Casa Matilde

Casa Matilde

Casa Matilde es ese lugar donde la magia de la cocina casera cobra vida en un pequeño y encantador pueblo llamado Tronchón, en Teruel. Aquí, la gran cocinera Señora Matilde te recibe con los brazos abiertos, lista para ofrecerte una experiencia culinaria única con platos tradicionales que destacan por su frescura y calidad. La atención es super cercana, casi como si estuvieras comiendo en casa de un amigo, lo que hace que cada comida sea especial y familiar.

Este acogedor restaurante, ubicado en C. Crucera, 1, cuenta con una impresionante calificación de 4.6 sobre 5 en Restaurant Guru, gracias a las 1432 reseñas de sus visitantes, que destacan la deliciosa comida y la atmósfera amigable. Ya sea que decidas disfrutar de tu comida en el local o pedirla a domicilio, en Casa Matilde tienes garantizado un festín lleno de sabor y autenticidad. ¡Y no te olvides de darle un vistazo a lo que Matilde tiene preparado; seguro que sale a preguntarte cómo estuvo todo!

Casa Matilde

Restaurante
⭐4,6
1.095Reseñas
Fotos
C. Crucera, 1, 44141 Tronchón, Teruel
964 17 85 23

Mapa Ubicación Casa Matilde

Dónde se encuentra Casa Matilde

¿Conoces Casa Matilde? ¡Es un lugar del que siempre se habla en Tronchón! Si te gusta la comida casera y sentirte como en casa, este sitio es una apuesta segura. La cocina de Matilde, que ya tiene su trayectoria con más de 80 años, realmente le da un sabor auténtico a cada plato. Cuando entras, te cruzas con su cocina particular para llegar al salón de comensales, y ya sientes esa calidez del hogar.

Ayer estuve allí y, como siempre, ¡no decepcionó! La comida es riquísima y las raciones son enormes. Después de un día en el monte buscando setas, disfrutamos de un menú que incluía judías con perdiz y ese famoso rabo de toro que no puedes dejar pasar, todo por unos 20-30 €. ¡Y que no se te olvide el postre! Norias de cuajada, ¡espectacular!

El ambiente es acogedor y el lugar está muy bien reformado, en consonancia con el encanto del pueblo. Nos sorprendió ver cómo se llenó el local un lunes a mediodía. Y si reservas, asegúrate de ir con cuidado, especialmente si mides más de 1.80, porque las instalaciones son un poco peculiares. La dueña, doña Matilde, es un amor y su equipo siempre está dispuesto a hacerte sentir como en familia.

Ah, y un detalle importante: en Casa Matilde, ¡NO HAY DATÁFONO! Así que mejor lleva efectivo. Asegúrate de visitar este lugar, te prometo que no te dejará indiferente. Si buscas este tesoro culinario, lo encontrarás en C. Crucera, 1, 44141 Tronchón, Teruel. ¡No lo dudes, disfruta de una experiencia única!

Qué tipo de cocina se ofrece en Casa Matilde

Y aunque no tuvimos la suerte de quedarnos a cenar, déjame decirte que Casa Matilde es una auténtica maravilla y un pequeño tesoro escondido en Tronchón. Cuando entras, te sientes como en casa, y eso se debe, en buena parte, a la increíble Matilde, que al parecer lleva con cariño este lugar a sus 82 años. La calidez del sitio, con sus diferentes salas, crea una atmósfera que te hace olvidar el mundo exterior. Es el tipo de lugar que bien vale un desvío en tu ruta, de esos que todavía existen.

La comida es otra historia. Aunque no probamos todo lo que ofrece, ya te digo que los garbanzos con ajo aceite son dignos de mención, deliciosos y, bueno, un poco explosivos… ¡pero eso forma parte de la diversión! Un consejo: lleva tu taper, porque no hay opción de llevarte las sobras y da un poco de pena dejar lo que no te acabas. Ah, y si notas un pelín de calor durante tu visita, no te preocupes, el momento en que abren la ventana es un alivio. Aún así, el ambiente es tan acogedor que, a medida que avanza la velada, las incomodidades desaparecen.

Y hablemos de la comida porque, aunque nuestra visita fue corta, me quedé con ganas de probar más. Los platos están llenos de amor, como si estuvieras disfrutando de un domingo familiar. Lo que realmente impresiona son los sabores caseros y los productos locales. Recomiendo el rabo de toro y el ciervo estofado, también todo lo relacionado con el queso, incluyendo esa cuajada que, definitivamente, hay que llevarse a casa. Es un lugar que te deja con ganas de regresar una y otra vez, como si fuera la cocina de tu abuela.

