fuertes, las rabitas son una buena opción. Así que, si decides ir, asegúrate de probar estos clásicos. ¡Quizás te lleves una sorpresa!
Cuántos platos ofrece la carta de Casa Guela
Y así, después de escuchar tantas opiniones sobre Casa Guela, decidimos arriesgarnos y pedir el menú del día por unos 20€ por persona. Al principio, el sitio tiene un ambiente agradable, con un buen servicio y un personal que hace todo lo posible para que te sientas cómodo. Sin embargo, al sentarnos, ya empezó algo raro. Tardaron muchísimo entre plato y plato, y cada vez que preguntábamos, nos decían que pensaban que ya nos habían servido. Hicimos la vista gorda pensando que la comida lo compensaría.
Empezamos con las alubias con almejas y el cocido montañés. Spoiler: el cocido montañés es el que vas a querer pedir si te preguntan. El primero estaba correcto, pero el cocido tenía un sabor muy superior. Luego, la decepción llegó con el cachopo. Si alguna vez piensas pedirlo, ¡de verdad que no lo hagas! Resultó ser de lomo, y no hay forma de llamarlo un auténtico cachopo. Pero bueno, al menos el entrecot estaba decente, y la tarta de sobao fue un buen cierre, aunque la tarta de queso no tuvo el mismo nivel.
En general, a pesar de la buena atención del personal, la experiencia culinaria no alcanzó las expectativas. Mejor que te ahorres el cachopo y vayas directo al cocido montañés. El ambiente en el local es agradable y tiene unas vistas increíbles, pero la próxima vez podría ser mejor dirigirse a otro sitio antes de quedarte con un "meh" gastronómico. Y para que lo tengas en cuenta, Casa Guela no tiene una carta muy extensa, de hecho, ofrecen alrededor de seis platos. Una decisión prudente sería centrarse en lo que realmente saben hacer bien… o buscar un buen sitio alternativo en Potes que no te decepcione.
Qué vistas se pueden disfrutar desde las terrazas de Casa Guela
Te cuento que en Casa Guela te vas a sentir como en casa, ¡en serio! La ubicación es inmejorable, justo en la Calle de Sta. Olaja en Potes, y el ambiente es tan acogedor que te va a encantar. Además, el servicio es rapidísimo; los camareros están siempre pendientes de ti, así que nunca te vas a sentir olvidado. Si te animas a probar el menú del día, por 19,50€ vas a disfrutar de comida casera de calidad. Ese día, las alubias con almejas estaban para chuparse los dedos. No tengo ninguna duda de que aquí te va a encantar lo que pruebes.
Cuando fuimos, el ambiente era genial, y no solo por la comida. Pedimos varios platos y la verdad es que todos nos sorprendieron, especialmente el cocido montañés. Está tan bueno que lo tienes que probar sí o sí. El menú del día también tiene un precio más que razonable, unos 18€ por persona, y los platos son super generosos. Si eres de los que disfruta de una buena terraza, la de Casa Guela ofrece vistas estupendas al río que solo le añaden más encanto a la comida.
Claro, no todo es perfecto. Hay opiniones variadas, como las croquetas que parecían diferentes pero no cumplieron con las expectativas. Y ya sabes, las opiniones siempre dependen del paladar de cada uno. Sin embargo, hay que destacar que la tarta de sobao está increíble. Desde mi experiencia, el servicio fue 5 estrellas, y la comida no se quedó atrás. Así que sí, si quieres un lugar donde comer rico, pasarlo bien y disfrutar del ambiente, ¡te recomiendo pasar por Casa Guela! Ah, y las vistas desde la terraza son ideales para relajarte y disfrutar de la belleza del pueblo mientras te saboreas un buen plato.
Cuáles son algunas de las recomendaciones de postres en Casa Guela
Te cuento, después de un buen rato de patear por Potes, nos metimos en Casa Guela para recargar energías. La verdad es que no nos decepcionó en absoluto. El trato fue genial, los camareros eran súper majos y siempre con una sonrisa en la cara, lo que se agradece muchísimo. La comida estaba de rechupete, desde el famoso cocido montañés hasta ese cachopo de ternera que nos dejaron a todos babeando. Y lo mejor de todo, salimos con la barriga llena y sin habernos dejado un ojo de la cara, ya que el precio por persona estaba entre 10 y 20 euros. Para repetir, sin duda.
Por otra parte, uno de mis amigos se pidió el cabrito, y tengo que decir que fue el mejor cabrito que comí en todo el norte. No sé si fue la sazón, el corte o qué, pero estaba espectacular. Y el servicio, la verdad, no se quedó atrás: excelente atención y un precio muy correcto. Perfecto para disfrutar de una buena comida tras un día explorando, ¿no te parece?
Aunque no todo fue perfecto. Escuché que algunos que se sentaron en la terraza inmediatamente notaron que estaba un poco apiñada. Con tantas mesas, es posible que te sientas un poco justo, aunque a nosotros nos salió bien la jugada. El ambiente era agradable y, si bien la comida que nos sirvieron fue buena, hay opiniones variadas. Si buscas algo específico, quizás allí se encuentren mejores opciones en el menú, aunque eso ya es cuestión de suerte.
Y hablando de postres, tengo que decir que, aunque algunos mencionaron que la tarta de queso estaba un poco normalita, vale la pena preguntar por los postres de la casa. Lo que no debes perderte son las opciones de postres caseros, que suelen tener mejores críticas. Así que si vuelves a Casa Guela, ¡no te olvides de dejar un huequito para el dulce final!
