
La Quinta del Monje es ese lugar en Burgos donde la tradición y la innovación se dan la mano. Situado en Calle San Lorenzo, 19-21, este bar restaurante se ha ganado un Solete Repsol gracias a su cocina que fusiona exquisitas recetas tradicionales con un toque moderno, ¡incluso inspirado en Japón! La variedad de tapas y raciones no solo llama la atención, sino que su presentación cuidada hace que cada plato sea una pequeña obra de arte. Pero ojo, si planeas pasar por ahí, te recomendaría llamar antes, sobre todo si son fin de semana, porque ¡la reserva se hace casi imprescindible!
Sin embargo, hay que tener en cuenta que nuestra experiencia no fue la mejor cuando llegamos a la cocina apenas con 30 minutos antes de cerrar. Aunque nos aceptaron, la sensación fue un poco desagradable, así que intentad planificar mejor. La relación calidad-precio está bien, y el servicio tiene buena pinta, pero recuerda que la cocina tiene horario. Si buscas una experiencia culinaria que permita disfrutar de una gastronomía con identidad, La Quinta del Monje te está esperando.
La Quinta del Monje
Horarios La Quinta del Monje
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–16:30, 19:00–23:30 |
| martes | 12:00–16:30, 19:00–23:30 |
| miércoles | 12:00–16:30, 19:00–23:30 |
| jueves | 12:00–16:30, 19:00–23:30 |
| viernes | 12:00–0:30 |
| sábado | 12:00–0:30 |
| domingo | 12:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Quinta del Monje
Dónde se encuentra La Quinta del Monje
¡Hey, amigos! Si estáis buscando un lugar chulo para picar algo en Burgos, tenéis que conocer La Quinta del Monje. Está en Calle San Lorenzo, 19-21, y la verdad es que merece las 5 estrellas que le dan. Una de las cosas que más me ha impresionado es la gran variedad de pinchos que tienen, y, para ser sinceros, todos están increíbles. Si queréis probar algo, no podéis dejar de pedir los torreznos y la mini hamburguesa de vaca. ¡Son simplemente espectaculares!
El ambiente del lugar es genial y acorde con lo que os esperáis de un sitio en el centro de Burgos. Por cierto, las camareras son súper atentas y siempre están dispuestas a recomendaros algo rico. La cocina es muy creativa y se nota en cada bocado. Y lo mejor de todo: no vais a tener que esperar a que os sirvan, ¡en menos de 10 minutos ya estáis disfrutando de vuestros pinchos!
Si os estáis preguntando por el precio, no os preocupéis, que con unos 10-20 € por persona, podéis salir más que satisfechos. Además, el local tiene un estilo modernillo, ideal para disfrutar de una buena tarde de tapeo. Aunque, un pequeño consejo: si vais en coche, encontrar aparcamiento puede ser un poco complicado, así que mejor tener en cuenta el aparcamientos de pago cercano.
Entonces, ¿dónde se encuentra La Quinta del Monje? Super fácil, en la Calle San Lorenzo, 19-21, 09003 Burgos. ¡Así que ya sabéis, no os lo penséis más! Si regresáis a Burgos, no falléis en pasar por ahí, porque no os vais a arrepentir. ¡A disfrutar de esos pinchos!
Qué tipo de cocina ofrece La Quinta del Monje
Y, la verdad, si no has estado en La Quinta del Monje, ¡te estás perdiendo de algo espectacular! Este bar restaurante, ubicado en Calle San Lorenzo, 19, 21, ha superado mis expectativas por completo. La cocina es súper variada en tapas; hay de todo y más. Desde la morcilla a la brasa que te hará querer pedir otra, hasta un tataki de atún que es simplemente increíble. Todo lo que hemos probado ha sido una auténtica delicia, y eso que nos hemos atascado con bastante variedad.
No puedo dejar de mencionar a las camareras, Elena y Warde (espero que esté bien escrito). ¡Hacen que la experiencia sea aún más agradable! Son dos chicas muy amables, te reciben con una sonrisa que te hace sentir como en casa. Aun cuando el lugar estaba a tope, el servicio no flaqueó. ¡Gracias a ellas por darnos una experiencia memorable! Por cierto, si buscas un sitio con buen ambiente, aquí siempre está llenísimo. Eso ya dice bastante, ¿no?
