
El Figón de San Mamés es ese lugar que no te puedes perder si te dejas caer por San Mamés de Meruelo, Cantabria. Con un ambiente familiar y acogedor, este restaurante se ha ganado las mejores críticas. La calidad de sus platos es un auténtico lujo: los bocartes son un verdadero manjar y acompáñalos con sus alcachofas y calabacín que te harán soñar. Y no olvides probar la ensaladilla rusa, pura exquisitez. Con una calificación de 4.5 sobre 5, parece que todos están de acuerdo en que es un gran hallazgo.
Además, cuentan con una terraza perfecta para disfrutar del aire libre, junto a un servicio de restaurante interior que te hará sentir como en casa. Así que, si estás buscando un sitio recomendado donde disfrutar de buena comida, el Figón es la opción que deberías tener en tu lista. ¡Sin duda, una experiencia culinaria que vale la pena descubrir!
Horarios El Figón de San Mamés
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 20:00–24:00 |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Figón de San Mamés
Dónde se encuentra El Figón de San Mamés
¡Hola, amigos! Si aún no habéis tenido la suerte de visitar El Figón de San Mamés, tenéis que anotarlo en vuestra lista. Este lugar es todo un hallazgo en Bo. Maeda, 16, 39192 San Mamés de Meruelo, Cantabria y, en serio, se merece las 5 estrellas que le han dado. La atención es simplemente excelente, y los dueños, junto con la cocinera Cruz, son unos auténticos encantos. Desde el momento en que entráis, os hacen sentir como en casa.
La comida es de otro nivel, ¡cada plato que probé fue brutal! Desde la ensaladilla rusa, que estaba de rechupete, hasta las albóndigas de pollo con arroz y los gambones a la plancha. Todo está preparado con ingredientes de calidad, lo que hace que cada bocado sea una explosión de sabor. Y no me olvido del postre, el arroz con leche era de los que se te queda en la memoria. Por cierto, no os vayáis sin una de sus mermeladas caseras; yo me llevé una de limón que tengo muchas ganas de probar en casa.
El ambiente también es genial, con una terraza amplia y soleada que es perfecta para disfrutar de un buen rato con amigos o familia. Y si lleváis a vuestros peluditos, ¡no os preocupéis! Los perros son muy bienvenidos aquí, lo que siempre es un plus. Además, el servicio es rápido y amable, lo que hace que se pueda disfrutar sin agobios. De verdad, si buscáis un sitio donde comer bien y sentiros como en casa, El Figón de San Mamés es la respuesta.
Así que ya sabéis, si estáis por Bo. Maeda, 16, 39192 San Mamés de Meruelo, Cantabria, no lo penséis más y haced una parada en este restaurante. ¡Os prometo que volveréis!
Qué tipo de ambiente ofrece El Figón de San Mamés
¡Y no me puedo olvidar de El Figón de San Mamés! Este lugar se ha hecho un hueco en mi corazón y en mis papilas gustativas. Después de más de 30 años veraneando en la zona de Noja/Ajo, he pasado por miles de sitios, pero nunca había dado el paso de entrar aquí. Y vaya que fue una buena decisión. La atención es súper cordial y los dueños son un encanto. Siempre tienen una sonrisa y están dispuestos a recomendarte algo riquísimo. Desde que lo descubrí, se ha convertido en mi sitio favorito para cenar.
Si hablamos de la comida, bueno, hay un par de platos que no te puedes perder. Las zamburiñas son espectaculares, y esa ensalada de salmón y queso tiene una presentación que ¡merece foto! Además, la tarta de queso se pasa de buena, incluso a veces me gusta más que las quesadas tradicionales. Y aunque no soy crítico gastronómico, tengo que decir que la calidad y el sabor de los alimentos aquí son fabulosos. Un lugar del que, seguro, habrás oído maravillas.
