La finca de Mallada

La finca de Mallada

La Finca de Mallada en Laredo es ese tipo de lugar que se convierte rápidamente en tu favorito. Situado en Calle Menéndez Pelayo, 32, este restaurante sidrería ofrece un ambiente chill y acogedor donde puedes disfrutar de un buen rato, ya sea en su terraza o dentro del local. Con un menú del día que no puedes dejar pasar y una carta llena de opciones para picar, es perfecto para cualquier plan, ya sea un aperitivo con amigos o una comida más completa. Las raciones se ven increíbles, desde las rabas hasta las croquetas de chipirones, ¡te dejarán con ganas de repetir!

Además, La Finca de Mallada ha acumulado buenas críticas, con un 4.5 de 5 en Restaurant Guru y más de 140 reseñas que respaldan su calidad. La decoración es encantadora y el ambiente muy amigable, ideal para disfrutar de una buena charla mientras saboreas lo que ofrecen. Si te animas a visitarlo, no olvides revisar su Instagram, ¡donde también suben fotos de las delicias que sirven!

La finca de Mallada

Restaurante
4,6
127Reseñas
Fotos
C. Menéndez Pelayo, 32, 39770 Laredo, Cantabria
942 36 97 08

Horarios La finca de Mallada

DíaHora
lunes13:00–16:00
martes13:00–16:00
miércoles13:00–16:00
jueves13:00–16:00
viernes13:00–16:00
sábado13:00–17:00
domingo13:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La finca de Mallada

Dónde está ubicado La Finca de Mallada

¡Chicos! Si alguna vez están de paso por Laredo, no se pueden perder La Finca de Mallada. Está en C. Menéndez Pelayo, 32, 39770, una ubicación supercómoda. La verdad es que fue todo un hallazgo; llegamos con la idea de comer algo rápido y nos encontramos con un auténtico manjar. Decidí probar el menú del día y no me arrepentí. Empecé con una ensalada fresquita y luego me devoré un cachopín con patatas que estaba para quitarse el sombrero. ¿Y qué tal las raciones? ¡Impecables! La calidad de los ingredientes es excelente, se nota que aquí cuidan cada detalle.

Mi pareja optó por un medio menú con lubina, y también valió mucho la pena. Algo genial es que tanto el menú completo como el medio incluyen pan, vino o agua y un postre que no puedes perderte. Hablando de postres, no puedo dejar de mencionar la tarta de queso que pedimos; estaba riquísima. La otra delicia que probamos era una especie de yogur con un toque dulce de limón, ¡suuuper fresco! Además, la camarera que nos atendió fue un encanto, siempre con una sonrisa. Si volvemos a Laredo, este es un lugar que definitivamente repetiremos.

Otra anécdota interesante es que estuvimos allí el día de la Batalla de las Flores, un evento muy ajetreado, y creíamos que íbamos a tener problemas sin reserva. ¡Pero no! Las chicas del servicio nos hicieron un huequito y todo, lo que ya dice mucho del ambiente amable que hay. Pedimos dorada y bacalao a la vizcaína, y aunque hubo alguna confusión con un plato, nos llegó todo rápido y estaba super sabroso. Aunque fue un día complicado, el servicio fue impecable, ¡y eso que el lugar estaba lleno!

El sitio tiene una decoración moderna que lo hace acogedor y agradable. La opción de comer en terraza exterior es genial, pero ojo, porque las mesas y sofás tienen poco espacio entre ellos. Si eres un poco más grandecito, puede que te resulte incómodo. Por cierto, si te preocupa el acceso, yo creo que no hay problema; no vi escalones a la entrada, así que debería ser accesible. En cuanto al precio, por persona, te puedes gastar entre 20-40€ dependiendo de lo que pidas.

Así que ya lo saben, La Finca de Mallada es un must en Laredo y está justo en C. Menéndez Pelayo, 32. ¡No se lo pierdan!

Qué tipo de cocina ofrece La Finca de Mallada

Y si hablamos de La Finca de Mallada, ¡tienes que saber que es una verdadera joya en Laredo! No solo tiene un ambiente muy agradable, sino que la terraza semicerrada es perfecta para disfrutar de tu comida con tu perro. ¡Así nos lo pasamos genial comiendo al aire libre! Imagínate, con toldos para protegernos del sol, ¡fue una experiencia muy agradable!

Hablando de la comida, ¡el cachopo es descomunal! Si eres de esos que les gusta compartir, este es el plato ideal. Con el tamaño XXL, fácilmente puede llenar a cuatro personas, y lo mejor es que todo lo que sobra te lo envuelven para llevar. Pedimos el que lleva cabrales, y aunque pensaba que iba a ser demasiado fuerte, ¡resultó ser suave y equilibrado! Las patatas también son caseras y estaban de lujo. Y no olvidemos a las chicas que nos atendieron, ¡super amables!

