
La Fábrica Restaurante, situado en Calle San Juan, 3, 1 izquierda en Burgos, es el sitio ideal si buscas una experiencia culinaria única. Con una propuesta que mezcla cocina tradicional de Burgos y fusiones internacionales, aquí podrás disfrutar de un menú que cambia con las estaciones, adaptándose a lo mejor de cada época. Desde tapas clásicas hasta platos más elaborados, el chef Ricardo Temiño se asegura de que cada bocado sea una explosión de sabor.
El ambiente del lugar es acogedor y moderno, con un interior de elegante minimalismo que te invita a quedarte. Con un menú degustación Camino en 16 pases y opciones de menú fijo, hay algo para todos los gustos, incluso para los más exigentes. Además, el servicio es excepcional, con un personal siempre dispuesto a hacerte sentir como en casa. Si decides ir, recuerda que también puedes hacer tu reserva llamando al 947 040 420 y disfrutar de una experiencia gastronómica que no olvidarás.
Horarios La Fábrica Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| martes | 13:30–15:00, 20:30–22:00 |
| miércoles | 13:30–15:00, 20:30–22:00 |
| jueves | 13:30–15:00, 20:30–22:00 |
| viernes | 13:30–15:00, 20:30–22:00 |
| sábado | 13:30–15:00, 20:30–22:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Fábrica Restaurante
Dónde se encuentra La Fábrica Restaurante
¡Hola, amigos! Hoy quiero hablarles sobre un gran descubrimiento en Burgos: La Fábrica Restaurante. Puede que pase desapercibido al principio, ya que la entrada no llama mucho la atención, pero una vez que subes a la primera planta, ¡te llevas una grata sorpresa! El ambiente es moderno y acogedor, ideal para disfrutar de una buena cena. Cuando fui, me quedé impresionado con la calidad de la comida; todo está preparado con productos de la zona, mezclados con pescados y mariscos frescos. Y lo mejor de todo: ¡puedes pedir medias raciones! Esto facilita aún más probar varios platos sin llenarte demasiado.
El trato fue de lo mejor. Desde el momento en que llegamos, el servicio fue excepcional. Aunque no teníamos reserva, la chica de la recepción hizo lo posible por hacernos un hueco, ¡y vaya que lo agradecimos! El chico que nos atendió en la mesa, Juan, fue muy simpático y siempre estuvo pendiente de que no nos faltara nada. No quiero olvidarme del postre, que estaba riquísimo, simplemente una delicia. Me gustó mucho que el lugar tiene una acústica perfecta; puedes charlar sin problemas y las mesas son bastante espaciosas, así que no te sientes apretado.
Una de mis recomendaciones más destacadas tiene que ser los buñuelos de bacalao, sencillamente ¡de otro planeta! La relación calidad-precio es excelente, ya que el precio por persona suele estar entre 30-50 €, dependiendo de lo que pidas. Además, si tienes algún tipo de restricción alimentaria, no te preocupes. Ellos pueden adaptar los platos sin problema. Y si llegas en coche, hay aparcamiento de pago cerca del restaurante, así que no hay excusas para no ir.
Entonces, si te preguntas dónde se encuentra La Fábrica Restaurante, está en C. San Juan, 3, 1 izquierda, 09003 Burgos. ¡Así que anímate y visita este lugar, no te vas a arrepentir! ¡Nos vemos allí!
Cuál es el concepto culinario que ofrece La Fábrica
Ya te digo, La Fábrica Restaurante en C. San Juan, 3, 1 izquierda, es un lugar bastante chulo para disfrutar de una buena comida. La verdad es que la ubicación en la planta alta te da una bonita vista del ambiente de Burgos, y si te preocupa el acceso, no hay problema porque tienen ascensor. Cuando entras, la decoración te atrapa al instante: con esos paneles de madera en las paredes y los manteles de tela en tonos grises, todo acompaña la estética del lugar. ¡Y las lámparas de madera colgantes le dan un toque súper acogedor! Las sillas son cómodas, así que puedes quedarte horas disfrutando de la comida y la charla.
Hicimos bien en pedir el menú de 29,50 euros, ya que es un precio bastante ajustado para lo que ofrecen. Los aperitivos están muy buenos y te ponen en la mejor onda para lo que vendrá. Aunque tengo que admitir que los noodles estaban un poco sencillos; nada que no haya probado en otros restaurantes orientales. Me gustaron las alcachofas, aunque los ajos tenían un regustillo a quemado que no me convenció del todo, y el bacalao estaba correcto, pero el pollo un poco duro y soso. La salsa podría haber sido un poco más generosa, pero bueno, al menos el mojito estaba fresquito y en su punto justo de dulzor. El tatín de manzana era un must, con ese sabor a toffee, aunque la base de galleta de mantequilla era un poco gruesa para mi gusto. El cremoso de chocolate estaba bien, pero nada del otro mundo. La ración es más que suficiente para un almuerzo, especialmente considerando el precio.
