
La Sidrería de Hoznayo es uno de esos lugares que no te puedes perder si andas por Hoznayo, Cantabria. Con una valoración de 4.3 sobre 5 en TodoBares y un ambiente acogedor, este sitio se especializa en cocina tradicional cántabra y sobre todo, en carne a la parrilla. ¿Te imaginas degustar tiernísimos chuletones acompañados de patatas fritas y pimientos? ¡Eso es solo una pequeña muestra de lo que ofrecen! Pero ojo, que la última vez nos avisaron a mitad del primer plato que ya no quedaba rabo, lo cual es todo un clásico en las sidrerías.
En este lugar, además de la buena comida, puedes disfrutar de una gran zona de juegos si llevas peques, y hasta tienen un menú infantil. Y si te gustan las sidras, ¡estás de suerte! La variedad es amplia para satisfacer todos los paladares. Sin contar que el trato es excelente y cercano, lo que hace que cada visita se disfrute aún más. Con un recorrido agradable por diferentes espacios del restaurante, desde la biblioteca hasta el huerto, comer aquí es toda una experiencia para los sentidos.
Horarios La Sidrería de Hoznayo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:30–23:30 |
| martes | 7:30–23:30 |
| miércoles | 7:30–23:30 |
| jueves | 7:30–23:30 |
| viernes | 7:30–23:30 |
| sábado | 7:30–24:00 |
| domingo | 7:30–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Sidrería de Hoznayo
Dónde se encuentra la Sidrería de Hoznayo
¡Hola a todos! Hoy quiero contarles sobre mi experiencia en la Sidrería de Hoznayo, un lugar que no se puede pasar por alto si estás en la zona. Está ubicado en Bo. La Pl., 11, 39716 Hoznayo, Cantabria, y os prometo que tiene ese ambiente de pueblo que te hace sentir como en casa. La decoracion es acogedora, y si tienes la suerte de que te atienda Javi, sabrás que estás en buenas manos. Es un camarero super amable y servicial, que se preocupa por cómo va tu cena; de hecho, nos preguntó un par de veces si todo estaba bien. ¡Un crack!
Para picar, optamos por unos torreznos de Soria, que estaban deliciosos. Luego, nos lanzamos a la ensalada de ventresca, que, aunque un poco aliñada para algunos, tenía una buena porción. Y el entrecot… bueno, lo pedí al punto y salió bastante bien, aunque por 25€ esperaba algo más impresionante, pero no puedo quejarme del sabor. En general, la relación calidad-precio me pareció bastante razonable, rondando entre 10 y 20€ por persona. Menos que lo que pagas a veces por una comida rápida, ¿no?
Ahora, como con cualquier lugar, hay altibajos. Escuché a otros comensales que no estaban tan contentos con su experiencia. Por ejemplo, uno dijo que las croquetas estaban negras y chamuscadas, lo que suena fatal. Además, el detalle del cachopo que les llegó congelado… ¡vaya faena! Pero, sinceramente, creo que si te das una vuelta por Hoznayo, la Sidrería tiene sus más y sus menos. Para mí, con Javi al mando, lo disfruté mucho.
Y si te estás preguntando, ¿dónde se encuentra la Sidrería de Hoznayo? ¡No busques más! La encontrarás en Bo. La Pl., 11, 39716 Hoznayo, Cantabria. Así que ya sabes, si pasas por ahí, ¡te recomiendo que te acerques a probarlo!
Qué tipo de cocina se ofrece en la Sidrería de Hoznayo
Como ya te conté, la experiencia en La Sidrería de Hoznayo fue, para usar un término suave, desastrosa. Desde el inicio, el ambiente que debería ser acogedor se tornó en un espectáculo dantesco. Imagínate la escena: somos doce personas, risas, ganas de pasarlo bien, y el personal parecía tener prisa por cerrarnos la puerta en las narices. Esas situaciones, en las que ya sientes el estrés en el aire, no son el mejor comienzo para una cena.
