Vicente Campo Restaurante

Vicente Campo Restaurante

Vicente Campo Restaurante es un auténtico tesoro en Espinama, Cantabria, situado justo al pie de los impresionantes Picos de Europa. Con una calificación de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru a partir de más de 2100 reseñas, este lugar no solo es conocido por su deliciosa cocina cántabra, sino también por su ambiente acogedor y un servicio que siempre te hace sentir como en casa. Aunque aparcar puede ser un desafío en plena temporada, en épocas más tranquilas puedes hacerlo casi en la puerta. La decoración es rústica y encantadora, perfecta para disfrutar de una buena comida.

La variedad en el menú es bastante completa, con opciones vegetarianas y un precio medio alrededor de 30.05 €. Tanto si eliges el menú del día como la carta, siempre encontrarás platillos que te harán querer volver. Las croquetas y el cocido son un par de recomendaciones que siempre hacen que la gente hable maravillas. Además, el trato es cordial y amigable, incluso con los más pequeños, y eso ya es un punto extra. ¿Listo para disfrutar de una velada inolvidable?

Vicente Campo Restaurante

Restaurante
4,6
1.547Reseñas
Fotos
Lugar, Bo. Espinama, s/n, 39588 Espinama, Cantabria
942 73 66 58

Horarios Vicente Campo Restaurante

DíaHora
lunesCerrado
martes13:30–16:00, 20:00–22:00
miércoles13:30–16:00, 20:00–22:00
jueves13:30–16:00, 20:00–22:00
viernes13:30–16:00, 20:00–22:00
sábado13:30–16:00, 20:00–22:00
domingo13:30–16:00, 20:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Vicente Campo Restaurante

Dónde se encuentra Vicente Campo Restaurante

Cuando estés por la zona de Espinama, tienes que hacer una parada en el Vicente Campo Restaurante. Te prometo que no te vas a arrepentir. Bajando del teleférico, es muy fácil localizarlo, y lo mejor es que incluso si no tienes una reserva, te atienden sin problema. Yo probé el menú y, ¡wow! Las cantidades son enormes. Comimos de todo, desde un cachopo de queso con jamón hasta una deliciosa sopa de cocido. No pudimos acabar todo, pero cada bocado fue un deleite. Además, el personal es increíblemente amable y educado, ¡te hacen sentir como en casa!

A nosotros nos pasó que llegamos bastante tarde y, aunque pensábamos que no nos atenderían, nos recibieron con una sonrisa. Te recomiendo sin duda el menú de chuletón, que proviene de su ganadería propia. Y no te olvides de las croquetas de compango, que están de rechupete. De postre, no puedes perdernos la tarta de queso, que destaca por su sabor. Si vuelvo a la zona, seguro que repito.

El Vicente Campo se nota que es un lugar donde la comida es totalmente casera y de calidad. Me encantó la carne de sus vacas tudancas, muy tierna. Lo único que vi un poco excesivo fue el precio de las bebidas, ya que casi 4€ por una botella de agua me parece un poquito elevado. Pero en general, todo fue estupendo, así que volvería sin dudarlo.

Y no solo eso, la cena que tuvimos allí fue espectacular. Probamos la sopa casera, huevos revueltos con chorizo y un increíble estofado de buey. Lamentablemente, el cachopo se había acabado, pero había un montón de opciones deliciosas en la carta. Ah, y la torrija de postre fue de otro mundo. Estábamos listos para repetir la experiencia.

Por último, si te preguntas dónde se encuentra Vicente Campo Restaurante, es muy sencillo: está en Lugar, Bo. Espinama, s/n, 39588 Espinama, Cantabria. ¡No te lo pierdas la próxima vez que estés por los Picos de Europa!

Cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru

Después de un divertido día celebrando el cumpleaños de mi marido, decidimos hacer una parada en Vicente Campo Restaurante en Espinama. La verdad, no teníamos mucha idea de lo que íbamos a encontrar, pero fue una grata sorpresa. Nos lanzamos a probar varias opciones del menú y, ¡madre mía!, todo estaba riquísimo y en porciones abundantes. Y tengo que decir que la propietaria y su hermana son dos mujeres encantadoras que te hacen sentir como en casa. Ah, y cuando vi el helado de dulce de leche en la carta, no pude evitar sonreír, ¡qué nostalgia me dio de mi Uruguay! El precio fue más que razonable para cinco personas, así que sin duda es un lugar que recomiendo al 100%.

