
Mesón El Castril es un restaurante encantador en Pechón, que te hará sentir como en casa desde el primer momento. Con un ambientazo que invita a relajarse, este lugar es perfecto para disfrutar de una buena charla con amigos o familia mientras te deleitas con su comida casera. Hablando de la comida, no puedes perderte su famoso cocido montañés o la oreja de cerdo, que son simplemente irresistibles. Y si tienes un antojo dulce, los postres caseros te dejarán con ganas de más.
El servicio también es digno de mención: los camareros son amables y atentos, siempre listos para ayudarte. ¡No importa si estás indeciso sobre qué pedir!, ellos te guiarán sin problema. Además, la comida llega rápidamente y bien presentada, lo que añade un toque especial a la experiencia. Si buscas un lugar donde disfrutar de una buena ración o picoteo, Mesón El Castril es sin duda una opción muy recomendable en Pechón.
Horarios Mesón El Castril
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| martes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| miércoles | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| jueves | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| viernes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| domingo | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón El Castril
Dónde se encuentra Mesón El Castril
¡Hey, amigos! Si alguna vez están de paseito por Pechón, no se pierdan el Mesón El Castril. Solemos descubrir joyitas por casualidad y este lugar fue uno de esos hallazgos afortunados. Desde que llegamos, el trato fue genial, ¡casi como si nos conocieran de toda la vida! Y claro, la comida... ¡ni se diga! Hicimos fiesta con la ensaladilla rusa y las rabas de calamar. Son esos platillos que te hacen cerrar los ojos de placer, ¿saben? Y de los postres ni hablamos: simplemente de otro mundo.
Lo mejor es que pedimos un par de raciones y no solo estuvieron riquísimas, sino que también nos dieron una buena cantidad. ¿Y los postres? Aquí es donde el Mesón El Castril se lleva la palma. El flan de coco y el vaso de chocolate con galletas son un MUST. Déjenme decirles que con precios entre 10-20€ por persona, ¡es un chollo! Combinado con ese trato tan amable, se siente como estar en casa.
La atmósfera también tiene su encanto. Perfecto para grupos de todos los tamaños, el lugar es acogedor y, aunque puede haber un pelín de ruido a veces, no es nada que no se pueda manejar. La chica que nos atendió fue super rápida y atenta, haciendo que todo el proceso fuera aún más disfrutable. De verdad, ¡queremos volver ya!
Si se preguntan dónde se encuentra Mesón El Castril, está en el Lugar, Bo. Quintana, 112, 39594 Pechón, Cantabria. Así que ya saben, la próxima vez que estén cerca, ¡no duden en darse un capricho! ¡Repetirán seguro!
Qué tipo de ambiente tiene el restaurante
Y hablando de Mesón El Castril, ¡madre mía! Esa oreja de cerdo que preparan es simplemente de otro planeta. En serio, si hay algo que no puedes dejar pasar al visitar este sitio, es ese plato. Te lo digo, es la mejor oreja que he comido en mi vida. No sé qué le ponen, pero es una barbaridad lo rica que está. Además, el personal es súper amable y atento. Me encantaría que todos mis amigos pudieran probarlo.
Lo mejor es que no solo es famosa por la oreja, también tienen una tarta de queso casera que es para morirse. Y si tienes un antojo de algo fresco y cítrico, su mousse de limón te dejará con ganas de más. Honestamente, estos chicos saben lo que hacen en la cocina y los precios son más que razonables; entre 10 y 20 euros te puedes dar un festín sin que se te dispare el presupuesto. ¡Créeme!
A veces, los pequeños contratiempos pueden pasar en cualquier lugar, como esa espera un poco larga que le ha tocado a algunos. Pero, de lo que he escuchado, si le das una oportunidad, el servicio es absolutamente 5 estrellas. La sangría de sidra es un gran descubrimiento en este lugar; nunca había probado algo tan refrescante. Y Mateo, el camarero, parece ser un crack: rápido y cercano, algo que a muchos les encanta.
Sobre el ambiente de Mesón El Castril, te cuento que tiene esa vibra acogedora típica de un buen restaurante familiar. Aunque ha recibido alguna crítica por la espera, la atención de los camareros es perfecta en general. Vamos, que si estás buscando un lugar donde puedas disfrutar de buena comida en un entorno agradable sin pretensiones, este es tu sitio. ¡Definitivamente vale la pena visitarlo!