Sobre la comida, ¡vaya tela! El chorizo a la sidra llegó frío y, por decirlo de alguna forma, sin "alma". Y luego, el chorizo criollo… no sé si había estado a la parrilla alguna vez, pero dudo que estuviera en contacto con ella, porque llegó frío por dentro. No quiero ser muy dramático, pero tener que pedir que te calienten la comida ya es un clásico de las malas cenas. Y claro, mientras algunos comenzábamos a masticar esos fiascos, aparecía el chuletón para dos, y el resto de la mesa a mirar como si estuviésemos en una competición de resistencia, tratando de no pensar en lo que nos estábamos perdiendo. Una situación surrealista.
Y si pensabas que la cena mejoraría con los postres, la verdad es que fueron bastante sencillos... pero, oye, al menos eso es algo. Lo del menú "cachopo" de los niños fue otro chasco, ¿cachopos del tamaño de una cinta de VHS? ¡Qué nostalgia de los 90 pero sin sabor! La guinda al pastel fue ese griterío nervioso del personal cuando nos íbamos, como si estuviesen en un episodio de una serie de terror. ¿Qué les pasaría? Tal vez se dieron cuenta de que su servicio estaba por los suelos.
En cuanto a la cocina que ofrecen en La Sidrería de Hoznayo, parece que intentan mantener un enfoque en platos típicos del norte, como el chorizo a la sidra y el chuletón, pero lamento decir que la ejecución deja mucho que desear. Pese a que algunos locales de la zona pueden tener un servicio más que decente, este sitio se queda corto. Con todo lo que hay por explorar alrededor, no veo razón para darle otra oportunidad.
Cuál es la valoración de la Sidrería de Hoznayo en TodoBares
Y ya te digo, la Sidrería de Hoznayo es uno de esos lugares que, por más que quiera, no puedo recomendar. La última vez que fuimos, éramos 13 personas y ya desde el principio todo fue un desastre. Habíamos llamado con antelación para reservar y, al llegar, nos encontramos con una mesa en una terraza techada en un día frío y lluvioso. ¡Imagina la alegría! La relación calidad/precio es, sin duda, pésima. Las raciones son tres veces más caras de lo que podrías gastar en otros sitios, y la mayoría de los productos son congelados, nada de comida casera. Además, el personal no ayudó a mejorar la situación; fueron poco amables y tratando de apurarnos para que dejásemos la mesa, retirando platos antes de que habíamos terminado. Es que, en resumen, fue una mala experiencia total.
Y luego está la comida. Mira, sí, las rabas estaban ricas y las croquetas estaban muy bien, pero el resto fue decepcionante. Pedí un cachopo ¡y lo que me trajeron era un simple filete doblado! ¡Más pequeño que un San Jacobo! Que nos lo vendan como 'cachopo' me parece casi un chiste. Y como no había manera de disfrutar la comida, eso sí, el precio estaba por las nubes. En una ocasión, pedimos dos raciones de chorizo a la sidra y nos trajeron solo cinco trocitos de pan, ¡y dos euros por cada ración de pan extra! Total que al final la cena nos salió entre 40 y 50 euros por persona, y eso sin incluir un postre o cafés. De verdad, hay que pensarlo bien antes de regresar.
Ya para colmo, la camarera no es que fuera muy educada. Nos llegó a decir que 'todo el mundo debía sentarse' para que gastásemos más, cuando nadie estaba en pie. Solo queríamos disfrutar de la comida que ya teníamos. Y lo peor, al servirnos, no se dignó a darnos ni un 'gracias'. En fin, no sé tú, pero con ese servicio y esos precios, yo no vuelvo.
En TodoBares, la valoración de la Sidrería de Hoznayo es, sin duda, 1 estrella. La comida puede que tuviera su punto, pero la experiencia en general fue tan negativa que hace que cualquier cosa buena que tenga se diluya. Sin duda, hay mejores lugares por la zona donde disfrutar de la comida y, sobre todo, de un trato decente.
