
Si estás buscando una experiencia auténtica de la gastronomía española en Aranda de Duero, El Lagar de Isilla es el lugar ideal. Situado en C. Isilla, 18, este restaurante ofrece una propuesta deliciosa con un enfoque en la cocina tradicional castellana y, por supuesto, su famoso lechazo asado en horno de leña. Con una decoración que refleja el encanto local, como vigas de lagar y mesas de trillo, es un punto perfecto para disfrutar con amigos o en familia. Además, sus comedores son amplios y luminosos, lo que hace que el ambiente sea aún más acogedor.
La carta no solo se limita al lechazo; también encontrarás una variedad de carnes, pescados a la brasa y tapas irresistibles. Ideal para un grupo grande, la atención es rápida y eficaz, garantizando que todos queden satisfechos. Y no olvides explorar su bodega subterránea, que cuenta con más de 450 referencias de vino, mayormente de la Ribera del Duero. Así que, si quieres disfrutar de buena comida a un precio ajustado, El Lagar de Isilla es una parada obligatoria en tu visita a Aranda.
El Lagar de Isilla
Horarios El Lagar de Isilla
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:30–17:30, 19:30–23:15 |
| martes | 10:30–17:30, 19:30–23:15 |
| miércoles | 10:30–17:30, 19:30–23:15 |
| jueves | 10:30–17:30, 19:30–23:30 |
| viernes | 10:30–23:15 |
| sábado | 10:30–23:15 |
| domingo | 11:30–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Lagar de Isilla
Dónde se encuentra El Lagar de Isilla
¡Hola, foodie amigos! Si alguna vez se encuentran en Aranda de Duero, no pueden dejar de visitar El Lagar de Isilla. Este restaurante tiene una energía increíble y una cocina que te hace sentir como si estuvieras comiendo en casa de tu abuela. Tiene 5 estrellas y cada una de ellas está merecidamente ganada. La experiencia es como un viaje a la auténtica gastronomía española, y eso incluye un menú de 51€ que, honestamente, es más que suficiente para un buen almuerzo.
Ahora, hablemos de lo que realmente importa: ¡la comida! Si hay un plato que no pueden dejar de pedir, es el cordero asado, que para mí es la verdadera marca de la casa. Es simplemente espectacular. Para comenzar, no se olviden de la sopa castellana, los pinchos de morcilla y el chorizo. Todo está delicioso y te envuelve en sabores que no vas a olvidar. El ambiente en El Lagar de Isilla es muy acogedor, ideal para disfrutar en buena compañía.
En mi última visita fui con mi pareja y nos encantó. Comenzamos con unos calamares fritos (que aunque estaban bien, podrían mejorarse) y luego nos decantamos por un bacalao con pisto que estaba para chuparse los dedos, además de un solomillo que era de primera calidad. La tarta de hojaldre con crema y nata de postre fue la guinda del pastel. Tienen una carta de vinos impresionante, así que asegúrense de elegir uno que complemente su comida. El servicio fue rapidísimo y muy atento, no se puede pedir más en un lugar así.
Aunque el precio puede oscilar entre los 40 y 70€ por persona dependiendo de lo que pidas, la calidad de la comida realmente justifica el gasto. De hecho, lo que me encanta de este asador tradicional en Aranda son los pinchos que ofrecen, que tienen un toque innovador pero sin perder la esencia de la cocina de siempre. Y como si eso no fuera suficiente, al final de la comida puedes hacer una visita gratuita a su bodega subterránea, ¡una experiencia que no querrán perderse!
Así que, si se preguntan ¿Dónde se encuentra El Lagar de Isilla? La respuesta es en C. Isilla, 18, 09400 Aranda de Duero, Burgos. ¡Así que ya saben! Hagan su reserva, lleven buen apetito y prepárense para disfrutar de una comida que les va a dejar con ganas de volver. ¡A disfrutar!
Qué tipo de comida ofrece El Lagar de Isilla
Y hablando de El Lagar de Isilla, no puedo más que emocionarme al recordar la última vez que estuvimos allí. ¡5 estrellas, de verdad! Este lugar es todo un descubrimiento. A veces, uno se deja llevar por lo que dicen los demás, y nos recomendaron este sitio con tanta insistencia que decidimos ir, y aquí estamos, encantados de haber tomado esa decisión. Si alguna vez piensas en ir, hazlo sin dudarlo! La comida es una gozada que merece ser disfrutada con calma. Así que, un consejo de amigo: viaja mirando tu reloj, porque aquí el tiempo vuela y vale la pena cada minuto.
Nos recomendaron picotear, y vaya que no nos defraudó. Las tapas son irresistibles y siempre están servidas con una atención rápida y llena de amabilidad. Da igual a qué hora vayas, hay un ambiente animado y acogedor, así que siempre encontrarás gente. ¡Eso sí, paciencia al esperar mesa! Pero créeme, en cuanto te sientes, la experiencia es fantástica. Además, tienen tapas variadísimas, y si has probado los torreznos de Soria, ya sabrás de lo que hablo. ¡Una delicia!
