
Si estás en Burgos y buscas un restaurante con historia, no puedes dejar de lado el Restaurante Casa Ojeda. Desde 1912, este lugar emblemático ha estado deleitando a sus comensales con platos de la cocina castellana que combinan tradición y vanguardia. Su especialidad en cordero asado en horno de leña es solo una muestra de lo que ofrecen. Además, el ambiente acogedor, con decoraciones en madera, te hará sentir como en casa, ideal para disfrutar de una buena comida con amigos o familia.
¿Te gustan las tapas? Aquí las tienen de primera, junto a un menú que incluye más de 57 platos y bebidas variadas. La calidad está garantizada, y si te preocupa quedarte sin conexión, ¡tienen Wi-Fi gratis! Con una calificación de 4.3 sobre 5 en Restaurant Guru, es evidente que Casa Ojeda ha conquistado el corazón (y el estómago) de muchos. Así que, si quieres probar un chuletón de vaca o la famosa explosión de dulces, recuerda hacer tu reserva con antelación, porque este sitio siempre está lleno.
Restaurante Casa Ojeda
Horarios Restaurante Casa Ojeda
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:30–16:00 |
| jueves | 13:30–16:00, 20:30–23:00 |
| viernes | 13:30–16:00, 20:30–23:00 |
| sábado | 13:30–16:00, 20:30–23:00 |
| domingo | 13:30–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Casa Ojeda
Dónde se encuentra el Restaurante Casa Ojeda
¡Hola, foodies! Si estás planeando un día de tapeo en Burgos, definitivamente tienes que considerar hacer una parada en el Restaurante Casa Ojeda, que está en C. Vitoria, 5, 09004 Burgos. Este sitio es famoso por su lechazo asado, y, sinceramente, si te gusta la buena carne, ¡querrás probarlo! Pero ojo, que lo que traen es por raciones y puedes acabar con más hueso que carne, así que ve preparado para la buena y la mala. He escuchado de todo, desde lo espectacular que es el lechazo hasta anécdotas sobre la escasez de carne, así que cada quien que haga lo que le parezca.
La última vez que fui, probé el carpaccio de langostino de Huelva de entrante y estaba rico, aunque un poquito escaso para su precio, tal cual. Luego, llegó el lechazo con patatas asadas y ensalada. El lechazo estaba de locura, de lo mejor que he probado en Burgos, pero recordar que las patatas y la ensalada ¡se piden aparte! Así que un consejo: ¡no escatimes y pídelo todo junto! Por cierto, su famosa tarta de hojaldre tampoco está nada mal, pero prepárate porque los precios son de rango alto, alrededor de 60-70 € por persona.
Hablando del ambiente, he pasado por allí varias veces y el salón de arriba es una belleza con su decoración de madera y grandes ventanales. Es perfecto para hacer una reserva con amigos o familia, aunque ojo, que si no reservas, igual tienes que esperar. Hay buen rollo con el servicio, y eso siempre es un plus. Te ponen unas galletitas y bombones al final, que siempre es un detalle que suma. Aunque la verdad, el precio puede ser un poco elevado si lo comparas con otros asadores de Castilla, ¡pero bueno, la experiencia de comer allí es única!
Entonces, si te preguntas ¿dónde se encuentra el Restaurante Casa Ojeda?, la respuesta es fácil: ¡justo en C. Vitoria, 5, 09004 Burgos! Así que ya sabes, si te pasa por la cabeza un buen lechazo, es un lugar a tener en cuenta, aunque hay que ir con la mente (y el estómago) abiertos a lo que viene. ¡Buen provecho!
Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurante Casa Ojeda
Y hablando de lugares chulos para comer en Burgos, no puedo dejar de mencionar Casa Ojeda. Sin duda es el mejor sitio tradicional de la ciudad donde comer lechazo. El otro día fui con unos amigos y quedamos encantadísimos. El cordero, ¡madre mía!, estaba increíblemente tierno y lleno de sabor, y esos boletus que acompañaban eran un espectáculo, especialmente con un toque de trufa. Si decides ir, ¡deja un poco de espacio para el postre! La tarta que tienen es ¡espectacular! Así que, si te pasa como a nosotros, no te vayas sin probarla. Es un indispensable de la ciudad; créeme, lo vas a agradecer.