Qué platos destacados se pueden degustar en la Sidrería de Hoznayo
Y bueno, la última vez que fuimos a la Sidrería de Hoznayo fue un poco... complicado, por decirlo de alguna manera. La verdad es que recordábamos un servicio excepcional, pero al parecer cambió de dueño y eso se notó. Cuando llegamos a la mesa, los platos y vasos estaban sucios; era como si hubieran olvidado que había gente comiendo. Así que ahí estábamos, esperando la comida, y no nos atendieron hasta la 15:30. Como había una buena multitud, tuvimos que esperar un poco más de lo normal.
Decidimos pedir varias cosas, nos animamos con las rabas con alioli, un chorizo y, claro, el ineludible chuletón. Sin embargo, las rabas no estaban a la altura, ¡sabían a torrezno! Y el alioli… bueno, digamos que todavía lo estoy buscando. Si eso no fuera suficiente, encontramos un pelo en el chorizo con patatas. ¡Qué desastre! La cocina parecía un circo, con gritos y discusiones que ponían nerviosos a todos los clientes. Y para más inri, la camarera, una rubia con rizos, se salió a reírse de la situación como si nada. Al final, salimos con hambre y sin ganas de postres, a pesar de haber pagado 62,38€. Una pena, porque este lugar tenía mucho potencial.
Aun así, hay quienes aseguran que la Sidrería de Hoznayo sigue siendo un lugar increíble. Y es que no se puede negar que otros han tenido experiencias fabulosas. Hay quienes han disfrutado de una comida de calidad, con un servicio rápido y un trato excepcional. De hecho, esos afortunados hasta se pusieron a charlar con los camareros y el cocinero, ¡y les invitaron a un chupito! Algo que, por envidia, deseamos haber vivido. Platos como el cachopo de ternera con pimientos verdes o las anchoas, recomendadas por el personal que realmente sabe lo que hace, pueden hacer que valga la pena visitar este lugar. Así que, si decides ir, asegúrate de probar esos platillos destacados y tal vez tengas una experiencia más positiva que la mía. ¿Te animas?
Qué opciones hay para quienes van con niños
Y ahí está la Sidrería de Hoznayo, un lugar que promete mucho, pero que, por lo que he visto, deja bastante que desear. Me acuerdo de la vez que fui hace una semana; decidí probar la famosa sidra Trabanco por 6 euros y, al día siguiente en Avilés, vi que costaba solo 3.50. ¡Vaya chasco! Y hoy, ni hablar… pedimos dos raciones de chorizo a la sidra y nos cobraron de una forma que ni yo me lo creía: 45 euros para ocho personas que encima pedimos solo ocho bebidas y dos raciones de pan. Menuda jugada. Intentamos buscar al dueño para hablar de todo esto, pero ni siquiera salió. Foome, ¿no?
Es increíble cómo algunos sitios olvidan cuidar a sus clientes, especialmente a los que somos habituales. Si no cuidan a los que pasan sus fines de semana allí, con gente que podría recomendar el sitio, ¿qué le espera a los turistas? A mí no me volverán a ver por ahí, eso es lo que tengo claro. No sé cómo pueden justificar un precio de 40-50 euros por persona si al final te quedas con hambre y frustración.
A pesar de mi experiencia mala, algunos han tenido algo que contar. He escuchado que al entrar, el trato es excelente, con camareras simpáticas y un menú que parece bien pensado e incluye un chuletón de 1 kilo acompañado de unas tortillas riquísimas y un postre para terminar. Todo por unos 69 euros para dos personas. Sin embargo, la discordancia es clara: hay quienes se llevan una impresión horrible, así que es un tira y afloja constante. Y, aunque el lugar podría dar más, a veces simplemente no entienden lo que es tener un buen servicio.
Por último, si te estás preguntando qué hay para los niños, puedo decirte que, aunque la calidad de la comida no siempre está a la altura, hay opciones básicas como patatas fritas o algunos aperitivos que podrían hacer que los más pequeños se sientan cómodos. A veces hay que tener un ojo crítico al comer fuera, pero al menos en este local siempre te encontrarás con un ambiente que les puede parecer interesante. Solo asegúrate de pedir lo necesario para que no se queden con hambre.
