
Si buscas un lugar donde disfrutar de la auténtica cocina española y mediterránea, Restaurante Abadengo es el sitio perfecto. Situado en C. Alfonso VIII, 39, 09001 Burgos, justo al lado del impresionante Real Monasterio de las Huelgas, te espera un ambiente acogedor y familiar. Desde que entras, tus sentidos se activan con los sabores y olores de platos irresistibles como el rape perfectamente elaborado o la tradicional morcilla. Además, su menú no solo incluye opciones para comidas y cenas, sino que también ofrecen desayunos y brunch que te dejarán con ganas de más.
Lo mejor es que puedes disfrutar de su encantadora terraza, ideal para relajarse con una buena copa o un cóctel, mientras te contactas con la Wi-Fi gratis del lugar. Tienen todo lo que necesitas para pasar un buen momento, ya sea en una cita romántica o en una reunión con amigos. Y no olvides dejar espacio para sus deliciosos helados o un sorprendente pastel de frutas de postre. ¡No te lo puedes perder!
Restaurante Abadengo
Horarios Restaurante Abadengo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–24:00 |
| martes | 9:00–24:00 |
| miércoles | 9:00–24:00 |
| jueves | 9:00–24:00 |
| viernes | 9:00–24:00 |
| sábado | 9:00–24:00 |
| domingo | 9:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Abadengo
Cuál es la especialidad del Restaurante Abadengo
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de buena comida española en Burgos, ¡necesitas probar el Restaurante Abadengo! Está en C. Alfonso VIII, 39, justo al lado del Monasterio de las Huelgas. Imagínate comiendo unos platos increíbles y de fondo la historia de uno de los monumentos más importantes de la ciudad. ¡Es una combinación perfecta!
El ambiente es acogedor, ideal para ir con amigos o familia. Te aseguro que el personal es súper atento; siempre están dispuestos a ayudarte con lo que necesites. Recuerdo que una vez fuimos con un amigo celíaco y se adaptaron sin problema al menú, lo cual es un gran punto a favor. Además, el precio es bastante razonable; por unos 30-40 € por persona puedes disfrutar de una comida completa. Y si quieres algo dulce, no te pierdas el flan de queso. ¡Es la leche!
Si decides probar el menú del día, hay opciones que son un verdadero lujo. Por 25 €, puedes disfrutar de un menú de 3 platos donde el rabo de toro es todo un acierto. Y para los que van con niños, son muy amables con las familias, lo que siempre suma. Por cierto, no te preocupes por dónde aparcar; hay aparcamiento gratuito en la calle y es bastante accesible casi a diario.
Entonces, ¿cuál es la especialidad del Restaurante Abadengo? ¡Definitivamente el pulpo a la gallega y el bacalao gratinado! Ambos platos son de lo mejor, y si no me crees, la próxima vez que estés por Burgos, ve y prueba tú mismo. ¡Te prometo que no te arrepentirás!
Dónde se ubica el Restaurante Abadengo
Y bien, si hemos de hablar de la experiencia en el Restaurante Abadengo, hay que tener en cuenta que, a veces, las opiniones son como el clima: cambian de un momento a otro. Por un lado, hay quienes quedaron fascinados con el trato del personal, que fueron súper amables y atentos, y quienes encontraron la comida deliciosa. Todo esto se puede disfrutar en un ambiente acogedor que invita a relajarse y a disfrutar de una buena cena. Sin duda, si piensas en ir en grupo, te aseguro que la experiencia es bastante memorable, especialmente con un menú cerrado que incluye de todo: entrantes, plato principal, postre, café y hasta un chupito. ¡Inmejorable!
Ahora, no todo es perfecto. Yo misma tuve una experiencia totalmente diferente cuando probé la famosa tortilla. Honestamente, me decepcionó por completo. La patata estaba dura y esa supuesta mezcla de cinco tipos de cebolla no salvó el plato ni un poco. Y no hablemos del precio: 4,20€ por un colacao aguado y una tortilla asquerosa... eso no se merece ni un euro, la verdad. Ah, y los vasos estaban tan sucios que daban asco. En fin, para desayunar no me atrevería a recomendarlo a nadie.
En contraste, otros comentarios destacan el café, pincho y torrija por 6,50€ con vistas al monasterio. ¡Eso sí que es una buena relación calidad-precio! Especialmente porque mencionan que la tortilla de pimientos y longaniza está sublime. Todo está en encontrar el plato adecuado para ti. Así que si te decides a ir, asegúrate de preguntar por lo que realmente vale la pena.
Y si te estás preguntando ¿dónde se ubica el Restaurante Abadengo?, te diré que está en C. Alfonso VIII, 39, 09001 Burgos, justo al lado del convento de las Huelgas. Es una zona bastante segura con aparcamiento en la calle, así que no tendrás problemas para llegar. ¡Que disfrutes tu visita!
