Restaurante La Vieja Castilla

Restaurante La Vieja Castilla

En La Vieja Castilla, ubicado en C. del Carmen, 6, Burgos, te espera una experiencia gastronómica increíble si buscas saborear lo auténtico. Este restaurante, que cuenta con una opinión de 3.6 sobre 5 y ha recibido más de 780 reseñas en Restaurant Guru, se especializa en platos tradicionales de la región como la morcilla, el lechazo y el cordero asado. El ambiente es acogedor y tiene un bar bien decorado, perfecto para sentarte con amigos o familia. Además, sus raciones son abundantes y los precios son bastante asequibles, por lo que no tendrás que preocuparte por quedarte con hambre.

Si lo que buscas es una comida rica y casera, aquí definitivamente acertarás. La Vieja Castilla es un lugar popular entre los lugareños y siempre tienen buenas recomendaciones, incluso sus caracoles son un must. Con una calificación de 4.2 y 356 comentarios, es evidente que muchos comensales han quedado satisfechos. Y si tienes alguna duda, ¡no dudes en llamar al +34 947201149! Este sitio es fácil de encontrar, así que no tienes excusa para no pasarte y deleitarte con su variada oferta gastronómica.

Restaurante La Vieja Castilla

Restaurante
4,1
699Reseñas
Fotos
C. del Carmen, 6, 09001 Burgos
947 20 11 49

Horarios Restaurante La Vieja Castilla

DíaHora
lunes13:00–17:30, 19:30–23:30
martes13:00–17:30, 19:30–23:30
miércoles13:00–17:30, 19:30–23:30
jueves13:00–23:30
viernes13:00–23:30
sábado13:00–17:30, 19:30–23:30
domingo13:00–17:30, 19:30–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Vieja Castilla

Dónde se encuentra La Vieja Castilla

Si alguna vez te encuentras en Burgos, no te puedes perder una visita a La Vieja Castilla. Es un restaurante muy acogedor que realmente hace sentir como en casa. Mi pareja y yo nos animamos a ir allí una tarde y decidimos probar su menú del día por 15€ por persona, que nos dejó encantados. La comida es casera y muy abundante, así que prepárate para salir más que satisfecho. Y ni hablar del trato del personal, en especial de Merche, que nos atendió con una sonrisa y un buen rollo que no se olvida.

El local, ubicado en C. del Carmen, 6, 09001 Burgos, es un sitio pequeño, de esos con pocas mesas, que da una sensación muy familiar. Aunque tiene una terraza, no era el mejor día para disfrutarla, así que nos quedamos dentro. La espera entre platos puede ser un poco larga si hay mucha gente, pero créeme que se hace amena porque cuando te llega el plato, la comida está buenísima. De verdad, cada bocado vale la pena.

Otra cosa que nos sorprendió fue el ambiente. Es un típico mesón de barrio donde se ve a gente mayor y a clientes habituales. Eso siempre es un buen signo, ¿no? El menú del domingo que probamos era un festín: tres primeros para compartir, un segundo a elegir y un postre. Aunque no nos incluyeron el café, las bebidas no fueron un problema y ni siquiera nos las cobraron aparte. Eso sí, un pequeño pero: el servicio fue un poco desigual. Mientras que una de las camareras era súper agradable, la otra era algo seria. Pero bueno, al final, la comida es lo que se lleva la palma.

Así que, si te preguntas ¿Dónde se encuentra La Vieja Castilla?, la respuesta es fácil: en C. del Carmen, 6, 09001 Burgos. Si quieres disfrutar de un buen plato hecho con amor y un servicio bastante amable, ¡no dudes en ir! La experiencia es de las que se recuerdan y, sin duda, volveremos.

Cuál es la calificación general del restaurante en Restaurant Guru

La verdad es que, si buscas un lugar donde disfrutar de comida casera a precios súper razonables, La Vieja Castilla es el sitio ideal. Imagina que entras y lo primero que notas es ese aroma a guiso del día que te envuelve de inmediato. Su menú del día está a 15 €, y puedes deleitarte con auténticas delicias como garbanzos con callos o un codillo asado que no podrás olvidar. Y no te olvides del postre, porque siempre hay que dejar un espacio para algo dulce. ¿Agua y pan? ¡Todo incluido! La calidez de este sitio y la amabilidad del personal hacen que te sientas como en casa, aunque eso sí, ten en cuenta que suele estar muy concurrido. A veces toca esperar un pelín, pero te prometo que vale la pena.

