
En el corazón de Santander, Restaurante Marucho es ese rincón marisquero que debes visitar si eres fanático de los buenos platos de mar. Con más de 60 años de historia, este lugar se ha ganado la fama por su excelente relación calidad-precio y su frescura, gracias a que obtienen su marisco directamente del puerto. Ya sea entre semana o para una celebración, aquí siempre hallarás un ambiente acogedor que te hará sentir como en casa.
La primera impresión del exterior puede ser engañosa, ya que es un sitio pequeño y algo austero, pero una vez que entras, la magia sucede. Los camareros te reciben con una sonrisa y pronto te verás disfrutando de mariscos bien presentados y sabrosos, preparados a la plancha o a la brasa. Lo mejor es que no necesitas hacer reservas, así que, ¡cuando te apetezca un buen festín marino, Marucho te espera!
Horarios Restaurante Marucho
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| martes | 13:00–16:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| domingo | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Marucho
Dónde se localiza el Restaurante Marucho
¡Tienes que conocer el Restaurante Marucho en Santander! Si buscas una marisquería que no te defraude, este es el lugar. Sus anchoas de Cantabria, boquerones fritos, zamburiñas y rabas son simplemente espectaculares. En serio, cada plato que probamos estaba en su punto y tenía ese toque casero que se agradece tanto. Es como comer en casa, pero con un chef que sabe lo que hace. Dicen que el precio por persona ronda entre 40-50 €, y la verdad, te aseguro que lo vale. ¡Es un sitio para repetir sin pensarlo!
La primera vez que fui, no pude creer lo amables que eran. Ellos son realmente los dueños de la hospitalidad. Desde temprano abren las puertas para que puedas comer tranquilamente, y aunque no hacen reservas, siempre guardan turno. Pedimos unas ostras y un centollo de 2kg, ¡fue un auténtico festín! Y ni hablar de las zamburiñas; de verdad, podría haber comido cien. Todo a precios más que razonables, así que es perfecto para compartir en grupo.
¡Y eso no es todo! Sus guisos de pescado son espectaculares. Desde el centollo hasta las albóndigas de rape, cada bocado es una explosión de sabores. A mí particularmente me encanta su merluza, ya sea rebozada o en salsa verde (te recomiendo la salsa con gambas, ¡es de otro mundo!). Y, sí, incluso hay opciones para los más pequeños, así que no te preocupes si llevas a los niños. Ah, y no olvides dejar espacio para la leche frita al final, es un must.
Si te interesa saber dónde encontrar este tesoro gastronómico, el Restaurante Marucho está en C. Tetuán, 21, 39004 Santander, Cantabria. No te lo pierdas, ¡te va a encantar!
Cuántos años de historia tiene el Restaurante Marucho
Y hablando del Restaurante Marucho, hay de todo un poco, ¿verdad? Por un lado, muchos lo reconocen como un clásico de Santander, y la verdad es que, aunque los precios te puedan hacer sudar un poco, la comida es de otro nivel. Las almejas a la marinera y las cigalas a la plancha son simplemente exquisitas. Siempre que puedo, aprovecho para recomendar el puding de cabracho, que tiene una ración que podría alimentar a toda la familia. Sin embargo, te advierto, si vas con hambre y decides pedir arroz, puede que no llegues al postre porque, al menos, tienes que esperar unos 30-35 minutos. Pero, creeme, vale totalmente la pena.
Hablando de experiencias más recientes, me enteré de que tienen una nueva sucursal. ¡Qué bien! El arroz con calamares y las rabas me han dicho que son para hacer la ola. Además, con un poco de música en vivo y esa atención personal de la dueña, que no quiero exagerar, pero parece la persona más maja de Santander, han logrado crear un ambiente súper acogedor. Si vas con pareja o amigos, seguro que la pasas genial y disfrutas de una tarde inolvidable.
Ahora, también hay quienes aseguran que, aunque la comida sigue siendo buena, el ambiente ha cambiado un poco. Recuerdan el Marucho de hace más de 20 años con un cariño especial, y a veces se quejan de como los precios han subido, pero las instalaciones siguen sin actualizarse. Es cierto que el baño deja mucho que desear, y la mantelería de papel no ayuda mucho, ¿verdad? Es una pena porque, con el nivel de servicio y calidad de comida que ofrecen, deberían cuidarse un poquito más en esos detalles.
