
El Restaurante Valvanuz-Trastevere en Selaya es el lugar ideal para disfrutar de la mejor cocina cántabra en un ambiente acogedor y familiar. Ubicado en C. la Torre, 4, este pequeño rincón se ha ganado corazones por su trato cercano y esos detalles que marcan la diferencia. Los visitantes no solo alaban la calidad de los productos, sino también la dedicación que ponen en cada plato, como las irresistibles croquetucas de chipirones y la ensalada de tomate.
El servicio es otro punto fuerte: las camareras son increíblemente amables y eficientes, asegurándose de que todo esté a la altura de tus expectativas. Si bien algunos podrían considerar que los precios son un poco elevados, muchos opinan que vale la pena pagar por la calidad que ofrecen. Con una impresionante calificación de 4.7 de 5 en Restaurant Guru, es fácil ver por qué este lugar es 100% recomendable para una experiencia gastronómica única en los Valles Pasiegos. ¡No dudes en visitarlos!
Restaurante Valvanuz-Trastevere
Horarios Restaurante Valvanuz-Trastevere
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–17:00 |
| jueves | 13:00–17:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 21:00–24:00 |
| sábado | 13:00–17:00, 21:00–24:00 |
| domingo | 13:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Valvanuz-Trastevere
Dónde se encuentra el Restaurante Valvanuz-Trastevere
¡Tienes que conocer el Restaurante Valvanuz-Trastevere! La verdad es que fue un gran acierto ir un jueves por la tarde a este lugar que descubrimos gracias a Laura del Museo de Joselin. Aunque el día estaba tristonete y lluvioso, la atmósfera dentro era todo lo contrario: tranquila y acogedora. La atención del personal fue fabulosa, con un buen rollo y sonrisas por todos lados.
Pasemos a lo bueno: ¡la comida! Todo lo que pedimos estaba riquísimo. Para empezar, compartimos una ensalada de tomate, queso fresco y pesto casero que estaba de 10. Luego, para el plato principal, el cabrito asado y el solomillo de novilla pasiega fueron el verdadero espectáculo. Y como detalle de la casa, nos sirvieron un pastel de cabracho con las bebidas, lo que fue un lindo extra. La relación calidad-precio es correcta para lo que ofrecen, así que no te preocupes por eso.
El servicio fue de 5 estrellas, desde las camareras hasta los cocineros que se acercaron a preguntar cómo iba todo. Te aseguro que aquí no tienes que preocuparte por la rapidez del servicio; nos sirvieron enseguida y sin esperas. Es verdad que no es un sitio de precios bajos, pero como dice el dicho: “lo bueno cuesta”. Y aquí, la calidad está más que garantizada. ¡Definitivamente volveré en cuanto tenga la oportunidad!
Así que si te preguntas ¿dónde se encuentra el Restaurante Valvanuz-Trastevere?, está en C. la Torre, 4, 39696 Selaya, Cantabria. Un lugar tranquilo, ideal para disfrutar de buena comida y con un trato de 10. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante
No sabes lo que te pierdes si todavía no has probado el Restaurante Valvanuz en Trastevere. Desde la primera visita no podíamos dejar de hablar de lo impresionados que estuvimos. La calidad de la comida es inigualable, y eso se combina con un servicio que te hace sentir como en casa. Desde los pimientos con anchoas, que son un espectáculo total, hasta el bacalao que se deshacía en la boca... ¡uff, qué delicia! El trato que recibimos durante toda la cena fue impecable; ¿puedes creer que incluso mis hijos de 9 y 11 años se acordaban del sabor de la sardina ahumada? Un claro signo de que la comida aquí es increíblemente rica y sana.
Si buscas una buena relación calidad-precio, este es el lugar. En varias ocasiones, hemos ido y repetido plato tras plato. Te juro que el machote lo cocinan de una manera excepcional, y ese solomillo, ¡simplemente perfecto! El secreto está en que todo está preparado con mucho cariño y se nota. Y ni hablar de los postres, la crema pasiega es un must que no te puedes perder. Además, el vino de la casa, un Rioja, le daba un toque genial a cada plato. Sin duda, la atención del personal también juega un papel fundamental, y en Valvanuz lo hacen de maravilla, haciendo que cada visita sea especial.
