Restaurante del Hostal Remoña

Restaurante del Hostal Remoña

El Restaurante del Hostal Remoña en Espinama es un auténtico tesoro gastronómico, especialmente si estás en la zona para explorar los Picos de Europa. Ubicado a solo 3 km del Teleférico de Fuente Dé, este lugar se destaca por su compromiso con la cocina de proximidad y el uso de productos de kilómetro cero. Te invitan a probar su famoso cocido lebaniego, que ha sido galardonado varias veces, junto con unas deliciosas croquetas y su sorprendente lengua. Asegúrate de dejar espacio para sus postres caseros; la tarta de queso y la torrija son imperdibles.

El ambiente en el restaurante es super acogedor, gracias al excelente trato del personal, que hará que te sientas como en casa desde el primer momento. No es de extrañar que tenga una calificación de 4.6 sobre 5 en Restaurant Guru, con más de 1,000 reseñas satisfechas. Así que, si buscas una experiencia gastronómica auténtica en Liébana, el Restaurante Remoña es definitivamente el lugar a visitar. ¡No olvides disfrutar también del entorno antes o después de tu comida!

Restaurante del Hostal Remoña

⭐4,8
360Reseñas
Fotos
Bo. Espinama, 39588 Espinama, Cantabria
942 73 66 05

Horarios Restaurante del Hostal Remoña

DíaHora
lunes20:00–23:00
martes20:00–23:00
miércoles20:00–23:00
jueves20:00–23:00
viernes20:00–23:00
sábado20:00–23:00
domingo20:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante del Hostal Remoña

Dónde se encuentra el Restaurante del Hostal Remoña

¿Estás buscando un lugar acogedor para disfrutar de buena comida en Cantabria? ¡Déjame contarte sobre el Restaurante del Hostal Remoña, que se encuentra en Bo. Espinama, 39588 Espinama! Es un sitio que, aunque solo atiende a los huéspedes que se alojan allí, ha generado bastante revuelo con sus deliciosos platos y un ambiente que invita a relajarse y disfrutar.

La otra tarde, un grupo de amigos y yo decidimos probar el famoso cocido lebaniego. Antes de ir, leímos varias reseñas y todos hablaban maravillas del lugar. La verdad, llegamos un poco tarde y, aunque tuvimos suerte de conseguir mesa, es mejor que reserves con antelación. El dueño y los camareros nos recibieron con una sonrisa y nos hicieron sentir como en casa. La comida estuvo deliciosa, y el precio fue bastante razonable, entre 20-30 € por persona, lo cual es genial por lo que ofrecen.

También hay platos que se llevan todos los aplausos, como el entrecot de buey y el solomillo. Ambas carnes estaban jugosas y en su punto. Y si te gusta el postre, no puedes perderte la tarta de queso, ¡es enorme y deliciosa! El ambiente es muy agradable, ideal para una comida en pareja o con amigos. La verdad, en mi opinión, es un lugar que vale la pena visitar.

Así que ya sabes, si pasas por Espinama, no dudes en dejarte caer por el Restaurante del Hostal Remoña. Pero recuerda, solo atienden a los que se quedan a dormir, así que si te hace ilusión comer allí, ¡haz tu reserva y asegúrate de disfrutar de lo mejor de la gastronomía local!

Qué tipo de cocina ofrece el restaurante

Ya te dije que el Restaurante del Hostal Remoña no es solo un sitio para comer, ¡es toda una experiencia! Desde que pones un pie en la puerta, sientes esa mezcla de educación y profesionalidad que te hace sentir como en casa. Si eres de esas personas que disfrutan de un buen trato, aquí vas a estar en tu salsa. Pero lo que realmente te va a dejar boquiabierto son los filetes y solomillos de ternera, ¡son simplemente increíbles! Te los sirven acompañados de unas patatas fritas caseras y pimientos, y la salsa de queso picón es una delicia que no te puedes perder. Vamos, es un % recomendable si estás en la zona.

En cuanto al ambiente, la ubicación es privilegiada y, aunque en nuestra visita notamos un poco de griterío en la cocina, eso no impidió que disfrutáramos de una velada agradable. El camarero fue súper amable y atento, lo cual siempre suma puntos. La ensalada de puerro que pedimos estaba buenísima, aunque el cocido lebaniego tuvo sus altibajos; quizás el caldo no fue de mi agrado, pero la berza y el garbanzo estaban de rechupete. Personalmente, me quedaría con el cocido montañés, que me pareció mucho más sabroso.

