
El Restaurante La Jontoya en Luey es ese sitio que no puedes pasar por alto si estás en el Valle del Nansa. Con una tradición desde 1977, este mesón rural y merendero te ofrece una mezcla perfecta de gastronomía auténtica y un ambiente divertidísimo. Ya sea que te apetezca un buen chuletón de vaca Tudanca, que están de rechupete, o quieras relajarte en sus amplias terrazas, aquí encuentras pizzas, arroces y hasta hamburguesas que van a hacer que vuelvas por más. El enfoque en producto local realmente lo eleva.
Lo mejor de La Jontoya es que tiene algo para todos. Hay espacio para los peques a su zona de palmeras, una bolera para que la diversión nunca falte, y menús para los más enfocados en la cocina saludable. Estás a un pasito de las Cuevas del Soplao, así que es ideal para un alto en el camino. Con un 4.2/5 en Restaurant Guru y reseñas que lo alaban, está claro que este lugar está haciendo algo bien. ¡Perfecto para disfrutar con amigos o familia en una escapada al aire libre!
Mapa Ubicación Restaurante La Jontoya
Dónde se encuentra el Restaurante La Jontoya
¡Hola, grupo! ¿Conocéis el Restaurante La Jontoya? Si no, ¡tenéis que ir a echar un vistazo! Este bar restaurante está ubicado en la pintoresca localidad de El Argumal, 7, 39594 Luey, en Cantabria, y es un auténtico tesoro escondido en las montañas. El sitio tiene un encanto especial que lo hace perfecto para pasar un buen rato con amigos o familia.
Una de las cosas que más me flipó fue la terraza, donde tienen a veces pequeños conciertos. Imagínate tomar algo mientras escuchas buena música… ¡el ambiente es genial! Dentro, el lugar es acogedor y no estaba muy lleno cuando fui, así que nos atendieron de lujo. La camarera, Cris, tiene una sonrisa permanente y te hace sentir muy bienvenido.
Sobre la comida, ¡hay tanto para elegir! De entrante, no podéis perderos la ensalada de tomate, las rabas y los torreznos. Uff, ¡están riquísimos! En cuanto a los platos principales, los que probé estaban de 10. Yo pedí el arroz negro, y otros amigos pidieron el torto con morcilla y manzana. Y no me hagáis empezar con el postre: tenían una rica tarta de queso que querréis repetir. En términos de precios, el menú está muy bien, entre 30-40€ por persona, pero ojo con las bebidas, que pueden "clavarte" un poco. ¡Un doble de cerveza cuesta 7€ y una botella de vino normalita 28€! Creo que podría mejorar si eso estuviera más claro en la carta.
En resumen, La Jontoya tiene una valoración de 4 estrellas, y aunque no le pongo las 5 por el tema de los precios de las bebidas, definitivamente es un lugar que recomiendo visitar. Perfecto para una escapada en la naturaleza y disfrutar de buena comida. Así que ya sabéis, si estáis buscando un sitio agradable para comer en Luey, no dudéis en pasaros por El Argumal, 7. ¡Os va a encantar!
Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurante La Jontoya
Y ya que estamos hablando de La Jontoya, no puedo dejar de mencionar lo bien que se portaron con nosotros durante el bautizo de mi pequeña. El trato fue súper amable, siempre estaban atentos para resolver cualquier duda que teníamos sobre el menú. La comida ese día fue de 10, ¡todo estaba tan casero y delicioso! Sin duda se merecen las 5 estrellas que tienen por el servicio, la comida y el ambiente. ¡Definitivamente, volveremos!
Después de nuestra visita a San Vicente de la Barquera, elegimos La Jontoya y fue un gran acierto. La casa convertida en restaurante tiene un jardín bonito que ahora es una amplia terraza, y, por cierto, hay muchas plazas de aparcamiento gratuito. Si uno no encuentra lugar ahí, no te preocupes, en los alrededores siempre hay sitio. Además, el comedor es amplio y con vistas preciosas, perfecto para disfrutar de una buena comida. La atención fue magnífica, al igual que la comida.