Los tiempos entre platos fueron perfectos, no había esperas eternas, así que el servicio merecía una nota alta. Sobre todo, el personal fue muy atento, haciendo que la experiencia fuera aun más placentera. Ahora, no todo fue color de rosa, hay que tener en cuenta que el lugar era un poco ruidoso y que aparcar por la zona puede ser un verdadero dolor de cabeza. Pero, oye, para una comida de diario, el ambiente está bien, y siempre hay un ascensor para facilitar las cosas.
En resumen, el concepto culinario de La Fábrica es ofrecer un menú delicioso y bien presentado, con opciones que van desde deliciosos buñuelos de bacalao hasta albóndigas de wagyu y esas gyozas de lechazo que no puedes dejar pasar. Cada plato está pensado para que disfrutes de una comida sabrosa, perfecta para un martes cualquiera o una celebración especial. Sin duda, una experiencia que se queda grabada y que repetiría ¡cuando me pase por Burgos de nuevo!
Quién es el chef del restaurante
La primera vez que pisamos La Fábrica Restaurante en C. San Juan, 3, 1 izquierda, 09003 Burgos, fue un auténtico acierto. Cinco estrellas, sin duda. La sencillez y la elegancia del local te atrapan desde el momento en que entras, y para nosotros, el murete de madera que separa nuestra mesa de dos del resto de los comensales fue la guinda del pastel, dándonos una sensación de intimidad que se agradece. La carta nos dejó boquiabiertos porque puedes pedir medio plato de cada opción, ¡un lujo! Además de ser más asequible, te permite probar más delicias en una sola cena. ¡Todo un acierto!
Y es que la comida… ¡madre mía! Exquisita en cada bocado. Personalmente, no puedo olvidar las Gyozas de Lechazo a Baja Temperatura y el bacalao con guiso de morro. Cada plato está lleno de sabor, y el servicio fue impecable. La atención de la sumiller, que recuerdo perfectamente aunque no sepa su nombre, fue de lo más cercana y amable. Una chica joven, alta, delgada, con pelo corto y gafas, ¡un encanto! Su tip de vinos nos hizo sentir verdaderamente atendidos. Además, la carta de vinos es infinita, perfecta para maridar con cada plato.
Y ya que estamos hablando de sabores, el menú de temporada a 28€ es simplemente espectacular. Esos garbanzos con chistorra y la picaña te dejan con ganas de repetir, y las berenjenas y el bacalao en tempura son también imperdibles. Recuerdo haber cerrado la velada con el sorbete de manzana y la tarta de conguitos, una delicia que te hace querer dejar de lado la dieta. El servicio siempre con una sonrisa y muy atentos, lo que para mí debería ser la norma.
Y con todo esto, no me sorprende que el sitio esté siempre a reventar. Ahora entiendo por qué es tan complicado encontrar mesa. ¡He reservado nuevamente para el próximo mes! En cuanto al chef, ahora sí que me entra la curiosidad. No tengo el nombre, pero lo que sí sé es que debe ser un auténtico mago en la cocina para que todo lo que he probado haya sido tan sorprendente. ¡Gracias, La Fábrica Restaurante, por una experiencia inolvidable!
Qué tipo de cocina se sirve en La Fábrica Restaurante
Y cuando hablas de La Fábrica Restaurante, no puedes dejar de mencionar que es el único lugar con estrella Michelin en Burgos. La primera vez que lo visité, estaba un poco nervioso. Generalmente, un sitio así puede parecer un poco intimidante, pero la verdad es que la experiencia fue todo lo contrario. El ambiente resulta muy acogedor, y aunque el servicio es un poco serio, te hacen sentir bienvenido. Las cinco estrellas que le doy son más que merecidas, tanto por la calidad de la comida como por el esfuerzo del personal. ¡Lo que es seguro es que salí completamente satisfecho, y eso no ocurre siempre!
Recuerdo que ese día seleccionamos el menú diario de 28 euros, y vaya que fue una elección acertada. La picaña y el bacalao son simplemente exquisitos. La primera vez que probé el bacalao, sabía que había encontrado un nuevo favorito. También me sorprendió lo delicioso que estaba el sorbete de manzana que pedí de postre. Perfecto para hacer un cierre fresco después de la buena comilona, ¿no crees?