Recuerdo haberme sentado cerca de la barra con unas amigas y disfrutamos de unas tapas que estaban simplemente increíbles. La tostada de bacalao fue lo mejor, sin duda. Además, la rapidez y profesionalismo de los camareros son dignos de mención. No sé cómo lo hacen, pero siempre logran que te sientas como en casa, aunque el local esté lleno hasta los topes.
Y, por si fuera poco, el lugar no es solo comida. El restaurante está situado en el casco antiguo de Aranda, lo que ya le añade un encanto extra. Si tienes la oportunidad, no dejes de visitar su bodega histórica en el subsuelo; es como dar un paseo por el pasado. En resumen, si te preguntas qué tipo de comida ofrece El Lagar de Isilla, la respuesta es clara: cocina española auténtica, con un toque local y un énfasis en los sabores de la zona, todo maridado con una selección de vinos que te dejará sin palabras. Sin duda, un lugar donde cada visita se convierte en un festín para los sentidos. ¡No te lo pierdas!
Cuál es el plato más famoso del restaurante
Y ya que estamos hablando de El Lagar de Isilla, tengo que contarte que esa fue, de hecho, mi segunda vez allí y la verdad, tengo sentimientos encontrados. El lechazo es espectacular, sí, pero si te soy honesto, me parece un poco subido de precio. Ojo, que entiendo que la calidad está ahí, pero también he podido encontrar sitios en los alrededores donde la calidad es similar sin que me cueste tanto. Además, me parece que la fama del lugar está empezando a hacer mella, y eso siempre afecta un poco la experiencia, ¿no crees?
Por otro lado, ¡no puedo pasar por alto las patatas! Me decepcionaron bastante, estaban tan sospechosamente parecidas a las del Burger King que me quedé alucinado. En un sitio que se especializa en cocina española, esperaba algo más auténtico, así que un toque de mejora en esto sería mucho agradecer. Y sobre los postres, todo bien, pero tampoco me volaron la cabeza. Resultan ser correctos, pero bueno, nada del otro mundo.
Aunque, para ser justos, y gracias a la recomendación de unos amigos, me quedé con ganas de probar la famosa tabla de cecina que parecía estar volando entre las mesas. La atención de la camarera fue muy profesional, y eso siempre suma. Estoy seguro de que si vuelvo, no me dejaré escapar el menú de 52 euros, con toda la variedad que incluye, y que la próxima vez podré decir que salí encantado. Pero, ¿cuál es el plato más famoso del restaurante? Sin duda, el lechazo se lleva la corona; todos hablan de él y con razón, pero igual me encantaría ver si eso se puede equilibrar con otros platos que sean igual de espectaculares pero a un precio más razonable. ¡Hay mucho potencial aquí!
Cómo es el ambiente y la decoración de El Lagar de Isilla
Ya hemos hablado varias veces de El Lagar de Isilla y, aunque su comida tiene su encanto, la verdad es que en cuanto a cordero, no está entre los mejores que hemos probado. Es un sitio muy a mano para nosotros, así que a pesar de todo, seguimos volviendo. Pero vamos, que esto no significa que no haya cositas que mejorar. La última vez, la sensación fue como si tuviéramos prisa por irnos; casi nos quitan los platos antes de que terminemos. Entendemos que tienen un sistema de reservas y varios turnos, pero le hace falta un poco más de tacto con los comensales, ¿no crees? A veces, la rapidez del servicio puede echar por tierra las ganas de disfrutar de un buen postre.
Lo que sí merecen un aplauso son esos torreznos que sirven, bien fritos y con mucho sabor, y su combinación atrevida de cecina con foie, que absolutamente me encantó. Eso sin contar lo espectacular que estaba el cuarto de lechazo que pedimos, que te lo sirven en mesa en plan celebración. Las chuletillas no nos dejaron el mejor sabor de boca; estaban algo pasadas de cocción y para el precio que te cobran, se esperaría más cantidad. Y hablando de dulces, la tabla de postres... bueno, veamos cómo lo digo... muy industriales, me dejaron un poco frío.
Respecto al ambiente y la decoración, El Lagar de Isilla tiene ese toque rústico que te transporta a lo tradicional español. El local es acogedor, con un ambiente que invita a relajarte y disfrutar de una buena comida. A pesar de las prisas en el servicio, la distribución del espacio está bastante bien pensada, haciendo que cada rincón tenga su propio encanto. Es una mezcla de lo clásico con un aire siempre agradable, así que, aunque hay cosas que ajustar, definitivamente se siente como un lugar donde volver a disfrutar, sabiendo que hay que ir con paciencia.
El Lagar de Isilla es adecuado para grupos grandes
¡Ya te digo! Cada vez que estamos por la zona, hacemos una parada obligatoria en Aranda solo para ir al Lagar de Isilla. El pincho de bacalao gratinado es algo que no te puedes perder, ¡es un espectáculo! El local siempre suele estar concurrido, pero te aseguro que vale mucho la pena la espera. Además, sus menús con lechazo son una delicia que no se puede dejar pasar, te van a dejar con ganas de más.