Qué tipo de cocina se ofrece en este restaurante
Hablando de Abadengo, ¡no puedo dejar de recomendarlo! Justo delante del Monasterio de las Huelgas, tiene una terrazita donde cenamos muy a gusto, en un ambiente super relajante. El personal es realmente amable, como esos amigos que te hacen sentir en casa. Pedimos varias raciones y todo estaba increíble y casero, ¡se nota a la legua! Las croquetas son una locura, de verdad. Si decides pedir media ración, te advierto que vas a querer pedir más porque dejarás a la otra media en la mesa :P Y lo mejor de todo, ¡la cena nos costó entre 10 y 20 € por persona! No está nada mal, ¿no?
Sin embargo, no todo el mundo ha tenido la misma suerte con el Abadengo. He escuchado a algunos que no han quedado tan impresionados, sobre todo cuando se trata de desayunos. Una amiga mencionó que su tortilla estaba fatal, llena de trozos de patata dura y partes quemadas. Por lo visto, el Colacao estaba aguado también. Aunque soportaron un servicio amable, la comida les dejó un mal sabor de boca. Eso sí, hay que darles un punto a la atmósfera, porque se siente acogedora. En resumen, parece que necesitarían trabajar un poco más en el desayuno.
Pero volviendo a las buenas experiencias, cuando fui con mi grupo de 10 personas, todos quedamos maravillados. La comida llegó al mismo tiempo, todo bien servido y no hubo esperas, lo que siempre es un plus. Y si alguna vez van, ¡no se olviden de pedir el café bombón para cerrar la comida! Lo hacen delicioso y hace que todo el esfuerzo de ir a cenar allí valga la pena al máximo.
Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece Abadengo? Pues, siendo sinceros, es cocina española con un toque casero. Aquí puedes disfrutar desde unas ricas croquetas hasta una buena ración de bravas. Es un lugar donde la comida de toda la vida se siente moderna y bien hecha, perfecto para compartir con buenos amigos. ¡No dudes en darles una oportunidad!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Bueno, lo de Restaurante Abadengo ha sido una experiencia agridulce, ¿verdad? En nuestra visita para celebrar un cumpleaños, la comida llegó bien presentada y en buena cantidad, pero al final, parece que el comedor se olvidó de calentarla. Empezamos con una crema de setas y una ensaladilla de ahumados que estaban bastante ricas, pero los platos principales fueron un poco decepcionantes. ¿El rabo de toro y la ternera asada fríos? ¡Vaya fastidio! Lo mismo con el bacalao gratinado, que estaba templado. Al final, tuvimos que pedir que nos los calentarán. ¡Qué jaleo!
Y no sé tú, pero si vas a comer fuera, al menos debería haber un ambiente más agradable, ¿no? El lugar es pequeño, y tener la puerta abierta con el aire entrando mientras comes no es lo ideal. A pesar de los platos bien elaborados y con buen sabor, ni siquiera nos acompañó eso cuando te estaban dando un fresquito, y eso que lo que pedimos de postre como el flan, la cuajada, la fruta y los helados estuvo bastante bien. Fue mi lado más goloso hablando, por supuesto. Aunque no sé si habrá segunda ronda en Abadengo.
Sobre el menú del día, me contaron que pediste la fabada y te sorprendió lo del cilantro. A veces, en ciertos platos, no hace falta inventarse tanto, ¿no crees? La lubina tenía buena pinta, pero no estaba bien hecha, lo cual es un gran “semi-bof”. Aunque no era caro, con solo 15,50 €, se espera algo más. Por otro lado, no todo fue negativo, ya que otros dicen que es un buen sitio si no quieres acercarte al centro de Burgos.
Hablando de platos destacados del menú, parece que deberíamos mencionar la crema de setas y la ensaladilla de ahumados. Sin embargo, ten cuidado con el bacalao, porque las críticas no han sido muy halagadoras al respecto. En resumen, el Abadengo tiene su potencial, pero necesitaba un poco más de atención a los detalles para que la experiencia sea totalmente memorable. ¡Espero que te sirva de ayuda en tu próxima aventura gastronómica!
El Restaurante Abadengo ofrece opciones para el desayuno
Así que después de salir del Monasterio de las Huelgas, decidimos probar suerte en el Restaurante Abadengo. ¿Sabes? Me encantó que estaba justo allí, a un paso, pero lo que encontramos dentro fue un poco agridulce. Pedimos las clásicas croquetas y, bueno, había 10 en total, pero para mí el chasco fue encontrar solo una de aquellas que parecían del mar, quizás con gambas o marisco. ¿Te imaginas? ¡El resto eran de jamón, bastante ricas, eso sí! La morcilla no fue lo mío, pero ojo, sé que eso es un gusto muy personal. Los huevos rotos estaban bien, nada del otro mundo, pero cumplían su función.