En otra ocasión, fuimos a almorzar un viernes festivo y realmente todo nos pareció un acierto. Desde el caldito de pescado que nos sirvieron como aperitivo, hasta las albóndigas de wagyu que estaban de otro mundo. Me encanta que ofrecen la opción de pedir media ración; así puedes probar más platos sin quedarte con hambre. ¡Eso en un día especial como un aniversario es un detallazo! Nos pusieron una vela en el postre y eso ya me ganó.
Ahora, si te preguntas qué tipo de cocina se sirve en La Fábrica Restaurante, la respuesta es una fusión de sabores modernos con un toque tradicional, destacando ingredientes locales. Es un viaje para el paladar que no te puedes perder. Así que, si estás en Burgos, ¡no dudes en pasarte por allí! Te aseguro que no te arrepentirás.
El menú del restaurante cambia con las estaciones
Y hablando de la experiencia en La Fábrica Restaurante, ¿qué tal si te cuento un poco más? Primero que nada, la comida es realmente buena y el servicio está a otro nivel, ¡la atención es de 10! Aún recuerdo la primera vez que probé la tarta de queso... ¡vaya delicia! Definitivamente, se lleva la medalla de oro. Pero eso no es todo, los raviolis y las albóndigas que pedimos estaban buenísimos, así que si decides ir, asegúrate de dejar espacio para el postre.
El ambiente es super acogedor, ideal para pasar un rato agradable, ya sea en pareja o con amigos. La verdad es que es un sitio tranquilo, sin el típico ruido de un restaurante abarrotado. Esa tranquilidad le añade un toque especial a la velada. Aparte, el local está bien presentado y tiene un encanto que te invita a quedarte un rato más. Con la atención tan amena de todos los camareros que nos atendieron, ¡se nos pasaron las horas volando!
Además, si estás pensando en ir, ¡haz la reserva obligatoria! Es un detalle a tener en cuenta, sobre todo si vas en fin de semana. Y no te preocupes por los peques, porque es un lugar muy accesible y el personal fue super atento con el bebé que llevamos. Por cierto, si estás preocupado por dónde aparcar, hay algunas opciones de aparcamientos de pago cerca, pero ten en cuenta que el centro es todo peatonal.
Por último, lo que me encanta de La Fábrica es que el menú cambia con las estaciones. Esto significa que siempre encontrarás algo fresco y de temporada, lo que le da un aire renovado cada vez que vas. Así que si te decides a regresar a Burgos, ¡no lo dudes! Repetir en este restaurante será un must. Sin duda, es uno de esos lugares que uno agradece haber descubierto.
Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú
Y hablando de La Fábrica Restaurante, ¡vaya experiencia me llevé! Con 5 estrellas en todo. Desde que entras, el local te atrapa con su ambiente agradable. La atención, de verdad, espectacular; sientes que te cuidan en cada momento. La comida también es un punto fuerte, ¡qué gozada! Para empezar, los garbanzos con gambón son irresistibles; si vas, no te los puedes perder. Lo acompañamos con unas gyozas que estaban muy bien elaboradas, y eso ya es un buen comienzo. Luego compartimos un arroz con boletus y una ensalada de salmón que nos dejaron con ganas de más. Eso sí, un pequeño pero: algunos platos estaban un poco templados tirando a fríos, pero el arroz estaba en su punto.
Una segunda visita me confirmaba que era una gran elección. Esta vez probé el menú de temporada y aunque el tartar de salmón era un poco escaso, ¡el sabor lo compensaba! El canelón de carrillera era la bomba y el bacalao rebozado con pilpil, una delicia. Aunque, bueno, la decoración es un punto que podría mejorar un poco, se siente un pelín fría. Aún así, el ambiente seguía siendo muy agradable para disfrutar de una buena comida en compañía.
En el menú podrías encontrar de todo un poco: desde entrantes como gazpacho y ensaladas hasta segundos platos como solomillo y pescados, incluidos algunos exquisitos como el bacalao y la merluza. Ah, y no olvides dejar hueco para el postre, que las tartaletas que preparan son un verdadero capricho. Sin embargo, hay opiniones mixtas sobre algunos platos del menú del día, porque el filete de cerdo con salsa de soja dejó a algunos un tanto decepcionados. Pero, en general, merece la pena volver a probar los platos de la carta, que parecen tener mejor acogida. ¡Así que ya sabes, anímate a probarlo!
Hay opciones para vegetarianos o personas con dietas especiales en el menú
Como te decía, La Fábrica Restaurante es todo un hallazgo en el corazón de Burgos. El ambiente y la decoración son super agradables, y la verdad es que te sientes como en casa desde que atraviesas la puerta. El servicio es impecable; todos son amables y tienen un saber estar que parece que lo llevan en la sangre. ¡Ojalá pudiéramos encontrar este nivel de atención en todos los sitios! He quedado encantado con lo bien que llevaban los tiempos: ni esperas innecesarias ni prisas. Un 10 absoluto en ese sentido.
