Bodegas Marqués de Riscal

Bodegas Marqués de Riscal

La Bodega Marqués de Riscal, ubicada en el encantador pueblo de Eltziego, es una de esas joyas del enoturismo que no te puedes perder. Fundada en 1858, esta bodega centenaria no solo te ofrece una cata de vinos de altísima calidad, como el Marqués de Riscal Limousin y el Barón de Chirel, sino que también puedes disfrutar de un delicioso picoteo con queso, chorizo y jamón ibérico. La visita dura aproximadamente 1 hora y 45 minutos, perfecto para desconectar y aprender de los expertos que te guiarán por cada rincón de esta emblemática bodega.

Y no olvides que la experiencia sigue con un pequeño recorrido por la Ciudad del Vino y el espectacular hotel diseñado por Frank Gehry. Si te decides por la cata de 25 euros, tendrás la oportunidad de probar el vino blanco verdejo y su crianza, que, por cierto, ¡es el que más gusta! Además, hay un parking amplio y gratuito para que te sientas cómodo al llegar. Así que, ya sabes, si buscas disfrutar de una auténtica inmersión en el mundo del vino, Marqués de Riscal es tu destinación ideal.

Bodegas Marqués de Riscal

Bodega
⭐4,3
1.113Reseñas
Fotos
Calle Torrea, 1, 01340 Eltziego, Araba
945 60 60 00

Horarios Bodegas Marqués de Riscal

DíaHora
lunes10:00–19:00
miércoles10:00–19:00
jueves10:00–19:00
viernes10:00–19:00
sábado10:00–19:00
domingo10:00–19:00
nan10:00–19:00 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bodegas Marqués de Riscal

Dónde está ubicada la Bodega Marqués de Riscal

¡Hola, amantes del buen vino! Si alguna vez has pensado en hacer una escapada que combine historia, buenas vibras y, sobre todo, una cata de vinos de primera, no puedes dejar de visitar la Bodega Marqués de Riscal en Calle Torrea, 1, 01340 Eltziego, Araba. Te prometo que la experiencia es sobresaliente, y si tienes la suerte de tener a Adrián como guía, ¡será aún mejor! El tipo sabe muchísimo sobre la historia de la bodega y te cuenta anécdotas que te dejarán con la boca abierta. Se nota que ama lo que hace y nos lo transmite de una forma tan amena que no te vas a aburrir ni un segundo.

Las instalaciones de la bodega son espectaculares, y no solo hablo del hotel (que también es una maravilla, por cierto). Las zonas de envejecimiento, con esos muros enormes, te transportan a otra época. La cata de vinos, ¡wow! No solo hay vinos excelentes, sino que también te sirven aperitivos de gran calidad. Es una experiencia que merece la pena al 100%, aunque también hay quienes han encontrado el tour un poco “masivo”. Si eres de los que prefieren un ambiente más íntimo, quizás te parezca un poco genérico, con grupos grandes y un enfoque muy comercial.

Pero en general, la cata es una actividad altamente recomendable, incluso si no eres un experto en vino. Te involucras, aprendes y te diviertes al mismo tiempo. Aunque algunos opinan que le falta un poco de “alma” en comparación con bodegas más familiares, sobre todo las del lado del hemisferio sur, ¡vale cada céntimo que pagas! Así que ya lo sabes, si visitas la Bodega Marqués de Riscal, no solo disfrutarás de vinos deliciosos, sino que también podrás apreciar la tecnología y el profesionalismo que hay detrás de cada botellas.

Y para cualquier curiosidad que tengas, la Bodega Marqués de Riscal está en Calle Torrea, 1, 01340 Eltziego, Araba, una ubicación increíble en el corazón de una de las regiones vitivinícolas más conocidas. Así que, ¿qué estás esperando para planear tu visita? ¡Salud!

Cuándo fue fundada la Bodega Marqués de Riscal

Y hablando de Bodegas Marqués de Riscal, si no la has visitado, ya estás tardando, ¡de verdad! El edificio es una verdadera locura. Desde que llegas, estás ante una obra maestra de Frank Gehry que rompe todos los moldes estéticos, no solo en el mundo del vino, sino en arquitectónica en general. La bodega está situada en Elciego, en la provincia de Álava, y verla es como un viaje al futuro, aunque sea un lugar con tanta historia. Además, todo está super limpio y organizado, y el personal es un amor; siempre están dispuestos a resolver cualquier duda que tengas. Y no quiero olvidar mencionar esa copita de vino en la terraza: estar allí, viendo el pueblo a lo lejos, es un momento que no tiene precio.