De la parte de precios, hay que decir que me parecieron un poco altos: 3,10€ por un litro de agua y 3€ por un servicio de pan para dos personas, ¡ay, madre! Eso sí, el ambiente era bastante tranquilo, ideal para una comida relajada, aunque no éramos los únicos allí. El menú del día en fin de semana sonaba bien, 22,59€, pero los platos incluidos no acabaron de convencernos. Así que, por lo que parece, el sitio tiene su encanto, pero no esperes una experiencia de lujo.
En otra ocasión en la que fui, el ambiente era diferente. Este lugar tiene esa terraza maravillosa con vistas al monasterio que le da un plus. La atención de Ana, una de las camareras, fue de lo mejor, ¡un 10 para ella! Le pedí un café que, para lo que soy yo de exigente, ¡lo clavó! Además, la tortilla de patatas tenía ese toque perfecto, poco cuajada, como se hace aquí en el norte. Siempre me impresiona su amplio comedor y lo fácil que es acceder si vas con silla de ruedas. Ah, y el baño estaba impecable y pensado para todos.
Sin embargo, hay que ser realistas. Recuerdo que también probamos el lugar con la expectativa de que iba a ser genial, pero algunos de mis amigos salieron decepcionados. Sería una pena que, de verdad, hubiera cambiado de dueños o que se hubieran descuidado en la calidad de la comida. Algunos platos del menú parecieron demasiado sencillos para lo que cobraban. A veces, los recuerdos son mejores que la realidad, ¿no crees?
Así que, volviendo a lo que nos interesa, ¿El Restaurante Abadengo ofrece opciones para el desayuno? La verdad es que no mencioné nada sobre eso en mis visitas. Lo que sí sé es que tienen un buen ambiente para disfrutar de una bebida fresca o un café, pero no puedo confirmar si sirven desayunos como tal. Quizás le conveniente preguntarlo directamente cuando estés allí. ¡Nunca se sabe!
Cuál es el ambiente del Restaurante Abadengo
Siguiendo con el tema del restaurante, tengo que decir que el Abadengo no se va a llevar un premio por su cocina. La verdad, la comida fue bastante mejorable. La lechuga que nos sirvieron estaba casi a la altura de unas hojas de papel, y el sabor... bueno, mejor no comentarlo. Lo curioso es que, a pesar de estos tropiezos culinarios, el servicio sí se lució; nuestro camarero fue súper simpático y rápido, pero no puedo evitar mencionar que el dueño, con esos vasos de colores (lo que algunos llaman chupitos), estaba un poco de más... y, sinceramente, eso quitó un poco de encanto a la experiencia.
En cuanto al ambiente, no sé qué piensas tú, pero para mí es un poco contradictorio. Por un lado, el lugar parece tener un buen rollo, pero hay que lidiar con cierta cantidad de gente pidiendo tabaco y recogiendo colillas. Te juro que cada media hora había alguien acudiendo a ti. Sabes, puede ser pesado, sobre todo si lo que buscas es disfrutar de una comida tranquila.
Ahora, si te fijas en la carta, puedes ver que su menú es extremadamente limitado, lo que me pareció un poco injusto. Te ponen los platos más baratos y con menos atractivo, mientras que los mejores dejan de lado. Además, tuvimos que esperar una eternidad para que nos trajeran los platos, y fue decepcionante ver que unos terminaban y a otros aún les faltaba su comida. La atención al cliente podría mejorar un montón, aunque hay que dar crédito al camarero que tuvo la paciencia de escucharnos.
Y para responder a tu pregunta sobre el ambiente del restaurante Abadengo, pues parece que es un lugar con un aire divertido y algo despreocupado, aunque esa misma vibe se ve manchada por las interrupciones constantes de personas que buscan tabaco. Así que si estás preparado para un lugar lleno de altibajos, este puede ser tu sitio, aunque quizás te recomendaría pensar en otras opciones de comida en Burgos para no llevarte sorpresas.
Hay una terraza disponible para los clientes
Y ya que estamos hablando de buenos tragos, no puedo dejar de mencionar el Restaurante Abadengo en Calle Alfonso VIII, 39, en Burgos. Si pasáis por ahí, tenéis que entrar, ¡os juro que no os arrepentiréis! La verdad es que siempre que voy hay un trato genial, la camarera es súper amable y te hace sentir como en casa. La comida está realmente buena, sobre todo las pochas y el pisto. Si tenéis oportunidad, pedid el rabo de toro; es una delicia. Y como colofón, no os podéis perder el pastel de café con mora, que está exquisito. ¡Es una bomba! Con razón le dan 5 estrellas.
