
La Sidrería Amaike en Doctor José Zaldua Kalea, 31 es uno de esos lugares que simplemente no te puedes perder si andas por Portugalete. Este bar restaurante ha sabido ganarse a pulso su fama, gracias a una comida espectacular y un ambiente que te hace sentir como en casa. Con una carta que incluye desde deliciosas tapas y pintxos hasta sabrosos platos tradicionales de la cocina vasca, hay opciones para todos los paladares. Además, no olvides que aquí puedes disfrutar de la sidra al txotx durante todo el año.
Recientemente renovada y con un nuevo nombre, Sidrería Amaike ofrece un menú por solo 25 euros que no decepciona, incluyendo delicias como revuelto de bacalao y setas, morcilla, y un chuletón que hará que te relamas los dedos. No solo se trata del menú de sidrería, también tienen propuestas para eventos y un toque innovador en sus platos caseros y a la brasa. Si buscas una experiencia culinaria auténtica con un toque moderno, este es el sitio ideal.
Horarios Sidrería Amaike
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–24:00 |
| martes | 9:00–24:00 |
| miércoles | 9:00–24:00 |
| jueves | 9:00–24:00 |
| viernes | 9:00–24:00 |
| sábado | 9:00–2:00 |
| domingo | 9:30–2:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Sidrería Amaike
Dónde se encuentra la Sidrería Amaike
Si estás buscando un buen lugar para comer en Portugalete, tienes que echarle un vistazo a la Sidrería Amaike. Se encuentra en Doctor José Zaldua Kalea, 31, 48920 Portugalete, Bizkaia. Este sitio ha estado dando sus primeros pasos en el mundo de la restauración, y aunque aún le queda camino por recorrer, hay cosas que realmente destacan. ¡La comida está bien hecha y no escatiman en cantidades! Un entrecot riquísimo con patatas caseras que te dejará con ganas de más, y ni hablar del arroz caldoso y los pimientos rellenos, son una delicia. Todo esto por alrededor de 24 € por persona un domingo me parece más que correcto.
Hablemos de la experiencia en el local. La verdad es que la organización podría mejorar, son un poco desastrosos en ese sentido, y la atención, aunque amable, a veces deja que desear. Recuerdo que tuvimos un problemilla con los postres, ya que no tenían lo que queríamos y al final nos cobraron un café extra sin avisar... pero al final, lo solucionaron sin problemas. Eso sí, ¡los platos estaban ricos! Ahora, si te soy sincero, la variedad en bebidas es un poco justa, y la terraza necesita una reformita, sobre todo porque algunas sillas están rotas y no hay ni servilleteros. Eso puede dar miedo al entrar, pero tengo fe en que con un poco de inversión y experiencia, esto va a mejorar.
Aun así, hay que reconocer que las ganas de trabajar y el buen trato que recibimos son puntos a favor innegables. Es un lugar que necesita un poco más de experiencia y críticas constructivas para pulir lo que hay que pulir. ¡Suerte a ellos! Te aseguro que si les das una oportunidad, te irás satisfecho, y ya te adelanto que a mí me gustó la experiencia. Así que, si un día te apetece unas buenas chuletas o platos típicos de sidrería, no dudes en ir a la Sidrería Amaike. ¡Puede que la próxima vez te sorprendan aún más!
Qué tipo de comida ofrece la Sidrería Amaike
Siguiendo con lo que te contaba sobre la Sidrería Amaike en Portugalete, sinceramente es una de esas experiencias que te dejan con un sabor agridulce. La comida, aunque tenía buen sabor, las raciones parecían un poco justas. Me acuerdo de una vez que el camarero que nos atendió parecía realmente disgustado, como si no estuviera a gusto con su trabajo. El resto del personal era cordial, eso sí, pero no lo disfrutamos como nos hubiera gustado. Les daría un 2 estrellas, la verdad, y tengo que decir que dudo que vuelva a repetir.
Por otro lado, no puedo evitar mencionar otra experiencia que viví allí que fue totalmente opuesta. En una ocasión, el lugar me sorprendió por su ambiente acogedor y el servicio excelente. La comida era abundante y deliciosa, y los postres, aunque mucho dulces, estaban muy ricos. Fue un día que le daría un 5 estrellas sin pensarlo dos veces, la verdad. La amabilidad del personal y la calidad de la comida realmente hicieron la diferencia.
