
Si estás buscando un lugar con vistas espectaculares y una comida deliciosa en Cantabria, La Vieja Escuela Restaurante es la parada perfecta. Situado en La Concha, 9, justo a los pies del Puerto de Lunada, este sitio no solo te sorprende con su entorno de montañas y el Valle del Miera, sino que también lleva la comida tradicional a otro nivel con toques modernos. Desde el Cabrito al Horno (que debes pedir por encargo) hasta un reconfortante Cocido Montañés, todos los platos están hechos con ingredientes frescos de la zona.
La atmósfera es acogedora y el servicio es de primera, gracias a un equipo joven y atento que hace que tu visita sea aún más agradable. Si te decides a parar, no puedes dejar de probar las croquetas caseras, las rabas y esas sabrosas ensaladas que realzan la experiencia. Y, claro, guarda un espacio para los postres caseros que son el broche de oro a una buena comida. ¡Te prometo que no te arrepentirás!
Horarios La Vieja Escuela Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 9:00–18:00 |
| sábado | 9:00–18:00 |
| domingo | 9:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Vieja Escuela Restaurante
Dónde se localiza La Vieja Escuela Restaurante
¡Tienes que conocer La Vieja Escuela Restaurante! Es un lugar increíble, y te puedo asegurar que la experiencia vale totalmente la pena. La ubicación es simplemente espectacular, en La Concha, 9, 39806, Cantabria; desde aquí se pueden disfrutar de unas vistas al valle que son todo un lujo mientras comes. Imagínate sentado en la terraza, tomando el sol y disfrutando de buena comida. ¡Es el plan perfecto! Pero, ojo, siempre hay mucha gente, así que te recomiendo hacer una reserva para no quedarte sin mesa.
La comida es una maravilla, de verdad. Hay que probar el cocido montañés, que estaba para chuparse los dedos, y el entrecot de ternera que no se queda atrás. El personal es muy amable y profesional, aunque a veces pueden tardar un pelín en tomarte nota porque el lugar suele estar llenísimo. Pero una vez que pides, la comida sale rapidísimo y te olvidas de la espera.
El ambiente es muy acogedor. Las mesas son espaciosas, perfectas para disfrutar de una comida tranquila sin que el ruido moleste. ¡Ah! Y no te vayas sin probar el postre. El arroz con leche puede que esté un poco líquido, pero está bueno, y el flan de queso es las estrellas del final de la comida. Saliendo de allí, te sientes satisfecho y con ganas de volver, porque la cocina tradicional es de diez.
Si quieres un consejo, si tienes perros, es un planazo después de comer dar un paseo por la zona; la naturaleza es impresionante. En cuanto al precio, ronda entre 20-50 € por persona, pero te aseguro que la relación calidad-precio es más que justa para la delicia que te espera en el plato. Sin duda, debería estar en tu lista de favoritos en Cantabria.
Cuáles son las características del entorno donde se encuentra el restaurante
Y, si aún no lo has hecho, tienes que probar el Cocido Montañés. Es uno de esos platos que te reconfortan el alma, y aquí lo preparan de una manera que nos hace sentir como en casa. Y no olvides dejar un hueco para la Tarta de Queso con Arándanos, que honestamente, es un pecado delicioso. Mis amigas y yo nos reunimos un sábado, y de verdad que pasamos un rato increíble; la comida estaba riquísima y el ambiente, simplemente perfecto. ¡Las vistas desde el salón son espectaculares! Dando al valle, era como si estuviéramos en una película.
Además, este lugar tiene un aire muy acogedor, ideal para desconectar un ratito. ¿Sabías que después de comer puedes hacer la ruta de La Concha? Es como una excusa perfecta para quemar un poco de lo que te has comido. Y si te apetece, hay un riachuelo cerca donde refrescarte los pies. Así que, como ves, está todo más que pensado para disfrutar al máximo.
Por si fuera poco, el trato es otro de los puntos fuertes. Lucía y Silvia son lo máximo! Siempre te hacen sentir bienvenido y se aseguran de que tengas una buena experiencia. Un servicio así hace que no te importe gastar un poquito más, y el precio por persona, de entre 20 y 40 €, es bastante razonable para lo que recibes. Claro que, si optas por los platos recomendados, no te vas a arrepentir.
Y el entorno... madre mía, es impresionante. Este restaurante se encuentra en medio de los Valles Pasiegos, rodeado de una naturaleza increíble. En cada esquina hay algo que te deja sin aliento, y los árboles, montañas y el verde son todo un regalo para los sentidos. Así que, si buscas un sitio para disfrutar de la buena comida, excelentes vistas y un ambiente cálido, La Vieja Escuela Restaurante es sin duda tu lugar.
