
El Albergue Restaurante La Vargona está en un lugar idílico del Valle de Camaleño, justo en la vertiente cántabra de los Picos de Europa. Si te gusta la naturaleza y practicar senderismo, este sitio es perfecto, ya que está a solo 5 km de Potes y a 15 km del teleférico de Fuente Dé. Te encantará el ambiente cálido de su bar y restaurante, donde puedes relajarte junto a la chimenea tras un día de aventuras. Y si eres de los que buscan explorar, aquí te ofrecen asesoramiento sobre rutas y la opción de contratar guías de montaña.
Este albergue de 2 estrellas no solo es ideal para familias, sino también para grupos de amigos que quieren disfrutar de la belleza de Cantabria. Cuenta con un salón común, una terraza acogedora y wifi gratuito. Además, tienen habitaciones libres de tabaco y la comodidad de tarifas reembolsables con cancelación gratuita. Así que, ya sea que busques hacer turismo o simplemente relajarte, el Albergue La Vargona tiene todo lo que necesitas para una estancia agradable en un entorno espectacular. ¡No te quedes sin probar su deliciosa comida!
Albergue Restaurante la Vargona
Mapa Ubicación Albergue Restaurante la Vargona
Dónde se encuentra el Albergue Restaurante La Vargona
¿Buscas un lugar donde comer rico y olvidarte del bullicio de Potes? Entonces tienes que conocer el Albergue Restaurante La Vargona. Este sitio es un auténtico hallazgo, donde la comida casera destaca de verdad. La pasta es riquísima, pero los garbanzos con langostinos. ¡Madre mía! Eso es otra historia. Te prometo que es uno de esos platos que no olvidarás fácilmente. Además, el personal es súper amable y cercano, lo que hace que te sientas como en casa. ¡Un 5/5 en servicio, sin duda!
Imagina que vas en familia o en grupo con amigos. La última vez que fui, éramos unas 16 personas y la camarera fue increíble, con una paciencia infinita mientras tomábamos decisiones (porque, seamos sinceros, siempre hay alguien que no sabe qué pedir). La comida, como siempre, espectacular. Todo casero y con ingredientes de primera calidad. ¡Y la cantidad es generosísima! Me encanta que aquí no escatiman en platos. Si eres amante de la montaña y lo rural, este sitio es para ti.
Aparte de la comida, el ambiente es encantador y tranquilo. Perfecto para disfrutar de una buena comida en la terraza con tu mascota, ya que también admiten animales. Esto hace que el Albergue Restaurante La Vargona sea ideal si decides salir a pasar el día en la naturaleza con tu grupo familiar. Te recomiendo que si piensas visitarlo, reserve antes, ya que no es muy grande y las mesas suelen llenarse rápido. La gente es amable y, aunque hubo una reseña negativa de algunos maleducados que llegaron tarde, tú sabrás que eso no refleja la verdad. Aquí, siempre te atenderán bien, y lo que pidas será un acierto.
Ahora, ¿dónde se encuentra este maravilloso lugar? Pues está en San Pelayo s/n, 39587, Cantabria. Así que, si te animas a hacer una escapada por esta zona, ya sabes dónde parar para una comida deliciosa. ¡No te arrepentirás!
Qué actividades se pueden realizar en la zona del albergue
La verdad es que nuestro paso por el Albergue Restaurante La Vargona fue una de esas sorpresas agradables que a veces nos encontramos en la vida. Fuimos a cenar más por casualidad que por planearlo, ya que estábamos alojados en Baró, y vaya que fue un acierto. La carta no es muy extensa, pero no le hace falta porque todo lo que pedimos estaba riquísimo. Recuerdo una ensalada enorme y fresca que parecía sacada del jardín, y esos huevos que nos trajeron... ¡se hicieron un hueco en mi memoria! Además, la chica que nos atendió fue un amor, nos ayudó a decidir las cantidades y su amabilidad hizo que la cena fuera aún más agradable. Con un servicio de 5 y una ubicación espectacular, el lugar es perfecto para relajarse tras un día de exploración.
En general, el albergue destaca por ser muy limpio y cómodo, con habitaciones amplias que te hacen sentir como en casa. Las camas son súper cómodas, ideal para recargar energías después de un día de caminatas. Sin mencionar lo cercanos que están del pueblo de Potes. Y si te gusta la naturaleza, estarás encantado porque hay varias rutas de senderismo en los alrededores. ¡Es un lugar perfecto para el turismo de montaña! El restaurante ofrece comidas y cenas con un toque casero y algunas opciones vegetarianas. Así que si vas en grupo o con amigos, ¡no dudes en incluirlo en tu lista de planes!