Claro, que en cualquier sitio siempre hay diferentes opiniones. Aunque a algunas personas les parezca que hay un poco de espera, yo te digo que vale la pena. El ambiente es agradable y perfecto para disfrutar de una buena conversación mientras saboreas esos platos. Lo que me encanta más es que el lugar tiene un rollo familiar y tranquilo, ideal si buscas algo donde picar o simplemente relajarte después de un día de sol. Y si pasas por ahí, no olvides preguntar por las diversas tortillas de patatas que hacen, ¡ajá, son un must!
En resumen, El Figón de San Mamés ofrece un ambiente cálido y acogedor, donde la atención es siempre amable y sincera. Es el tipo de lugar donde puedes relajarte y disfrutar de una buena comida en un entorno familiar. Así que, ¡no dudes en hacer una parada si estás en la zona! ¿A qué esperas para probar esas rabas y la famosa tarta de queso?
Por qué El Figón de San Mamés ha recibido buenas críticas
Te cuento, si hay un lugar que me ha dejado sorprendido, ese es El Figón de San Mamés. Ya sabes, ese restaurante en Bo. Maeda, 16. La verdad es que cuando llegas, te das cuenta de que el trato excepcional que ofrecen es algo que se nota desde el primer momento. La comida casera está hecha con tanto cariño que te sientes como en casa, porque además, el precio es de 10 a 20 € por persona. Y lo mejor de todo es que, en lugar de traerte el pan sin avisar y luego cobrándolo, tienen la cortesía de preguntarte si lo quieres. ¡Pequeños detalles que marcan la diferencia!
No puedo dejar de hablar de cómo nos atendieron cuando fuimos con unos amigos de otra comunidad. Querían comida de la tierruca y aunque no era el día del cocido, nos quedamos más que satisfechos con lo que probamos. Los dueños son unos auténticos encantos, siempre amables y dispuestos a hacer de tu visita una experiencia agradable. La comida estaba tan rica que hasta las patatas fritas eran de verdad, no esas congeladas que a veces te atrapan en otros sitios. La verdad, nos sorprendió gratamente y ¡que genial que quedamos tan a gusto!
Otra cosa que destaca de este sitio es lo bien que cuidan sus platos. Estuvimos cenando en su terraza, un espacio muy agradable, que se llenó rápidamente a pesar de que reservamos pronto. La atención excepcional no solo se ve en cómo te sirven, sino también en la calidad de la comida. Probamos desde rabas hasta bonito encebollado, y todo estaba delicioso. Perfecto para disfrutar una cena con amigos o en pareja.
Pero claro, no todo es color de rosa, y por eso, he visto algunas reseñas negativas. Algunas personas mencionaron que la atención a veces puede ser lenta, especialmente en días con más afluencia. Uno hasta comentó sobre un mal servicio y platos que no cumplían con las expectativas. Sin embargo, la mayoría coincidimos en que, con el trato y la calidad que ofrecen, El Figón de San Mamés merece las 5 estrellas. ¿Por qué ha recibido buenas críticas? Porque el espíritu del lugar está en el cariño con el que trabajan, desde atender a sus comensales hasta preparar comida casera y deliciosa. Con dueños tan encantadores y un ambiente acogedor, es difícil no dejarse llevar y volver una y otra vez. ¡Definitivamente, un lugar que no te puedes perder!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Y bueno, la verdad es que El Figón de San Mamés se ha convertido en uno de nuestros sitios favoritos en la zona. La última vez que fuimos, todo estaba delicioso. Nos sentamos en la terraza, donde el ambiente es fenomenal, y te juro que se vuelve el lugar perfecto para disfrutar de la buena comida al aire libre. El trato de los dueños es simplemente excepcional, lo que hace que te sientas como en casa, y eso es algo que realmente apreciamos en un restaurante.
Lo que más me gusta es que con un presupuesto de 20-30 € por persona, puedes disfrutar de una cena sin que se te resienta el bolsillo. Las raciones son adecuadas y, por lo menos, en nuestra experiencia, nunca nos hemos quedado con hambre. Eso sí, hay algunos comentarios que he leído que mencionan que las raciones pueden pecar de escasas, así que tal vez vale la pena preguntar antes de pedir. Pero en general, nosotros hemos salido más que satisfechos.