La bodega que tienen ahí es espectacular. Imagínate, con buenos vinos y atención genial. Sus pinchos, como el de gambas, oreja y torreznos, son de lujo, aunque a veces esté un poco lleno. La comida siempre es un acierto; desde el pulpo a la brasa hasta el revuelto de boletus, todo está beyond. Y ni hablar del plato principal de lechazo, que se deshace en la boca. Oye, y esos postres caseros que hacen son ¡gigantes! es la guinda del pastel.
Si quieres impresionar a alguien, pide la carrillera o el rabo de toro, aunque la ensalada de queso de cabra y las croquetas no se quedan atrás. Y, claro, el surtido de postres es otro nivel. La bodega está conservada como antaño, y es toda una experiencia. La última vez que fui, después de 8 meses, volví a quedarme maravillado por todo.
Ahora, si estás pensando en ir en grupo grande, te cuento que el Lagar de Isilla puede ser un poco complicado. Si bien el ambiente es genial y la comida es top, encontrar aparcamiento puede ser un reto, así que quizás quieras dejar el coche cerca del hospital y dar un paseo de 10 minutos. Pero una vez allí, seguramente disfrutarás de una buena comida con tus amigos, eso sí, ¡asegúrate de reservar!
Qué opciones de carnes y pescados se pueden encontrar en el menú
La verdad es que El Lagar de Isilla se ha ganado su estrellón por ser un sitio muy chulo donde disfrutar de la buena comida española. La calidez del ambiente es ideal para relajarte después de un día ajetreado, aunque hay que reconocer que ese fin de semana hacía bastante calor, ¡así que no te olvides de llevar un abanico! La atención es excelente, y la comida está muy bien hecha y es de alta calidad. Te aseguro que disfrutarás de cada bocado. Si te gusta el tapeo, no puedes dejar de probar los torreznos o la tapa de cordero con un buen vino blanco. Con precios entre 10 y 20 €, es un acierto para un picoteo ligero.
Ahora, si decides ir con un grupo grande, tengo que advertirte que a veces el servicio puede ser un poco ajetreado. Ten cuidado al hacer la reserva, porque a veces las cosas pueden no salir del todo bien, especialmente si son más de nueve personas. No obstante, si divides el grupo en varias mesas, te aseguras de tener una experiencia mucho más agradable, sin preocupaciones. En general, la comida es de 5 estrellas, pero la atención puede variar. Eso sí, a pesar de todo, la bodega subterránea es un punto extra a favor de la experiencia, ¡hace que valga la pena la visita!
Y hablando del menú, hay opciones para todos los gustos. Si eres fanático de la carne, encontrarás desde entrecot hasta pluma ibérica —eso sí, asegúrate de pedir que no lo sobrecocinen—. En cuanto al pescado, aunque no se detallan muchas opciones, seguro que hay algo fresco para atraer a los amantes del mar. No olvides acompañar todo con uno de sus estupendos vinos, y recuerda que la experiencia es mejor en buena compañía, ya sea un grupo grande o solo con un amigo. Sin duda, la combinación de un buen plato y un buen momento hace que El Lagar de Isilla sea un sitio que querrás recomendar.
Hay opciones de tapas disponibles en El Lagar de Isilla
Así que, si estás buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida, El Lagar de Isilla se lleva el oro aquí en Aranda de Duero. La verdad es que, al entrar, se siente como un auténtico refugio tradicional, donde puedes probar varios pinchos y meterte en el ambiente con música muy española. Y, sinceramente, ¡no te puedes ir sin probar los huevos felices! De verdad que son una experiencia que no vas a olvidar, más aún si le sumas esa ***galletita de té de anís*** que me dejó encantado. Todo tiene un aire muy hogareño, perfecto para pasar un buen rato.
Hablando del menú, el lechazo asado es, sin duda, la joya de la corona. Si te gusta la carne, definitivamente pide la ración para dos. Y, ya que estás allí, acompáñalo con una buena ensalada y un vinito tinto, porque con eso no hay nada más que pedir. La ***tarta de hojaldre con crema y nata*** para el postre es lo más, un trozo de cielo en cada bocado. Sí, el precio puede oscilar entre 30-50€ por persona, pero la experiencia lo vale. ¡No te arrepentirás!
Aunque hay opiniones mixtas, no se puede negar que El Lagar de Isilla es uno de los asadores más antiguos de la zona y han sabido adaptarse con el tiempo. El servicio es impecable, y Kike, el dueño, siempre está al tanto de todo. La bodega subterránea es de esas cosas que te dejan boquiabierto. Si te lanzas a la barra de tapeo, te aseguro que quedas satisfecho; aunque hay quien dice que algunos entrantes pueden ser un poco normalitos. Pero hey, cada uno tiene su gusto, ¿no?
Ahora, dando respuesta a la pregunta que muchos se hacen: '¿Hay opciones de tapas disponibles en El Lagar de Isilla?” La respuesta es un rotundo sí. La barra de pinchos es impresionante, así que si prefieres picotear algo ligero, tienes un montón de opciones. Ideal para compartir y disfrutar de esa atmósfera tan amena. En resumen, no dudes en hacer una visita; la experiencia te asegurará buenas risas y, claro, ¡una muy buena comida!