Si prefieres una experiencia más relajada, sabes que la terraza es de las mejores de la villa. Imagínate disfrutando un buen cubata mientras te echas una buena sobremesa. Me acuerdo que el servicio estaba a la altura y el ambiente era súper agradable, especialmente si el sol estaba brillando. Definitivamente, un 4 estrellas, por lo tranquilo que era todo. Pero, seamos sinceros, no siempre tienen la misma calidad en el servicio. Recuerdo que una vez pedí unas cervezas que resultaron ser un verdadero desastre. Era como si no supieran servirlas. Sin duda, el servicio fue un 1 estrella en esa ocasión.
Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece la Sidrería Amaike? En general, verás una mezcla de platos tradicionales vascos, con opciones como arroz caldoso y lubina. La barra de pintxos siempre es una opción a tener en cuenta para picar algo rico. Siempre tendrás la oportunidad de disfrutar de una buena comida, ya sea en forma de un menú espectacular, o picoteando lo que encuentres en la barra. ¡Un lugar que definitivamente vale la pena probar!
Cuál es la especialidad de la Sidrería Amaike
Ya te digo que la Sidrería Amaike es un lugar que ha ido generando opiniones de todo tipo, pero, siendo sincero, hay un consenso sobre lo que cuenta. Si te pasas un día por Doctor José Zaldua Kalea, 31, te vas a encontrar con un sitio con un servicio que no se olvida fácilmente. La comida… ¡Dios mío! Es realmente deliciosa. La mayoría de las veces, la puntuación es de 5 estrellas en cuanto a la comida y el ambiente. Si el chef no tiene una reserva especial de elogios, no sé quién la tiene. Ah, y si tu paladar busca algo auténtico, este es el lugar.
Te cuento que los empleados son super serviciales, siempre con una sonrisa en la cara, lo que te hace sentir como en casa. La atención, de hecho, la ponen en 10/10. Es lo que más gusta a la gente. Eso sí, es un sitio informal, lo que le da un toque especial. Puedes disfrutar de una buena comida sin pretensiones y con un ambiente familiar en el aire. Muchos se sienten como en casa, y eso se nota en cómo te tratan.
Sin embargo, no todo se pinta de color de rosa. Hay quienes no han tenido la mejor experiencia, señalando que el servicio no siempre es tan brillante. Uno incluso mencionó una camarera que, al parecer, tenía la mala suerte de siempre echar la culpa a un "compañero" que volvía a dejar cosas en el aire. Eso, desde luego, no suena ideal. Pero el panorama general parece ser favorable, así que te aconsejaría que les des una oportunidad y saques tu propia conclusión.
Y si te estás preguntando cuál es la especialidad de la Sidrería Amaike, no hay dudas. El menú se destaca por su comida tradicional y deliciosa, con opciones que seguramente hacen felices a todos. Tienen una disposición increíble para atender restricciones alimentarias, incluso ofreciendo pan sin gluten a quienes lo necesitan. Así que no solo se trata de llenar la barriga, sino de hacerlo con cariño y atención. ¡Definitivamente es un lugar al que querrás volver!
Qué platos destacan en el menú de 25 euros de la Sidrería Amaike
La verdad es que mi última experiencia en la Sidrería Amaike no fue la mejor, y eso que íbamos un grupo de 26 personas con ganas de pasar un buen rato. Pedimos varios platos combinados y hamburguesas, pero, ¿sabes qué? Los platos combinados dejaron mucho que desear: ¡escasez total! Imagínate la decepción al ver que te sirven menos comida de la que esperabas. Además, el personal no estaba a la altura y aunque intentamos disfrutar la comida, la atención fue más bien mala. Si no pueden dar un buen servicio, la verdad sería mejor que no se comprometieran a hacerlo.
En un momento de la noche, ¡la cosa se tornó aún más surrealista! Nos trajeron en la mesa comida equivocada y tuvimos que ponernos a pedir cubiertos, como si fuera un juego de adivinanzas en lugar de una cena. Y, por si fuera poco, nos ofrecieron agua del grifo, que entiendo que sea una opción, pero en un bar restaurante esperas algo más. En fin, que ni siquiera se merece una estrella como valoración. Comida pésima, atención aún peor...
Hablando de la terraza, que parece que es uno de sus puntos fuertes, me parece que tienen más de 20 mesas disponibles y si tienes la suerte de que haga buen tiempo, puedes disfrutar de la zona cubierta con pantalla para ver deporte. Pero, aun así, la experiencia de ese día fue un auténtico bajón. Necesitan claramente más camareros porque los poquitos que estaban hacían lo que podían, aunque se nota que estaban desbordados. Un pequeño problema con un plato fue resuelto, ¡se lo agradezco! Pero les falta mucha mejor organización.
