
Si buscas un sitio donde disfrutar de comida casera tradicional y a buen precio, el Restaurante Pollería Etxeko en Muxika es el lugar ideal. Aquí, cada día te sorprenden con platos elaborados con ingredientes frescos, para que satisfagas esos antojos que vienen y van. El ambiente es informal y acogedor, perfecto para compartir con familia o amigos. Además, el aparcamiento es fácil justo al lado del edificio, y el comedor, aunque sin lujos, tiene su encanto, con mesas amplias y manteles de tela protegidos con papel blanco.
No te pierdas su menú de fin de semana, que incluye primeros, segundos, postre, pan y vino, todo a un precio imbatible. La cocina es cuidada y, con Feli atendiendo, la experiencia se vuelve aún más cercana y amigable. Personalmente, he escuchado que su pollo asado es un must, preparado con tanto cariño que no sabrás qué escoger. La buena onda del lugar y la variedad en el menú, desde opciones saludables hasta postres irresistibles, lo hacen un sitio al que querrás volver.
Horarios Restaurante Pollería Etxeko
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–20:00 |
| jueves | 9:00–20:00 |
| viernes | 9:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–21:00 |
| nan | 9:00–20:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Pollería Etxeko
Qué tipo de comida se sirve en el Restaurante Pollería Etxeko
¡Hey, amigos! Hoy quiero hablarles sobre un lugar que descubrí que es puro oro: el Restaurante Pollería Etxeko en Kurtzero Auzoa, 15, 48392 Muxika, Bizkaia. En serio, si lo que buscáis es un restaurante casero de los de antes, ¡este es el sitio ideal! La comida es deliciosa, con un menú repleto de opciones que te harán sentir como en casa. Entre los platos, no os podéis perder el pollo asado, que, según dicen, está de fábula. Ah, y no me olvido de la natilla, que está brutal. Tras un bocado, me sentí como si estuviera de vuelta en la cocina de mi abuela.
El ambiente es muy acogedor, perfecto para una conversación relajada. Si os preocupa el ruido, no os preocupéis; el nivel es bajo, así que podéis hablar tranquilamente sin levantar la voz. La decoración tiene un aire vintage que le da ese encanto especial de restaurante de carretera. Y por si fuera poco, el servicio es estupendo; las camareras son súper amables y el dueño, encantador, siempre se interesa por cómo va todo. ¡Te hacen sentir como en familia!
En cuanto a las cantidades, ¡prepárate para salir rodando de allí! Los platos son generosos. Pedí un plato combinado de pechuga a la plancha y entrecot, y madre mía, ¡qué sabrosos estaban! La carne estaba tierna y en su punto, y las patatas a la riojana me llevaron directo a la gloria. Si quieren algo más ligero, tienen una ensalada que está espectacular, y un montón de pinchos perfectos para un vermouth por la tarde. El mejor plan para un día de descanso.
¿Y sabéis qué? No hace falta hacer reserva. Puedes llegar y encontrar muchas plazas de aparcar gratis en la calle. Y el precio es totalmente asequible; podéis contar con que la cuenta estará entre 10-20€ por persona. En fin, altamente recomendable. En resumen, en el Restaurante Pollería Etxeko, la comida que sirven es casera, abundante y deliciosa—pasta, carne a la parrilla, ensaladas frescas, croquetas y esos postres que te hacen llorar de felicidad. ¡Os animo a visitarlo y disfrutar de esa experiencia!
Dónde se encuentra ubicado el Restaurante Pollería Etxeko
Hablando del Restaurante Pollería Etxeko, la verdad es que siempre que voy me encuentro con un ambiente super agradable. Es un gran sitio para comer bien, especialmente si buscas algo rico y a buen precio. Su menú del día te deja sorprendido; ¡solo por 10 euros puedes disfrutar de dos entradas, postre y café! Y no hablemos de la calidad de la comida, porque está muy bien cocinada. La última vez me pedí una ensalada de tomate y pollo con patatas que estaba para chuparse los dedos. Sin duda, uno de esos lugares donde la comida casera es la estrella.
Otro punto a favor es que el trato es excelente. Las camareras son muy amables, ¡y eso siempre se agradece cuando estás cansado después de un día largo! He ido a comer con amigos y familiares, y la verdad es que todos han salido encantados. Además, el local está siempre spotless, lo que es un plus en mi libro. Su terraza-jardín es perfecta, especialmente si llevas a tu perro contigo, ¡puedes disfrutar del aire libre sin dejar a tu peludo en casa!
¿Y qué hay de los precios? ¡Inmejorables! Para lo que recibes, cada plato está a un precio más que justo. He probado varios platos y siempre me sorprenden; sus pollos asados son un clásico, y no me puedo resistir a su tarta de manzana y su pastel de queso. ¡Una verdadera delicia! Así que si vives por la zona o estás de paso, definitivamente vale la pena pararse a disfrutar de un buen plato.