Si decides ir a comer, ¡recomiendo reservar con anticipación! Se llena rápido, y eso nos pasó a nosotros. Elegimos el menú de cocido lebaniego por 18€ y fue un verdadero festín: tres platos de sopa, carne con garbanzos y un postre que no puedo dejar de recomendar. Para los que busquen algo más ligero, hay un menú del día por 16€ que también tiene opciones de primero, segundo y postre. Todo estaba exquisito y nos fuimos con un 10 en el corazón. Aunque hay que mencionar que el aparcamiento puede ser un poco complicado, ya que está dentro de un camping donde el parking es reservado. Pero hey, ¡siempre puedes buscar un lugar cerca!
Y para los amantes del aire libre, la zona del albergue es ideal. Puedes lanzarte a rutas de senderismo, disfrutar de las vistas espectaculares de los alrededores o simplemente perderte en la belleza natural de Cantabria. Además, si eres amante de los animales, ¡traer a tu perro es una opción genial! En resumen, La Vargona es un lugar perfecto para disfrutar de la tranquilidad y la buena comida en un entorno espectacular. Así que no lo dudes, ¡te va a encantar!
A qué distancia está el albergue de Potes y del teleférico de Fuente Dé
Y después de haber probado esos platillos del Albergue Restaurante La Vargona, te puedo decir que hay cosas que son, como mínimo, discutibles. Primero, la atención en general es decente, pero hay un par de detalles que podrían mejorar, como que no les gustan los perros. Algo que me sorprendió un poco. Pero bueno, quizás no te lleves a tu perro en un viaje familiar, aunque nunca se sabe.
Otra cosa que resaltó, y no muy positiva, es el tema del menú. Te prometen un precio y luego terminas pagando el doble. Eso, sumado al hecho de que el vino está incluido pero la casera no... ya sabes, es un poco raro. Y eso de que el agua pequeña esté incluida pero no la grande... ¡vaya lío! Lo mejor, eso sí, fue la comida. Como que tiene el estilo de esos bares de polígono en cualquier parte de España, es decir, comida aceptable pero un poco básica, ¿no? Y, cuidado, si decides sentarte afuera, ¡prepara las chaquetas! Hace calor y no hace mucha gracia comer asado en pleno agosto.
Por otro lado, también fui a cenar sin quedarme a dormir, y ahí el menú se convierte en un verdadero hallazgo. Todo casero, desde el pastel frío de puerros hasta las albóndigas con patatas. Pero la tarta de queso fue un momento épico: ¡sublime! La chica que nos atendió también tenía buen ojo para aconsejar. En total, este lugar es un gran descubrimiento si andas por la zona, pero no te enamores de la idea de alojarte allí, porque no creo que vuelva a hacerlo.
Ah, y si te importa, el albergue está a poco más de 20 kilómetros de Potes y de Fuente Dé. Perfecto para esos días en los que quieras lanzarte a descubrir paisajes espectaculares. En resumen, si te pillas cerca, puede que la cena valga la pena, pero no esperes un all-inclusive de lujo, ¡eso es seguro!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el bar y restaurante del albergue
La verdad es que Albergue Restaurante La Vargona es uno de esos lugares que realmente se ganan su fama. La primera vez que lo visité fue mientras hacía el Camino Vadiniense, y aunque no me alojé en el albergue, no pude resistirme a probar su famoso cocido lebaniego. ¡Menuda decisión! Era un plato tan contundente que después de haber caminado 20 km, tuve que rendirme. La sopa estaba increíble y todo lo demás también. Por solo 18 euros, la relación calidad-precio es insuperable, y eso que pagaría mucho más por una comida así en otros sitios. Además, la atención fue de 10, con un personal muy majo que te hace sentir como en casa.
Hablando de comodidad, si buscas un lugar limpio y acogedor, este albergue es como tu segunda casa. Cada vez que voy a Liébana, es aquí donde quiero quedarme. La comida es espectacular y los precios son muy ajustados. No hay nada como llegar a un sitio donde ya conocen tu nombre y te reciben con una sonrisa. ¡Los recuerdos de sus tartas y platos típicos aún me hacen salivar! Y no soy el único que lo piensa; muchos peregrinos que pasaron por allí lo han dejado claro: es un lugar que recomendarían sin dudar.
Por cierto, si tienes pensado quedarte, ten en cuenta un par de cosas. Aunque el lugar es estupendo, no siempre hay sábanas o mantas, y las duchas pueden ser compartidas. Pero, ¡vaya que compensa con la limpieza y el ambiente acogedor! Si te gusta un desayuno simple, eso está asegurado. Sin embargo, como dicen, lo que importa es la buena atención y la sensación de estar en un lugar tranquilo y bien cuidado.