Además, hay que destacar que sus platos son muy recomendables: las rabas son un must, con ese rebozado especial que las hace irresistibles, y no te puedes ir sin probar la tarta de queso. ¡Simplemente espectacular! Y si tienes un poco más de hambre, las almóndigas son una maravilla que encantan a grandes y pequeños por igual. Vamos, que si estás buscando un sitio donde disfrutar de buena comida, servicio y un ambiente agradable, ¡este es tu lugar! Sin duda, repetiremos en nuestra próxima visita a Meruelo.
Qué son los bocartes y por qué son considerados un manjar
¡Así que, después de nuestra experiencia en El Figón de San Mamés, tengo que decir que no me iré tan pronto! La primera vez que fui, la verdad es que no fui muy afortunado. Llegamos y nos sentamos, y después de 15 minutos sin ser atendidos, acabamos yéndonos. Era un poco frustrante ver cómo la camarera pasaba a nuestro lado sin atendernos y ver llegar a otro grupo grande ya se fue como un golpe bajo. Pero, para no quedarme con esa sensación, decidí darle otra oportunidad.
La segunda vez, ¡vaya cambio! La comida fue espectacular de verdad. Todo lo que pedimos estaba rico, desde el pisto hasta los bocartes, que son un tipo de pescado pequeño muy sabroso, la verdad. A los dueños se les nota que disfrutan lo que hacen, y eso se transmite en el trato. La camarera y la cocinera son muy amables y siempre están dispuestas a recomendarte los mejores platos. Y los postres, madre mía… ¡la tarta de queso es para llorar de lo buena que está!
No solo fue la comida lo que nos encantó, también el ambiente. Era un sitio muy acogedor y tranquilo, perfecto para una cena relajada. Los precios son más que razonables, en la horquilla de 20-30 € por persona, lo cual está genial si consideramos la calidad de los platos. La verdad es que la relación calidad-precio es increíble, y te sientes realmente bien atendido, algo que a veces falta en otros sitios.
Y, hablando de los bocartes, ¡qué delicia! Para que lo sepas, son sardinas jóvenes que se suelen preparar a la plancha o fritos. En El Figón, los hacen de lujo, y son considerados un manjar por su sabor y textura. Si te animas a probar, estoy seguro de que vas a entender por qué tienen esa fama. Así que, si estás buscando un lugar donde comer riquísimo y disfrutar de un buen trato, no dudes en visitar El Figón de San Mamés. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!
Qué acompañamientos se recomiendan para disfrutar con los bocartes
Y también, hablemos de El Figón de San Mamés. La verdad, siempre que voy, termino pensando que es un verdadero acierto. La atención de los dueños es impecable, y eso da gusto. La comida tiene un toque personal que hace que todo sepa exquisito, y lo mejor de todo, ¡a un precio muy asequible! En mi última visita, no pude resistirme a pedir sus croquetas y champiñones, que te puedo garantizar son los mejores que he probado. Si tuviera que recomendar algo de allí, sin duda son estas dos delicias.
El ambiente también tiene su encanto. En invierno es especialmente agradable, ¿sabes?, con esa chimenea que te envuelve en una sensación de hogar. La carta tal vez no sea demasiado extensa, pero eso es parte de su encanto; no hay que volverse loco eligiendo. Recuerdo que elegimos zamburiñas, pimientos rellenos y unos deliciosos crepes de setas. Todo muy sencillo, pero la clave aquí es la calidad en la preparación. Solo ten cuidado con el tamaño de las raciones; no saldrás completamente lleno, pero sí satisfecho, ya que los sabores son fantásticos.
Por cierto, si vas en grupo, ¡la opción de compartir platos es fantástica! Ahora, hablemos de las anchoas rebozadas y las sardinas, que son un espectáculo. La relación precio/calidad es excelente; es uno de esos lugares donde realmente sientes que estás comiendo comida casera de primera. No puedo dejar de mencionar la terraza, que es un lugar agradable para disfrutar de una comida al aire libre con parking cercano, algo que siempre es un alivio.