La Sidrería de Hoznayo ofrece un menú infantil
Y hablando de la Sidrería de Hoznayo, tuvimos una suerte increíble al no tener reserva y, aun así, nos hicieron un huequito en la terraza acondicionada. ¡La verdad es que el ambiente estaba genial! Con esas tiras de bombillitas que decoraban el lugar, la vibra era totalmente acogedora. Así que, después de un par de risas, nos decidimos por el menú del día: ¡qué acierto! Empezamos con unos primeros abundantes que estaban de lujo, como las alubias con chorizo y la ensalada de ventresca y pimientos. Que esas alubias no son cualquier cosa, ¡te lo juro!
Al pasar a los segundos, nos tiramos a lo grande y pedimos el cachopín con patatas. Te digo que era tan grande que uno sólo no se lo acaba ni de broma. Todo lleno de sabor y bien presentado, justo lo que se necesita para disfrutar de una buena comida en buena compañía. Y no puedo olvidar mencionar al camarero, que se llevó un 10 en todo. Amable, atento y siempre con una sonrisa, hizo que la experiencia fuera aún más agradable.
Pero claro, no todo el mundo tiene la misma suerte. Hubo una experiencia que me dejó un poco sorprendido. Parece que en el pasado, hubo un par de personas que se encontraron con que no tenían sidra, y eso es un poco raro para una sidrería, ¿no? Además, aunque la comida era buena, no les dieron opción a cafés y tuvieron que pedir la cuenta varias veces. Un 1 estrella que seguramente no deberían haber tenido, porque, con las primeras impresiones, uno se queda con una idea bien distinta. A veces los sitios cambian, y es una pena perder ese encanto que tenían.
Ahora, si estás pensando en llevar a los más peques, hay que decir que la Sidrería de Hoznayo no ofrece un menú infantil per se. Sin embargo, la comida es suficientemente variada y abundante para que puedan encontrar algo que les guste. Así que, aunque no esté específicamente en la carta, siempre tienen opciones que pueden adaptarse si preguntas. Al final del día, lo importante es disfrutar en compañía y con buena comida, y en esta sidrería, la verdad es que lo tienes seguro. ¡Ya nos contarás qué tal te va si decides ir!
Hay una zona de juegos para los niños en la sidrería
Y si hablamos de la Sidrería de Hoznayo, no puedo dejar de mencionar la grata sorpresa que nos llevamos cuando llegamos tarde y, sin reserva, ¡nos hicieron un hueco! La comida fue un espectáculo; hacía tiempo que no disfrutaba de una carne tan deliciosa. La próxima vez definitivamente voy a tener que probar el chuletón, porque vi cómo lo servían a otros y, ¡madre mía! Me quedé con la boca hecha agua. La atención fue otro punto a favor, a pesar de que estaba a reventar de gente. ¡El servicio fue amable y rápido! Ideal para un almuerzo en grupo. Si quieren más detalles, no se olviden de visitar la cuenta de Instagram @kbalando.
Y hablando de comer a gusto, ¡el menú diario es de esos que invitan a repetir! En serio, las raciones son generosas y están para chuparse los dedos. La atención, de nuevo, fue muy buena, y hasta nos recomendaron el queso divi fundido que estaba espectacular. Las raciones de tomate con ventresca y los champis con bacon son de lo más rico que he degustado últimamente. Esto es un sitio totalmente recomendable cuando tienes antojo de buena comida a un precio muy razonable, no olvides que por persona puedes gastar entre 10 y 20 €.
Claro, no todo ha sido perfecto. Hay que ser justos y mencionar algunas experiencias no tan brillantes. Hubo quien comentó sobre la tardanza del servicio y que la comida no tenía mucho sabor. Por lo que entendí, la espera fue un tema, pero parece que la experiencia puede variar. Así que si te toca un día ajetreado, quizás tengas que tener un poco más de paciencia. Pero claro, lo que realmente cuenta son las experiencias de la mayoría, y parece que la Sidrería de Hoznayo sigue siendo una buena elección.