Nos decidimos a probar su menú por menos de 24 euros; ¡qué placer! Todo estaba riquísimo, desde la ensaladilla Jontoya hasta el cocido montañés. También compartimos unos torreznos y unas rabas que estaban de escándalo. Y ni hablar de los postres… la tarta de queso y el granizado de frambuesa eran un sueño. Por cierto, no olvides mirar sus redes sociales porque en verano tienen música en directo los fines de semana. El 14 de este mes hay un tributo a los Beatles que promete estar genial.
Y sobre la pregunta que seguro te haces, ¿desde cuándo está en funcionamiento el Restaurante La Jontoya? Aunque no tengo la fecha exacta, parece que este lugar se ha ganado el corazón (y el estómago) de muchos, ¡y con razón! Así que, si no lo has visitado todavía, te animo a que lo hagas. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de ambiente ofrece La Jontoya
Y hablando de La Jontoya, no hay forma de no alucinar con el entorno precioso donde está situado. Imagínate una terraza cuca con vistas a la naturaleza, perfecta para relajarse y disfrutar de la buena comida. El ambiente es super acogedor y tranquilo, ideal para una comida especial con amigos o en pareja. Y si eres un amante de los animales, ¡buenas noticias! El local es pet friendly, así que puedes traer a tu amigo peludo sin problemas.
La comida, ¡wow! De verdad que no sabría qué destacar porque todo está riquísimo. Desde la ensalada de tomate hasta las carrileras de cerdo guisadas al vino; cada plato es una delicia. Me encanta que si hay gente vegana en el grupo, se hacen un esfuerzo por adaptar el menú, como hicieron con aquel arroz con verduras que, te lo aseguro, estaba de rechupete. Y qué decir de los postres; la tarta de queso con 5 quesos y el arroz con leche caramelizado son imperdibles.
Y aunque la lluvia nos jugó una mala pasada y no pudimos disfrutar de la música en directo de los domingos, el servicio, liderado por la encantadora Rosa, nos hizo sentir como en casa. Estuvo atenta a cada detalle y hasta se preocupó por las necesidades de nuestra pequeña. La verdad es que, en cuanto pudimos, decidimos que tenemos que volver. Además, el precio es bastante razonable, entre 30 y 40 € por persona, considerando la calidad que ofrecen.
Entonces, ¿qué tipo de ambiente ofrece La Jontoya? Te lo digo yo: es un oasis de paz y tranquilidad, rodeado de naturaleza y con un personal amable y atento que te hace sentir bienvenido. Ideal para disfrutar de una comida destacando lo mejor del producto cántabro, pero también para pasar un buen rato con quienes más aprecias. ¡No lo pienses más, que se te hace la boca agua solo de pensarlo!
Cuál es la especialidad de la casa en La Jontoya
La verdad es que La Jontoya es un sitio que no te puedes perder si andas por Luey. Imagínate llegar y descubrir que estás en un lugar que te atrapa. La música suena muy bien y cuando te sientas a la mesa, el ambiente ya te hace sentir en casa. En nuestra última visita, pasamos la tarde en la terraza y, sinceramente, era imposible no relajarse con la brisa del campo. Y qué decir de las esculturas de madera que decoran el lugar, son súper originales e interesantes. Fue un placer disfrutar de todo eso mientras charlábamos y tomábamos unas copas.
El servicio fue simplemente de 10, especialmente gracias a Rosa. Esta chica tiene un don para hacerte sentir especial, siempre sonriente y atenta a todo lo que necesitábamos. Por cierto, estuvimos comentando que deberían hacer un concurso de gambas ahumadas, porque son una verdadera delicia. Verás que querrás ir pidiendo raciones sin parar. Igual el arroz de rabo, que está para repetir una y otra vez. Ya te digo, la comida aquí es un lujo, y el carajillo de ron que nos sirvió Eduardo... ¡no tengo palabras! Si pensabas que un carajillo solo era café con un poco de licor, prepárate para cambiar de opinión.