¿Y qué tipo de cocina ofrecen? Pues se trata de una deliciosa cocina tradicional con un toque moderno que combina los sabores de la región. Desde platos emblemáticos como el cocido montañés hasta entrantes que hacen que se te haga la boca agua, todo está pensado para que disfrutes de cada bocado y vivas una experiencia única. En resumen, vale la pena ir a este restaurante si estás por Selaya. Te aseguro que te llevarás recuerdos inolvidables y, sin duda, querrás volver.
Cuál es la dirección exacta del Restaurante Valvanuz-Trastevere
Y hablando del Restaurante Valvanuz-Trastevere, ¡qué lugar más acogedor! En cuanto entras, te das cuenta de que el ambiente tiene buen gusto, y vaya que lo notamos, ¿verdad? El trato de Rubén, que parece más un coleguilla que el encargado, y de Sonia, la JEFA del lugar, es de esos que te hacen sentir como en casa. Es de esos sitios donde realmente no querrías que nada cambiara porque, honestamente, lo tienen todo bajo control.
Recuerdo que cuando llegamos, éramos un grupo grande y, de verdad, no esperábamos que la atención fuera tan buena. Nos atendieron con una sonrisa y siempre dispuestos a recomendarnos lo mejor. ¡Menuda experiencia! El pescado salvaje del día estaba espectacular, y los callos con manitas son de otro planeta. En cuanto a las croquetas, sinceramente, son de las mejores que hemos probado. No sé tú, pero yo no puedo esperar a repetir.
Eso sí, tengo que ser sincero, hay un par de críticas sobre la cantidad de comida versus el precio, y es válido mencionarlo. Si bien algunos piensan que es un poco excesivo, yo creo que lo que realmente importa es la calidad y la experiencia vivida. Y la verdad, te dejan con ganas de volver. Lo único que flojea un poco son los postres, pero, ¿quién va a un sitio así solo por ello?
Para que no se te olvide, si decides visitarlo, la dirección exacta del Restaurante Valvanuz-Trastevere es C. la Torre, 4, 39696 Selaya, Cantabria. Así que, ya sabes, ¡recomendadísimo para esos días de escapada en grupo o en familia!
Qué hace que el ambiente del restaurante sea acogedor y familiar
Y mira, si estás buscando un lugar donde la comida sea excelente y el trato del personal sea maravilloso, el Restaurante Valvanuz en Trastevere es tu sitio. Te prometo que lo pasamos en grande. Comimos espectacular: los callos, los mejillones, el cabrito y el bonito con pisto están en otro nivel, y ni hablar de los postres, que son un deleite total. ¡Ah! Y si vas, asegúrate de hacer una reserva porque el sitio se llena rápido, ¡no querrás quedarte sin probar esas delicias!
El equipo que nos atendió fue increíble, con Sonia dándolo todo, explicando cada plato a la perfección. Y Andrea, super amable, siempre pendiente de que estuviéramos cómodos. Te vas a sentir como en casa. Hasta el cocinero se acercó para ver si todo estaba bien, lo que muestra lo comprometidos que están con la experiencia de sus clientes. No sé tú, pero eso me encanta; esa atención al detalle realmente marca la diferencia.
Nosotros fuimos un grupo de amigos y la pasamos bomba. Todo lo que probamos estaba riquísimo y el precio nos pareció justo. Tienen una materia prima del día de alta calidad, así que cada bocado vale la pena. Las croquetas y las rabas son otro rollo, ¡imperdibles! Además, el ambiente es tan acogedor, con una decoración cuidadosa y un trato tan cercano que te sientes parte de la familia desde el primer momento.