Hablando del ambiente, el restaurante en sí es acogedor y decorado con gusto. La planta superior tiene un aire tradicional que me encantó, perfecto para disfrutar de una comida tranquila. El servicio fue otro punto a favor, muy rápido y amable, lo que hizo que la experiencia fuera aún mejor. No te puedes perder el aperitivo de queso casero, es una delicia. Los platos que pedimos, como las croquetas de cocido, los pimientos asados con berenjena y cebolla pochada, y el famoso cachopo de buey, todo estaba increíble. Con dos botellas grandes de agua, la cuenta fue de unos 60 € en total, así que está claro que calidad-precio aquí no es un problema.

Definitivamente, un lugar que vale la pena visitar si andas por la zona. Pero, ojo, aparcar puede ser un poco complicado, aunque hay plazas gratuitas a solo diez metros de la entrada, así que no te preocupes tanto por eso. Solo te advierto, si vas en grupo, es un plan perfecto. Y si te preguntas, ¿cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru? Pues tiene una evaluación de 4.5 estrellas, y créeme que lo merece. Así que prepara tu estómago y lánzate a disfrutar de una buena comida en Vicente Campo Restaurante, ¡te aseguro que no te arrepentirás!

Cuántas reseñas ha recibido Vicente Campo Restaurante

Y, la verdad, si buscas un plan en Espinama, tienes que hacer una parada en Vicente Campo Restaurante. El lugar es todo lo que esperas de un sitio que se respeta: decoración cuidada y un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. Ya te digo, es un sitio donde te pueden cuadrar las cosas desde los entrantes hasta los postres, aunque lo del chuletón de buey que tienen, procedente de su propia ganadería, es un must. Esa carne es de otro mundo, créeme. La próxima vez que vayas, hazte un favor y pídelo; está claro que el precio es un poco elevado, pero ¡merece cada centavo!

La atención es otro punto que no te puedes perder. Desde que llegué, el personal me trató de maravilla. A pesar de que el local estaba a rebosar, nos acomodaron rápidamente, y ahí no se quedó la cosa: tanto Charo como Raúl fueron súper amables. El servicio fue rápido y siempre con una sonrisa, lo que siempre se agradece cuando te mueres por hincar el diente a esa deliciosa comida. Y hay algo que me dejó impresionado: el cocido lebaniego. Sinceramente, ¡tienes que probarlo! Los sabores son simplemente caseros y riquísimos.

Eso sí, he de admitir que los 'tomates marinos' me quedaron a deber... con un buen tomate y una buena anchoa, no hace falta tanta módena balsámica que le quite protagonismo al sabor natural de los ingredientes. Pero no todo puede ser perfecto, ¿verdad? Aun así, el resto de los platos que probé superaron mis expectativas y, aunque me llené demasiado como para probar algún postre (la tarta de queso con frutos rojos parece una delicia), sé que a la próxima no me lo voy a perder.

Así que ya sabes, si buscas un buen restaurante en Espinama con más de 5 estrellas y un montón de reseñas, este es el lugar. ¡Y hablando de reseñas! Vicente Campo ha recibido un sinfín de ellas, muchas de las cuales destacan lo mismo que te he contado aquí: comida casera y deliciosa, atención impecable y un ambiente perfecto para disfrutar con familia o amigos. ¡Sin dudarlo, volveré y tú deberías hacerlo también!

Qué tipo de cocina se ofrece en Vicente Campo Restaurante

La última vez que estuve en Vicente Campo Restaurante, ¡fue una verdadera maravilla! Después de una larga tarde caminando por las montañas, este lugar se convirtió en nuestra parada ideal para reponer fuerzas. Pedimos un par de cosas que nos hicieron salivar: las croquetas de cecina estaban impresionantes —sin duda, un 5 ⭐️— y aunque las patatas lebaniegas estaban ricas, no eran nada del otro mundo, así que un 4 ⭐️ les viene bien. Pero el plato estelar fue el cocido lebaniego, que cumplió con todas mis expectativas, un delicioso 5 ⭐️ para levantar el ánimo.

El ambiente del restaurante es de esos que te atrapan desde que entras. El diseño del lugar es encantador, y el servicio, ¡vaya! Todos son súper amables y atentos, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Cuando estuve por la zona, incluso repetí para cenar y probar ese chuletón de buey tudanca que tienen en su menú, proveniente de su propia ganadería. Tienes que creerme, ¡está para volverse loco! Desde luego, vuelvo el año que viene, ¡ya está decidido!

