Hotel El Prado de las Merinas

Hotel El Prado de las Merinas

El Hotel El Prado de las Merinas es ese rincón acogedor que todos necesitamos, ubicado en Caleruega, Burgos. Con 20 habitaciones cómodas y bien equipadas, aquí no te faltará nada: aire acondicionado, WiFi gratis y un baño privado con todos los detalles. Además, el hotel cuenta con un restaurante panorámico donde podrás disfrutar de vistas mientras saboreas un buen menú del día o platos a la carta. Perfecto para compartir momentos especiales como bodas o comuniones, ¡este sitio lo tiene todo!

Situado a solo 20 km de la Abadía de Santo Domingo de Silos, es una base ideal para explorar la bella Ribera del Duero. Con un extenso jardín, chimenea en el salón compartido y una terraza solárium, es muy fácil relajarse aquí. Puedes echar una partida al billar o simplemente disfrutar del entorno. Además, tienen estacionamiento privado gratuito, lo que hace que llegues sin preocupaciones. Así que, si buscas un lugar acogedor y con encanto para desconectar, El Prado de las Merinas es tu mejor opción.

Hotel El Prado de las Merinas

·Hotel de 3 estrellas
⭐4,1
361Reseñas
Fotos
C. del Rio, 35, 09453, Burgos
947 53 42 44

Mapa Ubicación Hotel El Prado de las Merinas

Dónde se encuentra el Hotel El Prado de las Merinas

¡Hey, amigos! Hoy quiero hablarles de un lugar que tuvo su momento de gloria, pero que ahora... bueno, la cosa no está tan bien. Se trata del Hotel El Prado de las Merinas, un hotel de 3 estrellas que está ubicado en C. del Río, 35, 09453, Burgos. Este sitio era un verdadero ídolo del descanso y la tranquilidad hace unos años, pero ahora parece que las cosas han cambiado un poco. La gestión ahora está en manos de unos búlgaros que lo tienen cerrado gran parte del tiempo, y lo que más molesta es que de vez en cuando se ven coches un poco sospechosos rondando el lugar. ¡Menuda vergüenza, la verdad! Algo se debería hacer urgentemente con este sitio.

Ahora, no todo es negativo. Muchos visitantes que han tenido la oportunidad de quedase allí afirman que es un buen sitio para hacer una escapada a Caleruega y sus alrededores. Aunque la gestión ha dejado mucho que desear, la ubicación es bastante buena y el entorno es realmente bonito. La gente que trabaja allí solía ser muy amable y atenta, y si pedías ayuda para algo, te lo solucionaban al instante. Y el desayuno, ¡oh, el desayuno! Perfecto para recargar fuerzas antes de salir a explorar. Así que, si logran poner en orden el hotel, podría ser un lugar muy aconsejable para ir en familia o con un grupo de amigos.

Sin embargo, no todo lo que brilla es oro. El restaurante del hotel ha recibido varias críticas por su precio elevado para la calidad que ofrecen. Un menú del día a 18 euros que en otras ciudades sería mucho más accesible puede ser un gran desánimo. Además, algunos huéspedes se quejan del servicio y la actitud del personal. A veces uno espera un poquito más de amabilidad, ¿no? En fin, es un lugar que tiene potencial, pero que necesita una buena sacudida para regresar a sus días de esplendor.

Y para aquellos que se preguntan, ¿dónde se encuentra el Hotel El Prado de las Merinas? Pues como mencioné al principio, lo puedes encontrar en C. del Río, 35, 09453, Burgos. Así que si decides aventurarte por allí, asegúrate de tener bien claro a qué te enfrentas. ¡Suerte!

Cuántas habitaciones tiene el hotel y qué comodidades ofrecen

Y bueno, hablando de ese famoso menú de 25 euros, he de decir que fue una experiencia un tanto… desastrosa. Empezamos con la paella, que estaba tan salada que parecía que le habían puesto el mar entero, y con un colorante que haría sonrojar a cualquier artista. Y si pensabas en un codillo como segundo, lo siento, pero tampoco se salva. Los postres fueron la guinda del desastre: ¡nada de pasteles ni helados! La camarera no ayudaba mucho a mejorar la situación, ya que tenía una actitud bastante antipática. Si lo piensas, ni siquiera merecía el precio que pagamos, parece que un menú de 15 euros habría estado mejor.

A pesar de todo, hay que decir que el Hotel El Prado de las Merinas tiene su encanto. La tranquilidad que se respira es increíble. El lugar es amplio y está en una ubicación genial, con un montón de opciones culturales y actividades al aire libre. Puedes explorar sitios como Caleruega, Silos, o el impresionante desfiladero de Yecla, y si te gusta pasear, tienes Peñaranda, La Vid, Covarrubias, Lerma y Peñalba de Castro/Clunia muy cerca. Si buscas un rincón donde relajarte después de un día de exploración, este lugar lo tiene.

