
Si estás en Estella y quieres disfrutar de un buen ambiente junto a una buena comida, no puedes pasar por alto el Bar Amaya en Plaza Coronación, 3. Este lugar ha pasado por una renovación reciente y ha recuperado su esencia tras casi dos años cerrado, así que ya es un clásico que vale la pena visitar. Con una puntuación de 3.4 sobre 5 en Restaurant Guru y un menú que te permitirá saborear un poquito de la hospitalidad navarra, es un sitio donde cada bocado cuenta.
El Bar Amaya no solo se trata de cenar; es un punto de encuentro donde puedes relajarte y disfrutar de la vida local. Además, su variada oferta de bebidas, que incluye desde vinos hasta cócteles, lo hace perfecto para cualquier ocasión. Si te interesa, puedes llamarlos al +34 948 04 73 75 para consultar horarios o probar suerte con su famoso menú. Así que ya sabes, si pasas por allí, ¡dale una oportunidad!
Horarios Bar Amaya
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–23:00 |
| miércoles | 8:00–23:00 |
| jueves | 8:00–23:00 |
| viernes | 8:00–23:00 |
| sábado | 8:00–23:00 |
| domingo | 8:00–23:00 |
| nan | 8:00–23:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar Amaya
Dónde se encuentra ubicado el Bar Amaya
Si estás buscando un lugar especial en Estella, déjame hablarte del Bar Amaya. Este sitio es, sin duda, una joya del lugar. Si te gusta la comida japonesa, aquí vas a encontrar platos que son pura delicia: cada bocado es más fresco y sabroso que el anterior. Te aseguro que dejarán tus papilas gustativas pidiendo más. Y lo mejor de todo es que la atención es realmente excepcional; el personal es muy cercano y amable, lo que te hará sentir como en casa desde el primer momento. ¡Es un lugar al que siempre querrás volver! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Recomendadísimo!
Sin embargo, no todo es perfecto. He oído que hay opiniones mixtas. Algunos dicen que la atención de las camareras podría ser más amable, aunque las croquetas y otras tapas son bastante ricas. Eso sí, el ambiente parece normalito y no destaca como otros lugares. Comida: 4, Servicio: 3, Ambiente: 3. A veces pasa, ¿no?
Por otro lado, el Bar Amaya ha sido recientemente reformado, lo que le da un toque acogedor. La tortilla y el café son un verdadero acierto, y la ubicación es bastante práctica, justo al lado de la estación de autobuses. Esto lo convierte en un lugar ideal para viajeros y locales por igual. La combinación de buena comida y excelente ubicación es una razón más para pagarle una visita. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Situado en una esquina céntrica de Estella, el Bar Amaya cuenta con dos terrazas que dan tanto a la plaza como a una calle peatonal. Esto significa que puedes disfrutar del sol o la sombra, dependiendo de cómo esté el clima. Las aceitunas que sirven son todo un acierto, y el servicio suele ser correcto. Pero eso sí, en fines de semana, ¡las terrazas se llenan de vida! Comida: 4, Servicio: 4, Ambiente: 4.
Ahora, si quieres evitar el mal servicio, mejor no pongas tu pie en el Bar Amaya cuando el personal está de malas. Me han contado que en una visita les cobraron 3 euros por una coca-cola, y que el lugar tiene un ambiente algo ruidoso. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. A veces hay que arriesgarse, ¿no?
Así que, ¿dónde se encuentra ubicado el Bar Amaya? ¡En Pl. Coronación, 3, 31200 Estella, Navarra! Ya sabes, si decides ir, espero que tengas una experiencia increíble. ✨
Qué tipo de ambiente ofrece el Bar Amaya
Así que después de esa experiencia en el Bar Amaya en Pl. Coronación, 3, creo que hay que hablar claro. Cenar ahí no fue precisamente un lujo, ¿verdad? Empezamos con unos bocadillos que, si te soy honesto, podrían haber tenido un poco más de cariño. El bocadillo de lomo a 7,50€ con solo dos lonchas realmente no me convenció, y esas 10 rabas que conté por 8,50€ son un chiste. El servicio, uff, si las camareras fueran menos amables con el cliente sería un milagro. Vamos, que el esfuerzo de atención al cliente brilló por su ausencia.
El ambiente, pues, tampoco ayudó. Una camarera nos dejó con cara de "¿y a mí qué?", justo en un domingo de fiestas cuando se supone que debería haber buen rollo, ¿no? Preguntamos por la carta de bocadillos y la respuesta fue una mezcla de desgana y falta de educación. Nos tuvimos que conformar con un kas en vez de un Aquarius y, sinceramente, la actitud fue para grabarla y hacer un meme. Pero bueno, de estas experiencias también se aprende, al final hay otros bares en Estella.