¿Y qué destacar del menú de 25 euros? Ahí es donde quizás podrían sacar algo de provecho. En la Sidrería Amaike podrías encontrar alguna opción atractiva como arroz con marisco, que ha recibido buenos comentarios, o pescados frescos que, si los hacen bien, son un acierto seguro. También me comentaron de una ensalada de queso de rulo con cebolla caramelizada que suena deliciosa. Si sólo pudieran mejorar el servicio, quizás tendríamos un lugar genial en el barrio para disfrutar de una buena comida.
La Sidrería Amaike tiene opciones vegetarianas o veganas en su carta
Y hablando de la Sidrería Amaike, es una pena que antes era un lugar encantador, pero parece que ha perdido su toque. La última vez que fui, noté que el ambiente era más de discoteca que de sidrería. Tuvimos que cenar en la terraza porque dentro era simplemente imposible, con la música a todo volumen. Eso sí, el trato fue muy agradable, lo que siempre se agradece, pero claro, no es motivo suficiente para volver, especialmente cuando tienes que enfrentarte a un menú sidrería de 65€, que es una sobrada. Al final, acabamos optando por pedir de la carta, que tampoco fue una gran solución.
Otra cosa que me molestó fue la limpieza. Los baños y la zona del bar estaban lamentablemente sucios. Es un asco pensar que llevas a tu perro y no sabes si estás arriesgando su salud dejándolo en el suelo. Y las contraventanas, que caen solas, es un tema que debería solucionarse, ¿no? Aun así, el enclave tiene su encanto, lo cual es una lástima, porque podría ser un sitio ideal si se cuidaran más los detalles.
Sin embargo, no todo fue negativo. Tienen un espacio exterior bastante chulo, donde puedes comer o tomarte unas copas con buena compañía. ¡Y encima hay sitio para aparcar! Me imagino que esto es un punto a favor para familias con niños o perros, ya que hay un parquecito donde pueden jugar tranquilamente. Lo que me pregunto es si la Sidrería Amaike tiene opciones vegetarianas o veganas en su carta, porque eso podría mejorar bastante su oferta. Por lo que he oído, parece que no tienen una buena variedad de opciones para vegetarianos o veganos, lo que podría ser otro motivo por el que algunos no se sientan satisfechos al visitarla. En resumen, no sé si volveré pronto, pero tengo la esperanza de que mejoren algunas cosas, porque a veces solo necesitan un empujón para volver a brillar.
Es necesario hacer reservación para visitar la Sidrería Amaike
La Sidrería Amaike tiene su encanto, eso no se puede negar. Pero, ¡vaya que la experiencia puede variar! Hay días en los que el cardo relleno es una pequeña joya, pero la ración es tan escasa que te deja con ganas de más, casi como si hubieras pedido media. Y el pollo al ajillo que pedí ese día… Uy, te digo que me hizo cambiar de plato. El olor era tan fuerte que no pude acercarme. Sin embargo, el plato de pasta mejoró un poco la situación, al menos en sabor y cantidad. Tal vez solo fue un mal día, pero mis amigos también pensaron que podría haber opciones mejores por la zona.
Otra vez, fui a probar el menú del día y la experiencia estuvo lejos de ser memorable. El arroz al curry estaba muy bueno, pero era como si me hubieran dado una ración de tapa en vez de un plato principal. Luego, el churrasco… ¡Duro como el hormigón! A más de uno le dio risa el postre: un cuadradito de tarta que ni siquiera merecía estar en la mesa, adornado con sirope y todo, ¡parecía una broma! Frustrante, pero bueno, supongo que repetiré solo si no hay otra opción.
En contraste, hay quienes la pasan genial, sobre todo por las vistas desde esa amplia terraza. Podés disfrutar del atardecer con las praderas verdes y un ambiente variado que le da un toque peculiar. El trato es amable, y alguno ha comentado que aunque el servicio es espectacular, a veces se tarda más de la cuenta. Suena que deberías evitar los días de mucho aforo si no quieres estar esperando demasiado.
Si pensabas en ir y te preguntas si es necesario hacer reservación, probablemente sí, sobre todo si quieres asegurarte un buen lugar en la terraza cuando el sol brilla. Como dice un amigo, “¡más vale prevenir que lamentar!”, y con la experiencia de algunos, es mejor no arriesgarse y organizarse con tiempo. Así que ya sabés, si querés disfrutar de las vistas y evitar posibles inconvenientes, ¡mejor llama para reservar!
