
La Viña de San Francisco es un sitio que tienes que tener en la lista si estás en Bilbao. Ubicado en San Frantzisko Kalea, 17, este bar restaurante fusiona lo rústico con lo moderno, creando un ambiente único que no solo es acogedor, sino que también está lleno de buena música. La carta, con 32 platos diferentes, incluye desde sabrosos pintxos hasta un delicioso chuletón y un irresistible bacalao, así que si te gusta la cocina española, aquí vas a disfrutar a lo grande.
Si quieres asegurarte un buen rato, te recomiendo hacer una reserva, ya que siempre está animado y puede estar completo. Yo estuve detrás de reservar y, después de algo de insistencia, logré un menú navideño impresionante de 60 € por persona. No te olvides de visitar el Museo de Reproducciones de Bilbao justo después de comer, es un plan perfecto para completar tu día. Así que ya sabes, si buscas buena comida y un ambiente genial, La Viña de San Francisco está esperando por ti.
Restaurante Bar La Viña de San Francisco
Horarios Restaurante Bar La Viña de San Francisco
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–22:00 |
| martes | 8:00–22:00 |
| miércoles | 8:00–23:30 |
| jueves | 8:00–23:30 |
| viernes | 8:00–1:30 |
| sábado | 10:00–1:30 |
| domingo | 10:00–1:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Bar La Viña de San Francisco
Dónde se encuentra La Viña de San Francisco
¡Hola, amigos! Si estáis buscando un lugar chulísimo para comer o cenar en Bilbao, tienes que visitar La Viña de San Francisco. Este bar restaurante en San Frantzisko Kalea, 17, Ibaiondo es todo lo que queréis: bien decorado, espacioso y con un ambiente agradabilísimo. De hecho, nosotros encontramos este sitio por pura cercanía a nuestro alojamiento y ¡vaya descubrimiento! Reservé para comer con mi marido y nuestros dos peques durante el puente de Semana Santa y nos encantó tanto que no dudamos en volver al día siguiente para cenar. ¡Fue un acierto total!
El servicio fue brutal, en serio. La gente que trabaja allí es súper amable, siempre con una sonrisa y dispuestos a recomendarte lo mejor del menú. Además, el salón tiene un estilo único, con pocas mesas, así que no te sientes apretado ni agobiado. La comida… ¡ay, la comida! Elegimos un menú de 30€ por persona que valía cada céntimo. Nos decantamos por Xacoli para beber, que no estaba incluido pero no nos cobraron la diferencia. Eso es lo que llamo un detallazo por parte de la dueña.
Y no me olvido de los postres, que fueron una auténtica locura. La crema de queso nos dejó encantados, ¡pero cada uno de los postres que probamos estaba a otro nivel! Os recomiendo absolutamente probar su arroz negro con chipirones y esas tartas de queso caseras que son de otro mundo. Por no hablar del brownie de chocolate que servían con helado de avellana, ¡qué delicia!
En resumen, la Viña de San Francisco no es solo otro bar restaurante; es una experiencia que vale la pena. Si un día te preguntas, '¿Dónde se encuentra La Viña de San Francisco?', solo tienes que recordar que está en San Frantzisko Kalea, 17, Ibaiondo, y hacerte un favor y darte una vuelta por allí. ¡Repetirás seguro!
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en La Viña de San Francisco
La verdad es que si te pasas por La Viña de San Francisco, te vas a llevar una sorpresa muy agradable. El txuleton es una auténtica maravilla, ¡no hay palabras! Y para que te hagas una idea, la atención de la camarera fue un 10/10. Te hacen sentir como en casa desde el primer momento. Además, los precios son bastante asequibles, con una buena comida que no te vacía los bolsillos, ¡en torno a 30-40 € por persona! El salón es un lugar bonito en el que te puedes quedar charlando y disfrutando de la buena comida.
Por otro lado, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Escuché de una experiencia bastante desagradable, en la que un grupo se sintió timado con un menú de 50 euros que dejó mucho que desear. Les sirvieron unos entrantes nada satisfactorios y el entrecot, según cuentan, era prácticamente un papel. Para colmo, la iluminación era tan mala que tuvieron que comer con la luz del móvil. Es una pena que en un sitio que tiene tanto potencial haya experiencias tan desalentadoras.