A mí me parece que han intentado darle un toque moderno al bar, y lo han conseguido, aunque hay cosas que dejaron que desear. La tortilla un poco seca y el servicio que, aunque estaba en un día tranquilo, fue increíblemente lento. Después, no puedo con esos baños tan oscuros, ¿en serio? Cuando entras y ves el negro de las tazas y los lavabos sientes que entras en una cueva. Además, la puerta de entrada que abre hacia adentro es un poco bizarre, ¿no se supone que deben abrir hacia el exterior por seguridad?
En cuanto al ambiente general de Bar Amaya, no se puede negar que es un lugar con sus intentos de modernidad. Sin embargo, la combinación de un servicio que necesita mucha mejora, una comida que no impresiona y unas instalaciones que podrían adaptarse mejor, lo dejan como un sitio que no da muchas ganas de repetir. Si buscas un lugar tranquilo donde disfrutar de la buena compañía y comida rica, hay opciones mejores en Estella. Así que ya sabes, ¡mira más allá!
Cuánto tiempo estuvo cerrado el Bar Amaya antes de su reciente renovación
Y mira, continuando con lo que te contaba, el Bar Amaya ha pasado de ser un bar clásico a un restaurante reformado que, la verdad, tiene su encanto. Aunque, como te dije, la comida no me convenció del todo. Empezamos con las bombas de pimiento, que las sirvieron frías y tenían una masa pastelosa que no me gustó nada. Luego, las rabas estaban tan aceitosas que parecía que las habían sacado de una freidora que no para de funcionar. Y ni hablemos de las bravas... las peores que he probado. Sosas, revenidas, y con salsa de tomate de bote. ¡Vaya desastre! De hecho, dejé más de la mitad en el plato.
El servicio, por otro lado, era amable, pero te juro que las raciones tardaron una eternidad en salir. Estábamos a punto de cancelar nuestro pedido cuando, por fin, las sacaron. Una experiencia frustrante, la verdad. Así que tengo claro que no pienso volver a tapear ahí. La cosa se complica cuando piensas que hay un montón de sitios mejores en Estella.
Pero bueno, en cuanto al ambiente, he de decir que el local está bien ambientado y la terraza tiene su rollo, sobre todo con aparcamientos gratuitos cerca por 90 minutos. Tal vez volvería para tomar algo en la terraza, pero no con la intención de cenar. Parece que están empezando, y si no le ponen un poco más de ganas a la cocina, no sé yo cómo se las van a arreglar.
Respecto a cuánto tiempo estuvo cerrado el bar antes de su renovación, la verdad es que no tengo ni idea. Pero para ser justos, parece que aún les queda camino por recorrer para conseguir que la experiencia sea verdaderamente memorable. Quizás en el futuro logren mejorar, porque el espacio tiene potencial, ¡solo falta que se alineen las estrellas en la cocina!
Cuál es la puntuación del Bar Amaya en Restaurant Guru
Así que, después de más charlas sobre el Bar Amaya, ya sabes que es un lugar bastante interesante para parar un momento. ¿Te imaginas? Justo al lado de la estación de buses, es el sitio ideal para pararte a charlar con un amigo mientras te das un homenaje con una bomba o una croqueta de pimiento. ¡La de espinacas, por otro lado, puede resultar un poco pesada! Pero hey, cada experiencia cuenta y, aunque tiene sus altibajos, hay opciones que se salvan.
Si te decides a ir a la terraza, te recomiendo que la pruebes para un brunch rápido, aunque el café a veces llega demasiado caliente y amargo, como de la vieja escuela. Pero no te preocupes, con la mini de txistorra al lado, seguro que encuentras algo rico para disfrutar. A menos que seas de los que se fijan en las estrellas y el servicio, pues ahí hay cosas que mejorar. La comida y el ambiente son más bien promedios, pero la verdad es que cada rincón tiene su encanto.
Ha sido curioso también escuchar algunas quejas sobre la carta escrita a boli. ¡¿En serio?! Si bien acaban de reformar el lugar, los platos combinados como el jamón con huevos y patatas pueden ser un poco inusuales, sobre todo por el precio. Al que le gusta un buen plato combinado no está dispuesto a pagar 12 euros por algo que debería costar alrededor de 6-8 euros. Pero no todo está perdido; a veces te sorprenden con un ajoarriero que realmente puede hacer que vuelvas.