Y sobre el ambiente en el bar y restaurante del albergue, ¡te va a encantar! Puedes esperar un espacio amigable y relajante, donde el personal siempre está dispuesto a ayudar. La comida es un gran punto de encuentro, ya que la gente suele reunirse para disfrutar de platos caseros y deliciosos. Eso sí, prepárate para hacer nuevos amigos, ¡las mesas se llenan de conversación y buen rollo! Si no te decides por un plato, la tabla de quesos es algo que no te puedes perder. Así que, ya sabes, si vuelves por la zona, ¡la Vargona te está esperando con los brazos abiertos!
El albergue ofrece asesoramiento sobre rutas de senderismo
La Vargona es uno de esos lugares donde te sientes como en casa nada más llegar. Hicimos una reserva como grupo y, oh vaya, qué acierto. El trato maravilloso de Elena, Patricia y Sergio es un claro ejemplo de lo bien que se puede hacer todo. La pizza que pedimos en la cena fue brutal, ¡no dejen de probar el Borono! Es un plato que se queda en la memoria. Y hablando de las chicas que nos atendieron, son súper amables, lo que hace que todo sea más acogedor. En cuanto a la fauna local, sí, hay algún que otro personaje típico de los bares de pueblo, pero ¡qué le vamos a hacer! Todo forma parte del encanto.
Las habitaciones están impecables y bien cuidadas, así que no se preocupen por eso. La nuestra, con literas cómodas, era perfecta para relajarnos después de un día de aventuras. El baño, además, era enorme y siempre estaba limpio. Es genial que haya un montón de enchufes para cargar los móviles, porque ya sabemos lo importante que es mantenernos conectados en nuestras escapadas.
Hicimos la ruta del Valle de Áliva y la experiencia fue fantástica. Cuando llegamos, nos dimos cuenta de que hasta se jugaron sus cartas para asegurarse de que el calor nos recibiera en la habitación: se olvidaron de cerrar la ventana y la cerraron por nosotros, genial, ¿verdad? La verdad es que nos sentimos muy bien cuidados y es definitivamente un sitio al que regresaríamos.
Y hablando del restaurante, es que no me canso de recomendarlo. Cada vez que voy, sigo encontrando la misma calidad, a un excelente precio y con un servicio de 10. No me concentraré en un solo plato, porque todo está buenísimo. El cocido Lebaniego que degusté fue un espectáculo: ¡compango, garbanzos y esa sopa llena de sabor! En cuanto a las rutas de senderismo, sí, el albergue ofrece asesoramiento sobre ellas, así que si buscan un plan en la naturaleza, ¡aquí tienen la mejor opción para que no se pierdan nada!
Se pueden contratar guías de montaña en el Albergue La Vargona
La verdad es que si buscas un sitio donde relajarte y disfrutar de buena comida, el Albergue Restaurante La Vargona es una opción increíble. Aunque estuvimos en otra posada, no pudimos resistir la tentación de comer allí. Comimos y cenamos varios días y tenemos que decir que la comida es de 10. La sopa con sustancia te abraza el alma y el estofado de ternera es espectacular; si no lo pruebas, estás perdiendo una joya de la gastronomía local.
Además, el ambiente es súper acogedor, tanto dentro como fuera. Las mesitas al aire libre son una delicia cuando hace buen tiempo. Este lugar tiene ese encanto que te hace sentir en casa, incluso si estás de vacaciones. La menú del día quizás está un poco elevado, pero créeme, merece muchísimo la pena. Y ni hablar de los postres, el arroz con leche estaba para morirse. Aunque la camarera que nos atendió tenía un día un poco brusco, el trato en general fue genial. Así que, si te decides a ir, lo más seguro es que salgas con el estómago lleno y con una sonrisa.
Y por si fuera poco, el personal es súper atento y te ayuda con todo lo que necesites. A nosotros nos dieron recomendaciones para explorar el valle de Liébana y hacer senderismo, y ¡vaya que lo aprovechamos! Las instalaciones son impecables y están bien equipadas. Las habitaciones son cómodas y limpias, y todo tiene un toque moderno que resulta muy agradable. Si quieres un descanso en tu ruta hacia Santiago, aquí es donde tienes que estar.