No puedo dejar de recomendar el cocido lebaniego que se lleva los aplausos de todo el mundo. Tiene un sabor espectacular y, si te animas, ponlo en tu lista de obligados si te pasas por Fuente De o Potes. Eso sí, la tarta de queso no fue lo que esperaba, la he probado mejor en otros lugares. Pero en general, todo lo que probé estaba buenísimo; la calidad de la comida es excepcional y se nota el cuidado en cada plato.

Pero, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Vicente Campo Restaurante? Pues, en resumen, una mezcla deliciosa de cocina tradicional lebaniega y platos que destacan la calidad de los ingredientes locales. Desde su magnífico cocido lebaniego hasta sus variados postres, la propuesta gastronómica es ideal para saborear lo mejor de la zona. Así que ya sabes, si buscas una experiencia auténtica con un toque moderno, este es el lugar que no te puedes perder.

Cuál es el ambiente del restaurante

¿Te imaginas llegar a un restaurante a las 22:30 y que, en vez de cerrarte la puerta en las narices, te reciban con una sonrisa y te preparen un par de cachopos? Eso nos pasó en Vicente Campo Restaurante. Nos hicieron sentir súper bienvenidos y, para ser sinceros, ¡en cada bocado lo podrás notar! El menú que elegimos fue todo un acierto: por solo 25€ te llevas, además de la bebida, un cachopo generoso que estaba realmente espectacular y, de postre, una torrija que es de otro mundo. La atención fue un 10 desde el primer momento, lo que hizo que la experiencia fuera aún mejor. Sin duda, volveremos a probar más cosas del menú.

Además, la variedad es impresionante. Desde la sopa de cocido hasta las croquetas, cada plato que probamos nos dejó con ganas de más. La combinación de sabores es muy acertada y con un toque local que hace que te sientas un poco más en casa. Por cierto, el helado de dulce de leche que pedimos de postre fue perfecto; cremoso pero sin ser demasiado empalagoso. Si te gusta la comida bien preparada y con cariño, aquí lo vas a encontrar y a un precio más que razonable, por unos 10-20€ por persona.

El lugar en sí es muy acogedor y tranquilo, perfecto para disfrutar de una buena comida. Tiene esa zona de comedor interior y un comedor privado que lo hace ideal para cualquier ocasión. No hace falta ser un foodie experto para darte cuenta de que este sitio ha puesto todo su empeño en crear un ambiente especial. La decoración y las vistas son un plus que complementan la experiencia, donde puedes relajarte sin que el ruido sea un problema; el nivel de ruido es muy bajo, lo que te permite disfrutar de cada momento sin distracciones. Así que ya lo sabes, si no has estado en Vicente Campo Restaurante, te lo estás perdiendo. Cada visita es una experiencia que recuerdas con una sonrisa. ¡A repetir y descubrir más delicias!

Es fácil encontrar aparcamiento cerca del restaurante

La verdad es que Vicente Campo Restaurante nos sorprendió. No teníamos ni idea de qué esperar y, al final, fue un acierto total. Desde que entramos, ya sentías una buena vibra en el ambiente. La camarera y la cocinera eran un encanto, se notaba que les gustaba lo que hacían y se preocupaban por nosotros. ¡Incluso nos hicieron un hueco sin reserva! Nos tomamos nuestra tiempo y, mientras esperábamos la comida, ya estábamos pensando en qué postre pedir después.

Hablando de la comida, ¡qué rica! Optamos por un menú de cachopo y otro de chuletón. No sé cómo describir lo jugoso que estaba todo, la calidad y el sabor eran realmente de 5 estrellas. Y aunque nos moríamos de ganas de probar el cocido lebaniego, al final tuvimos que dejarlo para otra ocasión porque, seamos sinceros, con lo que pedimos ya estábamos bien llenos. Pero no se olviden de dejar espacio para el postre, ese cachopo de queso 3 leches fue una delicia.

Y ojo, que lo mejor de todo es que el restaurante tiene su propia ganadería. Eso se nota en la calidad de la carne, como la chuleta de 700 gramos que pedí. Me atrevería a decir que está entre las mejores que he probado. Sin mencionar esas croquetas de cecina, que son toda una experiencia. ¡Ah! Y no os olvidéis de pedir la torrija, simplemente espectacular, blandita y caliente. Vamos, que salimos encantados y hablando de ello durante días.