He ido más veces y siempre salgo contento. En otras ocasiones, he probado la parrillada de verduras, que está correcta, pero esta última vez nos atrevimos con la tortilla de patata. Aunque es sin cebolla, estaba buena. Y el salmorejo fue un espectáculo en mi boca, ¡de los mejores que he probado! Además, el carpaccio también es una buena opción si buscáis algo ligero. Aunque hay un par de críticas que, la verdad, no reflejan mi experiencia.
Pero claro, no todo puede ser perfecto, ¿no? Hubo un grupo que se quejó de un menú de 35€ que no cumplió las expectativas. Comentar que las chuletillas estaban duras y los entrantes no eran gran cosa. Ellos mencionaron que el postre que eligieron, un arroz con leche, estaba bien, pero al final les dejó un mal sabor de boca. Sin embargo, el personal sigue siendo muy amable, y las instalaciones son preciosas, así que no entiendo por qué no le dan otra oportunidad.
Ah, y ya me preguntaba si hay alguna terraza disponible para los clientes. ¡Sorpresa! El ambiente es ideal para disfrutar de una comida al aire libre, así que si el tiempo acompaña, sería perfecto para disfrutar de la buena compañía y de esos platos deliciosos. Así que cuando estéis en Burgos, ya sabéis: Restaurante Abadengo es un planazo, ¡os espero ahí!
Se puede disfrutar de cócteles en el Restaurante Abadengo
La última vez que estuve en el Restaurante Abadengo, me quedé sorprendido con el lechazo. De verdad, es el mejor que he probado en Burgos y eso que he recorrido unos cuantos lugares buscando esa experiencia. La atención excelente del personal hace que todo sea aún mejor. Desde que entras hasta que te despides, te sientes como en casa. Y si te gusta la buena comida, no puedes perderte sus platos. ¡Espectacular!
Y si de ambiente hablamos, esto es un 10. Es un lugar donde el diseño moderno se mezcla con un aire acogedor que invita a quedarte más de la cuenta. Ideal para una comida tranquila después de haber visitado las Huelgas, y con un personal que siempre está listo para atenderte con una sonrisa. Aunque los precios son un poco más altos que en otros lugares, realmente valen la pena por la calidad que ofrecen. Comer aquí es como un pequeño lujo que te das a ti mismo.
Por cierto, la última vez que fui, llegamos un poquito tarde, alrededor de las 15:37, y aún así nos recibieron sin problemas. Pedí un menú y no me decepcionó: las alubias blancas y las carrilleras estaban riquísimas. El postre de peras al vino estaba un poco dulce para mi gusto, pero aún así lo disfruté. Este tipo de experiencia es lo que te hace querer volver una y otra vez, ¿verdad?
Y sobre los cócteles, sí, también puedes disfrutar de una buena selección en el Restaurante Abadengo. Así que si decides ir por una comida deliciosa, no dudes en pedir un trago refrescante. Te prometo que será la guinda perfecta a una experiencia ya de por sí increíble. ¡No te lo pierdas!
Se ofrece conexión Wi-Fi gratuita en el restaurante
Y si hablamos de ubicación, no hay duda de que el Restaurante Abadengo tiene un punto a su favor al estar justo enfrente del Real Monasterio de las Huelgas. Es un lugar donde puedes disfrutar de una buena comida después de un paseo por la zona. La comida no es nada del otro mundo, pero como dicen, 'se deja bien comer'. Además, el menú del día cuesta solo 12,50 euros, lo que lo convierte en una opción bastante asequible.
Cuando llegas, te recibe un ambiente tranquilo y agradable, que la verdad se agradece a la hora de comer. La decoración es bastante cuidada y el local es amplio, lo que hace que no te sientas apretujado mientras pruebas sus platos. La camarera, por cierto, es un encanto; su amabilidad hace que la experiencia sea aún más placentera.
Ahora, seamos sinceros, la terraza podría estar mejor aprovechada. Está frente al monasterio, lo que debería ser un reclamo para disfrutar de la vista, pero a veces parece que no le dan el cariño que merece. Un poco más de atención a ese espacio haría maravillas.
Y si te preguntas si hay Wi-Fi gratuito, ¡te tengo una excelente noticia! Sí, lo ofrecen, así que puedes subir esas fotos del delicioso plato que pidas sin preocuparte por la conexión. Es un plus para aquellos que queremos compartir esos momentos en redes sociales, ¿verdad? En fin, a veces lo bueno está en la sencillez y Abadengo lo logra perfectamente.