Claro, no todo es perfecto. También escuché a algunas personas que comenta que la comida es espectacular, pero que los precios son un poco desorbitados. Para que te hagas una idea, el lechazo confitado cuesta 32€, y aunque es tierno y sabroso, la cantidad es algo justa. Ya sabes, si no te importa un poco de derroche, está muy bien, pero hay alternativas más asequibles. Aunque si eres de los que no cuenta cada euro y simplemente quieres disfrutar, ¡adelante!
Luego está esa famosa morcilla de Burgos que nunca falla, de hecho, los huevos fritos con morcilla son un must. Todos los platos que probamos estaban bien elaborados, y la relación calidad-precio se siente correcta considerando la calidad. Fuimos un grupo grande, y la atención fue excelente, nos pusieron en un reservado chulísimo y el servicio estuvo a la altura. Así que, aunque puede parecer un poco caro (cerca de 80€ por persona), vale la pena vivir la experiencia.
Por cierto, Casa Ojeda lleva funcionando desde 1930, así que imagínate la trayectoria que tienen y cómo han sabido mantenerse como uno de los mejores restaurantes del centro de Burgos. ¡Te animo a que lo pruebes!
Qué tipo de cocina ofrece Casa Ojeda
Ya te he comentado lo clásico que es Casa Ojeda y cómo ha ido evolucionando a lo largo de los años. Es un lugar que sin duda tiene su encanto, ¡aunque es cierto que no todo es perfecto! Si eres un amante de la buena comida, no puedes dejar de probar ese lechazo tan famoso que tienen; es toda una experiencia para el paladar. Pero también te aviso que los precios han subido un poco con esa evolución hacia una cocina más refinada. Por ejemplo, un simple agua puede costarte 5,20 €. Pero bueno, una vez que pruebas sus platos, entiendo por qué vale la pena derrochar un poco más.
Hablando de la atención, aquí el servicio no se queda atrás. El personal es súper atento y profesional, lo que es un punto positivo en esta época en que no siempre encuentras eso, ¿a que sí? Pero ojo, si tienes la suerte de ir, no olvides dejar espacio para el postre; la tarta que tienen es para morirse. La combinación de un ambiente clásico, con una atención impecable y buena comida, hace que valga la pena, incluso con esos precios algo elevados.
Ahora bien, no todo es perfecto en el reino de Casa Ojeda. Algunos han comentado que la calidad de algunos platos puede ser mejor, como esas patatas fritas congeladas que no deberían estar en un sitio que busca mantener su prestigio. También, el ambiente en ocasiones puede resultar un poco anticuado. Personalmente, creo que tienen el potencial para brillar de nuevo, solo que necesitan hacer ciertos ajustes para estar a la altura de lo que se espera hoy día.
¿Y qué tipo de cocina ofrece Casa Ojeda? Principalmente, te puedes esperar una mezcla de cocina tradicional castellana con toques más modernos, como el cordero asado y una buena variedad de opciones vegetarianas, como espárragos o habitas. Sin embargo, si buscas una experiencia totalmente auténtica a un precio justo, también hay otras opciones en Burgos que podrían cumplir esas expectativas sin problemas. En cualquier caso, si estás por el centro, vale la pena hacer una parada, solo por vivir la experiencia en este clásico de la ciudad.
Cuál es la especialidad del Restaurante Casa Ojeda
La verdad es que, si vas al Restaurante Casa Ojeda, prepárate para una experiencia que, aunque tenga muy buena fama, también puede dejarte con el bolsillo un poco más ligero. Nos costó 308€ para cuatro personas, y ni siquiera pedimos vino, que si lo hubiéramos hecho, quizás todavía estaríamos fregando platos. No me malinterpretes, el lugar tiene su esencia, pero hay restaurantes por ahí que ofrecen muchísimo más por menos. Menos mal que no nos quedamos en la cafetería, pero en serio, la próxima vez tal vez deberíamos buscar alternativas.
