DePicos

DePicos

DePicos es el nuevo sitio de referencia en Potes donde todos los amantes de la buena comida deben parar. Ubicado en Pl. la Serna, 4, este lugar combina lo mejor de una cafetería y tienda gourmet, ofreciéndote productos típicos y regalos únicos. La decoración mezcla lo rústico y moderno, creando una atmósfera acogedora ideal para disfrutar de desayunos caseros, un menú variado y opciones para picar. Además, no te pierdas sus dos terrazas grandes, perfectas para relajarte al aire libre.

Si buscas un ambiente chido y un servicio amable, DePicos es tu sitio. Con una valoración de 3.9 en Restaurant Guru, es claro que ha conquistado a muchos visitantes, y tú también deberías darle una oportunidad. Aquí podrás explorar un menú tentador y llevarte a casa algo especial de su bien surtida tienda. Así que, si andas por Potes, no dudes en hacer una parada aquí; ¡te va a encantar!

DePicos

Restaurante
3,9
412Reseñas
Fotos
Pl. la Serna, 4, 39570 Potes, Cantabria
691 55 18 05

Mapa Ubicación DePicos

Dónde se encuentra DePicos

¡Hola, amigos! Hoy quiero compartirles un par de opiniones sobre un lugar que la gente está comentando a tope: DePicos, en Pl. la Serna, 4, 39570 Potes, Cantabria. Este sitio ha tenido su buena y mala fama, y les cuento un poco de todo para que se hagan una idea.

Por un lado, hay quienes dicen que es un “sitio ideal para pasar hambre”. Sí, así de directos. Parece que han tenido una experiencia con las tostadas que les aseguraron que serían gigantes, y después recibieron unas rebanadas que no llenan ni a un canario. Imagínense la cara de incredulidad de esperar un festín y encontrar una miniatura en el plato. La atención, según ellos, es de risa, y aunque no soy de las que suele criticar, ¡hay que reconocer que la actitud de algunos no es la mejor!

Pero luego encontramos comentarios brillantes sobre DePicos: hay quienes destacan que es una buenísima opción para comer en el centro de Potes. Aparentemente, aunque no admitan animales, hicieron una excepción con un perrito pequeño y eso fue un gran gesto. No olviden que hay aparcamientos públicos al lado, así que no hay lío con el coche. La comida suele deliciosa y el servicio es un puntazo, ¡así que ahí tienen un par de opciones!

En resumen, DePicos es un lugar donde las opiniones van de un extremo al otro. Así que si te animas a visitarlo, puedes encontrarlos en Pl. la Serna, 4, 39570 Potes, pero ya sabes, ¡no todas las tostadas son lo que parecen! ¿Listos para explorar y probar por ustedes mismos? ¡Espero que tengan mejor suerte que algunos!

Qué tipo de establecimiento es DePicos

Y hablando de DePicos, ¡qué sitio más chulo para un día de relax! La terraza es perfecta para picotear algo al sol, y eso es exactamente lo que hicimos cuando llegamos a las 15:30 después de una buena caminata por el monte. No tuvimos ningún problema en que nos atendieran, lo cual se agradece después de estar de aquí para allá. Terminamos disfrutando de una ensalada caprese y unas croquetas que estaban ¡bastante buenas! El trato de los camareros fue muy amable y con unos precios que no están nada mal, entre 10-20 € por persona. La verdad, un buen momento entre amigos.

Sin embargo, no todo el mundo ha tenido la misma suerte en DePicos. Hay quien ha tenido experiencias bastante decepcionantes, como esa vez que pidieron una tabla de embutidos y se encontraron con un chorizo que parecía que había tenido un viaje de dos meses. ¡Vaya chasco! Las rabas tampoco estaban a la altura y, lamentablemente, esas críticas negativas dejan un poco de mal sabor de boca. Con tanta variedad y buenas opciones en la zona, es una pena que no hayan podido estar a la altura de las expectativas.