Por cierto, les cuento que el camino a Vicente Campo no fue fácil, pero el destino valió la pena. Lo curioso es que antes de cenar, nos perdimos un poco en una ruta y, para nuestra sorpresa, nos encontramos con Asunción, la cocinera. Nos ayudó sin pensarlo dos veces, ¡literalmente salvaron la tarde! Así que ya veis, la gente aquí es de lo más amable y eso añade un toque especial a la experiencia.

Y en cuanto a aparcar cerca del restaurante, no vais a tener problema. Siempre hay un hueco disponible en las cercanías, así que no os preocupéis. ¡Ya tenéis la excusa perfecta para hacer una escapada a este rincón de Cantabria!

Cómo es la decoración del Vicente Campo Restaurante

Y ya hablando del Vicente Campo Restaurante, no puedo dejar de resaltar lo bien que te tratan allí. Te reciben con una sonrisa y te hacen sentir como en casa. Es como si el personal estuviera genuinamente interesado en que disfrutes de tu comida. Y no solo eso, el esmero que ponen en cada plato se nota de inmediato. Te prometo que, aunque probamos poquita cosa, ya sabíamos que la próxima vez que estemos por Potes, este lugar será parada obligatoria. De lo que sí puedo hablar es de la cecina, las empanadas de buey, el chuletón de buey y, por supuesto, la tarta de queso. Todo espectacular y en generosas raciones que sorprenden.

Hablando de raciones, te cuento que aquí no escatiman en nada. Un buen ejemplo es el cocido lebaniego o el delicioso cachopo de queso. La comida se presenta con un toque que te hace querer sacar el teléfono y compartirlo en redes sociales. De hecho, lo hicimos nosotros, y la verdad es que todo lucía tan bien que daba gusto. Y no te preocupes por el precio, que es bastante aceptable considerando la calidad de los platos. Aunque eso sí, si vas sin reserva, mejor sé paciente porque puede que esperes un rato, como nos pasó a nosotros.

Hablando de la decoración, el ambiente es sencillo pero encantador, y el salón tiene un toque acogedor que invita a quedarte a disfrutar de la sobremesa. ¡Y esas vistas! No hay nada como comer un buen plato mientras el paisaje de Cantabria te abraza. La verdad es que se siente un aire familiar en cada rincón, lo que ayuda a que la experiencia sea aún más memorable. Así que si estás buscando un lugar donde disfrutar comida exquisita, buen servicio y un ambiente agradable, aquí tienes tu sitio.

De verdad, repito: ¡no dejes pasar la oportunidad de visitarlo! Con cada bocado y cada sonrisa, *Vicente Campo Restaurante* se convierte en uno de esos lugares que querrás recomendar a todos tus amigos y volver a visitar una y otra vez. ¡Ya me contarás tu experiencia!

Qué opciones vegetarianas están disponibles en el menú

Y bueno, una vez que llegues a Vicente Campo Restaurante, te vas a sentir como en casa. La atmósfera es super acogedora, con esas paredes de piedra y madera que ya te dan esa vibra rústica tan auténtica de la zona de Espinama. Es el lugar perfecto para relajarte después de un día de exploración en Cantabria. Te puedes sentar cerca de la ventana y disfrutar de las increíbles vistas de la montaña mientras haces hambre a la espera de la comida.

La carta es un verdadero festín. Tienen un equilibrio perfecto entre platos tradicionales y un toque moderno. Te recomiendo probar el cocido montañés, es uno de esos platos que te abriga de adentro hacia afuera. ¡Uff! Y si eres fan del pescado, el pescado del día es siempre fresco y muy sabroso. Hasta he oído rumores de que el chef selecciona lo mejor del mercado cada mañana. ¡Se nota, créeme!

Y por si te lo estabas preguntando, para los que prefieren opciones más verdes, también hay varias cosas en el menú. Tienen una deliciosa ensalada de la huerta que está llena de ingredientes frescos, y si tienes ganas de pasta, no dudes en pedir la pasta con salsa de tomate casera, que es vegetariana y te hará sentir que estás comiendo algo realmente especial. A veces también tienen platos del día vegetarianos que merecen la pena, así que no dudes en preguntar al camarero. ¡Te vas a sorprender de lo bien que pueden comer los vegetarianos aquí!

Fotografías Vicente Campo Restaurante

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