Ahora, si estás pensando en qué acompañamientos van de maravilla con los bocartes, yo te recomendaría un par de opciones que realmente realzan su sabor. Unas papas arrugadas o una deliciosa ensalada fresca son siempre una buena elección. Aportan un contraste refrescante y complementan perfectamente la intensidad del pescado. Así que, ya sabes, si decides pasarte por allí, ¡no te olvides de probar estas delicias!
Qué opinión tienen los clientes sobre la ensaladilla rusa de El Figón
No sé tú, pero cuando entras a un lugar y te tratan como si fueras parte de la familia desde el primer momento, es señal de que elegiste bien. El Figón de San Mamés es uno de esos sitios donde realmente se siente esa calidez. La comida es casera, y eso se nota desde el primer bocado. La atención es excelente, y además, los precios son de lo más razonables. Sin duda, mis amigos y yo vamos a hacer de esto una parada habitual. ¡Ah, y traemos a nuestros perros, que les reciben con los brazos abiertos! ¿Qué más se puede pedir?
Otra cosa que nos encantó fue la variedad de platos que ofrecen. Desde las rabas hasta el pisto, todo estaba delicioso y las raciones son generosas. El personal, incluyendo a un camarero que es un verdadero encanto y a la cocinera, hacen que te sientas como en casa. Y no olvidemos esa terraza cubierta, perfecta para esos días en los que nos sorprende el buen tiempo. Además, si necesitas un lugar accesible, aquí no tendrás problemas. Todo está pensado para que todos los clientes, sin excepción, se sientan cómodos.
No sé tú, pero cuando un sitio tiene una tarta de queso que te deja sin palabras y un leche frita para chuparse los dedos, es un verdadero hallazgo. Nosotros probamos varios postres y fue un maravilloso final para cada comida. Y sí, también están los quesos de la zona, un manjar que no puedes dejar pasar. En cuanto al ambiente, es acogedor y perfecto para una cena informal con amigos. Tiene esa vibra que hace que quieras quedarte un rato más.
Y sobre la famosa ensaladilla rusa, no tengo más que escuchar las opiniones de otros clientes que la han probado. La mayoría no se cansan de alabarla, diciendo que es uno de esos platos que no puedes dejar de pedir. Así que ya sabes, si vas a El Figón, ¡no olvides incluir la ensaladilla rusa en tu pedido! No te vas a arrepentir.
Cuál es la calificación promedio de El Figón de San Mamés
Ya te cuento que mi experiencia en El Figón de San Mamés fue más que satisfactoria. Primero, la atención rápida que recibimos fue impresionante, sobre todo teniendo en cuenta que éramos un montón de mesas al mismo tiempo. ¡Siempre es un alivio cuando llegas sin reserva y te atienden tan bien! La verdad es que no tuvimos que esperar mucho para que nos trajeran la comanda, lo cual siempre se agradece cuando el hambre aprieta.
En cuanto a la comida, ¡guau! Pedimos unas croquetas que son simplemente un must, y la ensalada de salmón y burrata fue una gran elección. La merluza rebozada también estuvo a la altura, y lo mejor de todo es que las raciones son generosas. Como siempre, no fallan en la variedad: no solo ofrecen lo típico, sino que hay opciones ligeras para los que buscan algo más fresco y saludable. Y no me puedo olvidar del postre: la gelatina de hibisco con yogur griego… una delicia que no te puedes perder. Sin duda, el precio es acorde con la calidad y la cantidad, así que no te preocupes, ¡no vas a salir de allí con hambre!
Además, me sorprendió lo agradable que era el lugar. Es ese tipo de sitio donde puedes relajarte y disfrutar de una buena charla mientras saboreas un buen plato. Y, si hablamos de lo que comimos aquella noche, las albóndigas se convirtieron en otra de las recomendaciones que no puedes pasar por alto. Definitivamente es un sitio que invitará a volver; yo estoy pensando en repetir pronto.
Así que, si te interesa saber, El Figón de San Mamés tiene una calificación promedio de 4 estrellas, y por mi parte, creo que se lo merecen con creces. ¡Así que ya sabes, si buscas un lugar agradable para cenar, ya tienes la respuesta!