Es necesario hacer una reserva en Mesón El Castril
La verdad es que en Mesón El Castril siempre me sorprende lo bien que se come. A veces no sabes qué esperar cuando entras a un lugar, pero este sitio tiene una onda relajada y acogedora que te hace sentir como en casa. Las patatas con Cabrales son un must, y no se puede dejar de mencionar el arroz con leche para el postre. Si lo tuyo son las raciones abundantes y a buen precio, aquí estarás en el paraíso. Unos 10-20 € por persona y sales con la panza llena, ¡no está nada mal!
Una vez fui con unos amigos y, para ser sincero, no teníamos muchas expectativas. Pero lo que pedimos, desde los chipirones hasta el pulpo, estaba de rechupete. Pidieron 8 raciones para seis personas y quedaron impresionados. Todo eso más dos botellas de agua, una Coca-Cola y dos tintos de verano... y la cuenta apenas llegó a 80 €. ¡Un chollo! Y eso que el sitio estaba tranquilo y bien decorado, perfecto para pasar un rato agradable.
Claro, no todo es perfecto. Tuvimos una experiencia con un plato combinado que no alcanzó las estrellas, porque la ternera estaba un poco dura. Pero vamos, que después de una buena ración de morcilla y esas patatas al Cabrales, se te olvida rápidamente. El personal es muy amable y siempre están dispuestos a ayudar con cualquier cosa. Los postres son caseros y, aunque la tarta de queso era gigante, a mí no me convenció del todo.
Si piensas ir en un fin de semana, lo mejor es que llegues pronto porque se llena y, ojo, no admiten reservas. Así que, sí, hacer una reserva no es posible, pero créeme, si llegas en horarios tempranos, seguro que consigues mesa sin problemas. En definitiva, Mesón El Castril es un lugar que deberías probar si buscas buena comida a un buen precio. ¡Así que ya sabes, date una vuelta por allí!
Cuáles son algunos de los platos más destacados del menú
Y ya que estamos, no puedo dejar de contaros sobre Mesón El Castril. Si os dejáis caer por Pechón, tenéis que hacer una parada aquí. No esperéis en la puerta, simplemente entrad a la barra y preguntad por Juan, que es el alma del lugar. Yo no vi el cartel a la entrada, así que perdí un poco de tiempo porque la gente que venía detrás de mí pasó antes. Pero una vez dentro, la cosa se anima rápido. El ambiente es super acogedor y, aunque esté lleno, la atención siempre es rápida y agradable.
La comida está para nota. La relación calidad-precio es impresionante, y por unos 10-20 € por persona, tenéis un festín que recordar. Ya os digo, después de probarlo, nos hubiera encantado sacar fotos para mostrarlo, pero entre risas y bocados, fue imposible. Los chicos que nos atendieron son super majos, siempre con una sonrisa y atentos a lo que necesitas. Y todo, desde el primer plato hasta el último, salió rápido y caliente. ¡Así da gusto!
Si os decidís a ir, los torreznos son una pasada, ¡hablando de ellos, se convertirá en un clásico! También probamos la Tarta de Queso Casera y el Mousse de Limón, y no os quiero contar del futuro abriendo la nevera... se me hace la boca agua solo de pensarlo. Las patatas al Cabrales y las tiras de pollo son también un must, ¿sabéis? Hay tanto donde elegir que es difícil hacerse una idea antes de llegar, pero la carta es lo suficientemente amplia para picar y compartir sin arruinarse.
Ah, y no olvidéis que, aunque puede ser algo complicado encontrar aparcamiento, hay opciones gratuitas en los alrededores. Así que, si estáis buscando un buen sitio donde parar a comer, este es el lugar ideal, con raciones abundantes y un servicio digno de 5 estrellas. ¡Nos vemos en la terraza la próxima vez!
Qué es el cocido montañés y por qué es famoso en el restaurante
Y hablando de Mesón El Castril, si estás en el camping Kampaoh, nada como dar un saltito de 3 minutos en coche hasta aquí. Es como conseguir doble de calidad por la mitad de precio. Aunque tal vez no estés acampando, este sitio se roba el título de mejor opción para comer en Pechón sin que te vacíen el bolsillo. Si lo tuyo es la buena comida y las recomendaciones por parte de quienes saben, aquí se habla de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¡No se puede pedir más!
Una de las mejores cosas de visitar El Castril es que puedes picar unas raciones y probar un poco de todo. El personal es súper atento, y esa camarera llamada María irradia una sonrisa contagiosa. Eso sí, si planeas ir con tu perro, tendrás que dejarlo en casa, ya que no son bienvenidos ni en la terraza. Pero claro, eso no quita que sea un lugar para disfrutar con amigos y probar más cosas, ya que las raciones son ideales para compartir... ¡o no!
