
Si buscas una experiencia culinaria auténtica en Berango, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar Cervecera El Molino. Este restaurante, que lleva dando de qué hablar desde 1979, es un verdadero caserío reformado que combina cocina tradicional vasca con un ambiente ideal para que las familias y sus mascotas disfruten juntos. Con 28 platos en la carta, seguro que encuentras algo que te hará agua la boca. Además, tienen diferentes comedores y una amplia zona exterior, donde los más pequeños pueden jugar tranquilamente.
En El Molino, puedes elegir el tipo de servicio que más te convenga. Si prefieres algo más informal, puedes optar por el autoservicio en el exterior o en dos de los comedores. Pero si lo que quieres es relajarte, el comedor del piso de abajo ofrece un servicio directo a la mesa. Y no olvides dejar un hueco para el postre, ¡la tarta de queso es de otro mundo! Con su ubicación a solo 500 m de la estación de metro, es un planazo que no querrás perderte.
Horarios Cervecera El Molino
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–23:00 |
| martes | 13:00–23:00 |
| miércoles | 13:00–23:00 |
| jueves | 13:00–23:00 |
| viernes | 13:00–24:00 |
| sábado | 13:00–24:00 |
| domingo | 13:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cervecera El Molino
Dónde se encuentra Cervecera El Molino
¡Hola, gente! Si estáis buscando un lugar para disfrutar de una buena comida en Berango, Cervecera El Molino es un clásico que no podéis dejar pasar. Este restaurante vasco es conocido por ser un 5 estrellas en la carta de los gourmets locales. Su ambiente es impresionante y, si tenéis suerte, podréis disfrutar de grandes terrazas muy acogedoras. Perfectas para una comida al aire libre.
La verdad es que el personal es súper amable y eficaz, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. La mayoría de las veces, puedes cenar o comer sin gastar un dineral, ya que el precio por persona suele estar entre 10 y 20 €. Y si queréis cosas ricas, no os olvidéis de probar el cachopo y los pimientos rellenos. ¡Son dignos de mención!
Por supuesto, como en cualquier lugar, hay opiniones mixtas. Hay un par de comentarios representativos que dicen que ha habido días de descontrol total, donde la gente siente que están "como pollos sin cabeza". A veces la espera puede ser bastante larga, así que si tenéis tiempo, ¡id con paciencia! Pero en general, el servicio es rápido y cómodo.
Y para aquellos que van con niños, es genial que aquí tengan un parque de niños pegado y suficiente espacio para aparcar, a solo 100 metros de allí. Además, si lleváis a vuestra mascota, ¡estaréis encantados de saber que también son bienvenidos en la terraza!
Entonces, ¿dónde se encuentra este paraíso gastronómico? Cervecera El Molino está en Arebeta B., 11, 48640 Berango, Bizkaia. ¡No olvidéis visitarlo!
Desde qué año está en funcionamiento Cervecera El Molino
Y continuando con lo de Cervecera El Molino, hay que mencionar varias experiencias. Hay quienes han tenido unas comidas geniales en el comedor interior, que está bastante chulo y acogedor. Te cuento que un par de amigos probaron el pollo asado con patatas y, según ellos, fue un manjar. A esto le siguió una tarta de queso que se llevó todos los aplausos. Sin embargo, la cucharilla de madera para el café no les hizo gracia... Pero bueno, ¡tampoco podemos pedir que todo sea perfecto!
Luego, también hay quienes han probado la fabada y el pulpo, y parece que la calidad-precio es bastante razonable. Eso sí, advertían que el sitio estaba un poco frío. Un lugar grande, con decoración de caserío que promete mucho... aunque ahora mismo está en obras. Imagínate cuando termine todo eso, ¡seguro que se ve espectacular! Pero a la hora de pedir, parece que no lo tienen todo claro, ya que hubo quien se quedó un poco frustrado con el tema de las colas. ¡Vaya lío!
Por otro lado, no todo es cuento de hadas. He escuchado historias de experiencias muy negativas con el servicio. Un amigo tuvo un encontronazo con un camarero y la cosa se tornó bastante incómoda. Y no, no queremos estar en una situación donde te griten delante de todos, ¿verdad? Así que, entre tantas opiniones variadas, parece que la comida recibe buenas críticas pero el servicio deja mucho que desear en ocasiones.
Y bueno, por si no lo sabías, Cervecera El Molino ha estado en funcionamiento desde hace varios años ya. Aunque no tengo el dato exacto de cuántos, por las veces que he ido, se ve que han estado haciendo sus pinitos en la gastronomía local durante un buen tiempo. A pesar de todo, tal vez sea un lugar para probar y ver si te llevas una buena experiencia. ¡Nunca se sabe!
Qué tipo de cocina ofrece Cervecera El Molino
Ya te conté de lo bien que nos lo pasamos en Cervecera El Molino, y es que la experiencia fue genial. El lugar es bastante amplio, lo que se nota en la comodidad de las mesas, ya sean en el interior o en la terraza al aire libre. En esos días soleados, te garantizo que sentarse fuera es una delicia, especialmente con una buena cerveza en la mano. Y ni hablar del ambiente: aunque tiene un toque rústico, está acogedor y perfecto para disfrutar de una buena comida con amigos.