Y sí, es un sitio bastante agradable, ideal para ir en grupo o con los peques, ya que hay espacio de sobra. Tiene una terraza ventilada con vistas a las vacas tudancas que, por cierto, son parte del menú. La atención es continua y siempre te sentirás mimado. Aunque el precio puede subir, vale la pena porque todo lo que probamos estaba riquísimo.
Ahora, si me preguntas por la especialidad de la casa en La Jontoya, sin duda tendría que decir que debes probar sus arroces, especialmente el arroz de rabo, que tienen fama de que son superiores. Y no podría dejar de mencionar las gambas ahumadas, que son simplemente imperdibles. Así que ya sabes, hazte un favor y no dejes de pasar por ahí; ¡te va a encantar!
Qué opciones de comida se pueden encontrar en el menú del restaurante
Y claro, hablando de La Jontoya, si te encuentras por El Argumal, tienes que hacerte un favor y pasarte. Teníamos un grupo de ocho personas y salimos todos encantados. No es fácil encontrar un lugar así, donde la comida de calidad se une a un servicio totalmente amable. Desde el bonito hasta el pastel de roca y la ensaladilla, ¡todo estaba de diez! Además, la mejor parte es que se lo montaron para que pudimos llevar a nuestro peludo. ¡Un punto extra para los que amamos a nuestros perros!
Recuerdo que en otra ocasión fuimos un par de parejas con los niños y a pesar de que no llevábamos reserva, nos hicieron hueco sin problema. Eso sí, el arroz meloso de rabo de toro fue todo un espectáculo. ¡Si lo pruebas, me darás la razón! La decoración del lugar es muy chula y aunque no pudimos disfrutar de la terraza porque llovía, se ve que tiene unas vistas increíbles. El personal fue muy atento y profesional, así que sin duda, ¡volveremos!
Si te preocupa el tema del aparcamiento, no te angusties, que La Jontoya tiene aparcamiento gratuito. Ah, y aunque puede ser un poco complicado encontrar sitio porque el parking es pequeño, al final siempre hay opción.
Y en cuanto a lo que puedes encontrar en el menú, hay de todo un poco. Para los más pequeños, tienen un menú infantil y una cama elástica en la zona exterior, ¡perfecto para que los niños se diviertan! Puedes disfrutar de un menú entre semana por 14 euros, y no te pierdas el arroz con rabo de toro y setas trompeta. La verdad es que hay algo para todos los gustos, así que ya sabes, ¡no dudes en darte un chapuzón en la experiencia gastronómica de La Jontoya!
El restaurante utiliza productos locales en su gastronomía
Así que, después de ver tantas reseñas positivas, decidimos hacer una parada en La Jontoya mientras viajábamos por Cantabria. La verdad es que no teníamos muchas expectativas, ya que está un poco apartado de las rutas turísticas comunes, pero, ¡qué acierto! El lugar es humilde pero encantador, con vistas que te hacen sentir en otro mundo. Aunque el comedor estaba un poco desangelado y había más moscas que comensales, la atención del personal nos reconcilió con el sitio.
La chica que nos atendió fue un verdadero amor, siempre con una sonrisa y dispuesta a ayudarnos. Nos matamos de risa al decidir qué pedir, y al final nos decidimos por unas ensaladas y un bacalao que estaba brutal. Y no podríamos haber terminado nuestra experiencia sin probar el postre de la yaya; ¡qué delicia! La relación calidad-precio está bastante bien para lo que te ofrecen, aunque puede que le falte un poco de ambientación al comedor para que se sienta más acogedor.
Al final, la experiencia fue tan buena que casi nos olvidamos de lo que llevábamos en la mochila. La atención fue inmejorable, y realmente nos hicieron sentir como en casa. La calidad de la carne fue una grata sorpresa; el solomillo y lechazo estaban en su punto, así que definitivamente le daríamos un 5 estrellas. Como viajamos con nuestra perrita, el hecho de poder comer en el mirador y disfrutar del paisaje verde fue la guinda del pastel.
Y hablando de la comida, sí, La Jontoya utiliza productos locales en su menú, lo que siempre es un plus a la hora de elegir un lugar para comer. Así que, si te animas a parar allí, no solo disfrutarás de un buen plato, sino que también estarás apoyando el sabor auténtico de la región. Vamos, ¡un acierto total!