Qué tipo de comida ofrece La Vieja Escuela Restaurante
Y hablando de La Vieja Escuela Restaurante, ¡te aseguro que tienes que visitarlo! Cinco estrellas no es suficiente para describir lo que se vive allí. La atención es de primera clase y la comida está para chuparse los dedos. Si vas en invierno, disfrutarás de un ambiente acogedor, y en verano, las vistas desde el restaurante son simplemente espectaculares. La energía del lugar, con un nivel de ruido muy bajo, lo hace ideal para charlar y relajarte con amigos o family.
Y no puedo dejar de mencionar el cocido montañés. Es uno de esos platos que te calienta el alma, la mezcla de sabores es impresionante. La última vez que fui, pedimos unas croquetas caseras para compartir, y déjame decirte que ¡estaban cremosas y muy sabrosas! Además, la tarta de sobao y la tarta de queso con arándanos son un cierre perfecto. La mesa con vistas al valle hace que todo sea aún más mágico.
A veces, cuando encuentras un sitio tan bueno, te da miedo guardarlo solo para ti, pero La Vieja Escuela merece ser compartido. El servicio es rápido, y aunque ojo, que te cargan 2,90€ por una botella de agua en cristal, ¡vale la pena! El precio por persona promedio ronda entre 20-40 €, lo que es totalmente razonable por la calidad que ofrecen.
Ahora, si te preguntas qué tipo de comida ofrece, aquí lo tienes claro: se especializan en comida tradicional montañesa con un toque casero. Desde el clásico cocido montañés hasta opciones como cabrito asado y platos más dulces como flan y tartas. Todo con una calidad que te hará querer volver, eso es seguro. Si no has estado, ya tardas en hacer planes.
Qué platos destacados se recomiendan en el menú
La Vieja Escuela es uno de esos lugares que, aunque esté un poco a desmano, realmente merece la pena visitar. El ambiente es increíble, con unas vistas del puerto de Lunada que son de otro mundo. Las cristaleras amplias permiten disfrutar del escenario mientras te deleitas con la comida, ¡es todo un espectáculo! Este restaurante es un auténtico encanto, con un cuidado en los detalles que se nota en la decoración y en la presentación de los platos.
Si hablamos de la comida, no puedo dejar de mencionar el cocido montañés, que es sencillamente espectacular. La última vez que estuve allí, también probé la sopa de cocido y la tarta de la abuela, y vaya que son para chuparse los dedos. De verdad, si te gusta disfrutar de sabores auténticos, este lugar es una parada obligada. Además, el tema de precios está bastante bien, unos 20-30 € por persona y sales más que satisfecho.
Y el servicio, ¡no sé ni por dónde empezar! Silvia, que nos atendió, fue simplemente encantadora, una profesional de arriba a abajo. Es ese tipo de atención que te hace sentir como en casa, y eso es lo que realmente marca la diferencia. Sin duda, este equipo sabe cómo cuidar a los clientes, y eso siempre es de agradecer. Y para aquellos que tengan la oportunidad, no olviden dejar un espacio en la agenda para un paseo por las rutas que parten de La Concha. ¡Después de una buena comida, nada mejor que estirar las piernas mientras disfrutas de la naturaleza!
Sobre los platos recomendados del menú, si vuelves a La Vieja Escuela, no puedes dejar de probar el cabrito asado, así como las delicias de la tarta de sobao y el fabuloso arroz con leche. Cada bocado es una explosión de sabor, y eso sin contar que el ambiente te invita a quedarte un buen rato charlando y disfrutando de la compañía. Así que ya sabes, ¡hazte un favor y date una vuelta por allí!
Hay que pedir el Cabrito al Horno con antelación
Y si hablamos de La Vieja Escuela Restaurante, no hay manera de no mencionar el hermoso entorno en el que está ubicado. Te digo que cuando llegas ahí y ves esas vistas impresionantes, se te olvida por completo el estrés del día a día. Perfecto para una parada en ruta motera, como lo hicimos nosotros. La comida es tradicional y abundante, y el trato que recibimos fue de lo más exquisito. Te va a encantar, ¡todo el mundo debería darle una oportunidad! Además, se siente como un lugar de 5 estrellas en todos los sentidos.