A pesar de todo, yo seguiría apostando por La Viña de San Francisco. Dicen que el ambiente que se respira allí es muy acogedor y destaca por su decoración bien cuidada. Es el tipo de lugar donde puedes disfrutar desde un menú del día muy económico hasta unos deliciosos postres caseros. Así que, si decides visitarlo, asegúrate de hacerlo con un poco de antelación, porque siempre está lleno. Sin duda, cada visita puede sorprenderte de una manera nueva y agradable, ¿no te parece?
Cuántos platos diferentes ofrece la carta del restaurante
Y ya que estamos hablando de La Viña de San Francisco, no puedo dejar de mencionar lo que me impresionó su atención al cliente. Desde el primer momento, la camarera fue un encanto: ayudó con una sonrisa y siempre estaba pendiente de que nunca nos faltara nada. Eso siempre suma un montón, ¿no crees? Después de un par de pinchos por el centro, decidimos probar la comida de allí y fue un acierto total. Todo estaba tan bien elaborado y rico que me quedé con ganas de más. Sin duda, una experiencia óptima que promete volver a entretenernos en nuestras próximas salidas.
Hablando del menú, hay tanta variedad que es difícil elegir. Desde una ensalada de lechuga de colores hasta el chuletón típico, ¡hay algo para todos los gustos! Lo probamos todo, y aunque nos costó decidir, cada plato fue una grata sorpresa. La lubina estaba espectacular y el segundo plato de solomillo… ¡vaya explosión de sabor! Encima, el precio por persona oscila entre 30 y 40€, lo que me parece muy razonable para lo que ofrecen. Y no se olviden de dejar espacio para el postre, porque su tarta de queso es todo un manjar.
Además, ¡un detalle genial que me encantó! Si llevas a tu peludo contigo, aquí son dog-friendly. Eso significa que puedes disfrutar de una buena comida mientras tu mascota también se siente parte de la experiencia. Nunca se sabe cuándo vamos a necesitar esa opción, y lo agradezco un montón. Así que, si estás pensando en qué hacer esta semana, yo te diría que La Viña es una opción genial a considerar.
Por cierto, en cuanto a la carta, ofrecen algo así como ocho platos diferentes. Así que seguro que encuentras algo que te haga agua la boca. Si no lo has probado, ¡es hora de que le des una oportunidad!
Qué tipo de comida se puede disfrutar en La Viña de San Francisco
Y bueno, la verdad es que el Restaurante Bar La Viña de San Francisco tiene sus altibajos, ¿no? Por un lado, si pruebas su menú de Navidad, te encontrarás con un plato de ensalada, arroz y foie que, para ser sinceros, parecía una bandeja de hospital. El pato estaba bastante rico, eso sí, la salsa también se llevó mis aplausos. Pero, ¡vaya fiasco con las raciones de los entrantes! Con lo que pagamos, esperábamos algo más sustancial. Además, lo de los 10 euros adicionales por cada valenciano me pareció un poco excesivo. Y lo peor fue que tenían mesas vacías, pero no nos dejaron meter más gente a la cena porque, según ellos, no había espacio. ¡En fin!
Por otro lado, si buscas algo más sabroso, también he escuchado sobre unas experiencias más positivas. En una ocasión, pedimos tres menús y el pisto con yema de huevo y las alubias con chistorra estaban para chuparse los dedos. Las costillas eran una locura, te aseguro que el hueso salía solo al mirarlo, mientras que la lubina, aunque un poco pequeña, estaba perfectamente cocinada. El brownie me sorprendió, estaba rico, pero no era nada espectacular. Lo mejor de esta vez fue sin duda dejarte llevar por las recomendaciones del camarero, quien fue muy súper agradable y paciente, especialmente con grupos grandes.
Oye, que no puedo olvidarme de mencionar que tienen en su menú opciones veganas y te hacen adaptaciones si llevas algún tipo de restricción. Aunque la verdad, el comedor es un pelín pequeño y se calienta bastante cuando cocinan esas carnes a la parrilla, así que prepárate, porque puede haber un poco de humareda. Si rebajan el bullicio y mejoran la ventilación, sería un lugar ideal.