Yo fui en pareja y, aunque me hubiera encantado pedir postre, no pude ni pensar en ello de lo lleno que quedé. Si vas en verano, puede que aparcar sea un poco más complicado, pero el resto, todo fácil. Los precios son muy ajustados y las raciones son generosas, como esa ración de chorizos a la sidra por solo 7 euros, que están realmente de vicio. Sin duda, tengo que volver para probar más cosas de su amplia carta de platos.

Si bien el restaurante es relativamente nuevo y se especializa en comida asturiana, también tienen opciones más internacionales, ¡incluso gyozas y pokes! La esencia del lugar es llevar al comensal a disfrutar de una mezcla deliciosa de sabores, tanto de la cocina asturiana como de otras culturas. Con una experiencia que se siente muy auténtica, ¡te aseguro que no quedarás decepcionado!

Cuál es el ambiente del restaurante

Y ya que estamos, otra cosa que quiero contarles sobre La Finca de Mallada es que su menú del día está bastante arreglado. Tiene opciones ricas y bien presentadas, aunque hay que decir que quizás le falta un poco de personal, porque la chica que nos atendió estaba en mil cosas a la vez. Era súper amable, pero claro, no daba a basto con el bar, la terraza y las comidas. Este detalle no lo ven como algo para criticar, sino más bien como una pequeña sugerencia, porque de verdad que la atención fue buena a pesar de que estaban a tope. Comida, servicio y ambiente todos con 4 estrellas; se nota que se esfuerzan.

Ahora, hablemos un poco del ambiente. El lugar es un bar súper chulo en Laredo, y aunque no llevan abiertos mucho tiempo, realmente es un acierto haber decidido comer ahí. Durante los Carnavales, que son días locos, el sitio estaba lleno, pero aún así la atención fue exquisita. Apreciamos que estuvieran tan pendientes, a pesar de tener tanto lío. La comida fue muy rica, así que si estás buscando un sitio con buen rollo, este es el lugar que deberías probar.

La verdad es que la experiencia fue bastante buena; pedimos un cachopo de cecina y queso de cabra y estaba delicioso. Nos sobró y literalmente nos lo llevamos a casa. ¡Cero desperdicio! Además, aunque no pedimos postre, nos sorprendieron con unos chupitos de tequila que estaban de lujo. Las camareras, que son un amor, hicieron que el ambiente fuera aún más agradable. En términos de precios, no fue para nada caro, rondando entre 20 y 30 € por persona, lo que se siente bastante bien por la calidad de todo lo que ofrecen.

Si bien tuvimos algunos inconvenientes con la reserva de la terraza (fuimos con perro y no tenían mesa), el personal fue rápido en solucionarlo. Eso sí, aunque la comida llegó rica y abundante, hay que reconocer que el servicio fue un poco más lento de lo que nos hubiera gustado. Pero, en general, ellos son supermajos, aunque parece que solo eran dos en la sala y dos en la cocina. Así que, si planean ir, tal vez sería mejor ir sin prisa.

En resumen, el ambiente del restaurante es amigable y acogedor, perfecto para disfrutar de buena comida y buena compañía. El interior es bonito, con una terraza agradable donde puedes relajarte un rato. La comida es buena y abundante, y aunque el servicio a veces puede ser un poco lento, la amabilidad del personal compensa cualquier espera. Así que sí, ¡definitivamente recomendaría pasar por allí!

Hay opciones de menú diario en La Finca de Mallada

Y ya que estamos hablando de buenos lugares para comer, La finca de Mallada es un sitio que no se puede pasar por alto, de verdad. Situado en C. Menéndez Pelayo, 32, 39770 Laredo, Cantabria, te aseguro que es un sitio que merece esas 5 estrellas que siempre vemos en las reseñas. La comida es excelente, el servicio es muy atento y amable, y el ambiente simplemente te atrapa. Es uno de esos lugares donde uno se sienta cómodo y bien atendido desde el momento en que cruzas la puerta.

Recuerdo cuando fui a disfrutar de su cachopo de jamón y queso, ¡era el mejor que he probado! No sé si fue el hambre o que realmente estaba delicioso, pero me quedó grabado. Además, su menú tiene una variedad atractiva; desde los clásicos nachos que todos conocen, hasta opciones más innovadoras. Y los camareros, increíblemente atentos. De verdad, ¡así da gusto comer! Si planeas ir, asegúrate de disfrutar de su terraza soleada; es ideal para esas tardes soleadas.