Así que, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Casa Matilde? Pues es cocina casera de la buena, con platos típicos como sopa de cocido, ensaladilla, jamón de Teruel, y esos irresistibles postres caseros que se preparan con el mismo cariño que Matilde pone a cada plato. No hay duda, Casa Matilde es un sitio de 10 en todos los aspectos. ¡Es un auténtico regalo para los sentidos y el alma!

Quién es la gran cocinera del restaurante

Y después de un buen paseo por la zona, decidimos hacer una parada en Casa Matilde, un restaurante que no se puede pasar por alto en Tronchón. En serio, es como descubrir una joya. La entrada es un poco inusual, ya que se accede primero a una salita de estar que te hace sentir como si estuvieras entrando a la casa de una abuela encantadora, y de hecho, eso es exactamente lo que es. La señora Matilde, que lleva más de 52 años al mando, te recibe con una sonrisa que te invita a quedarte un rato. Es como si el lugar tuviese vida propia, y no es solo por la decoración peculiar, sino por el amor que ella pone en cada plato.

Lo que realmente sorprende es la comida casera que te sirven. Los platos son abundantes y muy ricos, y realmente no hay nada de artificios. Puedes elegir entre varios primeros y segundos, y cada bocado te recuerda a la cocina de tu abuela. Por ejemplo, si te gustan las alubias blancas con perdiz o la carrillera, asegúrate de dejarlas en tu lista de imprescindibles. Y todo esto a un precio más que razonable, ¡te sale el menú por 23 euros con café incluido! Eso sí, no olvides que aquí el pago es solo en efectivo o Bizum, así que ¡prepáralo antes de llegar!

No puedo dejar de mencionar que, aunque la atención es buena y la señora Matilde se esfuerza, hay que ser comprensivo porque ya está en sus ochenta. A veces puede tardar un poco, pero créeme, merece la pena la espera. En 9 personas, todos coincidimos en que la experiencia fue genial. Así que, si algún día estás en la zona, anótalo en tu lista; porque aunque nos queda un poco lejos, definitivamente Casa Matilde se ha ganado un lugar especial en nuestro corazón.

Y, claro, la gran cocinera de este encantador restaurante es, indudablemente, la señora Matilde. Ella no solo cocina, sino que también es la que te recibe y la que te cobra ¡todo al mismo tiempo! Su pasión por la comida se nota en cada rincón del lugar y en cada bocado de sus platos. Sin duda, un lugar que deberías visitar y del que hablarás con cariño mucho después de haberlo dejado atrás.

Cuál es la calificación de Casa Matilde en Restaurant Guru

Te cuento que una de las joyas escondidas en Tronchón es Casa Matilde, un restaurante que parece sacado de una película de pueblo. Tiene un aire acogedor que te hace sentir como si estuvieras en casa de un amigo. La entrada te sorprende, casi no sabes si estás entrando a un comedor o a la sala de estar de alguien. ¡Es un lugar que hay que visitar! Ah, ¡y no olvides reservar! La comida es espectacular y siempre hay mucha gente, así que es mejor asegurarte un sitio.

Habiendo probado su menú diario, no puedo dejar de recomendarlo: ¡es un festín para los sentidos! Con un precio que oscila entre los 20 y 30 €, está más que justificado por las raciones abundantes que te van a poner en la mesa. Aunque te diré que los primeros platos pueden quedarse un pelín cortos en sabor, los segundos son una verdadera maravilla. Deberías probar el rabo de toro y el ciervo; ¡simplemente deliciosos! Y, claro, ¡los postres! Esa cuajada de turrón y la tarta de queso son de otro mundo.

Los camareros son un encanto, siempre sonriendo y atentos a que no te falte de nada. La calidad-precio es increíble y, aunque hay un pequeño detalle a tener en cuenta (no aceptan tarjeta de crédito), la experiencia vale totalmente la pena. Así que, si estás por la zona, asegúrate de hacer una parada. Y para aquellos que disfrutan de la comida casera, aquí te sentirás como en la mesa de “la abuela”.

Y ya para cerrar, ¿sabes cuál es la calificación de Casa Matilde en Restaurant Guru? ¡Una impresionante calificación de 4 estrellas! Así que, ya sabes, ¡no puedes dejar pasar la oportunidad de disfrutar de una buena comida en este lugar!