Hablando del menú, puedo decirte que la comida tiene su punto. Aunque, al final del día, lo que todo el mundo espera probar es el famoso lechazo. Eso sí, ¡prepárate a pedir las patatas aparte! En nuestro caso, el lechazo fue lo mejor del día, pero es cierto que la cantidad era un poco escasa, especialmente considerando el precio de entre 60 y 80€ por persona. En cuanto al ambiente, es muy acogedor y puedes conversar sin tener que gritarle a tu compañero. El servicio fue bastante bueno, aunque he oído opiniones mixtas sobre eso.
Y ya que estamos en tema de servicios, hay que destacar que, cuando se trata de la atención al cliente, muchos locales lo recomendaban sin dudar. Gente que ha ido y ha salido contenta, y es que en ocasiones, una buena experiencia gastronómica puede marcar la diferencia. A pesar de que no siempre se ajuste al presupuesto, parece que el lechazo es la especialidad que la gente no se quiere perder. Si decides darte un capricho, yo diría que vale la pena.
Al final del día, Casa Ojeda puede que no sea tu elección ideal si buscas algo económico, pero si el anhelo de un cordero asado delicioso te llama, por una vez en la vida podrías darle una oportunidad. Aunque claro, quizás sería prudente hacer una reserva previa, ¡no sabes si te van a comprobar el dinerito antes de entrar!
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en el restaurante
Y bueno, volviendo al Restaurante Casa Ojeda, realmente no se puede negar que tiene ese aire clásico que lo hace destacar en la ciudad de Burgos. Es como si entras a un lugar donde el tiempo se detiene un poco, ¿sabes? Ellos se adueñan de la tradición con un estilo que muchos intentan imitar. A pesar de que hace poco han emergido algunos chefs que le están pisando los talones, creo que sigue siendo el más prestigioso de la ciudad. La distribución del lugar es bastante amplia, con dos plantas que ofrecen distintos ambientes. Abajo, puedes disfrutar de un par de tapas en la zona de bar o picar algo en el área de cafetería, además de una tienda gourmet que he escuchado tiene muy buenas cosillas para llevarte.
Subiendo a la planta de arriba, te encuentras con un espacio enorme con dos áreas que dan a calles diferentes. En realidad, pueden albergar a centenares de comensales, lo que es un gran plus para celebraciones o encuentros familiares. La decoración es clásica, lo que le añade un toque de elegancia y sofisticación. El menaje es muy limpio y está bien presentado, y, oye, el servicio... ¡es lo que más me gustó! Extremadamente profesional y atento, la atención al detalle no se queda corta. Pero aquí viene el pero: a pesar de que el servicio es de primera, la comida no me pareció para tanto. Tal vez no elegí bien, o simplemente mis expectativas estaban demasiado altas. Pero ¡vaya! no creo que sea justo que te cobren tanto por platillos que a veces parecen un poco escasos. Por ejemplo, esos 34€ por seis chuletas de palo que te comes de un bocado... El precio de los postres tampoco ayuda, con el más barato empezando en 9,40€.
Ahora, si hablamos del ambiente, es realmente encantador. Tienes esa atmósfera refinada que invita a disfrutar desde el momento en que pones un pie en el lugar. El servicio es impecable y el personal siempre está ahí, listo para atenderte sin ser intrusivo. Es perfecto para una ocasion especial, ya sea un cumpleaños o una cena romántica. Pero ojo, que si vas con un presupuesto ajustado, podría resultar algo dispendioso. Para lo que yo comí, me quedé un poco con sabor agridulce, y al final salí con la sensación de haber dejado más euros de los que realmente valió la comida. En fin, es el típico sitio que te deja pensando si volverías en busca de mejores elecciones.
Se pueden encontrar tapas en Casa Ojeda
¡Y qué decir de Casa Ojeda! Este lugar es casi una leyenda en Burgos. Cuando vas, te das cuenta de que cada detalle cuenta. La comida es de una calidad buenísima, y, sí, puede que el precio sea un poco elevado, entre 40 y 60 € por persona, pero la experiencia vale totalmente la pena. La amabilidad del servicio acompaña la comida exquisita, y la decoración te transporta al corazón de Castilla. ¡Perfecto para una cena especial con amigos o una celebración!