Ahora, ¿qué hay de los peques? La sidrería no tiene una zona de juegos específica para los niños. Así que si van con la familia, es bueno tenerlo en cuenta. No obstante, el ambiente generalmente es amigable y, con un poco de suerte, las mesas se organizan de tal manera que los más pequeños suelen estar bien entretenidos con los platos y el bullicio de la gente. Así que anímense a ir, seguro que pasarán un buen rato comiendo bien ¡y disfrutando de la buena compañía!
Qué tipos de sidra se pueden encontrar en la Sidrería de Hoznayo
Y, bueno, como te contaba de la Sidrería de Hoznayo, la experiencia no fue precisamente un paseo por el parque. El trato que recibimos fue el peor que hemos tenido en un restaurante. La situación con el chuletón fue una locura: nosotros pedimos un chuletón de 1 kg de la carta, pero el camarero decidió presentarnos una pieza de 1.4 kg y luego ya fue un lío con la cuenta. Al final, nos estaban cobrando 1.75 kg, lo que, evidentemente, no era lo que habíamos acordado. Y la forma en la que nos trataron, como si fuéramos los estafadores de la noche, fue una vergüenza total. El responsable no tenía ni una pizca de educación y estaba más interesado en gritar que en escuchar. Te lo juro, tenía ganas de sacar el móvil y grabar todo para denunciar su actitud.
Aún con el mal sabor de boca, la carne estaba buena, pero eso no compensa el tiempo que tardaron en traer la parrilla. ¡30 minutos! Y el ambiente, aunque esté a favor de lo demás entre amigos, no lo salva del mal trato. En serio, amigo, si este es el tipo de servicio que tienen, deberían replantearse cómo están tratando a la gente.
Pero para más inri, la comida también dejó mucho que desear. Un día, unos amigos y yo pedimos unas almejas y, en vez de recibir las almejas a la sartén que queríamos, nos trajeron unas con salsa picante que, sinceramente, no se podían comer. Después llegó el chuletón del menú de sidrería, pasado como una suela de zapato y más frío que un cubito de hielo. La única salvación fue el camarero, que se comportó de manera amable y correcta, aunque no creo que eso salve la reputación del lugar. Por el precio, que rondaba entre 20 y 30 € por persona, podrías esperar mucho más.
En fin, si alguna vez te decides a visitar la Sidrería de Hoznayo, asegúrate de preguntarle al personal sobre los tipos de sidra que tienen. Al menos eso podría ser un pequeño consuelo después de la experiencia frustrante. Pero si recuerdo bien, tenían una variedad bastante interesante, desde la sidra tradicional hasta opciones más modernas y efervescentes, aunque después de lo que vivimos no estoy ni seguro de querer volver a degustarlas. ¡Suerte si decides ir!
Cómo es el ambiente en la Sidrería de Hoznayo
Y hablando de la Sidrería de Hoznayo, es un lugar que tiene su encanto, ¿sabes? La verdad es que la tortilla de bacalao es de 10, y si decides ir, asegúrate de pedirla. El ambiente es bastante bueno, a pesar de que a veces se llena los fines de semana, pero eso solo significa que tiene que estar bien, ¿no? La primera vez que fui, el servicio fue fantástico, y me quedé con ganas de probar más platos, porque vi que tenían un menú de chuletón que se veía espectacular. La verdad, por un precio de 30-40€ por persona, no está nada mal para lo que recibes.
Sin embargo, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. He escuchado que hay quienes se han llevado una decepción, especialmente con el menú sidrería. Algunos comentan que se van con hambre, ¡y eso que pagaron 35€ por persona! La mini tortilla de bacalao es a compartir, y parece que a algunos les ha dejado con un mal sabor de boca. A veces esos pedidos no cumplen con las expectativas, y parece que no siempre es un buen día para disfrutar del chuletón. Pero bueno, no todos los días son iguales, ¿verdad? Quizás simplemente no fue la mejor elección para esos comensales.