Entonces, ¿qué tipo de comida puedes disfrutar en La Viña de San Francisco? Puedes encontrar un poco de todo: desde platos de pasta carbonara hasta costillas tiernas, pasando por carrilleras y opciones veganas. En general, hay una mezcla interesante que vale la pena probar, pero te aconsejo que te prepares para el ambiente y el tema de las raciones. Pero bueno, al final, ¡siempre hay algo para disfrutar!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Viña de San Francisco
Y la verdad es que La Viña de San Francisco tiene mucho que ofrecer. La comida está riquísima y se ajusta a su precio, aunque a mí, personalmente, me parece que las porciones son un poco escasas. Pero no te preocupes, el servicio es impecable, con una atención super amabilísima que te hace sentir como en casa. Si decides ir, no te pierdas el arroz negro con chipirones; es una delicia. Y si tienes un dulce por dentro, el brownie de chocolate con helado de avellana o la tarta de queso con frutos rojos son puro amor.
Sin embargo, hay quienes han tenido experiencias un poco más… bueno, menos que geniales. Por lo que he escuchado, en algunos casos la comida ha estado fría y con una presentación que deja mucho que desear. Un amigo dijo que hacía años era una maravilla, pero que ha decaído bastante. Así que, dependiendo del día que vayas, a veces te puedes llevar una sorpresa negativa, lo cual es un fastidio porque la yerba mala puede echar a perder una buena comida.
Aún así, la mayoría de las reseñas que he visto son bastante positivas. La verdad, disfruté mucho de un menú del día que probé un lunes, aunque me pareció un poco caro para lo que era. Pero cuando celebré algo especial, el menú de Aste Nagusia fue un acierto; la variedad de platos era genial y todo lo que probamos estaba bueno, así que definitivamente repetiría.
Ahora bien, si te estás preguntando si es necesario hacer una reserva para comer en La Viña de San Francisco, la respuesta varía. En días y horas puntuales, especialmente si quieres ir en grupo - digamos de 5 a 8 personas - es mejor que llames y reserves. Recuerda que la disponibilidad puede cambiar, pero no quieres quedarte sin mesa por no haberlo hecho. ¡Así que ya sabes, mejor prevenir que lamentar!
Cuál es el precio aproximado de un menú navideño en La Viña de San Francisco
Y hablando de La Viña de San Francisco, tengo que contarte que la última vez que fui, quedé encantado. Nos decidimos por el menú de fin de semana y, con solo 23.90 €, nos sirvieron un festín de excelente calidad. Todo estaba muy bien elaborado, y el equipo ahí es un amor. La atención fue genial, y, aunque no había estado nunca, ya estoy pensando en la siguiente visita. ¡Ah! Y si eres vegano, no te preocupes, porque tienen opciones veganas que, según cuentan, están muy logradas.
A veces, sin embargo, no todo es perfecto. Me acuerdo de una vez que un amigo decidió ir a comer y, aunque la carrillera no estuvo mal, el arroz no tenía un buen sabor y el postre que eligió, ni fu ni fa. Además, el vino le provocó un poco de ardor, y eso no es lo que esperas por 30 €. Y ya sabes, si no lo pides, no te lo ofrecen, así que hay que estar atento. Pero hey, a veces eso pasa en los sitios, y no va a hacer que deje de volver.
Por otro lado, he de decir que en general, el ambiente es como para sentirse en casa. La decoración está cuidada y es muy acogedora, lo cual siempre suma puntos. Tienen una gran variedad de pintxus, y te aseguro que los camareros son muy atentos. De hecho, he ido en varias ocasiones y cada vez me sorprendo más con la atención que ofrecen.
Ahora, hablemos de las opciones más festivas. Si te estás preguntando cuál es el precio aproximado de un menú navideño en La Viña de San Francisco, te cuento que, aunque no tengo un dato exacto, considerando lo que ofrecen en sus menús habituales, podías estar mirando un rango bastante razonable. Dado que sus menús diurnos rondan entre 10 a 23.90 €, imagino que podrían ajustarse un poco más hacia esa línea, pero podría ser un poco más por las fiestas y los platos especiales. En cualquier caso, seguro que merece la pena, ¡porque lo que he probado ha estado de lujo!
