Restaurante La Barrica de Potes

Restaurante La Barrica de Potes

El Restaurante La Barrica de Potes es tu destino ideal si andas por la hermosa localidad de Potes, Cantabria. Perfectamente ubicado en Calle Dr. Encinas, 11, y rodeado de montañas, este lugar ofrece unas vistas espectaculares al casco antiguo y al río Deva. La experiencia gastronómica aquí es increíble, con opciones que van desde platos tradicionales hasta su famoso menú de pasta y pizzería. Y si eres amante del vino, no olvides pedir una botella de vino local para acompañar tu comida, ¡porque realmente resalta el sabor de la región!

Después de sufrir un poco por las obras en la carretera, la tercera visita a La Barrica no decepcionó. El personal es amable, atento y súper profesional, lo que hace que cada comida sea aún más especial. Con una calificación de 4.8 de 5 en Restaurant Guru y un ambiente acogedor tanto en el comedor como en la terraza, este restaurante se convierte en un lugar perfecto para disfrutar de platos bien elaborados y pasar un buen rato. Así que, si buscas una experiencia rural inolvidable, no dudes en hacer una parada aquí. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!

Restaurante La Barrica de Potes

Restaurante
4,8
1.922Reseñas
Fotos
Calle Dr. Encinas, 11, 39570 Potes, Cantabria
603 34 56 85

Horarios Restaurante La Barrica de Potes

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–16:00, 20:00–22:30
miércoles13:00–16:00, 20:00–22:30
jueves13:00–16:00, 20:00–22:30
viernes13:00–16:00, 20:00–22:30
sábado13:00–16:00, 20:00–22:30
domingo13:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Barrica de Potes

Dónde se ubica el Restaurante La Barrica de Potes

Si estás buscando un lugar para comer en Potes que te deje con ganas de más, La Barrica de Potes es tu sitio. Te cuento que tienen una terraza espectacular con vistas al río que son el complemento perfecto para disfrutar de una buena comida al aire libre. Cuando fui, reservamos para comer y nos pusieron en un sitio donde cada bocado venía con un paisaje increíble. ¡Así da gusto!

La atención que recibimos fue de 10, los camareros son súper encantadores y se nota que están bien entrenados. Pedimos un par de tapas para tres personas y quedamos más que satisfechos. La ensaladilla y la morcilla que probamos estaban sencillamente de escándalo. La relación calidad-precio es inmejorable; por unos 10-20 € por persona, llevas un festín que ni te cuento. La verdad es que tengo ganas de repetir y, sin duda, lo recomiendo al 100%.

Además, la experiencia no se quedó solo en las tapas. También probamos el foie con queso de cabra y canónigo, y la ensalada de aguacate con gambas... ¡todo estaba espectacular! El helado de aceite que acompañaba la ensalada fue una de esas sorpresas que no te esperas y que simplemente te dejan con la boca abierta. Y ni hablar de las carrilleras, una delicia que no puedes dejar pasar. Si decides cenar allí, ponte cómodo, porque la comida está para chuparse los dedos y, con un precio de 30-40 € por persona, vale cada céntimo.

Si piensas ir en temporada alta, ¡haz tu reserva! No es la primera vez que visito este increíble lugar, y tengo que decir que cada vez mejora más. La atmósfera es relajante, el servicio es amable y atenta, y todo está bien cuidado. La calidad es simplemente asombrosa. Ah, y si te preocupa el gluten, tienen alternativas para ti. Para satisfacer ese antojo dulce, no te saltes los postres: la tarta de queso horneada es imperdible. Ahora, si te preguntas ¿dónde se ubica el Restaurante La Barrica de Potes? Está en la Calle Dr. Encinas, 11, 39570 Potes, Cantabria. ¡Perfecto para un día de exploración en esta bella zona!