A pesar de todo esto, hay quienes todavía lo defienden a capa y espada. Desde que regresé, probé algunas cosas más, y todo estaba delicioso, especialmente la lubina que pedí. Se nota que ponen empeño en la comida, y eso se aprecia. Así que, en general, creo que el ambiente es bueno, aunque puede usarse un poco de paciencia cuando se llena. La atención al cliente puede ser un signo de que están un poco estresados cuando la sala está a tope, pero la calidad de la comida suele hablar por sí sola. Hay que tener en cuenta que es un lugar animado, ideal para pasar un buen rato con amigos. Después de todo, un buen plato de comida, una buena compañía y unas risas nunca están de más, ¡así que anímate a probarlo!
Es necesario hacer reservas para comer en la Sidrería de Hoznayo
Ya sabes, si decides pasar por la Sidrería de Hoznayo, no olvides que es mejor ir con reserva. Cuando nosotros fuimos, la plantilla parece que se las conoce todas; el servicio fue genial. Comenzamos con unas croquetas de lujo y unos mejillones que estaban para chuparse los dedos, servidos con una salsa que tenía un ligero picante, ¡todo un acierto! Y, para rematar, una hamburguesa mega sabrosa y un chuletón espectacular, que te lo preparan en la mesa, siempre al punto y bien caliente. El postre fue un gran final: una mousse de limón que estaba cremosa y fresca. Todo esto por un precio más que razonable, así que, ¡top!
Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias no tan buenas. Escuchar que alguien pide las croquetas y le llegan quemadas, estilo Eroski, es un poco para llorar, ¿no? También mencionaban un pudin de cabracho que, aunque tenía buena cantidad, no estaba muy allá. La ensalada de ventresca empapada en aceite y el cachopo, que a algunos les pareció un fiasco, hacen que uno se lo piense dos veces. Así que, si algún día decides lanzarte a la aventura, ándate con ojo, porque hay gente que no ve la relación precio-calidad y se queda con un sabor amargo.
En general, el ambiente del lugar es muy chido; es un restaurante moderno con una decoración que invita a relajarse. A pesar de alguna opinión negativa, también hay reseñas que elogian el menú del día, además del trato rápido y amable del personal. Todo esto, a un precio bastante decente, aunque hay quien dice que la carta se queda corta. Como ves, hay para todos los gustos.
Y para responder a la gran pregunta: ¿es necesario hacer reservas para comer en la Sidrería de Hoznayo? La verdad es que, si quieres asegurarte un buen lugar y disfrutar de esos platos que te comenté, más vale que reserves. La popularidad del sitio sugiere que si llegas a la aventura, podrías quedarte sin mesa. Así que, mejor no correr riesgos y organizarse un poco para disfrutar al máximo. ¡Que aproveche!
Qué espacios se pueden explorar dentro de la sidrería
¡No puedo creer lo bien que lo pasamos en La Sidrería de Hoznayo! Desde que llegamos, el ambiente ya se notaba acogedor y animado, con esas mesas de madera que invitan a charlar durante horas. Ahora, además de eso, la atención fue excepcional. Nos atendieron al segundo de llegar, así que ya te puedes imaginar lo rápido que nos sacaron la comida, ¡sin perder el ritmo! La experiencia completa fue de 5 estrellas, y eso que somos un grupo un poco exigente.
Hablemos de la comida, porque, ¡wow! Me encantó todo lo que probamos. Los platos estaban servidos con ese toque casero que te hace sentir como en casa. Teníamos de todo, pero si hay que recomendar algo, los postres fueron simplemente increíbles. Ya sabes cómo me gusta dejar un espacio para lo dulce, y aquí valió totalmente la pena. En total, la cuenta nos salió entre 60 y 70 € por persona, lo cual es un precio más que razonable teniendo en cuenta la calidad de la comida y la atención.
El ambiente era genial, con una mezcla de risas y buenos momentos flotando en el aire, así que definitivamente fui de esas que se siente en casa al instante. Pero más allá de la experiencia culinaria, La Sidrería de Hoznayo también tiene varias zonas chulas que se pueden explorar. Tienen un área al aire libre que es perfecta para disfrutar en días soleados, y como no podía faltar, una barra que te da una vista perfecta para ver a los sidreros en acción. ¡Es realmente un lugar para disfrutar con amigos o en familia! ¿No te imaginas ya ahí, con un buen vaso de sidra, riendo y compartiendo?