Cuántas reseñas han dado los visitantes a Casa Matilde

Y mientras te cuento sobre Casa Matilde, espero que ya te esté entrando agua a la boca, ¿verdad? Esta joyita en C. Crucera, 1, Tronchón, Teruel, es parada obligada en la Ruta del Silencio. Vamos, que si te pasas por allí y no te detienes a probar sus delicias caseras, ¡te estás perdiendo algo increíble! La recomendación vino de un vecino de Morella, y vaya que acertó. Judías con perdiz, garbanzos con ajo y aceite, sopa, ciervo, carrilleras y rabo de toro... cada plato es una explosión de sabor. ¡Y esos postres! Requesón con miel y pastel de queso, todo casero, así que asegúrate de dejar un huequito para terminar con un dulce en la barriga.

Lo mejor de todo es que puedes encontrar un trato realmente familiar aquí, porque la Sra. Matilde, con sus más de 80 años, sigue al pie del cañón cocinando como lo hacía en casa. El comedor es tan acogedor que da la sensación de estar en casa de un amigo, y si vas un martes como nosotros, prepárate a compartir tu experiencia con un buen número de comensales, porque el sitio se llena rápido. Calidad, cantidad y un precio más que razonable. Hablando de precios, un almuerzo te puede costar entre 20 y 30 euros, que me parece un chollo por todo lo que ofrecen.

Y para los que aman comer en compañía, aquí te aconsejo que cada quien pida un plato y comparta. Todo se sirve en fuentes, así que hay mesa para todos y es una forma divertida de probar varios platos. Te aseguro que lo que elijas, ya sean esos maravillosos guisos de ciervo o las judías blancas con perdiz, ¡será un acierto total! Y aunque te haga falta un rato para aparcar, créeme que cada segundo de espera vale la pena. Y hablando de aparcamiento, te aviso que la opción de aparcamiento es en la calle y de pago, pero no dejes que eso te desanime.

Respondiendo a una preguntita que muchos se hacen, hasta ahora Casa Matilde ha recibido muchas reseñas y todas brillan con 5 estrellas. Veintitantas reseñas que dicen exactamente lo mismo: comida excelente, trato amable y un lugar que deja huella en el corazón (¡y en el estómago!). Sin duda, ¡un sitio para repetir!

Qué hace que la experiencia culinaria en Casa Matilde sea única

Y bueno, si no habéis estado aún en Casa Matilde, os estáis perdiendo de algo realmente especial. Este restaurante, ubicado en C. Crucera, 1, 44141 Tronchón, Teruel, tiene un menú insuperable en cuanto a calidad, cantidad y precio. Podéis encontrar platos que son un lujo para el paladar sin que el bolsillo se resienta, porque aquí, por 10-20 € por persona, disfrutaréis de una experiencia fabulosa. Y ya os digo, la comida casera que sirven no tiene comparación. Desde los garbanzos en ajoaceite hasta la carrillera y el ciervo, cada bocado te transporta a otra época, a esas comidas familiares que se disfrutan con calma.

Lo que de verdad sorprende es el trato tan amable y atento del personal. Siempre están dispuestos a hacer que te sientas a gusto, como si estuvieses en casa. Si acompañáis la visita a Casa Matilde con un tour guiado por el casco urbano y sus monumentos, seguro que saldréis de Tronchón con una sonrisa y muchas ganas de volver. Es esa mezcla del encanto del pueblo con la calidez del restaurante lo que hace que la experiencia sea inigualable.

Aunque he oído que hay quien no ha quedado tan encantado. Algunos dicen que la sopa de cocido no tenía ese sabor casero que esperaban, y que el servicio no fue el mejor en ciertos momentos. Por supuesto, siempre hay un par de voces que no concuerdan, y es verdad que a veces puede haber altibajos. Pero que no os lleve a engaño; la mayoría coincide en que el estofado de rabo de toro y el ciervo estofado son un verdadero acierto.

Y para preguntarnos qué hace que la experiencia culinaria en Casa Matilde sea única, sin duda es esa combinación de platos generosos, con sabores auténticos, un ambiente acogedor y un servicio amigable. En cada plato hay un cachito de tradición, y probar recetas como el queso de Tronchón o las judías con perdiz se siente casi como un viaje al pasado, donde solo importa disfrutar de la buena comida en buena compañía. Así que, si buscáis un lugar para comer del corazón, ya sabéis a dónde ir.

Es necesario reservar con anticipación para comer en Casa Matilde

¡Ah, Casa Matilde! No puedo dejar de hablar de este sitio cuando pienso en comida casera. Desde que lo descubrí en Tronchón, se ha vuelto una de mis paradas obligatorias cada vez que estoy por la zona. Lo mejor de todo son sus grandes raciones de auténtica comida casera que te dejan más que satisfecho. Si te gusta tener opciones, el menú de aquí es impresionante, ¡y los precios son geniales! Muchas veces estoy indeciso entre los platos, pero al final, me dejo llevar por lo que me recomiendan y nunca me arrepiento.