Y por otro lado, hay quien sí ha tenido buenas experiencias, especialmente con la cerveza, que la sirven bien fría. Las patatitas de aperitivo siempre son un buen toque para acompañar. Lo único que una persona desea es que tengan Coca-Cola en lugar de solo Pepsi; quién sabe, quizás en el futuro tomen nota y lo mejoren.

En resumen, DePicos es un restaurante que ofrece una experiencia variada. Te puedes encontrar con un buen ambiente y un lugar ideal para relajarte, sobre todo si disfrutas de comidas ligeras y aperitivos. Sin embargo, hay que tener cuidado, porque la calidad puede ser un poco impredecible según a quién le preguntes. Es un lugar que parece tener su encanto, especialmente con esas vistas y el bullicio de los viajeros, pero siempre es bueno ir con la mente abierta y sin expectativas muy altas.

Qué productos se pueden encontrar en la tienda gourmet de DePicos

Y aquí seguimos hablando de DePicos, ese restaurante en Potes donde, la verdad, parece que hay opiniones de todo tipo. Por un lado, hay quienes han tenido experiencias desastrosas, como esa vez que dijeron que la camarera era pésima y antipática. ¡Qué horror! Decían que la comida estaba fría y que el servicio era súper lento. Y para rematar, ni siquiera se atrevían a pedir postre por miedo a esperar más. Suena a una película de terror de restaurante, ¿no?

Pero después, tenemos esas historias de amor en la terraza, donde los chicos disfrutan de sus comidas, como si fueran parte de un cuadro. Hay quienes celebran la tabla de quesos combinada con anchoas, que aseguran que es “opción espectacular”. Y el chico de la terraza, que siempre tiene una sonrisa, parece ser un salvador en medio de toda la locura turística que inunda Potes. ¿Un servicio amable mientras ves esos fantásticos Picos de Europa? ¡Sí, por favor!

No podemos olvidar el brunch, con café y zumos naturales. Hay gente que se sienta a disfrutar de un pincho de tortilla después de recorrer el pueblo, y con una buena atención además. Esos momentos donde te sientes en casa son imperdibles. Pero lo mejor son los comentarios sobre las cervecitas: todos los años hay quienes repetimos y disfrutamos de la terraza, viendo pasar la vida mientras el bar está llenísimo de gente.

Si te preguntas qué puedes encontrar en la tienda gourmet de DePicos, hay un sinfín de productos que te dejarán babeando. Desde los típicos quesos artesanales de la región hasta las conservas más frescas que no te podrás resistir. ¡Son delicias que dan ganas de llevarse a casa! Así que, ya sabes, si decides pasar por ahí, ¡no te olvides de echar un vistazo a su tienda gourmet!

Qué tipo de comida ofrecen en DePicos

Y ya que estamos hablando de DePicos, ¡qué viaje de emociones! Una vez que llegamos, decidimos pedir una ración de albóndigas y, de paso, nos animamos con dos cañas. Todo parecía genial hasta que vimos la cuenta: 22 euros. Comprendemos que podrías encontrar esas raciones por 8 o 8'50 en otros bares. Sin embargo, en DePicos, parece que los precios no se alinean mucho con la competencia.

También tuvimos un pequeño lío con uno de los platos. La carta prometía micuit, pero lo que llegó era un simple paté. La verdad es que la textura no era la misma y el precio, hombre, tampoco. Lo comentamos y el personal se ofreció a cambiarlo, lo cual se agradece, pero al final, eso no nos dejó un buen sabor de boca. Realmente, solo fue un recordatorio de que a veces las expectativas no se cumplen y no creo que regresemos por eso.

Sobre el servicio… no sé ni por dónde empezar. Al principio, pensábamos que todo iba viento en popa, pero después de un rato, nos olvidaron completamente. Tardaron una eternidad en llevarnos la carta y cuando finalmente logramos hacer nuestro pedido de dos medias raciones de queso y embutido y unas croquetas, fue un caos total. Entre olvidos, demoras y un ambiente que, aunque tranquilo, no ayudaba, pasamos unas 1h 30' esperando. ¿Y lo peor? Al final, cuando pedimos la cuenta, el camarero tuvo que preguntarnos *¿qué habíamos pedido?* ¡Menudo lío!