Eso sí, no todo es perfecto, como en cualquier lugar. Recuerdo una vez que fuimos a cenar con un grupo y hubo un pequeño caos con los platos. Pedimos unas raciones para compartir antes de los platos principales, y, aunque el servicio fue súper amable y comprensivo, nos trajeron un plato que no habíamos solicitado. Pero, al final, todos los platos que probamos estaban bastante buenos: desde el pulpo hasta las croquetas, y no puedo dejar de mencionar la tarta de queso que tenía una pinta increíble. Por cierto, el precio rondó los 25€ por cabeza, así que no es nada exagerado.

Ah, y otra cosa que mencionar, si te preguntas si hay opciones de menú diario en La Finca de Mallada, definitivamente puedes encontrar algo adecuado. Suelen tener una oferta variada y deliciosa, así que no dudes en preguntarles. Todo casero y buenísimo, sin duda un lugar que habría que repetir. ¡Aprovecha cualquier excusa para pasarte!

Qué platos son recomendados en su menú

Ya te he comentado cómo es el lugar, pero es que La Finca de Mallada es una joya en C. Menéndez Pelayo, 32, 39770 Laredo. La atención es siempre increíble, y la comida está al mismo nivel. La última vez que fuimos, cenamos unas hamburguesas que estaban para chuparse los dedos. La Smash de Cheese Lovers era una auténtica delicia. Y si hablamos de postres, tanto el brownie como el flan de Lotus estaban húmedos y muy buenos. La camarera fue súper amable, dándonos un trato que realmente hace la diferencia, ya sabes, como cuando un lugar te hace sentir como en casa. Este es el tipo de sitio al que vas y ya tienes ganas de volver. Con un precio de entre 40-50 € por persona, realmente vale la pena.

Si eres de los que les gusta el cachopo, ten cuidado con los entrantes. Esa cosa es enorme y lo probamos de jamón serrano y cabrales. ¡Nos encantó! Pero entre el cachopo y todo lo demás que pedimos, no pudimos terminar todo. Los nachos tejanos también son una pasada, con raciones generosas que hacen que te sientas como un rey. Aunque, entre nosotros, las gyozas de pollo y las croquetas de cocido no fueron nuestro fuerte. Las croquetas estaban un poco flojas, pero eso no nos empañó la noche. Si vas, asegúrate de dejar un espacio para la tarta de queso o el coulant de chocolate de postre, ¡porque realmente merecen la pena! El precio por persona suele andar entre 20-30 €.

También queremos mencionar la experiencia que tuvimos con una camarera que tenía una paciencia increíble. Ellas nos atendieron hasta casi el cierre, y la comida estaba escandalosamente buena. El sistema de servir sidra también es muy original, aunque el cachopín con patatas no fue nuestro favorito, se sentía un poco duro, ¡pero esa es otra historia! Sinceramente, este sitio a veces parece que tiene todo lo que buscas: buen ambiente y un servicio que hace que quieras volver.

Si la pregunta es ¿Qué platos son recomendados en su menú? te diría que definitivamente no te puedes perder el cachopo y el tortino. También los nachos tejanos son un imprescindible, y para los que buscan algo dulce, la tarta de queso es un must. Así que si no has ido aún, asegúrate de anotarlo en tu lista. ¡No te arrepentirás!

Es necesario reservar con antelación para visitar La Finca de Mallada

No sé si os habéis enterado de La Finca de Mallada, en C. Menéndez Pelayo, 32, en Laredo, pero os lo tengo que contar porque es una maravilla. La otra semana, mi familia y yo fuimos a probar su menú del día y, de verdad, todo estaba realmente bueno. El sitio tiene un aire encantador y el personal es súper atento y amable, lo que siempre se agradece. La rapidez del servicio hizo que pudiéramos disfrutar de nuestro almuerzo sin esperar mucho. Por 16 euros, salimos súper satisfechos; ni siquiera pensamos en la cena porque nos pusimos las botas. ¡Un descubrimiento total!

La verdad es que hay un montón de platos recomendados, y uno de esos es el chorizo a la sidra que no te puedes perder. Un día pedimos también la ensalada de langostinos y esos tortinos de seis unidades... ¡qué delicia! Además, si queréis beber algo fresco, la jarra de sangría que sirven es genial y solo te cuesta un poco más. Y sí, aunque parece que lo llenamos todo, nos trajeron un cesto con seis tipos de pan de barra que podrías pedir por solo 1,5 euros. La verdad, ni nos pudimos terminar la mitad, así que nos lo empacaron para llevar.