El tour es otro punto fuerte. Hicieron un vídeo que explica a la perfección todo el proceso de producción del vino. Y sí, la arquitectura del edificio es realmente impresionante, es digna de llevar la visita por sí misma, pero el pequeño extra de la cata de vinos hace que todo valga más la pena. Eso sí, te aviso: mi opinión es que el vino blanco estaba bien, pero el crianza me pareció un poco normalito, como un 3.5. En cambio, el Reserva… ¡ese sí que es una experiencia! Es una visita muy completa que merece la pena, así que asegúrate de no ir con prisa.

Si vas en grupo o con la familia, es aún más divertido. La accesibilidad es genial, así que todos pueden disfrutar sin problemas. Te puedes pasar un buen rato, aprender montones sobre la historia de la bodega y pasar un buen rato con esos aperitivos que acompañan la cata. Adrián, nuestra guía, fue increíble; te hace sentir como en casa y se nota que sabe un montón. Y no olvides guardar un espacio para la tienda: hay algunos precios bien ajustados y es tentador llevarte un recuerdo.

Y para aquellos que se lo están preguntando, la Bodega Marqués de Riscal fue fundada en 1858. Así que no es solo una bodega, ¡es como visitar una parte de la historia del vino en España! Si andas por La Rioja, es una parada obligatoria. Sin duda, es un lugar donde las experiencias son de 10 y te dejan con ganas de volver.

Qué tipo de vinos se pueden degustar en la bodega

Y hablando de las Bodegas Marqués de Riscal, tengo que contarles sobre nuestra reciente visita. Fuimos a realizar una cata y, aunque no estuvo mal, había un par de cosas que podían haber sido mejor. Las instalaciones son preciosas, especialmente el famoso hotel que tienen, que se puede ver a lo lejos. Además, paseamos por unas viñas que estaban muy cerca. El ambiente es genial para pasar una mañana, pero yo me esperaba un poco más en términos de formación durante la cata. No hubo muchas explicaciones sobre cómo debíamos realizar la cata, algo que sí he visto en otras bodegas. Eso es algo que te ayuda a disfrutar más la experiencia, ¿no? Pero bueno, al final, lo importante es que al menos probamos algunos de sus vinos.

La experiencia en sí fue bastante organizada, así que eso es un punto a su favor. El lugar estaba muy limpio y ordenado, lo cual siempre es un buen indicador. Tienen todo bien montado para que te lleves algo a casa. Sin embargo, aquí es donde me chocó un poco la estrategia de ventas. Al final de la cata, no te animan mucho a comprar, y me encontré con que podía hacer mi pedido online si quería más vino. No sé ustedes, pero yo suelo sentir esa 'dopamina' después de degustar algo delicioso, pero aquí me quedó un poco a medias al tener que ir a la web para comprar. No me extraña que al final no me decidiera por ninguna caja.

Pero ojo, no todo fue negativo. Hoy por la mañana, otra pareja y yo hicimos ese recorrido más completo y, ¡vaya que fue un acierto! Una visita 10/10, con explicaciones sobre todo el proceso de elaboración del vino que te dejaban boquiabierto. Y ni hablar de la cata, que venía acompañada de un surtido de quesos y embutido. ¡Todo un festín! La bodega es realmente interesante para visitar, aunque no logramos entrar a la visita guiada, sí pudimos adentrarnos en la zona de vinos, donde el personal fue increíble; expertos y muy amables.

En cuanto a los vinos que probamos, hay una selección interesante. Puedes degustar varios de sus grandes clásicos, como el famoso 'Marqués de Riscal' que seguramente ya conocemos, pero también incluyen selecciones de otros vinos de la bodega que muestran la diversidad que tienen. Es una buena oportunidad para descubrir nuevos sabores y hacerte una idea de lo que ofrecen. Así que, en resumen, aunque hubo detalles que podrían mejorar, definitivamente vale la pena hacer la visita y disfrutar de su hospitalidad y su impresionante legado vínico. ¡No se lo pierdan!

Cuánto tiempo dura la visita a la Bodega Marqués de Riscal

Y hablando de la Bodega Marqués de Riscal, es un sitio que definitivamente vale la pena visitar, aunque hay un par de cosas a tener en cuenta. A fin de cuentas, la visita es bastante turística, con un enfoque en los lugares históricos y emblemáticos de la bodega. Si buscas algo muy profundo, puede que no sea la experiencia más satisfactoria, porque el tour dura apenas una hora, con explicaciones que van al grano y a veces se sienten muy rápidas. Pero es un buen plan si vas con amigos y solo quieres pasar un rato agradable.

Lo que sí disfrutamos fue la cata de vinos, aunque he de ser sincero: ¡no la esperaba tan estándar! Están bien organizadas y los vinos son ricos, pero no diría que tienen ese “je ne sais quoi” que hace que un vino se quede grabado en la memoria. Eso sí, si tienes tiempo, hospedarte en el hotel es una gran opción. El destino tiene un spa, el Caudali, y varios restaurantes que parecen ideales si quieres quedarte más tiempo por la zona.