Hay opciones para niños en La Jontoya
La verdad es que La Jontoya no decepciona. Cuando fuimos, el restaurante estaba a tope y aunque tuvimos que esperar un poco, el personal fue super amable y atento. Te hacen sentir como en casa, en todo momento intentan darte el mejor servicio posible. Lo que más nos encantó fueron las carnes y arroces; el arroz con rabo de toro y setas trompeta es realmente una explosión de sabor que no te puedes perder. Pero, si te soy sincero, las raciones y los postres me dejaron un poco decepcionado en cuanto a cantidad y precio. Al final, la cuenta nos salió entre 30 y 40 € por persona, así que las expectativas son altas, ¿no crees?
La vez que fui con mi marido, todo fue espectacular. La calidad de la comida fue muy buena y las cantidades estaban bien, aunque no abundantes. Gracias a lo que leímos sobre el lugar, nos dejamos aconsejar por Carla, la cocinera, y acertamos de lleno. La ensaladilla rusa y las carrilleras que nos recomendó estaban brutales. También probamos la tarta de queso y nos quedamos con ganas de más, ¡la próxima vez no se nos escapa! Ah, y si vas con peques, hay una zona infantil con cama elástica que les va a encantar.
Hablando de ambiente, comimos en la terraza del mirador y se estaba increíblemente tranquilo. El lugar tiene vistas al Valle del Nansa que son de otro mundo. La atención al detalle fue impresionante, sobre todo para aquellos que tenemos algunas necesidades dietéticas, porque se aseguraron de que todo fuera apto para celiacos. Rosa y su compañera (creo que era Erika) fueron un encanto.
Y ya que mencionamos a los niños, sí, hay opciones para ellos en La Jontoya. Tienen una zona infantil muy chula donde pueden jugar sin parar, ¡incluso una pequeña jaima donde pueden hacer un poco de locura y diversión! Así que, si planes familiares es lo tuyo, este lugar es perfecto para disfrutar de buena comida mientras los más pequeños se divierten. ¡No hay razón para no volver!
Qué actividades de entretenimiento están disponibles en el Restaurante La Jontoya
Y, si te pones a pensar en un sitio que lo tiene todo, La Jontoya se lleva la palma. Llegar y encontrarte con ese menú completísimo es un verdadero placer. Desde que cruzamos la puerta, el ambiente ya se siente acogedor, y es que no solo es la decoración, sino la buena onda que transmite el personal. Cristina, que nos atendió, era un encanto; siempre con una sonrisa y dispuesta a hacer que nuestra experiencia fuera perfecta. Y no puedo olvidarme de Carla, la propietaria y cocinera, cuya simpatía es tan notable como su profesionalidad. ¡Totalmente recomendable!
Una de las cosas que más nos sorprendió fue cómo, sin planearlo, nos dieron mesa inmediatamente. La atención fue excepcional, y eso que llevábamos con nosotros a nuestra perrita husky. Pensamos que podríamos incomodar, pero en cuanto lo mencionamos, nos dejaron claro que no había problema. Así que nos acomodaron en un acogedor salón de comidas donde disfrutar de una cena maravillosa. La ensalada de ahumados, que en nuestro caso era bacalao, estaba increíble, con un aliño que me hizo agua la boca. Las croquetas caseras estaban para llorar de lo ricas, y el chuleton madurado de vaca tudanca fue simplemente un espectáculo. ¡Y el postre de chocolate tenía texturas que nunca había probado antes!
Por cierto, si pones atención al menú, el arroz meloso de rabo de toro y setas trompeta de la muerte es un acierto seguro que todos los que han probado coinciden en que es espectacular. La atención de Iván y de Cris nos dejó en la gloria, lo que hizo que la experiencia fuese aún mejor. Es uno de esos lugares donde realmente te sientes atendido, y no solo eso, también te sientes en casa.