Y hablando de eso, lo que hace que el ambiente del restaurante sea tan acogedor y familiar es, sin duda, el trato personal que reciben los comensales. Desde el momento en que llegas, te hacen sentir especial. Tanto el servicio impecable como la calidez del personal contribuyen a que sea una experiencia inolvidable. De verdad, ya estamos pensando en cuándo volver. ¡Así que no dudes, ve y disfruta de esta joya gastronómica! ❤️
Qué platos son destacados en el menú del restaurante
Y qué decirte del Restaurante Valvanuz-Trastevere... ¡Simplemente impresionante! La experiencia de comer allí es realmente sublime. Apenas pasan un par de días y aún recuerdo los sabores de cada plato, cada cucharada. No es fácil encontrar un lugar donde el buen gusto se combine tan bien con el arte culinario, pero aquí lo logran con creces. La atención de Sonia fue excepcional, una gran profesional que te hace sentir como en casa desde el primer momento.
Empezamos la velada con un aperitivo que nos sorprendió: una variedad de patatas con boquerón que, sinceramente, no recuerdo el nombre, pero ¡vaya mordisco! Era como una explosión de sabor. Luego, optamos por compartir varios platos en el centro de la mesa para los cuatro. Las anchoas sobre pimientos rojos estaban jugosas y venían con una buena cesta de pan que voló. Y ya ni hablemos de las croquetas de cecina y jamón; pedimos media ración y eran pequeñas pero con un sabor potente que nos dejó a todos preguntándonos cómo podían ser tan buenas.
Las gambas al ajillo fueron otra maravilla, cocidas en un aceite de ajo negro y flambeadas con vinagreta de Módena, ¡IMPRESIONANTES! El plato del pulpo a la gallega se deshacía en la boca, y el solomillo trinchado de vaca tudanca, preparado al punto, fue el broche de oro de la ocasión. Y, por si no fuera suficiente, los postres nos dejaron con la boca abierta: un Tiramisú divino y un Coulant que, simplemente, no puedes dejar de pedir.
Así que si te preguntas qué platos son destacados en el menú del restaurante, aquí va: no te puedes perder las gambas al ajillo, el pulpo a la gallega, ese solomillo trinchado, y, por supuesto, los postres que cierran la experiencia con broche de oro. En pocas palabras, Valvanuz es un lugar que perdurará en mi memoria y que, sin duda, volveremos a visitar el año que viene. ¡Bravo, Sonia y equipo!
Qué opinan los visitantes sobre la calidad de los productos
Y ya que hablamos de lo bueno que estuvo el bonito encebollado, no puedo dejar de resaltar el detalle de que también tienen una fuera de carta increíble. Esa es la razón por la que la próxima vez que regreses, asegúrate de preguntar qué tienen de especial. No sé tú, pero me parece que comer jamón ibérico ahí es casi una obligación. El que probamos era tan delicioso que cualquier otro se queda corto. Y esos mejillones en salsa... ¡bueno, un manjar que te hace querer pedir más pan solo para mojar!
El servicio fue de 10, se nota que a Sonia y Rubén les apasiona lo que hacen. La atención fue increíble, siempre con una sonrisa y recomendaciones de lo mejor que tienen en la carta. Pido disculpas a mi cintura por no dejar espacio para los postres, pero, honestamente, con ese solomillo tierno y sabroso que nos sirvieron, quedamos satisfechos. Me atrevo a decir que si te gusta el cabrito a baja temperatura, aquí lo van a dejar en su punto exacto, ¡todo un lujo!
Lo mejor de todo es que no solo te vas con el estómago lleno, sino que el buen rollo del lugar te hace sentir en casa. La dedicación que pone el personal entre cada plato no tiene precio; puedes notarlo en cada bocado que le das a un plato como los pimientos asados con anchoa ahumada, que estaban de morirse. Para quienes somos un poco exigentes con la calidad de los productos, lo que se sirve es de primera y habla por sí solo. Los visitantes realmente aprecian el cariño que se le pone a cada plato, y eso lo hace definitivamente un lugar que tienes que visitar. ¡Ya estoy pensando en nuestra próxima visita!