Lo mejor de todo fue cuando llegamos sin reserva y, ¡pum!, nos sacaron una mesa al instante. Y si tienes hambre, ¡no te preocupes! El cocido lebaniego viene en perol y el camarero te lo va rellenando. ¿Y el detalle de que sepa hasta el nombre de los ingredientes? Eso solo le suma a la experiencia. Claro que, después de ver la cuenta, pensarás que has roto media vajilla, ¡pero es tan delicioso que definitivamente vale la pena repetir, aunque sea desde Madrid!

Así que, para resumir un poco, el Restaurante del Hostal Remoña se especializa en una cocina basada en productos caseros y de ganadería propia, donde la carne brilla como protagonista. Desde tablas de quesos y chorizos caseros hasta los imprescindibles chuletones, tienen de todo para satisfacer a los amantes de la buena comida. Y no te olvides de dejar espacio para los postres, ¡porque la torrija vale su peso en oro!

Qué significa "cocina de proximidad" y cómo se aplica en este restaurante

Y, hablando de comida, la experiencia en el restaurante del Hostal Remoña no decepciona para nada. Recuerdo que comimos en grupo y la verdad, quedamos todos encantados. Pedimos el famoso cocido lebaniego, que además es sin gluten, y también un entrecot de buey que estaba impresionante. Se nota que aquí se toman en serio la calidad de la comida, y las raciones eran más que generosas. Si te gusta la tarta de queso, definitivamente no puedes irte sin probarla; está más que deliciosa. En cuanto al precio, está más que justificado; salimos con la barriga llena por solo unos 20-30 euros por persona.

Lo mejor de todo fue la atención que recibimos. Jesús, el camarero, se portó genial y el chico colombiano que también nos atendió fue súper amable. El servicio fue rápido y eficiente, lo cual siempre es de agradecer, especialmente cuando tienes hambre después de una jornada explorando la zona. Y ya que estamos, si te gusta empezar las rutas de senderismo desde Fuente De, este lugar es un punto de partida perfecto; es práctico y acogedor.

La carta es una maravilla, pero recomiendo no perderte las mollejas con champiñones y, por supuesto, la tarta de queso. El ambiente es super agradable, ¿sabes? Se siente como comer en casa de un amigo, donde no solo te alimentas, sino que también disfrutas de un buen rato en buena compañía.

Ahora, sobre la 'cocina de proximidad'. En el restaurante del Hostal Remoña, se entiende como la utilización de productos locales y de temporada, además de algunos de su propia granja. Eso hace que cada plato tenga un sabor auténtico y único, lo que te lleva a conectar con la gastronomía de la región. Así que, si estás buscando disfrutar de buena comida y un servicio excelente en un ambiente familiar, ¡este es el lugar ideal! Y quién sabe, tal vez tú también te conviertas en un habitual como yo... ¡A mí ya me tienen enganchado!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Y qué tal, ¿listos para hablar del Restaurante del Hostal Remoña? ¡Menuda maravilla! Nos hicieron el favor de adelantar la hora de comida que teníamos reservada y, sinceramente, fue todo un acierto. La atención que recibimos fue inmejorable. Te tienes que probar su tabla de quesos lebanejos, que estaba deliciosa, y no olvides el cocido espectacular. La guinda del pastel fue, sin duda, la tarta de queso que se fundía en la boca. Desde luego, hay que darles las gracias por todo, porque volveremos seguro.

Siempre que voy a la zona, este lugar se convierte en una parada obligatoria. Tiene ese encanto especial, ¿sabes? Conozco el sitio desde principios de los 80, y la última vez que fui, me topé con una reforma que está muy bien diseñada y con gusto. Aunque solemos ir en plan de visita a los alrededores y comemos poco allí, cuando lo hacemos... ¡Es simplemente excelente! Ya me han hecho el favor de recordar el cocido y el caldo montañés, que son inolvidables.

Y si hablamos de servicio, Jesús es un crack. Es una de esas personas que realmente se preocupa por cada detalle. Atento, sincero con las raciones y, lo mejor de todo, ofrece una calidad de comida espectacular. La selección de vinos también es muy buena; así que cuentas con opciones para acompañar cada bocado. No tengo dudas de que repetiremos, ¡como siempre!