Qué tipo de cocina ofrece el restaurante

Y después de tanto hablar de Potes, no puedo dejar de mencionar el Restaurante La Barrica. La verdad es que es un sitio que se siente especial. Ubicado en Calle Dr. Encinas, 11, este lugar simplemente lo tiene todo. Cuando llegamos un sábado, pensamos que tendríamos problemas por no tener reserva, pero el chico de la entrada, que parece que era el encargado, fue un auténtico crack. En vez de asentir con la cabeza y despedirnos, nos ofreció tomar algo en la terraza mientras veía si podía hacernos un hueco. ¡Menuda amabilidad! Al final, terminamos con mesa para seis en la zona interior, y eso solo fue el comienzo de una gran noche.

La comida, oh la comida… ¡Espectacular! Desde las croquetas que, aunque les faltaría un poco de cremosidad, tenían un sabor delicioso. Y los gambones al ajillo, que estaban para chuparse los dedos. Pero el verdadero protagonista de la cena fue ese chuletón de 1.100 kg que pedimos para compartir. La carne era pura gloria, se deshacía en la boca. Y no puedo olvidarme de los postres que aunque el tiramisú podría haber estado un poco más empapado, el coulant de chocolate con helado de vainilla fue un cierre perfecto para la velada.

Si hablamos de servicio, no puedo ponerle menos de un 10/10. Desde que llegamos, la atención fue de primera. Los camareros estaban siempre atentos y amables, lo que hacía que te sintieras realmente como en casa. En resumen, si alguna vez te preguntas dónde comer en Potes, La Barrica debería ser tu primera opción. Ellos ofrecen una cocina que combina tradición y buenos productos locales, y si te atreves, no te olvides de probar las zamburiñas. ¡Hecho que, te lo aseguro, te dejará deseando que cada plato nunca se acabe!

Cuáles son algunas de las opciones de menú disponibles en La Barrica

Cuando llegamos a La Barrica de Potes, ¡fue todo un hallazgo! Reservamos el primer turno para cenar a las 20:15, y aunque no es nuestro horario habitual, realmente disfrutamos de la experiencia. Allí estábamos rodeados de gente que hablaba diferentes lenguas, lo que le dio un toque multicultural a la cena. La ensalada de aguacates, los langostinos y ese helado de aceite... ¡vaya combinación, te lo digo! Luego pasamos al lechazo al horno y el bacalao, cada bocado estaba mejor que el anterior. Y no olvidemos ese coulant de chocolate que fue simplemente la cereza del pastel. En cuanto a calidad, todo era de 5 estrellas y el ambiente también lo merecía. Te aseguro que, en términos gastronómicos, dejábamos el restaurante con una sonrisa.

Uff, y cuando volvimos para almorzar, nos lanzamos a compartir varias raciones de picar antes de llegar a los postres. ¿Las vistas desde la terraza? ¡Una pasada! La cristalera permite que la belleza de Potes entre en el local. Las croquetas y el pulpo fueron, sin duda, las mejores raciones de la tarde. Además, no podíamos dejar de mencionar las anchoas y la ensalada de ventresca; todo estaba riquísimo. Y hablando de los postres, tengo que decir que la tarta de queso era una delicia suave y cremosa. Pero, si eres fan del chocolate, el coulant es absolutamente brutal. Por un precio de 40-50 € por persona, ¡vaya que valió cada céntimo!

Lo mejor de La Barrica es que realmente se siente como un lugar muy agradable, donde cada plato es exquisito. Comimos morcilla, tacos de bacalao y probamos el canónigo, un postre típico de la zona que, déjame decirte, estaba para repetir sin pensarlo. La relación calidad-precio es inmejorable, y lo bueno es que puedes disfrutar de este festín en menos de 10 minutos de espera. El ambiente era perfecto para charlar, así que no te preocupes por el nivel de ruido, que era moderado.