Así que, si nos hacemos la pregunta de cuántos años de historia tiene el Restaurante Marucho, creo que podemos decir que ha estado en la jugada desde hace más de 20 años, trayendo cada vez más delicias del mar para disfrutar. Es una de esas joyas que no puedes dejar de visitar, aunque quizás en tu próxima cita debas escoger un poco más sabiamente qué pedir para no quedarte con ganas de postre. ¡A disfrutar, que la comida de aquí lo vale!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Marucho
El Restaurante Marucho ha estado en mi lista de “lugares a visitar” desde hace tiempo. Con toda la fama que tiene, las expectativas eran altas, pero hay que decir que no todo fue perfecto. El servicio era atento, aunque un poco despistados, no siempre acertaban con las órdenes de la cocina. Por ejemplo, los mejillones que pedí estaban muy pasados y la ración era un poco escasa. La verdad, si estás buscando un sitio para disfrutar de unos buenos mejillones, mejor pasa de ellos. Las almejas estaban un poco mejor, pero la salsa era sin más. Y el buey, oh Dios, eso fue una decepción total: seco, sin carne y sin sabor. Curiosamente, los de la mesa al lado pidieron lo mismo y dijeron que les había encantado. A veces la suerte no está de tu lado. Al final, pagar 180 euros entre dos no se siente bien cuando la comida no cumple.
Pero todo no fue malo. Tuvimos un camarero que realmente fue un crack. Muy profesional y majísimo, me haría volver solo por el gusto de que alguien así nos atendiera. La cena que tomamos, aunque no fue espectacular, se podía disfrutar, y los precios eran bastante razonables. Un entorno tranquilo donde podías hablar sin gritar, lo cual siempre es un plus.
Luego, justo cuando pensé que no volvería, decidimos darle otra oportunidad. ¡Y vaya que valió la pena! Nos lanzamos a unas rabas y una especie de caldereta de rape que no recuerdo el nombre, pero la palabra que le queda perfecto es brutal. Todo excepcional, desde el servicio hasta la comida, disfrutamos hasta el último bocado. Se nota que en la cocina trabajan con amor y se preocupan por ofrecer algo de calidad. Si te gusta el pescado y el marisco, Marucho es un buen sitio para indagar.
En resumen, ¿qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Marucho? Está claro, se especializa en pescado y marisco, combinando productos frescos y bien elaborados que varían desde almejas y rabas hasta platos más elaborados como calderetas y centollos. La calidad de los ingredientes es palpable, así que si decides visitarlo, ¡asegúrate de probar algo del mar!
Cuál es la especialidad del restaurante
¡Y qué te voy a decir de la marisquería Marucho en Santander! Es un sitio que tiene 5 estrellas por una razón. La calidad de la comida es, sin duda, inmejorable y es imposible no volver. La primera vez que fui, me dejé sorprender por el ambiente tan acogedor. Es un lugar pequeño y esas mesas bien juntitas le dan un aire familiar. Eso sí, si no tienes reserva, ¡prepárate para esperar un poco! Pero la espera vale totalmente la pena.
Mi mujer y yo tuvimos una cena espectacular, con unos bocartes rebozados que estaban de muerte y un centollo de dos kilos que se derretía en la boca. La relación calidad-precio es excelente; por unos 40-50 € por persona, uno sale con el estómago lleno y el corazón contento. En general, la atención del servicio es increíble y te hacen sentir como en casa. Además, tienes que probar las rabas de calamares y las albóndigas de rape; son un must si vas.
El único pero que podría ponerle a Marucho es que a veces tienen un par de platos que no están disponibles, como las croquetas de centollo. Pero, bueno, eso es algo que suele pasar en muchos sitios, ¿verdad? Y la verdad, no me importó tanto porque cuando la comida llega a la mesa, todo lo demás se olvida. Aparte, en cuanto a precios, son muy justos por lo que ofrecen.
En fin, si te preguntas cuál es la especialidad del restaurante, lo tengo claro: mariscos frescos y pescados de calidad, preparados con mucho cariño. ¡Es un lugar encantador para disfrutar de la mejor comida de mar en Santander! Así que ya sabes, si tienes la oportunidad, no dudes en hacer una visita. ¡Te aseguro que te va a encantar!
Cómo se asegura el restaurante de la frescura de sus mariscos
Y hablando de la Marisquería Marucho, si te pasas por Santander, ¡este lugar es una parada obligatoria! En primer lugar, la calidad del producto es simplemente excepcional. Todo lo que te sirven es fresquísimo y preparado de manera que resalte lo mejor del sabor del mar. No es exagerado decir que casi toda la carta merece una mención especial, desde las rabas de calamares hasta el salpicón de marisco. ¿Y ya mencioné el pudding de cabracho? ¡Es un auténtico manjar que no te puedes perder! Sinceramente, no sé cómo alguien podría venir aquí y no dejarse seducir por cada uno de los platos.