El gran protagonista de nuestra comida fue, sin duda, el pollo asado con patatas. ¡Qué delicia! Decidimos pedir tres pollos para compartir entre seis, y acompañado de cuatro raciones de patatas, una ensalada mixta y croquetas de jamón, fue suficiente y más. A mí me encantaron también las tartas, tanto la de manzana como la de queso, que nos cerraron la comida de la mejor manera. Y a pesar de que era sábado y el lugar estaba lleno, el servicio fue rápido, como si todo estuviera listo para nosotros en menos de diez minutos. ¡Así da gusto!
Claro, no todo ha sido un camino de rosas. Recuerdo que fuimos un grupo con niños una vez y, aunque el sitio tiene columpios, la apariencia de las mesas y sillas no es la más moderna, lo que le da un aire un poco más cutre. Además, las patatas fritas de esa ocasión fueron una decepción total; de esas que no se pueden comer ni a la fuerza. En fin, son cosas que pasan, pero a nosotros nos suelen hacer el apaño.
En cuanto a lo que ofrecen, Cervecera El Molino tiene una cocina variada que se siente muy tradicional. Aquí puedes disfrutar de la estrella de la casa, el pollo asado, y también hay opciones como chuletón, codillo y unos entrantes muy buenos. Y, para quienes buscan alternativas, ¡no te preocupes! También hay pescado y opciones que se adaptan a diferentes necesidades, como cuando un colega celiacó tuvo su menú personalizado. En resumen, ¡es un lugar que no deberías dejar de probar si andas por Berango!
Cuántos platos hay en la carta del restaurante
Y, claro, lo mejor de todo es que la terraza de Cervecera El Molino es enorme. Para los días soleados, es un planazo. Eso sí, asegúrate de que el grupo se organice bien, porque si no, el lío que se arma es de campeonato. La última vez que fui, nos tocó lidiar con un desastre absoluto en el sistema de pedidos. ¡Ni idea de cómo lo hacen, pero parecen más desorganizados que un juego de mesa sin instrucciones! Nos pusimos en la cola, nos dieron unos números (que estaban al revés, ¡vaya maravilla!), y al final, después de más de una hora de espera, el descontrol era tal que la gente estaba gritando qué pedido era el suyo. Un auténtico caos, la verdad.
Por otro lado, cuando fui con un grupo grande y sin reserva, la buena noticia fue que había suficiente sitio tanto dentro como fuera. Es un alivio saber que no tienes que quedarte fuera si decides improvisar un plan. Aunque ojo, que aquí te toca montarte tú mismo la mesa y hacer lo que se llama un "self service" que al principio puede ser un poco incómodo. Pides en la barra, pagas y cruzas los dedos para que todo llegue. Y, bueno, en la terraza cerrada se puede fumar, así que tenlo en cuenta si eres de los que no se lo pueden perder.
Hablando de la comida, no está mal. Las raciones son bastante grandes y hay algunas cosas que me fliparon, como el pollo asado y las croquetas. Eso sí, algunas otras como la morcilla y el chorizo mejor dejarlas pasar. ¡Pero los postres son de lo mejor! Aprovecha que admiten perros en la terraza, eso siempre es un plus. Y lo mejor de todo, no hay problema para aparcar, porque tienen un parking bastante amplio y gratuito.
En cuanto a la variedad de la carta, hay bastantes platos para elegir, pero en mi experiencia, podría decirte que sí hay una mezcla de opciones no muy extensa, aunque siempre encuentras algo que vale la pena. Algunos de mis favoritos son el cachopo y el pollo asado con patatas que son imprescindibles si decides darte otra vuelta.
Así que, en resumen, si decides ir, ¡prepárate para un rato de caos, pero también para disfrutar de unas buenas raciones y un ambiente agradable! Eso sí, si eres un poco exigente con la organización, tal vez quieras pensártelo dos veces.
Es un lugar apto para familias y mascotas
Imagínate que llegas a Cervecera El Molino, esa joyita vasca en Arebeta B., 11, 48640 Berango, Bizkaia. El lugar tiene un encanto especial, con su baserri antiguo y una terraza que han dejado preciosa, aunque ahora lo rodee un supermercado en construcción. Por cierto, ¡al ser pet friendly se vuelve un puntazo que puedas llevar a tu perro y disfrutar del ambiente! Si el día no acompaña, dentro tienen una zona cubierta donde también puedes acomodarte. Y lo mejor es que los peques tienen a su disposición un espacio para jugar, hasta están pensando en poner columpios. ¡Así que sí, es un sitio bastante apto para familias y mascotas!
Hablemos de la comida, porque aquí es donde la cosa se pone interesante. El txuleton tiene su punto, aunque hay quien dice que lo pasan un poco por el soplete, lo que le da un sabor a gas que no le gusta a todos. Algunos días, he salido del sitio oliendo a barbacoa, y no del rollo “me he puesto a cocinar en casa”, sino del “me acabo de meter en una parrilla”. Así que, si te toca cerca de una mesa con txuletones, prepárate. Pero, oye, que la comida en general está buena: las croquetas de jamón y los pimientos verdes de temporada son un acierto, y esa ensalada sencilla de lechuga y cebolla es aceptable para acompañar.