Ahora, si te estás preguntando qué opciones de menú hay, aquí te va: a lo largo de la carta puedes encontrar desde pulpo a la parrilla con helado de alioli, hasta chuletillas de lechazo; por supuesto, no puedes dejar de probar la famosa tarta de coulant de chocolate con helado de vainilla. También hay variedades como ensaladas frescas, tarta de limón y un irresistible tiramisú. Teniendo en cuenta lo que probamos, ¡la elección es amplia y deliciosa! Sin duda, es un sitio al que seguro querrás volver.

Es recomendable probar el vino en el Restaurante La Barrica

Y así fue como nos acercamos a La Barrica de Potes, atraídos por todas esas reseñas de 5 estrellas. La verdad es que no nos decepcionó, ¡qué acierto! La ubicación es excelente, y esa terraza con vistas espectaculares a las montañas es simplemente el complemento perfecto para disfrutar de una buena comida. Nos decidimos por la ensalada de la casa, un cocido lebaniego que es una delicia, y un solomillo de vaca con queso y canónigo que estaba para chuparse los dedos. Y ni se diga del postre “muy de aquí”, el que no te puedes perder si eres amante de lo dulce. Todo con una presentación cuidadísima que deja claro que aquí se toman en serio la comida.

El servicio fue sencillamente impresionante. El camarero estuvo súper atento en todo momento, lo que hizo que nuestra experiencia fuera aún más placentera. Es de esos lugares donde levantas la mirada y ya te están atendiendo. Es un estilo de servicio que se agradece muchísimo, especialmente cuando estás disfrutando de una comida tan buena. Nos hizo un día caluroso en Potes y el interior estaba a una temperatura perfecta, con aire acondicionado y ventiladores que hacían que no pasáramos calor mientras comíamos. Y créeme, repetiremos seguro.

Por cierto, aunque íbamos a por el cocido, nos dijeron que ya no quedaba; pero no hay problema, ¡el resto de platos lo compensa con creces! A pesar de que la carta es un poco excasa, los productos son de buena calidad y el ambiente es simplemente encantador. Ese rincón del mundo tiene algo especial, y comer con esas vistas es un lujo que hay que experimentar.

Ahora, ¿qué tal el vino? Pues hay que decir que vale la pena probarlo, sobre todo teniendo en cuenta la atención que ofrecen. No recuerdo la última vez que recibí un café con leche fría como lo pedí; la verdad es que aquí tienen un cuidado especial con los detalles. Así que, si decides ir a La Barrica, ¡no dudes en dejar un poquito de espacio para el vino! Seguro que su selección no te decepcionará.

Cómo es el ambiente del restaurante

Y si estás en Potes, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar La Barrica de Potes. De verdad, es un sitio increíble para comer. Las carnes son una delicia, pero lo que más te sorprenderá seguramente es el pulpo a la parrilla con helado de alioli. Suena raro, lo sé, pero ¡créeme! Mesas de 5 estrellas llenas de sabores que no olvidarán. Y no te olvides de probar las carrilleras, son de otro nivel. Todo esto por un precio de 40-50€ por persona, y la verdad es que la calidad lo vale.

Si decides sentarte en la terraza, estarás disfrutando de unas vistas que son una auténtica maravilla. Imagínate, comiendo un rodaballo fresco del día y disfrutando del paisaje. Eso sí, asegúrate de que el clima te acompañe para disfrutar de esa experiencia única. Y si tienes peques contigo, no te preocupes, son super atentos y te preparan lo que necesites, así que perfecto para toda la familia. ¡La comida y la atención son de 5 estrellas!

Además, las raciones son generosas y todo tiene un aire local que hace que te sientas como en casa. Desde la tabla de quesos hasta esos postres que son una locura, como la tarta de queso horneada y el pie de limón. ¿Te imaginas? ¡Mmm! Y lo mejor es que, por lo general, el precio oscila entre 20-30€ por persona si te decides por opciones más ligeras.

Y ya que estamos en las recomendaciones, el ambiente del restaurante, sobre todo en la terraza, es muy acogedor. Con un nivel de ruido moderado, no tendrás problemas para charlar con tus amigos o familia mientras disfrutas de la buena comida. El personal es super profesional y atento, siempre listo para asegurarse de que todo esté perfecto. La mezcla de la comida deliciosa, las vistas espectaculares y un servicio excelente hacen de La Barrica de Potes un lugar que definitivamente querrás repetir.