Además, si no te importa un entorno un poco más pequeño y acogedor, te vas a sentir a gusto. A veces te toca comer en la barra, pero la comida es tan buena que ni lo vas a notar. Las 1/2 raciones de pulpo y caracoles son generosas, así que no dudes en pedir un par. Y si eres amante de la cerveza, el botellín de Mahou IPA a 3,40 € es un acompañamiento perfecto. Además, si te animas con una copa de vino, solo te costará 2,50 € ¡y eso no se ve todos los días!

La atención es realmente destacada aquí. El servicio siempre es atento y rápido, lo que hace que tu experiencia sea aún más agradable. Recuerdo una vez que pedí una ración de morcilla, y no solo estaba impresionante, sino que @$6 es un chollo. Las raciones de patatas son igualmente asequibles, por solo 2,80 €, lo que lo convierte en un lugar perfecto para disfrutar de una buena cena sin arruinarte.

Y lo que más me impresionó fueron los postres. La tarta de queso es un must. Si pasas por allí, definitivamente deberías probarla, es un clásico que no falla. Hablando de clásicos, si te ofrecen el menú especial, ¡no lo dudes! Salirás encantado y con ganas de volver. Por todo esto, no es de extrañar que La Vieja Castilla tenga una calificación general de 5 estrellas en Restaurant Guru. Sin duda, ¡100% recomendado!

Qué tipo de platos se ofrecen en La Vieja Castilla

Y hablando de La Vieja Castilla, ¡vaya experiencia! Ayer, como buenos burgaleses, decidimos darnos una vuelta por allí para comer. Ya tenía un par de recuerdos de sus platos, pero la actitud de la dueña me dejó muy claro que no pienso volver. Imagina que estábamos en la cola, justo delante de dos personas más, y de repente entran cuatro sin reserva. Y todos como "¿qué? ¿tenéis una reserva?" En fin, ¡así no se juega! La mesa que tenían era para cuatro y, claro, prefirió meter a los que le harían ganar más en vez de esperar a los que ya estábamos. Un "hasta luego, Lucas", como dirían.

Al final, que quede claro, la comida tiene sus altibajos, y en este caso, me la dejaron en 1. ¡Menudo chasco! Pero no todo fue malo. Otro día, me senté en su terraza con mi familia y disfrutamos bastante. Teníamos un menú del día a buen precio, donde elegimos entre varias opciones, como un revuelto de morcilla y pulpo. La calidad y cantidad están muy bien, y lo mejor es que nos dejaron llevar lo que nos sobró. ¡Las natillas son un must! Eso sí, el servicio del camarero fue genial, un buen tipo que le daba alegría a la comida. Aunque la mujer que cogió la reserva no fue precisamente un encanto…

En cuanto a la comida, hay que reconocer que La Vieja Castilla tiene platos a los que la gente vuelve una y otra vez. El pulpo, tanto a la plancha como a la gallega, es uno de esos clásicos que nunca fallan. También, los caracoles son una delicia, y no podemos olvidar la tabla de quesos que siempre es un éxito, junto con un entrecot de lomo alto que está para chuparse los dedos. Y como broche de oro, la famosa tarta de queso que siempre pone el punto dulce a la comida. Lo dicho, un lugar modesto pero con un menú variado que no te dejará indiferente, siempre que consigas que te traten bien.

Qué especialidades de la región se pueden encontrar en el menú

Y bueno, después de todo esto, hablemos un poco más de La Vieja Castilla. Al entrar, me quedé un poco plof porque las mesas estaban justo al lado de la barra, y el jaleo era bastante. No esperábamos mucho, pero cuando llegó la comida, todo cambió. ¡Vaya delicia! Pedimos un revuelto de ajos y gambas que estaba para chuparse los dedos y otro de morcilla y pimientos que, ¡wow!, nunca lo había probado así y ¡fue un descubrimiento! Además, las croquetas de mis hijas estaban muy cremosas y ricas, y el entrecot de la peque era simplemente espectacular. Nos fuimos muy satisfechos, tanto por las cantidades como por la calidad. La única pega, como ya dije, era el ruido de la zona del bar, que por eso no le puedo dar 4 o 5 estrellas. Casi no podíamos dialogar entre nosotros.