Y respecto a actividades de entretenimiento, en La Jontoya no te queda tiempo para aburrirte. Con una selección de música bien cuidada que acompaña el ambiente, realmente se siente como un espacio ideal para relajarse y disfrutar. En resumen, si estás pensando en un lugar para disfrutar de buena comida en un ambiente agradable sin duda debes visitar La Jontoya. ¡Seguro que te encantará tanto como a mí!
Es necesario reservar con antelación para comer en La Jontoya
¡Vaya, qué experiencia tan guay tuvimos en el restaurante La Jontoya! Fuimos en familia y de verdad que nos quedamos flipando. Comenzamos la comida con una ensalada de queso y cecina que estaba buenísima. Las rabas con alioli y las croquetas caseras seguían la misma línea: ¡todo un acierto! Y ya ni te cuento del chuletón de tudanca que probamos de segundo, con sus verduritas al lado. Fue una comida digna de 5 estrellas en todo, desde la comida hasta el servicio en sala que fue impecable. Ah, y el entorno natural en el que está ubicado el restaurante hace que todo sea más agradable. ¡Definitivamente lo recomiendo!
Y no son solo nuestras impresiones; a otros les ha encantado también. Algunos han comentado sobre las vistas espectaculares y el ambiente rural que tiene la Jontoya. ¡Es un lugar ideal para una cena romántica! Sin embargo, hay que tener cuidado porque parece que la carta es un poco escasa y los precios son bastante altos. Algunos se fueron sin cenar porque no encontraban lo que buscaban. La terraza tiene un encanto especial, pero esos bancos de madera a veces pueden ser un poco incómodos sin respaldo. Aún así, las camareras son super atentas y hacen que la experiencia sea mejor.
Recientemente, un grupo compartió que comieron de maravilla: empezaron con unos entrantes riquísimos y el arroz que pedimos fue espectacular. Además, hicieron especial hincapié en lo rica que estaba la tarta de queso. Cris y Gabi, quienes los atendieron, se llevaron elogios por su hospitalidad. Y el ambiente en general es tan acogedor que después de esa comida, se anotaron para volver sin dudarlo.
Ahora, si te estás preguntando si es necesario reservar con antelación para comer en La Jontoya, mi consejo es que sí, mejor asegurar la mesa, sobre todo en fines de semana o cuando el clima acompaña y la gente se anima a salir. No querrás perderte la experiencia por quedarte sin sitio, especialmente con todo lo que he contado. ¡Asegúrate de probarlo!
El restaurante es adecuado para personas que buscan opciones de comida saludable
Y bueno, ya sabéis que de vez en cuando hay que darse un caprichito, y este lugar, La Jontoya, es el destino perfecto para reunirnos. La última vez fuimos 22 personas entre adultos y críos, y la verdad es que no podría haber salido mejor. Comimos de maravilla; todo estaba riquísimo, y eso que éramos un buen grupo. El trato fue fantástico, de esos que no se olvidan. Los camareros son súper amables y simpáticos, lo que siempre se agradece. La verdad, 100% recomendable, y ya estamos pensando en volver, ¡así que atentos a las agendas!
Entre los platos que nos pusimos, hay que destacar las croquetas mix, que son una delicia, y las rabas y torreznos también estaban para chuparse los dedos. Pero lo que realmente se llevó el premio fue la carrillera de cerdo guisada al vino. ¡Madre mía, eso es un manjar! Y aunque el precio por persona está entre 30-40 €, la calidad y el ambiente lo valen, sobre todo cuando sales con el estómago lleno y una sonrisa en la cara.
Ah, y no os preocupéis por los peques. Aceptan niños y hasta había una caña elástica para que pudieran jugar. Es perfecto para que no se aburran mientras los mayores disfrutan de la comida. Así que si buscáis un sitio donde toda la familia pueda pasar un buen rato, aquí tenéis una opción ganadora.
Y respecto a si es adecuado para personas que buscan opciones de comida saludable... bueno, eso ya depende de lo que consideres saludable. Tienen opciones de platos contundentes y deliciosos, pero siempre es posible encontrar algo que se ajuste a una dieta más ligera. Sin embargo, si el objetivo es disfrutar de una buena comida con amigos o familia, aquí sin duda vais a salir más que satisfechos.