Cuál es la calificación del Restaurante La Barrica en Restaurant Guru

Y así, después de pasear un poco por Potes, acabamos en La Barrica de Potes, un lugar que, aunque es bastante turístico, tiene su encanto. La verdad, el cocido que pedimos estaba muy bueno, pero para dos personas con buen apetito como nosotros, se quedó algo escaso. Quizás esperábamos un poco más para saciar el hambre que nos da recorrer este precioso pueblo. En general, lo recomendaría si buscas un sitio para comer tras un día explorando, porque aunque la comida es rica, puede que no cumpla todas las expectativas en cuanto a cantidad para el precio que tienen. Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4.

En otra visita, sin embargo, todo fue un acierto total. Nos sentamos en la terraza con vistas, que, tengo que decir, es una maravilla. La atención fue inmejorable y la comida exquisita. Mesas con vistas al río y al pueblo, un ambiente perfecto para relajarse después de un día de aventuras. La relación calidad-precio es excelente; todo estaba riquísimo y por unos 20-30 euros por persona, me pareció una muy buena opción. Desde luego, repetiría sin dudarlo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

También hay que mencionar la terraza acristalada que tienen arriba. Es un lugar genial, aunque hay que reservar con anticipación. Pero si no has podido hacerlo, el salón de abajo también es acogedor. Aún así, si lo haces, asegúrate de probar la parrillada de verduras, que es una delicia. El trato del personal es de los mejores; son muy amables, y te hacen sentir como en casa. Entre 30 y 40 euros por persona, realmente merece la pena. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

En fin, si estás pensando en visitar La Barrica, prepárate para disfrutar de un buen rato comiendo. Tienen productos de calidad que se notan a cada bocado. Y hablando de calificaciones, en Restaurant Guru este restaurante tiene una calificación de 4 estrellas. Así que ya sabes, si te pasas por Potes, no dudes en darle una oportunidad. ¡La comida te va a hacer la boca agua!

Qué pueden esperar los clientes del servicio del personal

La verdad es que La Barrica de Potes es un lugar al que hay que ir sí o sí si andas por la zona. Elegimos este restaurante porque las reseñas lo pintaban como un gran acierto, y, aunque a veces uno se lleva sorpresas, ¡esta vez no fue el caso! La ubicación es perfecta y cuentan con una terraza con vistas que simplemente te invita a quedarte a disfrutar del ambiente. Tienen un cocido lebaniego que es un must, aunque en algunas temporadas no esté disponible… pero no te preocupes, porque tienen tantas opciones ricas que al final seguro que te sorprendes.

Nosotros empezamos con una ensalada de tomate con queso de Pido que estaba para chuparse los dedos. Los tomates tenían un sabor y una textura que me hicieron recordar aquellos días de verano en los que se recoge la fruta en plena huerta. Después, nos atrevimos con el bacalao en tempura acompañado de un alioli de alcachofas, y, por supuesto, no podía faltar un solomillo de ternera que estaba exquisito. Para rematar la fiesta, una tarta de limón que hacía que el final de la comida fuese bien refrescante. ¡Todo esto nos salió por unos 30-40 € por persona, lo cual está más que bien!

Lo que más me impresionó fue el servicio. El personal es muy profesional y se nota que cuidan cada detalle, desde cómo te sirven hasta lo bien que se desenvuelven en el trato. La relación calidad-precio es correcta y la atención que recibimos hizo que la experiencia fuera aún más placentera. Por eso, si decides ir, te recomiendo que reserves; no querrás quedarte sin mesa. En resumen, lo que puedes esperar del servicio es un equipo amable, eficiente y que sabe lo que hace. ¡Así que no hay excusas, a disfrutar!

Fotografías Restaurante La Barrica de Potes

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