Definitivamente, les recomiendo 100x100 este lugar. Te prometo que no te arrepentirás. El precio por persona está en torno a 10-20 €, así que es accesible, y la relación calidad-precio es insuperable. No importa si es una comida rápida o una cita más tranquila, aquí encontrarás lo que necesitas. Aunque eso sí, algunos platos como las guiozas no nos convencieron tanto en otra ocasión; un par de torreznos no fueron lo que esperábamos. Pero, en general, el trato excepcional del personal lo compensó.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece La Quinta del Monje? Pues mira, es una cocina variada y creativa, con un énfasis en tapas elaboradas, como torreznos, tataki de atún, y por supuesto, ¡no te olvides de probar la morcilla! Si estás en Burgos, este lugar se convierte en una parada obligatoria. ¡No te lo pierdas!
Qué reconocimiento ha recibido La Quinta del Monje en el ámbito gastronómico
Y hablando de La Quinta del Monje, este bar restaurante en Calle San Lorenzo, 19-21 es un lugar que generalmente tiene buenas vibras, pero no siempre es el caso. Imagínate, yo pasaba de camino a Asturias y, claro, un buen pincho siempre cae bien. Decidimos sentarnos al ver que se desocupaba una mesa, y pedimos directamente en la barra. La bebida llegó rápido, pero el pincho de solomillo y foie tuvo su propio ritmo, y ya sabe uno que el foie tiene que ser un mínimo de bueno.
Después de 15 minutos de espera, tuvimos que hacer una reclamación sobre esos 3 pinchos que ya debían estar listos en la cocina. Y cuando por fin llegaron… ¡fríos! Te lo juro, fue el colmo. ¿Con el lugar medio vacío y esperar tal cosa? Ni te cuento la cara que se nos quedó. Era una pena porque siempre que venimos a esta maravillosa ciudad, acabamos disfrutando de una copa de vino y un par de pinchos. Pero esta vez, la calidad no estuvo a la altura, y así que tuvimos que decidir que no volveremos.
Sin embargo, para no quedarte con el sabor amargo, también hay que reconocer que muchos de nuestros amigos están totalmente enamorados de este sitio. Dicen que los pinchos que destacan son la hamburguesa de chuletón y el secreto con esa salsa de sésamo y ponzu. Y, de verdad, es un lugar que no puedes dejar de visitar si te gustan los pinchos a la antigua y con un twist de fusión. Muchos lo prefieren por la variedad, como las bolitas de carne, la morcilla y esos tacos de carnitas castellanas que se vuelven inolvidables.
En cuanto al reconocimiento, parece que La Quinta del Monje ha encontrado su propio rincón en el corazón de los amantes de la buena comida en Burgos. Muchos lo mencionan como uno de los mejores para probar pinchos tradicionales y fusión, y eso dice mucho del cariño que le tienen. Al final, aunque en nuestra visita no fue la mejor experiencia, es un lugar que, claramente, ha logrado conectar con quienes saben disfrutar de buena comida.
Qué hace especial la presentación de los platos en La Quinta del Monje
Ya te digo que La Quinta del Monje es un sitio donde no puedes dejar de ir si estás disfrutando de Burgos. La verdad es que siempre suele estar lleno de gente, pero eso es parte de su encanto. El ambiente es genial y no es raro que sientas un ligero apretón en la barra, especialmente en las horas punta. Pero la espera se compensa con una comida impresionante que vale cada uno de los 10-20 € que te gastas. Así que, cuando vayas, pilla unas tapas y una buena bebida y ¡a disfrutar!
Hablando de tapas, la variedad que tienen es de lo mejor. Desde torreznos y croquetas, que son casi un must, hasta unas patatas bravas llenas de sabor que dan ganas de aplaudir. Y no olvides probar los pinchos, porque la mini hamburguesa de chuletón es de otro nivel; si tienes suerte, seguramente también podrás disfrutar de la de vaca y foie. Y si estás en un grupo de 3 o 4, ¡mejor! La experiencia se multiplica y seguro que menos de 10 minutos de espera tendrás.
La zona donde está La Quinta del Monje es muy concurrida, llena de vida. Se asienta en una calle peatonal que conecta con la Plaza Mayor, así que siempre hay un montón de cosas pasando. El sitio en sí es pequeño, pero tiene esa vibra acogedora que hace que quieras quedarte más tiempo. Los chicos del servicio son unos cracks, especialmente la camarera pelirroja que te atiende con un salero y una sonrisa que hacen que te sientas como en casa.