Cómo es el servicio en el Restaurante Valvanuz-Trastevere
Y ya que estamos hablando de delicias, no puedo dejar de mencionar lo bien que se come en el Restaurante Valvanuz-Trastevere. La carta es amplísima y hay tanta variedad que es difícil decidirse, pero eso es parte de la diversión, ¿no? Además, ¡hay platos fuera de la carta! Si algo te llama la atención, no dudes en preguntar. La calidad de la comida es simplemente excelente, te lo aseguro. Todo lo que probamos estaba riquísimo, desde la ensalada de burrata con pimientos caseros hasta el cabrito hecho a baja temperatura. De postre, no te puedes ir sin probar la crema pasiega y el tiramisú; son de otro mundo.
Y hablando de la atención, lo de Sonia es de diez. Nos explicó cada plato al detalle y se notaba que sabe lo que hace. A mí me encanta que el personal de un restaurante esté tan involucrado y quiera que disfrutes cada bocado. Por cierto, también nos atendió Andrea, que fue igual de encantadora y simpática. Siempre atenta, asegurándose de que no nos faltara de nada. Esas cosas marcan la diferencia y, estoy seguro de que todos coincidirían en que el trato es inmejorable.
En serio, si te decides a ir, no solo disfrutarás de una comida exquisita, sino que también te sentirás como en casa gracias al espacio tranquilo y acogedor. El lugar tiene una vibra que te invita a relajarte y disfrutar. Muchos de mis amigos han tenido experiencias similares, todos saliendo con una sonrisa y deseando volver, así que es una recomendación 100% asegurada.
Y para la pregunta del millón: ¿Cómo es el servicio en el Restaurante Valvanuz-Trastevere? Pues, para resumir, es exquisito. Desde la atención de Sonia y Andrea hasta la manera en que te tratan y se aseguran de que tengas la mejor experiencia posible, es un nivel que muchos restaurantes quisieran alcanzar. Sin duda, es uno de esos lugares que uno quiere volver a visitar, porque te hacen sentir como en casa mientras disfrutas de una comida que bien podría competir con un estrella Michelin. ¡No lo dudes y pégate una vuelta!
Las camareras son amables y eficientes
De verdad, no hay palabras para describir lo mucho que hemos disfrutado en Valvanuz-Trastevere. La comida ha sido simplemente maravillosa. Hablando en serio, la calidad del producto se lleva un 10; cada bocado era un festival de sabores. Y no me olvido de Sonia y las demás chicas que nos atendieron, su trato fue increíble, siempre con una sonrisa y dispuestas a recomendar lo mejor del menú. Se nota que les gusta lo que hacen y eso se refleja en la experiencia.
Ahora, hablemos de los platos. ¡Tienes que probar los pimientos con sardinas! Fueron todo un descubrimiento, llenos de sabor y frescura. El bonito con verduras también fue un acierto total, y el cabrito... oh, el cabrito. De verdad, estaba tan bien cocinado que parecía hecho con mucho amor, como si cada ingrediente estuviese en una fiesta de sabores. ¡No sé cómo describirlo mejor que eso! Este lugar se lleva un 10 de lugar, sin duda alguna.
Estamos tan contentos que ya tenemos claro que repetiremos. De hecho, haríamos los kilómetros que hiciera falta solo para volver a disfrutar de una buena comida aquí. Y por lo que vi, no somos los únicos; parece que todos los que entran salen con una sonrisa en la cara.
Y respecto a tu pregunta sobre las camareras, te puedo decir que son amables y eficientes a más no poder. No solo la atención es rápida, sino que se sienten genuinamente interesadas en que disfrutes de la experiencia. Así que, si buscas un lugar donde te traten como a un rey mientras degustas comida de primera, Valvanuz-Trastevere es, sin duda, una elección ganadora. ¡No te lo pierdas!