A pesar de todo, no puedo negar que el ambiente tiene su encanto. Las vistas desde la terraza son fantásticas, aunque, sinceramente, no vale tanto la pena estar allí si la comida y el servicio no cumplen. En cuestión de comida en DePicos, parece que ofrecen de todo un poco: desde tostadas que, por cierto, más bien estaban calentadas al horno –y no tostadas en sí– hasta el clásico embutido y queso. La variedad es escasa y no me atrevería a recomendarlo para desayunar, ya que la experiencia fue un poco decepcionante. Así que, en resumen, si decides pasarte por allí, ¡lleva paciencia y muchas ganas de picotear sin prisa!

Ofrecen opciones para desayunos en DePicos

Y después de todo lo que escuché de DePicos, no entiendo cómo un lugar puede tener tanta variabilidad en las experiencias de la gente. Un amigo me contó que fueron a desayunar y, aunque el ambiente no era el mejor, los croissants eran caseros y recién hechos. Pero claro, eso no compensa las veces que otras personas han salido decepcionadas, especialmente con el servicio. La verdad es que su comentario sobre que no había mucha variedad de dulces porque era temprano es un poco extraño, ¿no? Me parece que deberían estar más preparados, sobre todo en un sitio que parece tener potencial.

Otra cosa que me sorprende es esa fama de la que carece el personal de allí. He oído de un par de experiencias en las que las camareras no se comportaron de la mejor manera. Una vez, uno de mis amigos dijo que una de las camareras era tan cortante que el ambiente se sentía más frío que fuera. ¡Y eso ya es decir! A veces parece que en ese lugar la felicidad se asoma más en las fiestas que durante el servicio habitual.

Claro, luego escuché de personas que simplemente querían disfrutar un buen rato y, tras haber estado bebiendo orujo, quisieron usar el baño, solo para darse cuenta de que estaba cerrado. ¡Qué decepción! Lo único que les dejaron usar fue la barra exterior. Eso sí que no tiene sentido, ¿no crees? En un sitio donde se espera que la gente se quede un buen rato, parece que están más enfocados en las ganancias que en cuidar a sus clientes.

Y ya para cerrar, sí, ofrecen opciones para desayunos en DePicos. Pero ten en cuenta que la variedad no es su punto fuerte, así que ve preparado para algo sencillo. Al menos los croissants son caseros, y eso siempre es un plus, pero no esperes un banquete. Tal vez si decides probarlo, salgas con un sabor agridulce, como les pasó a muchos que han vivido sus propias historias allí.

Cómo es la decoración del lugar

Así que ya te cuento lo que pasó en DePicos, ¿vale? Bueno, la verdad es que nos lo recomendaron porque abren relativamente pronto y teníamos una excursión a primera hora. Pero, como suele pasar, abrieron un poco más tarde de lo esperado y nos encontramos ahí, esperando. La cocinera no parecía muy contenta al vernos, y escuchamos varios comentarios desde la barra que, la verdad, nos hicieron sentir un poco incómodos. Por otro lado, la camarera fue super amable. En fin, un cóctel de sensaciones, ¿no?

El sitio tiene algunas cosas buenas, como que es un lugar estupendo para desayunar. El ambiente es muy agradable y está todo muy limpio, y lo mejor es que, a pesar de esos pequeños inconvenientes, realmente tiene un potencial genial. Aunque, sinceramente, hubo una empleada que no fue muy comunicativa. La chica era rápida y eficaz trabajando, pero un simple saludo no le habría costado nada. Aun así, estoy segura de que repetiría, porque el resto del personal era un amor.

¡Y lo de las bebidas es un tema todo! Pedi un café con leche con hielo y lo que serví ya ni parece café que se imantara de algo más que sabor a pura cafeína. Es como si me hubieran hecho un timo, en vez de Bailes que fue lo que pedí. De verdad, ¡no entiendo cómo se puede confundir algo tan básico! Y como no podía ser de otra forma, nos pasó lo mismo con la comida. Tardaron tanto en darnos lo que pedimos, que decidimos marcharnos sin desayunar. ¡Una auténtica decepción!