Hombre, ¡los martinis son un acierto seguro! Siempre bien preparados y fresquitos, y la atención del personal suele ser bastante buena. Lo que me encantó fue ese gesto con el perro de la señora que pidió agua; ¡un detallazo añadir hielo! Eso dice mucho del ambiente que se respira allí. Así que, si te da por ir, puedes tener buenas experiencias alternando lo que pidas.
Hablando de puntuaciones, si te preguntas ¿Cuál es la puntuación del Bar Amaya en Restaurant Guru?, parece que la cosa está por alrededor de 3 estrellas. Pero no te dejes influir solo por eso; la experiencia varía desde lo increíble a lo que hay que mejorar. ¡A veces hay que arriesgarse y verlo por uno mismo!
Qué tipo de comida se puede disfrutar en el Bar Amaya
Continuando con lo que decíamos, el Bar Amaya en Estella es un lugar que definitivamente tiene sus altibajos. Una experiencia que me dejó un poco confundido fue el menú para peregrinos a 9 euros. Al principio, parecía una ganga, hasta que caí en la cuenta de que no incluyen el postre. Oye, yo ya había tenido mi primer contacto con el 'menú de peregrino', así que esperaba que al menos me dieran un café o un postre como en los demás sitios. Pero aquí, cuando termina la comida, el camarero te lo ofrece como si fuera parte del trato, y ahí es cuando te das cuenta de que te han dejado con la miel en los labios. Juego de palabras, ¿verdad? Al final, solo le puse 2 estrellas porque, aunque la comida no estaba del todo mal, la jugada fue algo engañosa.
Luego está el menú del domingo, que sí que me hizo cambiar el chip. Por 12 euros, tienen raciones generosas que están bien elaboradas. En serio, ¡qué diferencias! El ambiente es mucho más agradable y el trato cordial te hace sentir como en casa. Aquí sí que se nota que las cosas se hacen con cariño. La única pega fue que los aseos necesitarían un par de mejoras, pero vamos, eso no arruina lo demás. Es un sitio para volver, sin duda.
Sin embargo, no todo han sido buenas experiencias. Recuerdo haber pedido tres raciones y los platos venían fríos y poco apetecibles. No se, pero eso me enfadó bastante. Ah, y lo del cargo por servicio en terraza de 20 céntimos por persona fue la guinda del pastel; te quedas pensando que, por ese precio, al menos deberían atenderte como es debido. Lo bueno es que el lugar tiene una buena ubicación, pero eso no siempre salva la situación.
Otra cosa que destaca del Bar Amaya es su especialidad en vermut. Desde que llegó el nuevo dueño hace un año y medio, he notado que las cosas están mejorando. Tienen dos tipos de vermut y los fritos son excelentes. El sitio nunca está con la música alta, lo que siempre se agradece. Además, los precios son bastante razonables para un almuerzo durante la semana, y hasta el café sale barato.
Ahora, si te preguntas qué tipo de comida puedes disfrutar en el Bar Amaya, hay opciones bien variadas. Los peregrinos pueden disfrutar de huevos fritos con chistorra o cualquier combinación de lagos. Además, siempre hay algo rico para picar, como frutos y raciones generosas. Así que si te pasas por ahí, asegúrate de ir preparado y de que te sirvan todo lo que pediste. ¡Buen provecho!
Qué es lo que hace al Bar Amaya un lugar clásico que vale la pena visitar
Y si hablamos de Bar Amaya, tienes que saber que es un clásico en Estella, un bar de los de siempre, que tiene su propia personalidad. La decoración setentera le da un aire realmente especial, y eso de la barra alta es toda una experiencia, casi como hacer un viaje en el tiempo. Pero claro, no todo es perfecto: el acceso a los servicios es un poco extraño y pueden resultar un tanto lóbregos. Ah, y la terraza, una delicia, perfecta para disfrutar del buen tiempo en esa plaza peatonal, aunque eso sí, ten cuidado con las mesas, que suelen estar muy pegadas unas a otras. A veces parece que estás en un puzzle, jaja.
Lo que más me gusta de este sitio son los fritos caseros. Tienes que probarlos, son una maravilla. La atención del personal también es digna de mención, especialmente la camarera Paola, que siempre tiene una sonrisa y un trato estupendo. Es un lugar que, a pesar de sus fallos, te deja con ganas de volver. Algo que me encanta es que, aunque haya épocas complicadas, siempre tienen esa comida rica que te hace olvidar un poco los problemas del local.