En resumen, este lugar es precioso y está en un entorno que quita el aliento. La comida es de buenísima calidad y la relación precio-cantidad es más que justa. Además, la amabilidad del personal hace que cada visita sea especial. Así que, si me preguntas por algunos platos destacados del menú, no puedo dejar de mencionar la sopa de cocido lebaniego, que es sencillamente impresionante, la tabla de embutidos de la casa, y claro, esa tarta de queso que es la estrella. Al 100% recomendable, no lo pienses más y lánzate a probarlo. ¡Te va a encantar!

Qué es el cocido lebaniego y por qué es famoso

Ya te dije que el Restaurante del Hostal Remoña es un sitio de lo más acogedor, y te cuento que el viernes por la noche llegamos un poco más tarde de lo planeado. Pero no te preocupes, porque fueron súper amables y nos prepararon unos bocadillos para que pudiéramos cenar cómodamente en el hotel. ¡Un detalle que se agradece! Al día siguiente, ya sin apuros, teníamos reservada otra experiencia. Y no te imaginas el cocido lebaniego que nos servimos: un plato robusto y bien caliente que nos dejó impresionados. No es de extrañar que hayan recibido premios durante años. ¡Si es que tienen el servicio más amable del mundo! Todo eso por solo 37 euros, que incluye bebidas y una cazuela de huevos para compartir. Recomendado 100% por nosotros.

Este lugar tiene algo especial, así que si andas por ahí, tienes que probar la variedad que ofrecen. El cocido lebaniego es solo uno de los platos destacados; también tienen opciones más originales que son una auténtica pasada. Y por si eso fuera poco, no puedes dejar de lado la tarta de queso que, créeme, es para llorar de felicidad. El ambiente es genial, y alejarse del bullicio y la masificación de Potes es una decisión que seguro vas a apreciar. Sin duda, un lugar al que volvería mil y una veces.

Por cierto, mi esposa y yo decidimos probar el famoso cocido lebaniego y es todo un clásico de la gastronomía cantabra. Para que lo entiendas un poco mejor, el cocido se compone de una mezcla deliciosa de carnes, chorizos, y verduras que se cocinan lentamente juntos, creando un sabor único y reconfortante. Casi te hace sentir que estás en casa, disfrutando de una comida bien preparada por la abuela. No hay duda de que su fama es merecida: es un plato que verdaderamente refleja la tradición y el corazón de la región. Nos encantó todo, pero estos íconos del menú son para disfrutar y no olvidarán. ¡Así que anotad el Remoña en la lista de imprescindibles!

El restaurante utiliza productos de kilómetro cero

Tal y como te contaba, el Restaurante del Hostal Remoña es un verdadero hallazgo en Bo. Espinama. ¿Te acuerdas de ese cocido lebaniego que nos pedimos? ¡Estaba espectacular! No sé si te lo imaginabas tan sabroso, pero cada cucharada era pura felicidad. Y no solo eso, también probamos un queso frito con mermelada de calabaza que, para ser sinceros, debería ser obligatorio en todas las cartas de los restaurantes. Una combinación delicia que todavía me hace babear al recordarla. Si eres amante del queso, este es tu sitio. ¡Ah, y el vino que nos recomendaron fue el complemento perfecto!

El ambiente es realmente acogedor. Te sientes como en casa, y el personal es super atento. Recuerdo que, aunque llegamos sin reserva, tuvimos suerte porque había habido una cancelación. Desde luego, eso fue un golpe de suerte que supimos aprovechar. Te atienden como si fueras parte de la familia, un trato que se agradece tanto después de un día de aventuras como el que tuvimos en Fuente Dé. Y una vez allí, definitivamente hay que probar su tarta de queso. Cosa seria, te lo digo. Tan buena que al final no sabemos si elegir la de pera o la de queso fue una buena idea o no.

Por si te lo preguntabas, el restaurante no solo se mueve por la calidad, sino también por la sostenibilidad. Utilizan productos de kilómetro cero, lo que significa que los ingredientes son frescos y de la zona. Eso le da un plus a la experiencia, porque no solo estás disfrutando de una comida deliciosa, sino también apoyando a los productores locales. Así que, cuando vuelvas, irás a lo seguro con esos platos recomendados, ¡no te arrepentirás! En resumidas cuentas, es un sitio que se lleva un 10 en todo: comida, servicio y ambiente. ¡Repetiremos sin duda en nuestro próximo viaje!

Fotografías Restaurante del Hostal Remoña

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