De hecho, me gusta mucho el ambiente del lugar, lo han decorado con buen gusto y resulta muy acogedor. En una de nuestras visitas, el arroz de bacalao me dejó impresionado, y como no podía ser de otra manera, los cachopos también estuvieron a la altura. Y las camareras… ¡qué majas! Siempre dispuestas a ayudar, lo que hace la experiencia aún mejor. Para un presupuesto de 10-20 euros, no hay forma de que te arrepientas, esto se convierte en una experiencia de 5 estrellas.

Ahora, si te preguntas si necesitas reservar, yo te diría que depende. En general, si vas en un fin de semana o para almorzar, mejor asegurarte y hacer una reserva. Han tenido días muy llenos y es comprensible, con lo bien que se come y el buen ambiente que hay. Así que si puedes, dale una llamada antes de ir, ¡y prepárate para disfrutar!

Cuáles son algunos ejemplos de raciones disponibles en el menú

Ahora, si hay un lugar que realmente hay que mencionar es La finca de Mallada, en la C. Menéndez Pelayo, 32. Si no has tenido la oportunidad de ir, ya te vas perdiendo de un sitio que se merece todas las 5 estrellas que ha recibido. La atención al cliente es realmente buena, y el ambiente que hay, tanto dentro como fuera, hace que quieras quedarte horas ahí. Además, el tema de la sidra y el escanciador exclusivo le añade un toque especial que no se encuentra en todos lados.

Y ni te cuento de la comida; ¡espectacular! Siempre traen buenas porciones y cada bocado es un verdadero festival de sabores. Lo mejor es que el pan es variado y recién hecho; no hay nada como un buen pan para acompañar esos platillos del norte. Si decides ir, no te olvides de probar los postres y el café; también son dignos de mención. El menú del día es una de esas joyas ocultas de Laredo, y no tiene comparación con otros que he probado. Aquí, la frescura y la calidad son la norma, y la atención del personal es expectacular.

Te cuento que he tenido una experiencia un poco rara con eso de la atención. La última vez, había una camarera llamada María y su actitud fue un poco… digamos que faltó 'empatía'. Pero, para nuestra suerte, decidimos darle otra oportunidad y ¡vaya que valió la pena! La chica Stefania nos atendió como reyes; fue muy amable y atenta, y eso siempre se agradece. Tomamos a bien repasar el menú y no nos decepcionó. Las costillas con chimichurri fueron un plato que nos dejó con ganas de más.

Si te preguntas cuáles son algunas de las raciones disponibles en el menú, puedo decirte que tienen opciones muy ricas, como el menú del día que siempre tiene algo delicioso, desde platos tradicionales hasta algunas sorpresas. Cuando estuvimos allí, la variedad y la calidad eran impresionantes. Este sitio está en una ubicación que, aunque a veces puede ser un poco complicado aparcar, hay espacio cerca del restaurante, así que no te preocupes mucho por eso. Regresaremos, ¡sin ninguna duda!

Cuál es la calificación promedio que ha recibido La Finca de Mallada

Hablando de La Finca de Mallada, seguro que te suena ese lugar acogedor en C. Menéndez Pelayo, 32, 39770 Laredo, Cantabria. Si no has ido aún, realmente estás perdiéndote de una joya. Empezando por su ambiente, que es súper relajado, perfecto para charlar y disfrutar de una buena comida. La decoración tiene ese toque rural que te hace sentir como en casa, pero con un poco de lujo, ya sabes. Además, en cuanto te sientas, el personal es genial, amable y siempre con una sonrisa, lo que hace que la experiencia sea aún mejor.

Y ya que menciono la comida, ¡no puedo dejar de hablar de sus platos! Si eres fan de la buena cocina, aquí tienes que probar los platos de temporada. Tienen un compromiso con los ingredientes frescos y locales que se nota a cada bocado. Te recomendaría el pescado del día; siempre está en su punto. Pero, si prefieres algo más reconfortante, su carne asada también es para quitarse el sombrero. Y no te olvides de dejar un huequito para el postre, porque sus dulces caseros son un auténtico capricho.

Lo mejor es que, al ser un sitio que ha ido ganando fama, siempre hay un ambiente animado, pero nunca te sientes agobiado. Puedes ir en plan de quedarte un par de horas disfrutando de una buena charla y, posiblemente, de una botella de vino de su increíble selección. Y ya sabes, al final del día, un buen restaurante no solo se trata de la comida, sino también de crear momentos memorables con amigos y familia.

Ahora, si hablamos de las calificaciones, La Finca de Mallada ha recibido una calificación promedio de 4,5 de 5 estrellas. Esto no es de extrañar, ya que cada vez que voy, salgo con una sonrisa en la cara y ganas de volver pronto. Así que, ya sabes, si quieres disfrutar de una buena comida en un ambiente agradable, añade este sitio a tu lista. ¡No te vas a arrepentir!

Fotografías La finca de Mallada

Artículos relacionados