Y qué decir de Matilde, la dueña y cocinera, ¡es un amor! Su trato cercano y cariñoso hace que te sientas como en casa, como si estuvieras comiendo en la casa de una abuela. Los postres son una locura, así que no te vayas sin probar la cuajada o el requesón. Otros platos que son un must son el ciervo estofado y las raciones de tomate de la huerta con jamón de Teruel. ¡Todo está riquísimo! La verdad es que siempre que salgo de allí, salgo rodando.

A veces, la espera puede ser un poco larga, especialmente en fines de semana, así que mi consejo es que reserves con un poco de antelación si planeas ir. Aunque el ambiente siempre es acogedor y vale la pena cada segundo, ¡mejor prevenir que lamentar! Así que ya sabes, si quieres comer en Casa Matilde, mejor haz tu reserva para evitar sorpresas y disfrutar al máximo de esa experiencia única. Sin duda, una joya en el corazón de Teruel que te hará querer volver una y otra vez.

Puedo pedir comida a domicilio en Casa Matilde

Y hablando de Casa Matilde, ¿has probado su comida casera? Tienes que saber que aquí la señora Matilde sigue cocinando esos platos tradicionales que son simplemente buenísimos. Con más de 70 años y todavía moviéndose entre las mesas como si fuera una zagala, se asegura de que todos estemos contentos. Y ni hablemos de sus raciones, que son gigantes. A veces llegas pensando en solo probar un platillo, y terminas con el estómago a reventar. Pero, ¿quién puede resistirse a sus deliciosos caldos en esta temporada de frío?

Me encanta también el ambiente, es todo tan rústico y acogedor. Cuando entras, pasas por la antigua cocina y llegas a este gran salón que es un auténtico homenaje a sus décadas de experiencia. Ver todas esas placas y reconocimientos le da un toque especial, como si cada comida estuviera hecha con amor y cariño, lo que realmente es. Y no te preocupes si llegas en moto, la camarera fue super amable con nosotros cuando llegamos. En un abrir y cerrar de ojos, nos guiaron hacia el comedor sin problema.

Ahora, lo que más impresiona es el precio. Apenas pagamos 30€ por dos personas, y eso incluye todo: pan, postre, bebida y café. No sé cómo lo hacen, pero es un verdadero chollo. Así que, para aquellos que piensan que en Teruel no se puede comer bien, ¡están muy equivocados!

En cuanto a la pregunta que todos se hacen: ¿Puedo pedir comida a domicilio en Casa Matilde? Lamentablemente, no creo que se pueda. La atmósfera del lugar, la atención personalizada de Matilde y su equipo, todo eso forma parte de la experiencia que te llevas al comer ahí. Lo mejor es que te acerques, disfrutes del ambiente y de esos platos que te hacen sentir como en casa. ¡De verdad, no te lo puedes perder!

Qué platos tradicionales se destacan en el menú de Casa Matilde

Y, bueno, no sé ni por dónde empezar a contar lo que vivimos en Casa Matilde. La verdad es que Matilde es todo un amor. Desde que llegas, te recibe con una sonrisa que te hace sentir como en casa, como si fueras de la familia. Te aseguro que es un lugar donde se respira buen rollo y, lo mejor, ¡la comida es espectacular! Comenzamos con una ensalada fresca que llevaba un buen queso de Tronchón. El queso, ¡madre mía! No le falta sabor, es uno de esos que se deshace en la boca.

Y luego, vinieron los platos fuertes. El rabo de toro estaba increíblemente rico y la carrillera... oh, el cielo mismo. Si eres de los que disfrutan de la carne bien preparada, no te puedes perder esto. Y el ciervo también estaba bien cocinado y delicioso. De verdad, cada bocado era una explosión de sabores que se complementaban a la perfección. Todo esto lo acompañamos con un vino de la tierra a precios de Teruel, que se nota que han seleccionado con cariño.

Pero lo que realmente nos dejó huella fueron las cuajadas y la tarta de queso. Como dice el dicho, "No te digo na" porque realmente tenéis que probarlas para entender. Son el broche perfecto a una comida que ya de por sí fue un festival para el paladar. Y esa sonrisa de Matilde... es lo que realmente más nos alimentó. Se nota que ella pone todo su corazón en cada plato, y eso, amigos, se siente.

Ahora, si te estás preguntando qué platos tradicionales se destacan en el menú de Casa Matilde, definitivamente tienen que probar el rabo de toro, la carrillera y, por supuesto, ¡el queso de Tronchón en la ensalada! Todo un homenaje a la cocina tradicional que no te puedes perder.

Fotografías Casa Matilde

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