Pero no puedo dejar de mencionar algunas opiniones menos favorables. La limpieza deja mucho que desear en ocasiones; hay quienes se han encontrado con un ambiente interior no muy agradable. Aun así, si pasas por el camino de Santiago, vale la pena hacer una parada a comer. Muchos han tenido buena experiencia con el servicio, incluso en horas punta, destacando que el trato siempre es genial, a pesar del follón que a veces hay.
Entonces, ¿qué es lo que hace al Bar Amaya un lugar clásico que vale la pena visitar? La combinación única de un ambiente nostálgico, buena comida (especialmente el marianito con naranja), y ese toquecito de familiaridad que te hace sentir como en casa, a pesar de sus inconvenientes. Es un lugar que, con sus altibajos, sigue atrayendo a los locales y a los viajeros por igual, y eso siempre tiene su encanto. ¡Así que anímate y ve a disfrutarlo!
Qué aspectos de la hospitalidad navarra se pueden experimentar en el Bar Amaya
Ya te conté un poco sobre Bar Amaya, y la verdad es que es un lugar que tiene bastante encanto en Pl. Coronación, 3, 31200 Estella. Es un sitio con una muy buena atención y un ambiente agradable que te invita a quedarte un rato. Imagínate, puedes disfrutar de su vermut semi helado al sol, rodeado de esos fresquitos frutos y riquísimos fritos que hacen que el aperitivo sea un verdadero festín. ¡Y no te olvides de probar esos pepinillos rellenos de cebolleta! No los encuentras en cualquier lado, te lo aseguro.
Ahora, también hay que ser claro, hay aspectos que pueden mejorar. La terraza, aunque es genial para tomar algo, a veces se queda corta en atención. La gente suele tener que pedir en la barra y llevarse las bebidas por su cuenta, lo cual no es lo que uno espera cuando está buscando una experiencia más cómoda. A veces, el servicio puede ser un poco más lento allí, pero si te decides a ir, te recomiendo que te prepares para eso. Es un sitio más bien de autoservicio en ese sentido.
Por otro lado, hay algunas historias que no son tan buenas, como esa vez que alguien cambió de mesa porque el sol les daba directo y el camarero se molestó. Un poco de flexibilidad no vendría mal, ¿no crees? También hay comentarios sobre platos combinados que no cumplen con las expectativas y cafés fríos. Así que, como en todo, hay que ir con la mente abierta y quizás probar un poco de todo.
En cuanto a la hospitalidad navarra, Bar Amaya sí que tiene su esencia. Te das cuenta de que, aunque pueda haber algún malentendido, la intención de los camareros es buena. Se nota que quieren que tengas una buena experiencia y eso se refleja en la atención que, en general, es bastante buena. ¡Así que si vas, disfruta de los pinchos y del buen rollo!
Es el Bar Amaya solo un lugar para cenar
Y hablando del Bar Amaya, tienes que saber que es un lugar con un rollo bastante especial. La terraza frente a la Estación de autobuses es, sin duda, lo mejor de este sitio. Imagínate en un día soleado, tomando algo bien relajado después de un viaje. Es el momento perfecto para disfrutar de un vermouth original que no te podrás resistir mientras observas el ir y venir de la gente. Además, el ambiente es bastante acogedor, a pesar de ser un local antiguo, tiene su encanto y definitivamente merece la pena visitarlo.
En cuanto a la comida, la verdad es que hay un poco de todo. Tienen unos platos combinados, bocatas y hamburguesas que están bastante buenos, aunque hay que tener en cuenta que el plato combinado que probé no fue lo mejor: esas patatas estaban a la orden del día y la pechuga, ¡uf! Un poco seca. Pero no te preocupes, que también hay opciones que sí vale la pena pedir, como el famoso pincho de gamba que he probado y que está delicioso, acompañado de un Marianito blanco en el aperitivo. La variedad no decepciona, desde huevos fritos con patatas y beicon hasta pasta carbonara.
Ahora, sobre el café, no tengo mucho que decir... la experiencia no fue la mejor, ya que me lo sirvieron muy claro, casi todo leche, y el plato se veía un poco desastrozo. Así que, bueno, a veces pasa, ¿no? Pero eso no quita para que el sitio tenga su gracia y tenga mucho potencial para disfrutar de una buena comida o un rato agradable con amigos.
Y para responder a la pregunta de si el Bar Amaya es solo un lugar para cenar, la verdad es que no. Tiene un ambiente que se presta tanto para una cena casual como para un brunch tranquilo a media tarde. Es el tipo de sitio donde puedes pasar un rato divertido, ya sea que quieras picar algo ligero o simplemente tomarte un vermouth en su terraza. Así que anímate a ir, ¡seguro que te sorprenden!