Y si te preguntas dónde se encuentra todo esto, el Restaurante Pollería Etxeko está en Kurtzero Auzoa, 15, 48392 Muxika, Bizkaia. Muy fácil de encontrar, y además, está justo al lado de la parada de bus que conecta con Bilbao. Así que si estás por allí, no dudes en hacer una parada, ¡te aseguro que no te arrepentirás!
Cuáles son las características del ambiente del restaurante
Y hablando del Restaurante Pollería Etxeko, es uno de esos lugares que tienes que tener en cuenta si estás por Muxika. Imagínate, un menú diario rico a un buen precio; yo pedí una ensalada mixta con hígado encebollado y patatas. Y cuando digo patatas de verdad, lo digo en serio, ¡todo abundante y de calidad! La verdad es que, la vez que fui, había muy poca gente, así que se respiraba una paz increíble. Además, cuenta con un parking privado al lado, lo que siempre es un plus. ¡Ideal si llevas a los peques contigo!
Otra cosa que me encantó del sitio es la comida casera que preparan. Tienen un menú de fin de semana a 16 € donde puedes elegir entre cinco primeros y cinco segundos. Y no te olvides de dejar espacio para uno de los tantos postres que tienen porque están para chuparse los dedos. Aunque, debo decir, si andas con prisa, tal vez deberías pensártelo dos veces; la última vez que fui, el servicio se tomó su tiempo, y no parecía que el personal estuviera muy por la labor. Pero, cuando la comida es buena, vale la pena un poco de espera, ¿no crees?
En términos de ambiente, el comedor interior es bastante sencillo pero acogedor, con mesas amplias y manteles de tela. Eso sí, como en todo lugar, hay veces que hay detalles mejorables, como algunos manteles que necesitaban un poco de cariño. En temporada de verano, tienes la opción de comer al aire libre, y el ambiente general es normal, propio de una cervecería, lo que le da su propio toque especial. ¡Ah! Y si llevas niños, hay un parquecito donde pueden jugar, lo cual es perfecto para que tú y los tuyos disfrutéis un buen rato juntos. En general, la experiencia fue positiva, y seguro que volveré.
Es fácil encontrar aparcamiento cerca del restaurante
Y si pensabas que no podían hacerlo peor, resulta que hay más. Te cuento que un amigo fue al Restaurante Pollería Etxeko y, tras esperar 45 minutos en la barra con un grupo, le dijeron que la cocina estaba cerrada. Así tal cual, sin previo aviso. Imagínate la cara de sorpresa, ¡y con un grupo tan grande, ya ni te cuento! Si lo que buscas es pasar un día sin comer, este es tu sitio. La verdad, es que el servicio parece más empeñado en estar en su mundo que en atender a la gente.
Y ya que hablamos de comida, ¡vaya desastre con los platos! Un menú de 22€ que en fin de semana no hace justicia. La ensalada era una mezcla insípida de lechuga iceberg y ese pollo que parecía más piel que carne. ¡Por 7€! Eso sí, al menos ingresaron un punto por la porción generosa, pero ya ves, con un espárrago que daba pena. Las croquetas, mejor ni mencionarlas; el único punto fuerte era el pollo asado. Se lo estaban tomando a risa, porque hacer mal una ensalada es casi un arte, y ellos lograron clavarla.
Por si fuera poco, un par de reseñas mencionan que los domingos el menú sigue siendo el mismo, pero con sorpresas como las pieles de los pollos. No, gracias. Menudo fiasco con los pimientos y su salsa avinagrada, y encima los entrecot iban con hueso. Solo los postres se salvaron, pero pensándolo bien, no sé si es suficiente como para volver y arriesgarme a otro espectáculo tan lamentable.
Y en cuanto a garaje, la cosa no mejora. Al parecer, encontrar aparcamiento cerca del restaurante es un verdadero reto. Es como buscar una aguja en un pajar, así que si te decides a visitar este lugar, prepárate a dar unas cuantas vueltas antes de encontrar un sitio decente. En fin, ¡hay tantas opciones por ahí!
Cómo es el comedor del Restaurante Pollería Etxeko
No sé qué tal te fue a ti, pero en mi última visita a la Pollería Etxeko, la verdad es que salió un poco más de lo que esperaba. Íbamos un grupo de 20 amigos mendizales con ganas de disfrutar tras una ruta montañera. Al llegar, encontramos que estaba cerrado y no había ni una señal que indicara que no podíamos aparcar. Así que dejé el coche bien tranquilo y me fui a un bar cercano que estaba abierto. Pero sorpresa, al volver encontramos notas pegadas en cada coche diciendo que estaba prohibido aparcar allí. ¡Vaya decepción! Si hubieran estado abiertos, hubiéramos hecho varias consumiciones. Me da rabia porque no solo perdimos la oportunidad de disfrutar de su comida, sino que también me quedé con la sensación de que la culpa fue del dueño por no abrir su local.