Qué tipos de pintxos se sirven en La Viña de San Francisco
Y bueno, después de nuestra experiencia en La Viña de San Francisco, que fue bastante intensa, creo que hay que contar un par de cosas. Fuimos siete personas a comer y decidimos probar el famoso menú Ederra, que ya pintaba bien en el papel. Pero, oh sorpresa, en dos de las ensaladas faltaban los pimientos. ¿En serio? No es tan difícil incluirlos, y si no hay, al menos dilo para que decidamos si seguimos adelante o no. ¡La transparencia siempre suma! Como si eso no fuera suficiente, en el segundo plato se suponía que nos estaban sirviendo carrilleras, pero era codillo cocido de Mercadona, y eso, chicos, no cuela. Además, me parece mal que si no tomas vino, no te ofrezcan ni un refresco o una cerveza. ¡Con lo fácil que es! En general, por lo que pagamos (entre 30 y 40€ por persona), esperábamos más.
Ahora, también es cierto que hay opiniones diversas sobre el lugar. Algunos dicen que la calidad-precio es buena y que la presentación de los platos está muy trabajada. Aparte, hay quienes destacan el servicio como muy atento y el menú como algo original y diferente. Pero, evidentemente, no todos tienen la misma experiencia; algunos han tenido noches muy decepcionantes, y me parece que ha habido problemas serios con el servicio y el ambiente. Imagina comer con la linterna del móvil porque la luz estaba fatal. Eso no debería ser parte de ninguna experiencia gastronómica. Si no puedes ofrecer un servicio en condiciones, es mejor no abrir, ¿no crees?
Y ya que estamos, hablemos de los pintxos que se sirven en La Viña de San Francisco. Aunque no tengo toda la info precisa, sé que suelen ofrecer algunas opciones variadas; sin embargo, en nuestra experiencia, la descripción de los platos no se tradujo en calidad en la mesa. En su local, no era raro ver carrilleras en las variantes, aunque, como mencioné antes, en nuestro caso, o no llegaron o estaban muy lejos de la realidad. Pero, en general, parece que intentan jugar con los ingredientes locales y hacer algo diferente, aunque a veces no logran el objetivo. Como sea, si pruebas el sitio, ¡ojalá tengas una experiencia mejor que la nuestra!
Hay música en vivo en La Viña de San Francisco
Ya te digo, el Restaurante Bar La Viña de San Francisco es todo un hallazgo en San Frantzisko Kalea, 17. Las puntuaciones lo dejan clarísimo: ¡5 estrellas por todas partes! La amabilidad del servicio es uno de sus puntos fuertes; esos camareros están siempre al tanto de lo que necesites, y eso se valora mucho. No solo son atentos, sino que también son super profesionales. De verdad que te hacen sentir como en casa.
Hablando de comida, el menú de 20 euros es una auténtica joya. Ni te imaginas lo elaborado que estaba. No es el típico menú aburrido de siempre. Ellos se esfuerzan por sacar algo diferente y original, y esos detalles marcan la diferencia, ¿no crees? Además, si estás buscando un lugar para comer entre semana, no puedes perderte el menú de lunes a viernes. Es un negocio redondo en calidad-precio, y te lo aseguro, ¡no querrás irte sin probar esa tostada de jamón!
Claro, todo no podría ser perfecto, así que un amigo me dijo que su experiencia no fue tan buena porque no tenía reserva y no pudo sentarse a comer. No entiendo por qué a veces el servicio puede ser tan variable; esa camarera no pareció tener el mejor día. A veces pasa que el ajetreo puede afectar el trato, pero por suerte, la mayoría de las críticas son geniales.
Ahora, si organizas una cena con amigas, ¡este es el lugar! La barra de pintxos es impresionante y el menú de 21,9 euros es perfecto para socializar. Eso sí, quizás eches en falta un poco más de pescado, pero el bacalao estuvo rico. Aunque si llevas niños, ten en cuenta que no hay menú infantil, así que tal vez quieras planear otra cosa para ellos.
Y sobre tu pregunta: *¿Hay música en vivo en La Viña de San Francisco?* La verdad es que no he escuchado nada sobre música en vivo allí, pero el ambiente es bastante acogedor, perfecto para charlar y disfrutar de una buena comida. ¿Quién sabe? Quizás algún día se animen a poner un poquito de música.