Ofrece la Sidrería Amaike servicios para eventos especiales
Ya te conté que la Sidrería Amaike tiene una buena variedad de platos, pero, ¡uf!, hay algo que de verdad les hace falta mejorar y es el servicio. En una de mis visitas, pedí aliño para la ensalada y todavía estoy esperando, como si hubiera hecho un pedido a un camión de mudanzas en vez de a un camarero. El ambiente tiene su encanto, pero la lentitud del servicio me dejó con un mal sabor de boca, lamentablemente. Tras varias visitas, ya no puedo evitar decir que hay que pintar al camarero de speedy gonzales si queremos que la cosa mejore. ¡Espero que lo hagan!
Por otro lado, hay que reconocer que, cuando aciertas con lo que pides, la experiencia puede ser bastante buena. La última vez que pedimos el menú de sidrería para 2, todo estuvo delicioso. El chuletón es la estrella del show y puedes hacerlo a tu gusto en la mesa. ¡Qué placer! El camarero Jhon era una joya, súper simpático y atento, lo que ayuda a que todo sea más fácil. Para que te hagas una idea, el gasto por persona ronda entre 30 y 40 €, que la verdad se justifica en el sabor de la comida.
Hablando de precios, en otras ocasiones, la experiencia ha sido todo lo contrario. Entre tantas opciones, a veces parece que lo que tú quieres no está. En una visita, intentamos pedir lo que nos apetecía y, sinceramente, no había nada. Eso de salir decepcionado y sintiéndote estafado no es lo que uno busca en una buena sidrería. La comida era más bien un fraude, y el precio tampoco ayudó, ¡entre 20 y 30 € por persona para eso! Así que ya te digo, si no quieres arriesgarte, mejor revisa bien el menú antes de hacer tu elección.
Ahora bien, si estás pensando en celebrar un evento especial, yo te recomendaría tener en cuenta lo que pasa allí. En una ocasión, nos hicieron tomar el café fuera en una terraza cubierta en pleno frío y lluvia porque necesitaban preparar las mesas para un cumpleaños. Fue una falta de tacto total y se notó la falta de organización. De hecho, mientras ganaron un cumpleaños, perdieron unos clientes que no creo que vuelvan. Así que mi consejo es que, si planeas un evento aquí, asegúrate de que las condiciones sean las adecuadas; no me gustaría que termines con un corte de digestión por el frío.
Cuál es el ambiente de la Sidrería Amaike
Hablando de la Sidrería Amaike, hay que decir que la experiencia que viví fue bastante variada. Reservamos y al llegar, la mesa estaba lista, lo cual siempre es un buen punto. Pero, la verdad, el lugar tenía un sustillo y había más moscas de las que uno desearía. No es lo que esperas cuando se habla de disfrutar de un buen plato. Y esas croquetas congeladas, ¡ni mencionar el postre industrial! Es una pena, porque en tiempos pasados parece que las cosas eran diferentes.
Sin embargo, hay quienes dicen que, a pesar de los altibajos, el servicio es generalmente amable y el local tiene su encanto, especialmente la terraza. Es un buen sitio para sentarse a tomar unos zuritos o una buena caña. Me imagino que si no te importa el ambiente algo descuidado, puede haber buenos momentos con amigos. Pero, desde mi experiencia, lo de ¡"nada que ver con lo que era antes" se me quedó grabado!
También tengo que decir que, en mi última visita, me pareció un descontrol total en términos de organización. Recuerdo que en la fiesta de San Antonio, la espera fue horrible y todo estaba montado como un juego de Tetris. Además, ese día caluroso sin climatización… no, gracias. Por lo que he oído de otros, parece que el ambiente en Sidrería Amaike es todo un reflejo de lo que es un bar de barrio: puede que sea un lugar a descubrir, pero también te puedes llevar sorpresas que no esperabas.
Así que, en definitiva, el ambiente de la Sidrería Amaike es el de un local que intenta ser acogedor pero que parece estar tirando de demasiadas cosas del pasado. Con buena compañía y un par de cañas, puede aún valer la pena. Pero no os dejéis engañar por las rabas o el menú sidrería, porque las críticas son bastante mixtas. Al final, es todo un recordatorio de que a veces, lo que una vez fue un tesoro local, puede que no sea lo que era antes. ¿Vale la pena arriesgarse? Eso ya depende de vosotros.