Y hablando de la presentación de sus platos, no es solo lo que hay en el plato, sino cómo lo presentan. Cada tapa, cada pincho, está cuidado al detalle. Por ejemplo, el tataki de atún con salsa de mango no solo es una delicia al paladar, también es un festín para los ojos. Pareciera que cada ración se sirve como si fuese una obra de arte, y eso lo hace aún más especial. Sin duda, es un lugar que merece tu visita repetida cada vez que pases por Burgos.
La Quinta del Monje ofrece opciones de tapas y raciones
Y siguiendo con el tema de la comida en La Quinta del Monje, no puedo dejar de hablar de esos pinchos que son una maravilla. Ya sabes cómo es el ambiente: siempre está lleno de gente y eso le da un toque vibrante, pero no te preocupes, que siempre acabas encontrando un hueco. El sitio es pequeño, sí, pero tiene un encanto que te hace sentir como en casa. La verdad es que las camareras son super majas, siempre con una sonrisa y dispuestas a ayudarte, incluso cuando parece que no te puedes mover de lo apretado que está. A veces se convierte en una “odisea” pedir lo que quieres, pero el ambiente lo compensa todo, ¿verdad?
Si te gusta comer bien sin que te carguen demasiado el bolsillo, este es tu lugar. Desde torreznos hasta croquetas, ofrecen una variedad de tapas y raciones que no te dejarán indiferente. Las tapas están muy bien elaboradas y al ser un sitio de Burgos, no puedes dejar de probar esas especialidades locales. Aunque el servicio a veces puede ser un poco lento porque hay mucha demanda, en general el ambiente es animado y perfecto para compartir con amigos. ¡A mí me encanta ir y disfrutar de una buena cena por un precio entre 10 y 20 euros por persona!
Claro, que siempre hay opiniones variadas. Algunos han comentado que la comida puede ser un poco normalita a veces, especialmente si esperabas algo más gourmet. Pero hablando de sus ofertas, claramente La Quinta del Monje tiene opciones de tapas y raciones que destaca entre los locales del barrio. Así que si decides darles una oportunidad, probablemente encuentres algo que te sorprenda gratamente. ¡Te aseguro que no te vas a arrepentir de probarlo!
Y ya para terminar, si en tu próxima visita te animas a ir con amigos que buscan buen ambiente y buena comida, este es un sitio que tiene todo eso y más. ¡Solo asegúrate de llegar con un poco de paciencia para encontrar un sitio donde sentarte!
Se necesita hacer reserva para visitar La Quinta del Monje
Y es que hay que hablar de La Quinta del Monje, sin duda, un must si estás en Burgos. No sé cómo lo hacen, pero a pesar de que llegamos casi a la hora de cierre de la cocina, nos recibieron con una sonrisa y una actitud que te hace sentir como en casa. La amabilidad de los camareros, increíble. Te tratan re bien, y eso ya vale oro. Si buscas un sitio donde tapear, aquí no fallas.
La variedad de tapas que tienen es simplemente espectacular. Pedimos de todo y, la verdad, me quedé alucinado con cada plato. Los torreznos son de otro mundo, pero no te conformes solo con eso porque todo lo que probé estaba buenísimo. Las patatas bravas, esas que llegan en gajos acompañadas de una salsa de tomate y un mousse de alioli que hasta parece un champiñón, son otro nivel. Y como si fuera poco, también tuvimos la suerte de probar la tempura de bacalao con salsa agridulce, ¡que nos dejó queriendo más!
Si estás pensando en ir, te aviso que aparcar puede ser un pequeño reto, ya que la zona es peatonal. Peeeero, no te agobies, hay un parking de pago bastante cerca donde nosotros aparcamos una hora y media y solo nos cobraron 3€. Ni tan mal, ¿no? Pero claro, como el lugar suele llenarse rápido, mejor que te acerques temprano.
Y sobre si necesitas hacer reserva... No hay un requerimiento específico, pero como te digo, el espacio es reducido y suelen estar a tope, así que si quieres evitar quedarte sin mesa, lo mejor es que llames y asegures tu sitio. ¡No te lo pierdas!