Ahora, si te preguntas si se pueden contratar guías de montaña en el albergue, la respuesta es un rotundo sí. A nosotros nos proporcionaron opciones para rutas alternativas por los Picos de Europa y se ocuparon de llamar a los siguientes albergues en nuestro camino. Así que puedes despreocuparte y disfrutar de la naturaleza mientras ellos se encargan de los detalles. ¡Todo un lujo, la verdad!
Cuántas estrellas tiene el Albergue Restaurante La Vargona
Os quiero contar un poco más sobre el Albergue Restaurante la Vargona, porque la experiencia fue una montaña rusa. La primera noche, nos animamos a cenar allí y, ¡madre mía! Pedimos unos calamares encebollados que se supuso que serían la bomba, pero nos llegó algo que se parecía más a puntas de chipirones duros. La salsa era, sinceramente, un misterio y no parecía muy apetecible. Imaginaros, ¡pagamos y no comimos ni un bocado! La relación calidad-precio fue un desastre, y la atención tampoco ayudó mucho, ya que tuvimos que esperar más de media hora para poder abonar la cuenta. Un verdadero fiasco.
La segunda noche, decidimos darle otra oportunidad y, aunque la carta prometía grandes cosas, el precio de la pizza era un verdadero lío. En la carta decían que costaba 10€, pero al final nos cobraron 20€. Un timo en toda regla. Y esto vino acompañado de un "error" en el ticket que no sé si creérmelo. Al final, por una pizza y un agua, acabamos muy desilusionados. Di que sí, por la experiencia que tuvimos, iré con más ojo la próxima vez que alguna pizza me mire.
Sin embargo, no todo fue tan malo. Hubo momentos en los que el servicio brilló un poco, como cuando nos atendió una camarera super detallista que incluso se adelantó a las previsiones del frío y nos reservó dentro el segundo día. ¡Menos mal! La tabla de quesos, las albóndigas, y el arroz con leche fueron todo un acierto. Por cierto, el cocido lebaniego es una delicia, ¡las raciones son generosas y de calidad!
Ah, y no puedo dejar de mencionar que el trato de recepción fue genial. La chica nos ayudó a elegir la mejor ruta para nuestro día de exploración por la zona, y las vistas desde las habitaciones son espectaculares, perfecto para reponer energías después de una jornada de senderismo. La calidad/precio es bastante aceptable, así que si te da igual el pequeño tropiezo de la cena, se puede disfrutar de una buena estancia.
Y ya para terminar, no sé si os lo he mencionado, pero el Albergue Restaurante La Vargona tiene dos estrellas. ¿Sabíais que hay que tener cuidado con las cosas que se piden? Links del resto de la experiencia segurísimo que dependerán de la suerte y la comida del día. ¡A ver si hay más suerte la próxima vez!
Qué tipo de clientes son bienvenidos en el albergue
Y cuando llegues al Albergue Restaurante la Vargona, te vas a sentir como en casa desde el primer momento. Este lugar, que es un hotel de 2 estrellas, realmente capta la esencia de San Pelayo, un rincón encantador en Cantabria. Te va a encantar la combinación de lo rústico y lo acogedor que tienen en la decoración. Todo está pensado para que te relajes después de un día de aventuras por la región.
Además, ¡no te olvides de probar la comida del restaurante! Tiene opciones para todos los gustos. Desde platos típicos de la zona hasta algunas innovaciones más modernas, la calidad de los ingredientes es siempre top. Imagina disfrutar de una cena en la terraza, rodeado de naturaleza y buena compañía. Y si tienes suerte, puede que hasta encuentres alguna noche con música en vivo. Tan solo pregúntale al personal, son súper amables y siempre tienen buenas recomendaciones.
Las habitaciones son súper cómodas y están equipadas con lo que necesitas para pasar una buena noche. Perfectas para que descanses después de descubrir los preciosos paisajes de Cantabria. Y por si fuera poco, el albergue tiene una ubicación ideal si quieres explorar un poco más, ya que está cerca de varios puntos de interés. Ya sea que quieras hacer senderismo, visitar playas increíbles o simplemente disfrutar de la tranquilidad, aquí tienes un montón de opciones.
En cuanto al tipo de clientes que se sienten como en casa aquí, ¡la verdad es que todos son bienvenidos! Desde familias con niños que buscan un lugar cómodo, hasta grupos de amigos que quieren desconectar y disfrutar de la naturaleza. Los viajeros solitarios también encuentran su sitio, sobre todo si están buscando un lugar amigable donde poder compartir experiencias con otros. En resumen, si tienes ganas de una escapada en un ambiente relajado y acogedor, la Vargona es una elección brutal que seguro no te defraudará. ¡No dudes en darle una oportunidad!