En cuanto a la comida, tengo que decir que el menú a 12€ deja mucho que desear. O sea, hay que tener un mínimo de calidad, ¿no crees? Nos sirvieron dos placas de pasta con una loncha de jamón York en medio y eso fue su famosa lasaña. ¡Qué desastre! El segundo plato, cuatro boquerones con un poco de lechuga, tampoco ayudó. Me pareció que no debería servirse algo así, la verdad. Ya sé que es un menú barato, pero un poco de esfuerzo no está de más.
En el lado positivo, el ambiente del lugar es bastante bueno. Las camareras son super agradables y el servicio, aunque algunos días puede ser un poco lento, suelen atenderte con buena onda. La cocinera también tiene su encanto y se nota que hay un esfuerzo por parte del staff. Y claro, cuando está menos concurrido, si tienes hambre, es un sitio decente para detenerte aunque no sea la experiencia culinaria de tu vida.
Hablando del comedor, es un espacio como el típico bar de carretera, quizás no tan moderno, pero suficiente para lo que buscas si quieres hacer una parada. A veces se llena de gente, pero aún así, el servicio se esfuerza por mantener el ambiente cálido y acogedor, aunque un pelín ajetreado en horas punta. En resumen, si esperas un lugar elegante, este no es; pero si sólo necesitas un sitio para parar y reponer energía, puede que te sirva.
Qué incluye el menú de fin de semana del restaurante
Y aquí estamos, contando sobre nuestras aventuras en el Restaurante Pollería Etxeko. La verdad es que el tema ha sido un auténtico vaivén de emociones. Recuerdo que después de 70 minutos de espera para que nos trajeran el segundo plato, el camarero se acercó y, con una tranquilidad pasmosa, nos dijo que había un retraso aún mayor y que, si queríamos, podíamos levantarnos e irnos. ¡Sin anestesia! ¿Quién hace eso? De verdad, lo último que esperas en un sitio de comidas es una falta de respeto así.
Pero no todo fue malo, porque después nos animamos con el menú de fin de semana por 15 lauros, ¡y la verdad es que nos sorprendió! Incluía una txuleta que estaba para chupárselo los dedos. La calidad de la comida y el precio fueron una combinación ganadora. Estaba tan bueno que no puedo prometer que no repetiremos la visita muy pronto.
Sin embargo, no puedo dejar de mencionar que en la cena, aunque comí unos pinchos deliciosos alrededor de las nueve, la elección estaba algo limitada a esa hora. Pero, oye, todo estaba bien y la camarera fue muy amable. Tuve una experiencia bastante agradable con el servicio, así que no se desanimen si llegan un poco tarde, a veces hay que arriesgarse. Los precios de la comida iban de 10 a 20 euros, así que tampoco está mal.
Pero no todo fue perfecto, claro. Tuve un amigo que pidió un pollo y una ensalada y, bueno, le traían un pollo del día anterior. ¡Qué triste! Y para rematar, el tema del ticket fue una de esas experiencias de película de terror: cobraron por cosas que no pidieron. Además, el ambiente no estaba muy limpio, así que él y su pareja tuvieron que buscar otra opción. Igual, hay que reconocer que las camareras eran agradables, al menos eso.
Finalmente, si te haces la pregunta de ¿qué incluye el menú de fin de semana?, para que no tengas sorpresas, te cuento: además de la txuleta, suelen incluir varios platos que valen la pena. Te recomiendo preguntar siempre antes por las opciones, ya que hay menús normal y de cervecera. En resumen, el restaurante tiene su encanto, pero también sus momentos un poco... complicados. ¡Aventuras culinarias!
A qué precio se ofrece el menú de fin de semana
Y, bueno, ya que estamos hablando del Restaurante Pollería Etxeko, hay que decir que la comida tiene sus más y sus menos. Todo está super rico, eso no se puede negar, y hay algunas joyitas en la carta, como esa paella de pollo que cada vez que la pido me deja con ganas de repetir. También te recomiendo el pintxo de pulpo y el de tortilla; ¡están de vicio! Pero claro, la atención tiene sus altibajos. La chica que nos atendió estaba un poco liada, pero a pesar de todo fue maja y atenta.
Hay que mencionar algo que no se puede ignorar y es el tema del precio, sobre todo si estás en una de esas fiestas del pueblo. La calidad-precio es como un atraco a mano armada. ¡17-25 euros por un plato y salir con hambre! Eso sí, si nos quejamos del pan, que es seco y insípido, más vale que te prepares para no quedarte con ganas de algo crujiente. Lo he dicho antes: el pan en trozos pequeños es el epítome de lo decepcionante. Y, ni hablar de los cubatas a 7€ en vasos de plástico que te dejan más sabor a decepción que otra cosa.
Pero lo cierto es que, a pesar de todo, puedes disfrutar de unas mesas al aire libre y un ambiente acogedor, aunque el servicio podría ser un poquito más rápido. Al final, es un sitio para comer bien y pasar un buen rato, siempre y cuando estés dispuesto a darle un vistazo al menú del fin de semana. Para que lo sepas, el precio por persona ronda entre 1-10€, así que si te decides, ¡ve preparado para disfrutar sin esperar demasiado lujo!