Por otro lado, también hay que ser realista. He escuchado algunas historias de gente que tuvo problemas con las reservas. Una experiencia no tan buena que escuché hablaba de una confusión con el número de adultos y niños al hacer la reserva. Al final, se sintieron un poco estafados por la falta de respuesta, lo cual no es lo mejor. Pero, si te encuentras con un buen guía, como Marta, la experiencia puede ser increíble, ¡y la cercanía que logra conectar con los visitantes es de agradecer!

Ah, y para los que se preguntan ¿cuánto tiempo dura la visita a la Bodega Marqués de Riscal? Se lleva aproximadamente una hora, ¡así que planifícalo bien! Es un tiempo que puede parecer corto, pero es suficiente para conocer los aspectos más destacados. Tanto si vas por la cata como por el ambiente, merece la pena, solo asegúrate de estar preparado para esa experiencia muy turística.

Qué alimentos se ofrecen junto con la cata de vinos

¡La verdad es que la visita a Bodegas Marqués de Riscal fue una experiencia impresionante! Al llegar, no te preocupes, hay aparcamientos sin problema y un montón de gente amable que te indica dónde dejar el coche. Desde allí, te diriges al punto de información, que es también una cafetería y la tienda de las bodegas, un espacio genial para empezar a entrar en ambiente. Luego, te das un paseo que te lleva a la vista frontal del famoso hotel y los viñedos que parecen sacados de un cuento.

La visita en sí fue bastante bien organizada; éramos un grupo de 20-25 personas y la compañera Cristina hizo un trabajo maravilloso explicando todo. De verdad que se notaba que sabe un montón sobre vino y su forma de contar las cosas hacía que todo fuera super interesante. Ese día, cataremos tres vinos: dos tintos y un blanco, todo con un aperitivo de chorizo y salchichón que, si me preguntas, complementó de maravilla la experiencia. Me fui de allí muy satisfecho, especialmente por la experiencia de 25€.

Por supuesto, a algunos en mi grupo les gustaría que la visita incluyera un poco más de 'magia', tal vez algún dato curioso o detalles adicionales sobre la historia de la bodega. Aunque, siendo justos, las instalaciones son impresionantes y se siente la mezcla de tradición e innovación por toda parte. Y sí, aunque algunos opinen que hay otras bodegas que podrían ser igual de interesantes, hay que reconocer que Marqués de Riscal tiene su propio encanto.

Para los que se preguntan qué ofrecen en la cata, la combinación de chorizo y salchichón con los vinos fue todo un acierto, algo que realmente eleva la experiencia. Al final del día, es un lugar que hay que visitar, aunque sea solo por ver cómo combinan esos sabores. Totalmente recomendable, así que si todavía no has ido, ¡anímate y dale una oportunidad!

Cuál es el precio de la cata de vinos en la bodega

Ya te dije que la visita a Bodegas Marqués de Riscal es un must si decides acercarte por la Rioja Alavesa. Te vas a encontrar con una arquitectura impresionante que no puedes dejar pasar. Esa obra de Frank Gehry, que ha diseñado otras maravillas como los museos Guggenheim, es simplemente un espectáculo. Te aseguro que la imagen del edificio, con sus formas fluidas y colores vibrantes, te va a dejar boquiabierto. Y eso antes de probar los vinos, que son otra historia.

El pueblito de Elciego tiene su propio encanto y es donde se ubica la bodega. Y lo mejor de todo, ¡tienes un párking extenso y totalmente gratuito! Así que no tienes excusa para no ir. Durante la cata, que cuesta 25 euros, degustas unos vinos de alta calidad, incluyendo un verdejo de Rueda, un crianza y un reserva. Personalmente, el crianza fue el que más me gustó, aunque cada uno tiene sus preferencias. Y para acompañar, te dan picos y embutidos. Ah, y si eres vegano, no te preocupes, que también tienen opciones para ti. Aunque lo único que me hubiera gustado más es que te dieran una copa de recuerdo como en otros sitios.

La visita es una experiencia muy completa. Te llevan a ver los viñedos y el hotel de 5 estrellas que está inspirado en el Guggenheim. Además, te enseñan las instalaciones antiguas y nuevas, el proceso de embotellado y hasta te ponen un vídeo explicativo. La guía que tuvimos fue genial, muy amena y clara en sus explicaciones. Solo le pondría un pero a la actitud de algunos miembros del personal de seguridad, que pueden ser un poco arrogantes. Eso no me cabe duda que le quita un poco de encanto a la experiencia. Pero vamos, en lineas generales, la visita a Marqués de Riscal es totalmente recomendable.

Entonces, si te estás preguntando ¿cuánto cuesta la cata de vinos en la bodega?, te lo digo: 25 euros. Es un precio ajustado para la calidad que ofrecen, así que ya sabes, ¡no dejes de ir!

Fotografías Bodegas Marqués de Riscal

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