Dicen que la comida es de lo mejor que puedes encontrar en Burgos y la verdad es que no se equivocan. Todo lo que pedimos, desde la morcilla hasta el pulpo a la gallega, y pasando por el revuelto de boletus y bacalao al pil pil, ¡fue excelente! Algunos comentan que la dueña tiene un carácter un poco seco, pero nosotros la encontramos educada y amable. Y, de verdad, los precios son justos y razonables. Tal vez algunos que critican a La Vieja Castilla deberían reflexionar un poco sobre sus propios modales. Es clave saber pedir y elegir bien.

Y ya para rematar, si te preguntas qué especialidades de la región puedes encontrar en el menú, ¡prepárate! Desde la clásica morcilla hasta el pulpo a la gallega y la exótica olla podrida, la oferta es suficientemente amplia como para hacer que vuelvas varias veces. Y ni hablar de los revuelto de morcilla y pimientos que, aunque la combinación puede sonar un poco extraña, es una auténtica joya. No te olvides de dejar espacio para la tarta de queso, que tampoco tiene desperdicio. Sin duda, una experiencia que merece la pena probar. ¡Que aproveche!

Cuáles son los platos más recomendados en La Vieja Castilla

Puff, si estabas pensando en la Vieja Castilla en Burgos, te cuento que hay opiniones para todos los gustos. Estuve allí una noche con unos amigos y, sinceramente, las expectativas se me fueron al suelo. Pedimos una tabla de ibéricos que ni de lejos era lo que esperábamos. El jamón, que se supone que debía ser ibérico, era más bien jamón de bodega, así que no lo recomendaría si buscas calidad. La relación calidad-precio es una locura; salimos a 20-30€ por persona y la comida, en general, fue un 2 en comida y servicio. ¡Una pena!

Y hablando de servicio, me da la sensación de que si no reservas, te hacen sentir como un extraño, y eso no mola nada. A mis amigos y a mí nos pareció que nos apuraban para que nos fuéramos, lo que te lleva a pensar dos veces antes de volver. En nuestro caso, los platos que elegimos no parecieron valer lo que pagamos; la morcilla de Burgos que pedimos estaba lejos de ser la estrella de la noche. Definitivamente, este lugar no me parece recomendable.

En contraste, me enteré de que muchos dicen que hay que probar la olla podrida, especialmente en esos días fríos que hace en Burgos. Algunos la valoran bastante bien, aunque el precio ronda 35€ por persona, así que es un capricho. Además, no puedo dejar de mencionar que el servicio era rápido y amable, lo que a veces te da un poco de esperanza cuando estás comiendo fuera. La verdad es que hay que tener en cuenta que aparcar por la zona puede ser un verdadero reto.

Ahora, si estás buscando algo bueno en La Vieja Castilla, parece que el menú del día es una opción sólida y económica, ya que lo mencionan como un carrusel de sabor por solo 15€. Todo el mundo habla maravillas de su jamón, asegurando que es de primera, y el ambiente suele ser muy agradable con buena música de fondo. También me dijeron que si tienes que optar por raciones, las patatas bravas y la olla podrida son bastante recomendadas, aunque las experiencias son muy variadas. Así que, si decides aventurarte, ¡más vale que vayas preparado y elige bien!

Cómo es el ambiente del restaurante

Y, ya que estamos hablando de la Vieja Castilla, ¡déjame contarte! Es un lugar donde la comida espectacular se encuentra con un buen precio. Al final, salimos con la sensación de haber comido como reyes sin romper el banco; imagina que por unos 40-50 € por persona, disfrutas de todo tipo de delicias. Si eres fan del marisco, la sopa de marisco y el pulpo a la gallega son imperdibles. Y no te olvides de la tabla de ibéricos ni de las croquetas caseras, ¡están de muerte!

Otra vez, recuerdo cuando comimos allí un menú que, sinceramente, fue una pasada. Delicioso y variado, nos hizo gritar de felicidad. Pero lo que realmente nos dejó a todos boquiabiertos fue la ración de pulpo que pedimos extra; ¡genial! Y aunque muchos postres siempre son una apuesta arriesgada, esa tarta de caramelo que pedimos para cerrar la experiencia, fue para llorar de placer. El trato del personal fue igualmente genial; te hacen sentir como en casa, con esa amabilidad que siempre se agradece.