Por cierto, el ambiente del lugar es bastante acogedor. Aunque no es muy grande y las mesas son algo justas, tiene un encanto que te hace sentir como en una pequeña taberna marinera. Eso sí, ¡prepárate para esperar un poco! No aceptan reservas, pero la espera definitivamente vale la pena; la comida es tan buena que estoy seguro de que irás repetidas veces. Y no te preocupes por el café; aunque en el primer turno no lo sirven, te aseguro que querrás disfrutar del plato principal primero.
El servicio es otro punto fuerte, siempre atento y amable, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. De hecho, es genial ver cómo los camareros se preocupan por cada uno de los detalles. Sobre todo, como amante del buen marisco, me encanta saber que aquí cuidan su producto al máximo. El restaurante, con más de cien años en la trinchera, asegura la frescura de sus mariscos gracias a sus relaciones con proveedores de proximidad. Así que puedas estar seguro de que cada bocado es de primera calidad. Si preguntas por cómo obtienen tan buen marisco, te dirán que ellos solo trabajan con lo mejor, garantizando que llegue a su cocina tan fresco como el mar. ¡No hay excusa para no venir a Marucho!
Es necesario hacer reservaciones para comer en el Restaurante Marucho
Y ya te digo, el Restaurante Marucho es un sitio que no puedes dejar pasar si estás en Santander. Desde que entras, te envuelve ese ambiente acogedor de bar de toda la vida. Se nota el cariño que le ponen, y el aroma del mar cantábrico se hace presente en cada rincón. ¿Y el personal? ¡Increíble! Son súper amables y siempre están dispuestos a aconsejarte en base a lo mejor del día. Te va a costar elegir porque todo suena riquísimo, pero pon en tu lista las albóndigas de rape; puedo garantizarte que hasta los más pequeños se las devoran sin pensarlo.
Lo que más me flipa es la calidad de su marisco. Todo fresco, recién sacado del agua y con un sabor que te hará querer repetir cada bocado. La última vez que fuimos, pedimos un centollo de 2.7 kilos que fue una auténtica delicia. Cada bocado era como una explosión de sabor, realzando lo mejor que el cantábrico puede ofrecer. Te lo digo, no hay que tener miedo a probar porque todo está riquísimo hasta la última concha.
Y, ojo, que no se trata de un local donde vas a comer a precios de risa; aquí la calidad se nota en cada plato y es justo que pagues por lo que comes. Aún así, el precio está más que justificado. Hemos ido varias veces desde Barcelona solo para deleitarnos con su comida y, sinceramente, cada experiencia ha valido cada euro gastado. Unas 70-100 euros por persona, y te aseguro que te irás feliz y con la barriga llena.
Ahora, sobre la pregunta que muchos se hacen: ¿es necesario hacer reservaciones para comer en el Restaurante Marucho? La respuesta es clara: ¡sí! Especialmente si planeas ir por la noche, lo mejor es que llegues pronto y te apuntes en la lista. Al ser un lugar pequeño y tan popular, las mesas vuelan. Así que hazte un favor, y asegúrate de reservar si no quieres quedarte sin tu festín de marisco. ¡No hay mejor forma de disfrutar de Santander!
Cómo es el ambiente dentro del Restaurante Marucho
Pero bueno, ¿qué le ha pasado al Restaurante Marucho? Antes era el típico sitio al que ibas con familia o amigos y salías contento, sin que tu bolsillo sufriera tanto. Recuerdo que podías comer bien sin arruinarte, pero ahora pagar 100€ por un cabracho para 2-3 personas es una locura. Y ni mencionar los precios: 120€ los percebes y 28€ las almejas... ¡O sea, ya no sé si estoy en una marisquería o en un restaurante de lujo! ¿Cinco niños pidiendo? Con lo que cobran, créeme que no pedimos mucho, solo porque veíamos lo que valían las cosas en la carta.
Y hablemos del ambiente, porque ya no tiene nada que ver con lo que era. Cuando una vez te recibían con una sonrisa y un buen servicio, ahora te tratan como si estuvieras molestando. El lugar tiene manteles de papel y una cubertería que parece que ha sobrevivido a varias décadas. No se siente acogedor, y lo más frustrante es que el precio no se justifica para nada. ¡Es una pena! He ido toda mi vida a Marucho y lo que era un referente se está convirtiendo en un lugar cutre. La gente se va a dar cuenta de esto, ¡y no quiero ni imaginar lo que se va a correr la voz!
En resumen, el ambiente dentro del Restaurante Marucho ha cambiado por completo. No es el lugar amigable y animado donde solías reír y charlar con amigos mientras disfrutabas de una buena cena. Más bien, se siente incómodo, como si estuvieras en un lugar que intenta ser algo que nunca ha sido. Si te esperabas un sitio familiar donde pasártelo bien, mejor lo piensas dos veces. ¡Una lástima, porque era un clásico de Santander!