Es necesario hacer una reserva para comer en Casa Guela
Y hablando de Casa Guela, ¡qué genial que lo descubrimos! Está en Calle de Sta. Olaja, 1, 39570 Potes, Cantabria. Tiene unas 5 estrellas bien merecidas, sobre todo por su menú de 14€ que está más que correcto. La fabada que sirven es una maravilla; la morcilla está impresionante. Te aseguro que no te vas a arrepentir si decides probarla. Además, el trato de los camareros es impecable, siempre son muy agradables y majetes, pero sin ser pesados.
Ojo, que a veces puede haber un poco de espera. En una de nuestras visitas, nos tomaron nota bastante rápido, pero tuvimos que esperar unos 40 minutos para que llegara el primer plato. Al final, todo llegó y la comida no estaba nada mal, así que fue una experiencia positiva. La terraza es perfecta para comer al aire libre y, a pesar del calor, el ambiente se estaba agustito gracias a las sombrillas y un poco de viento.
Una vez llegamos tarde y todos los restaurantes estaban a tope. Pero Casa Guela fue un salvavidas; nos prepararon una mesa y nos atendieron genial. El menú que probamos fue bastante bien y no nos decepcionó en absoluto. El servicio fue de 5 estrellas y, créeme, el cocido montañés no te lo puedes perder. Es un sitio que se puede aconsejar sin problema y es más que recomendable.
Y ya te lo adelanto: no es estrictamente necesario hacer reserva para comer en Casa Guela, aunque podría ser útil si vas con un grupo grande o en temporada alta. Ellos suelen ser flexibles, pero mejor que no te confíes si quieres disfrutar de una buena comida sin contratiempos. Así que ya sabes, ¡cuando estés en Potes, no dudes en hacerle una visita a Casa Guela!
Cuál es el número de teléfono para hacer reservas en Casa Guela
Así que, después de todo este rollo sobre Casa Guela, hay que ser claros. No todo es oro lo que reluce, y las opiniones sobre este sitio son bastante variadas. Por un lado, hay quienes afirman que el cocido montañés y el cabrito lebaniego son de quitarse el sombrero, y tienen razón al decir que, por aproximadamente 19 euros por persona, el menú está bastante bien. Pero hay otros que, tras una experiencia poco gratificante, dicen que la comida es “simple, básica y sin nada que destacar”. Imagina que vas con grandes expectativas y acabas decepcionado porque la comida ni siquiera se acerca a lo que esperabas.
Es verdad que el ambiente y la ubicación son maravillosos. Comería junto al río y disfrutaría de las vistas, pero, vamos, que eso no justifica que la comida esté por debajo de lo aceptable. Pero, si eres un amante de la cocina típica, vale la pena arriesgarse por platos como el cocido montañés. Sin embargo, si vas, llega temprano porque aparcar por la zona se vuelve un poco complicado; afortunadamente, hay varios parkings gratuitos, aunque siempre es mejor no dejarlo todo al último minuto.
Ah, y si te decides a hacer una reserva porque no quieres quedarte sin probar esa tarta de queso que tanto se menciona (aunque hay críticas mixtas), el número para llamar a Casa Guela es el 942 73 17 50. Quién sabe, tal vez tengas suerte y te toque un día de esos donde todo salga a pedir de boca. ¡No olvides contarnos cómo te fue si te animas a visitarlo!
El precio de los platos en Casa Guela es accesible
Lo que te quería contar sobre Casa Guela es que, si te apetece disfrutar de una buena comida en Potes, este sitio tiene su encanto. Ya te digo que tiene una puntuación de 5 estrellas, y no es para menos. Tienes un menú del día increíble, además de platos combinados y raciones para todos los gustos. ¡Hay tanta variedad para elegir que es difícil decidirse! Y aunque a veces hace muchísimo calor, no te preocupes: tienen una amplia terraza cubierta donde puedes comer fresquito mientras disfrutas del paisaje.
La atención que dan también es un plus, porque el servicio es rápido y muy amable. Todo lo que probamos estaba bien presentado y, la verdad, ¡sabroso! Desde el primer plato hasta el postre, me pareció un acierto total. La experiencia fue de 10 sobre 10 y eso que comí allí solo por un precio que ronda entre los 10 y los 20 € por persona. Así que, si esperabas algo a buen precio, aquí lo tienes.
Sin embargo, no todo el mundo tiene la misma opinión. Algunos dicen que este lugar es un sitio "para guiris" y le dan un 2 estrellas. Hablan de una experiencia que no les convence, mencionando un arroz horrible y ensaladas de bolsa que no impresionan. También critican el cachopo y el guiso de cabrito, asegurando que parece más agua que salsa. Y, para rematar, las patatas fritas incomibles que, según cuentan, estaban fritas demasiado tiempo antes de servirlas. Es una pena que no se centren más en la calidad, porque con el potencial que tienen podrían ser un referente en la zona.
A modo de respuesta a si el precio de los platos en Casa Guela es accesible, la verdad es que por 10 a 20 € tienes una buena variedad de opciones para elegir, especialmente si buscas calidad y un buen ambiente. Siempre es bueno investigar y escuchar diferentes opiniones, pero la experiencia que tuve fue realmente positiva y me parece que no está nada mal para lo que ofrecen. ¿Te animas a probarlo?