En cuanto a la comida, hay opiniones diversas por ahí, pero yo no comulgo con las críticas que dicen que no aporta mucho. Me parece muy injusto, porque la cocina de La Fábrica tiene un enfoque más equilibrado que busca el resultado excelente en lugar de ser un espectáculo de innovación. En cada plato se nota el cariño y la dedicación que ponen, y los sabores son delicados y deliciosos. Esta fue la primera vez que probamos su propuesta en esta nueva ubicación, y te aseguro que no será la última.
Para que te hagas una idea, decidimos comer a la carta y seguimos las recomendaciones de la persona que nos atendió, ¡y vaya que tuvo acierto! La experiencia salió por menos de 50€ por persona, algo genial considerando lo bien que nos trataron y la calidad de lo que degustamos. No me olvidaría de destacar ese postre de mango y lima picante. ¡Sencillamente exquisito y súper digestivo! Si hay algo que guardaré en mi memoria son esos sabores.
Y ya que estamos, hablemos un poco de opciones para vegetarianos o personas con dietas especiales. La verdad es que en La Fábrica tienen en cuenta esas necesidades, así que no debes preocuparte si un amigo es vegetariano o tiene alguna restricción, porque siempre tienen algunas alternativas que se adaptan a todos. Al final del día, lo importante es disfrutar de una buena comida con buen ambiente, y aquí lo tienen todo.
Qué incluye el menú degustación Camino
¿Sabes? Al final, por nuestro 5º aniversario, logramos escaparnos a La Fábrica y, ¡qué acierto! La experiencia fue genial. Elegimos a la carta y, sinceramente, no nos decepcionó en absoluto. El producto es de primera calidad y te juro que el personal es súper atento. El ambiente es muy confortable, perfecto para disfrutar de una buena comida en buena compañía.
Empezamos con unos entrantes que estaban para chuparse los dedos. El carpaccio de chuleta tenía ese toque de parmesano y aliño de trufa que lo hacía irresistible. Y el ceviche de corvina con ají amarillo, choclo y mango... uff, fresquísimo y lleno de sabor. Luego, de plato principal, nos lanzamos por lo grande: la lubina salvaje a la brasa y la chuleta de vaca vieja en corte New York, que pese a sus 500 g y una maduración de 40 días, se deshacía en la boca. Sin olvidarnos del postre: una sopa de mango con curry, lima y helado que nos dejó con ganas de más.
Y para acompañar todo eso, un Cillar crianza 2020 que estaba espectacular. Eso sí, no te olvides del café solo que ponen, ¡y el té verde no se queda atrás! Con un precio aproximado de 60-70 € por persona, la combinación de la comida, el servicio y el ambiente nos dejó claro que debíamos volver pronto a probar su menú de degustación. Eso sí, te recomiendo que reserves con antelación porque es muy popular por aquí.
Ahora, sobre el menú degustación Camino, incluye una selección increíble de platos que resaltan lo mejor de la cocina local. No solo disfrutarás de la famosa tarta de manzana que todos comentan, sino también una serie de aperitivos que te harán querer más. La propuesta de varios platos permite que logres disfrutar de diferentes sabores y texturas, haciéndote la boca agua. Así que, cuando vayas, ¡no dudes en probarlo!
Qué tipo de ambiente tiene La Fábrica Restaurante
Hablando de La Fábrica Restaurante, la experiencia realmente fue espectacular. Si tienes la oportunidad de probar el menú degustación "camino", no lo dudes. Estaba todo delicioso y para ser sinceros, salimos más que llenos. Es de esos lugares donde te das cuenta de que cada plato está preparado con mucho cuidado y cariño.
Lo que más me sorprendió fue el servicio. Desde que llegamos, el personal fue muy amable y educado, y se nota que saben mucho de lo que sirven. Te cuentan detalles sobre la preparación de cada plato y te hacen sentir como si estuvieras en un lugar especial. La atención es de 5 estrellas, sin duda.
El restaurante en sí también tiene su encanto. Es bonito y elegante—el tipo de sitio que te hace querer quedarte un rato más, simplemente disfrutando de la cena. Si planeas ir, prepárate para gastar entre 90-100 € por persona, pero créeme, vale cada céntimo.
Y hablando del ambiente, La Fábrica Restaurante tiene un aire acogedor y sofisticado. Perfecto para una cena especial o una celebración con amigos, sin dejar de ser un lugar cómodo donde te sientes a gusto. Así que si buscas un sitio donde la comida, el servicio y el ambiente se combinan tan bien, aquí tienes tu respuesta. ¡No te lo puedes perder!