Ah, y no te olvides de dejar espacio para el postre, porque el goxua que preparan está para hacerle un monumento. Aunque tengo que advertirte que si te animas a probar los helados caseros, podrías quedarte enganchado. Además, el precio ronda entre 30 y 40 € por persona dependiendo de lo que pidas, así que si buscas una cenita con buen rollo y en un sitio chulo, no te va a decepcionar. La verdad es que, a pesar de lo que mencionábamos del txuleton, ¡yo repito siempre que puedo!
Qué tipo de ambiente ofrece Cervecera El Molino
Y es que, sin duda, la Cervecera El Molino se ha convertido en un punto de encuentro genial aquí en Berango. Lo que realmente la hace destacar es esa mezcla de buena comida, precios razonables y un servicio rápido. Vamos, que si te apetece un poco de todo, este es el sitio perfecto. Te lo digo porque sus cachopos, chuletones y entrecots son simplemente para chuparse los dedos. Y no hablemos de la tarta de queso y el goxua: ¡increíbles! Menos de 40-50 € por persona y sales más que satisfecho. ¿Y quién puede decir que no a eso?
Aunque siempre hay un par de historias por ahí que dan que pensar. Hay quien ha tenido que esperar una hora y media para que le sirvieran, lo que, con niños pequeños y hambrientos, puede ser un verdadero caos. Así que, oye, sería buena idea que no aceptaran tantas reservas si no pueden gestionar el flujo adecuadamente, ¿no crees? Pero, a pesar de eso, muchos siguen apostando por El Molino. Hay algo que engancha en ese ambiente relajado y en sus grandes mesas afuera. Imagina, comiendo fuera en la terraza, disfrutando de la brisa y con una jarra de cerveza en mano. ¡Es lo que llaman aquí una verdadera cervecera!
De hecho, el lugar tiene su propia magia por la tarde, al ritmo de música y buen rollo. La zona está bien organizada, con un montón de estacionamiento para no tener que preocuparse por encontrar dónde dejar el coche. La gente se sienta, pide su comida y se relaja. Los platillos, con ese sabor casero, son bastante generosos, así que puedes pedir bonito, rape a la brasa o incluso unas croquetas para compartir. Se nota que piensan en el cliente.
Así que, para resumir, el ambiente en la Cervecera El Molino es perfecto para disfrutar de una buena comida con amigos o familia. Es un lugar cómodo y acogedor, donde ya sea dentro o fuera, la gente suele sentirse a gusto. Si te dejas caer por allí, probablemente te vas a encontrar con otros comensales disfrutando de un buen rato, y si la música acompaña, mejor aún. ¡No puedo esperar para volver!
Existen opciones de servicios diferentes en el restaurante
Y ya que hablamos de Cervecera El Molino, ¿quién no ha tenido una experiencia agridulce en este lugar? La segunda vez que fui, juro que no pensé que me pasaría de nuevo lo mismo. Pedimos la famosa chuleta, pero resultó que estaba fría y sin sellar. Para colmo, los hornillos estaban más débiles que una promesa en Año Nuevo, y después de una hora esperando a que la piedra cogiera calor, nos tuvimos que rendir. El servicio no dio con una solución. La primera vez que lo viví, había viento y, bueno, se entendía un poco, pero ¡hoy ni gota de aire y aún así, todo igual! Al final, 50€ tirados a la basura. Y eso que en otras ocasiones, la comida ha estado realmente buena.
Por otro lado, tampoco quiero ser totalmente negativo, porque ya he ido otras veces y la experiencia ha sido buena, así que no todo está perdido. El ambiente tiene su encanto con su mezcla de lo clásico y lo moderno, aunque de vez en cuando me da la sensación de que le falta un poco de chispa. Después de todo, la comida suele ser un 3 en sabor, mientras que el servicio se queda en un 1 cuando hay líos. A veces, solo a veces, eso puede arruinarte la tarde, pero como siempre hay esperanza de que lo mejoren.
¿Y qué tal la reforma que se rumorea? La verdad, tengo mis dudas. A mí me gustaba el lugar tal como estaba, con esa terraza amplia, juegos infantiles y parking que le daban un aire acogedor. Allí ya era fácil pasar un buen rato con la familia o amigos y, al final, eso es lo que cuenta, ¿no? Al menos, el servicio fue un 5 en aquella ocasión, y siempre se agradece un buen trato.
Respondiendo a tu pregunta, sí, parece que hay opciones de servicios diferentes en el restaurante, aunque a veces el funcionamiento deja un poco que desear. Por lo visto, están buscando nuevos métodos de servicio después de esa reforma. Crucemos los dedos para que mejoren la experiencia general, porque el sitio tiene un potencial tremendo. En resumen, vale la pena volver, pero tal vez no tan pronto.