En fin, para que te hagas una idea de la decoración del lugar, es bastante sencilla pero acogedora. Las mesas y sillas son de madera, lo que le da un toque rústico, y aunque por fuera pueda parecer un bar de turistas, en el interior hay una atmósfera agradable con algo de decoración local. Ideal para disfrutar un rato, aunque claro, ¡todo depende del servicio! Así que, ya sabes, si decides ir, prepárate para una experiencia algo variada.

Cuáles son las características de las terrazas en DePicos

La verdad, hablar de DePicos es como mezclar opiniones. Yo no suelo dar malas reviews, pero este sitio se lo ha ganado. Cuando fuimos, nos sirvieron pan de otra mesa, y eso se notó. Una rebanada estaba manchada de ketchup o salsa de tomate, y volver a servirlo, ¡vaya movida! Las rabas que pedimos estaban ricas y las patatas fritas con huevos estaban bien, pero, sinceramente, eran un poco pequeñas para el pastón que costaban. La camarera que nos atendió hizo su parte increíblemente bien, pero la encargada, ay, ¡no paraba de discutir sobre el pan reciclado! En tiempos de COVID, esto es un poco irresponsable, ¿no crees? Si no fuera por eso, seguramente le habría puesto un 4 sobre 5.

Por otro lado, desayunamos tres días aquí, y si tienes un poco de paciencia, está bastante bien. Los chicos tardan un poco en tomar la comanda y cobrar, pero al final, la comida siempre salió rápido y todo estaba muy bueno. Desde la bollería hasta los pintxos, ¡todo rico! Lo que hay que tener claro es que los camareros son lentos, así que ve sin prisa y relájate.

Ahora, debo admitir que el ambiente es muy acogedor y el trato es amable. Has de probar la tarta de queso, que está muuuy rica. Ayer, después del desayuno, disfrutamos de un mini bocata de bacon con queso y un lazo de chocolate que estaban para morirse. El café tampoco se queda atrás. De verdad, el local está bien decorado y es un lugar perfecto para comenzar el día.

En cuanto a las terrazas de DePicos, son bastante amplias y cómodas, lo que permite disfrutar de esas mañanas soleadas mientras te tomas un café. Aunque he oído que hay mucha variedad en las torradas y bocatas, sería bueno que incluyeran un poco más en la carta. Pero sí, la atmósfera es relajada y el lugar tiene su onda. Así que ya sabes, vale la pena un vistazo, a pesar de esas cositas que podrías encontrarte. ¡Venga, a explorar!

Cómo es el ambiente en DePicos

Y hablando de buenos lugares para comer, no puedo dejar de mencionar DePicos, ese restaurante en Pl. la Serna, 4, 39570 Potes, Cantabria. Si no lo has probado, ya estás tardando. La primera vez que fui, me enamoré de la decoración. Tiene ese toque rústico muy acogedor, con paredes de piedra y madera que te hacen sentir como en casa, pero con un aire elegante. ¡Perfecto para disfrutar de una buena cena o una comida en grupo!

Lo que realmente destaca son sus platos. El menú tiene una mezcla de cocina tradicional cántabra y toques modernos que te sorprenderán. Imagina degustar unos famosos quesos de la región acompañados de un buen vino local. Y no me hagas empezar con su cochinillo asado, que es un auténtico manjar. Te aseguro que cada bocado es una explosión de sabor. Y si eres amante de lo dulce, ¡no te olvides de dejar un espacio para el flan casero! Tienes que probarlo.

Ah, y si te preocupa un poco el ambiente, ¡no hay de qué! El lugar es muy acogedor, siempre hay un par de grupos charlando animadamente y riendo, así que es difícil no contagiarse de esa energía tan buena. Si te gusta la buena compañía y una atmósfera desenfadada, en DePicos estás en el lugar correcto. Es de esos sitios donde el tiempo vuela y las risas se hacen eco. En resumen, disfrutar de una comida aquí es casi como estar en una celebración, ¡te encantará!

Fotografías DePicos

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