Aprovechando la buena onda, es inevitable mencionar la increíble sangría de sidra que todos parecen recomendar; si no la has probado, no sé a qué estás esperando. El ambiente es tan relajado que ni te das cuenta del tiempo. Y para esos momentos en los que sientes hambre, ¡ni te preocupes! El precio por persona suele estar entre 20-30 €, que es genial considerando la calidad. Me encanta que siempre hay gente y ¡hasta a veces hay cola para entrar! Así que ya sabes, si estás buscando una experiencia culinaria sin igual, este es el lugar.
Ahora, no puedo dejar de lado una de sus especialidades, el cocido montañés. Es un plato típico en Cantabria, hecho a base de alubias, carnes y verduras, que te calienta el alma. Lo que lo hace famoso aquí es su preparación tradicional y el cuidado que le ponen para que cada bocado sea un abrazo al paladar. La gente viene de todas partes solo para disfrutar de esta delicia, así que si vas, ¡no lo dudes y pide el cocido!
La oreja de cerdo es un plato popular en el menú de Mesón El Castril
Y hablando de tríos increíbles, déjame decirte que en Mesón El Castril la relación calidad-precio es espectacular. No solo te llevas a la boca platos que te hacen sentir como en casa, sino que también te van a tratar de maravilla. La camarera es súper atenta y simpática, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. He escuchado que la sangría con sidra es una delicia, y aunque no la probé, ¡las raciones y los postres estaban de vicio! Quien diga que no se puede comer bien, bonito y barato en Pechón, definitivamente no ha estado aquí.
El ambiente es perfecto, especialmente en esos días de calor en los que te apetece sentarte en la terraza, sobre todo si vas con peques. La verdad, es un sitio acogedor donde disfrutar de una buena comida. La calidad de los platos es más que decente, y aunque no tienen las típicas comidas asturianas, hay algo para todos los gustos. Por ejemplo, el chorizo a la sidra y esa tarta de queso que, según muchos, es para repetir.
Ahora, es verdad que hay opiniones encontradas. Algunos mencionan que el jefe de sala puede tener un carácter un poco borde, pero lo bueno es que el resto del personal es muy amable, y eso compensa mucho la experiencia. Y claro, si decides ir con la mente abierta y no te dejas llevar por el primer mal rato, puedes disfrutar de raciones riquísimas sin vaciar tu bolsillo. La morcilla, el revuelto, y esas anchoas son un must que no te puedes perder.
Y respecto a la pregunta que me haces sobre la oreja de cerdo, hay que destacar que no parece ser uno de los platos más populares en el menú. No hay mucha mención al respecto, pero como las raciones son bastante abundantes y se enfocan en otras delicias, ¡tal vez deberías preguntar directamente cuando vayas! Lo cierto es que con la variedad de platos típicos que ofrecen, ¡puedes encontrar otras sorpresas que te van a encantar!
El restaurante ofrece opciones de postres caseros
Así que, te contaba sobre Mesón El Castril, ese lugar en Bo. Quintana, Pechón. Lo primero que hay que destacar es la rapidez del servicio, ¡de verdad que sorprende! Ya sabes, a veces uno está con hambre y agradece que te saquen la comida rápido. Pero, en fin, si observas bien, parece que sacan todo de bolsas, lo que puede dejar un poco que desear. Aun así, los camareros son super agradables, siempre con una sonrisa y listos para ayudarte, pero claro, uno espera que la comida sea fresca.
Si te decides a ir, sobre todo no vayas con muchas expectativas de originalidad en los platos. Aunque hay opiniones dispares, varios han mencionado que lo mejor que han probado son los chipirones a la plancha. Son sencillos, pero ricos, y eso sí, el precio es bastante amable para lo que ofrecen, rondando entre los 10 y 20 euros por persona. Los niños son bienvenidos y muchos comentan lo atento que fue el personal con los más pequeños, incluso ofreciendo una mesa apartada si llevas un carrito de bebé, ¡genial, ¿no?!
Y ahora resumiendo un poco lo que he oído sobre los postres, parece que aquí no tienen opciones de postres caseros, así que si eres de los que deja espacio para algo dulce al final, quizás debas planear algo por tu cuenta o simplemente disfrutar de la comida sin el cierre dulce. No está mal, aunque siempre es un detalle que suma en un buen restaurante. Al menos la experiencia en general parece que vale la pena, ¡si no te lo pierdas en tu próxima salida!