Imagínate probar su cordero lechal al horno de leña, es un manjar que se deshace en la boca, acompañado de una ensalada de lechuga y cebolla que le va de maravilla. Y si tienes la oportunidad, no te olvides de pedir las chuletillas de cordero y la morcilla de Burgos con pimientos asados. Cada bocado es una explosión de sabor y tradición. Asegúrate de dejar un hueco para el postre, porque su tarta de hojaldre y esa bola de chocolate blanco que se derrite frente a ti son un auténtico festival para los sentidos.
Eso sí, te recomendaría que reserves con antelación; es un sitio bastante popular y merece la pena no quedarte sin mesa. La última vez que fui, pedí un par de platos para compartir y quedé más que satisfecho con la cantidad. Te lo digo, con solo un cuarto de lechazo y unos entrantes, ¡ya es suficiente para llenar a cualquier hambriento! Y como detalle extra, aunque no hay tapas en el sentido típico como en otros bares, sí que ofrecen unos aperitivos y degustaciones que son una delicia y un buen modo de empezar la velada. ¡Así que ya sabes, si estás en Burgos, Casa Ojeda es una parada obligatoria!
Cuántos platos ofrece el menú de Casa Ojeda
Y hablando de Casa Ojeda, ¡menuda joyita he descubierto! De verdad, si buscas un lugar donde comer bien en Burgos, este sitio se lleva todas las estrellas. Ya solo al entrar, el ambiente te envuelve. Oye, ¿sabías que está considerado uno de los restaurantes emblemáticos de la ciudad? Te lo digo porque si alguna vez visitas, es una visita obligada.
La experiencia de comer allí es realmente agradable. Te contaré que probé un cordero exquisito que se deshacía en la boca; y como si fuera poco, las mollejas con colas de cangrejo son una pasada. Ten mucho cuidado con el pan de aceite y de hogaza, porque se acaba más rápido que la primera ronda de cervezas y es que, ¡está de muerte! Ojo, que no puedes olvidarte de dejar un hueco para los postres, que son igual de buenos.
Si te decides por el lechazo asado, asegúrate de acompañarlo con la morcilla de Burgos con pimientos asados al horno de leña. Toma nota: esto no lo puedes dejar escapar. Y aunque el servicio fue correcto, hubo alguna que otra camarera que no estaba en su mejor día, pero el resto del equipo lo suple muy bien. La única queja en este aspecto podría ser que la atención no es del todo perfecta, pero vamos, que eso no empaña la experiencia.
Por cierto, en cuanto a los platos que ofrecen, la variedad es muy buena. El menú no tiene una cantidad exagerada de platos, pero lo que hay, lo hacen brutal. En total, tienen una oferta que incluye delicias como alubias con oreja, arroz meloso con pichón, rodaballo a la brasa, y varios otros más que se ven igual de tentadores. Así que, cuando preguntes cuántos platos tienen, puedes destacar que tienen un menú completo pero sin desbordarse, ideal para no abrumarse y elegir de todo un poco. ¡Así que ya sabes, si vas, asegúrate de ir con hambre!
Está disponible Wi-Fi en el restaurante
Hablando de Casa Ojeda, tienes que saber que está en C. Vitoria, 5, Burgos, y es uno de esos lugares que siempre deja una buena impresión. Si eres amante de la gastronomía castellana, aquí te vas a sentir como en casa. La decoración es acogedora, con un toque rústico que te invita a relajarte. No hay nada mejor que entrar y sentir ese ambiente cálido, ¿no crees?
Y si hablamos de comida, ¡prepárate! El cochinillo asado es un auténtico homenaje a los sentidos, crujiente por fuera y jugoso por dentro. Y ni se te ocurra irte sin probar su mousse de limón de postre; es el broche perfecto para cualquier comida. Además, el menú del día suele ser una opción muy económica y deliciosa, ideal para esos días que quieres disfrutar de buena comida sin romper el banco.
Por cierto, si te preocupan las conexiones para compartir tus momentos en redes sociales o hacer una videollamada rápida, aquí tienes buena noticia: sí, hay Wi-Fi disponible en el restaurante. Así que ya sabes, puedes disfrutar de tu comida y mantenerte conectado al mismo tiempo. ¡Todo son ventajas en Casa Ojeda!