Lo que me encanta de este lugar es que, aunque tienen una amplia carta, siempre hay recomendaciones que te hacen dudar sobre qué elegir primero. ¡La olla podrida es un clásico! Sin embargo, soldaditos de la calidad-precio, los vinos son un poco más carillos en relación al resto del menú. Pero con el ambiente que ofrecen, la ofensiva a mis sentidos vale la pena.

Y por último, hablando del ambiente de La Vieja Castilla, es un lugar que se siente cálido y acogedor. Perfecto para una buena comida con amigos o para una cena romántica. Los camareros siempre están sonriendo y pendientes de ti, creando una atmósfera agradable y relajada. Así que, si buscas un sitio donde disfrutar de buena comida, un trato excelente y un entorno que te haga sentir a gusto, ya sabes dónde ir. ¡Volveremos sin duda!

Son las porciones de los platos en La Vieja Castilla abundantes

Y bueno, siguiendo con el tema de los restaurantes en Burgos, me topé con La Vieja Castilla, que está en C. del Carmen, 6. La verdad es que hay opiniones bien encontradas sobre este lugar. Por un lado, hay quienes lo ponen por las nubes porque el menú es abundante y económico, además de que la comida es bastante casera y sabrosa. ¡Eso ya me parece un gran plus! Hay que reconocer que algunos platos son clásicos que siempre vienen bien, como esos entrecots que te dejan sin palabras. La camarera que nos atendió fue un encanto, me pregunto cómo hacen para dar con personas tan amables.

Sin embargo, no todo es oro lo que reluce, y hay quienes la han pasado fatal en este sitio. Recuerdo que un par de personas se quejaban de que no mostraban los precios del menú y que el suplemento por comer en la terraza era de 3 euros. ¡Eso me parece un poco excesivo! Además, ¡menuda faena que te sirvan una Coca-Cola en vaso y no sobre la mesa! También había quien decía que la ensaladilla tenía trozos congelados; sinceramente, eso es algo que no debería pasar en ningún restaurante. ¡Vaya lío!

Por otro lado, hay quienes, después de visitar La Vieja Castilla, se quedaron encantados, especialmente con su menú de fin de semana. Dicen que la señora que atiende es un solete y que el pulpo a la gallega y la tarta de queso merecen todas las estrellas del firmamento. Uno de esos comensales incluso se sintió como el “Tenazas” después de comer ahí, y eso es un cumplido en toda regla.

Ahora, para responder a la pregunta que todos se hacen: ¿Son las porciones de los platos en La Vieja Castilla abundantes? Totalmente, ¡pero depende de qué pidas! Hay raciones generosas de platos clásicos, lo que te deja lleno y satisfecho sin dejarte un ojo de la cara. En resumen, parece un lugar donde puedes arriesgarte, pero si eliges bien, puedes vivir una buena experiencia gastronómica. ¡Vale la pena darles una oportunidad!

Los precios en La Vieja Castilla son accesibles

Y ya que estamos hablando de La Vieja Castilla, tengo que decirte que, en líneas generales, la comida es muy buena. Seguramente es de los mejores sitios para comer en Burgos. No te puedes ir sin probar su famoso jamón. Aunque, ojo, en una ocasión nos pasó que pedimos 1/2 ración y, aunque nos cobraron por eso, la dueña fue un poco impertinente al decirnos que nos había servido una entera. Vamos, un 18,50 euros que, para lo que nos dieron, se sintió un poco excesivo. La verdad es que esos altibajos pueden ser un litio en el sabor de la experiencia.

En cuanto al ambiente, es cierto que es un poco estrecho. El bar tiene esa vibra de "parroquia de andar por casa", donde la gente va a lo que va: disfrutar de unas buenas tapas y charlar un rato. El servicio es decente, con una puntuación de 4 estrellas, así que no es el fin del mundo. A veces hay que ir con la mentalidad de que estás en un lugar sin pretensiones, disfrutando de la sencillez y la buena comida.

Pero, oye, si hablamos de precios y de si son accesibles, la cosa se complica un poco. En la mayoría de las experiencias, puedes decir que no son excesivamente caros, aunque depende de lo que pidas. El jamón, por ejemplo, puede parecer caro para lo que a veces te dan. Y, además, si quieres bebida, tienes que ir tú mismo a la nevera. Así que, resumiendo, si lo que buscas es un buen plato y ambiente relajado, puede valer la pena. Solo ve con los ojos bien abiertos y el estómago listo.

Fotografías Restaurante La Vieja Castilla

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