No se puede dejar pasar la oportunidad de probar esos torreznos de Soria y las rabas. Te aseguro que son un must si decides darte una vuelta por allí. Y, si tienes un ligero hambre después, las carnes y el pescado no se quedan atrás. ¡Y es que el cabrito al horno es el plato estrella, aunque recuerda que tienes que hacerlo por encargo, si no, no lo podrás degustar! Asegúrate de reservar, porque puede estar bastante lleno, especialmente los fines de semana.
Hablando de reservas, desde el momento que llamé para confirmar, el equipo fue súper amable y atento. Ellos saben lo que se hacen. El menú tiene opciones como cocido montañés y caricos montañeses que están riquísimas, y si puedes dejar espacio para el postre, la tarta de queso casera es un sueño. La verdad, si buscas un lugar que tenga calidad-precio y un ambiente acogedor, no dudes en probar La Vieja Escuela. ¡Vas a querer repetir seguro!
Ah, y sobre el cabrito al horno, sí, definitivamente hay que pedirlo con antelación. Es uno de esos platos que requieren un poco de planificación, pero la recompensa es totalmente vale la pena. ¡Te vas a llevar un sabor de Cantabria que no olvidarás!
Qué ingredientes se utilizan en la comida del restaurante
Siguiendo con mis recomendaciones sobre La Vieja Escuela, no puedo dejar de mencionar lo bien que se come allí. La experiencia es realmente muy agradable, comenzando por el ambiente, que acompaña mucho. Imagínate disfrutar de una tarde en una terraza con esas vistas espectaculares, todo mientras te traen unos platos que son pura delicia. En nuestra última visita, pedimos una bandeja de entremeses fríos y calientes y, quedamos maravillados: ¿quién iba a pensar que se podía servir tanta cantidad? Por supuesto, para el segundo, elegimos entrecot y solomillo, dos opciones que no decepcionaron en absoluto. ¡Súper buenos!
Hablando de la comida, de verdad que es un lugar donde se cumple esa mítica frase de que “todo está rico”. Si te animas a ir, no te olvides de probar el cabrito, que también es necesario pedirlo de encargo. Y si te gustan las croquetas, las de jamón son bestiales. La morcilla de arroz, ¡ni se diga! Podría estar enumerando su menú todo el día.
Además, aprovechando que estás en un entorno tan bonito, puedes plantar un rato después de comer para disfrutar del paisaje. Las vistas son realmente impresionantes y, si te apetece, hay rutas muy chulas para hacer un poco de senderismo a lo largo del río. ¿Sabías que también tienen un menú del día muy accesible? Con opciones como caricos, filete de ternera y arroz con leche que son pura maravilla.
Por último, ¿qué ingredientes se utilizan en la comida? Pues, parece que la cocina se basa en los sabores de la gastronomía cántabra, haciendo uso de ingredientes frescos y de calidad como carnes locales y productos de la región. Pero lo más importante es que, además de la buena comida, el trato es excepcional. La última vez que fuimos, un amigo nuestro necesitó un poco de ayuda porque llegó con frío y enseguida le ofrecieron mantas y un café caliente. Así que, ya sabes, ¡la próxima vez que estés por allí, es el primer lugar que deberías considerar para comer!
Cómo es la atmósfera del restaurante
Y cuando menciono La Vieja Escuela, es que no puedes dejar pasar la oportunidad de probar su poderosa paella. Es de esas que te hace sentir como si estuvieras en la playa, con sus sabores fresquitos y un toque de mar que no puede faltar. Si eres amante del pescado, ¡te va a encantar! Y ni hablar de sus tapas variadas. Desde el pulpo a la gallega hasta las croquetas caseras, cada bocado es un pequeño festín para tus sentidos.
Aunque si somos sinceros, lo que realmente roba el show allí son los postres. El tarta de queso que tienen es, literalmente, el paraíso en un plato. Te aseguro que una vez que lo pruebes, vas a querer volver por más. Perfecto para compartir, aunque te advierto: ¡es muy difícil resistirse a no comerlo todo tú solo!
Y hablando de la experiencia, la atmósfera del restaurante es súper acogedora. Imagina un espacio donde la decoración rinde homenaje a la tradición, pero sin perder ese toque moderno que lo hace muy atractivo. La música de fondo acompaña a la perfección, creando un ambiente relajado y amigable. Al final, la mezcla de buena comida, risas y un servicio amable hace que te sientas como en casa. Eso es lo que hace de La Vieja Escuela un lugar perfecto para cualquier plan, ya sea una cena con amigos o una celebración especial. ¡No se lo pierdan!