Y ya que estamos hablando del hotel, me picó la curiosidad y me fui a investigar un poco. El hotel cuenta con 32 habitaciones, y cada una está equipada con algunas comodidades bastante decentes. Aunque, sinceramente, tras la cena, me fui pensando que lo que realmente necesitaba era un buen descanso. Así que si decides quedarte allí, al menos puedes contar con un buen lugar para dormir después de un día de exploración, aunque la cena no haya sido de diez. Al final, la ubicación puede compensar un poco el mal trago de la comida. ¡Espero que cuando vayas mejoren el menú!

El hotel cuenta con servicios de aire acondicionado y WiFi

Y bueno, después de comentar lo de ayer en el restaurante, hay que decir que el menú de fin de semana estaba a 25€. Pero, si lo piensas bien, no me parece que valga la pena por lo que ofrecen, sobre todo con esos restos de vino en las copas. Para colmo, ¡cobraron dos botellas de agua aparte! Como si al menos una de un litro diera para tres personas. Y en cuanto a la ensalada de codorniz, pues era más bien una ensalada mixta con la codorniz encima... nada del otro mundo. Aunque, tengo que darles créditos: la tarta de queso que pedimos estaba deliciosa.

Además, hubo un tema con el trato del personal. Nos sentimos un poco desatendidos, especialmente cuando nos resistieron un poco a la hora del desayuno. Teníamos que esperar hasta las 9, y con solo unos minutos de retraso, estaba claro que no les gustaba que tuviéramos prisa. No sé, a veces es silenciar el reloj, pero también hay que ser comprensibles cuando estamos pagando por el servicio. Ah, y mencionan que pagamos el hotel con un mes de antelación, así que no sé de dónde salió esa falta de profesionalidad.

Sin embargo, hubo una experiencia totalmente diferente cuando paramos a comer sin reserva otro día. ¡La atención fue genial! Nos dejaron disfrutar de la terraza con nuestro perro y el menú estaba buenísimo por solo 16€. ¡Las croquetas eran de ensueño! Lo que es un poco raro es cómo diferentes personas experimentan el mismo lugar de maneras tan variadas. Por otro lado, una vez más, hay que tener cuidado con las órdenes porque ¿puedes imaginarte que te sirvan un plato que ya estaba en la mesa de otra persona? A mí me suena poco higiénico, no sé tú.

Y ya que estamos, me preguntabas sobre el aire acondicionado y el WiFi. El hotel sí cuenta con ambas cosas, así que puedes estar tranquilo. Aunque lo que hemos escuchado de otros es que la experiencia puede ser un poco variable, al menos con el aire deberías estar fresquito. Así que, si te animas a ir, ¡puede que sea una experiencia agridulce, pero siempre hay algo por descubrir!

Hay baño privado en las habitaciones del hotel

Te cuento que mis padres pasaron la Semana Santa en el Hotel El Prado de las Merinas y, gracias a Julián, la reserva y la estancia fueron simplemente fabulosas. El viernes, se pusieron las botas con un menú castellano que incluía sopa castellana, morcilla de Burgos y, ¡cómo no!, un delicioso lechazo. Por supuesto, no faltó el postre, que estaba riquísimo. La verdad, merece la pena repetir, ¡se pusieron como el tenedor!

Además, dicen que el hotel es maravilloso. Las camas son súper cómodas, y los colchones son nuevos. Vamos, que se nota que han puesto atención en cada detalle: sábanas limpias, buenas vistas y, lo mejor, un ambiente tranquilo ideal para descansar. El jardín también es un espacio muy relajante y bien cuidado, perfecto para dar un paseo después de comer.

Hablando de comidas, el desayuno es otra joya. Tienen croissants y napolitanas de chocolate que son para morirse de lo buenos que están. ¡Hay que empezar el día con energía! Además, las vistas del Monasterio de Caleruega desde las habitaciones son simplemente espectaculares. Y lo mejor de todo es que el lugar está a un tiro de piedra de Caleruega, así que puedes ir caminando. Sin embargo, el silencio es total, así que descansas a pierna suelta.

Por lo que respecta a la pregunta que todos se hacen: sí, hay baño privado en todas las habitaciones. Así que puedes relajarte después de un largo día de exploración sin preocupaciones. En definitiva, es un hotel que vale mucho la pena, tanto para parejas como para grupos de amigos que buscan relajarse y disfrutar.

Qué tipo de restaurante tiene el hotel y qué opciones de menú ofrece

Y, ¡vaya pasada el fin de semana que pasamos en el Hotel El Prado de las Merinas! Primero que nada, la ubicación es perfecta, en Caleruega, uno de esos pueblitos que parecen sacados de un cuento. En cuanto llegamos, nos sorprendió lo acogedor que es el lugar. Las habitaciones son amplias y limpias, y el baño, ¡ni se diga! Además, desde la ventana teníamos unas vistas increíbles del monasterio de Santo Domingo de Guzmán. Es el tipo de sitio en el que te sientes como en casa desde el primer minuto.

Y hablemos de la comida porque, ¡madre mía! Lo que comenzó como una parada rápida para comer se convirtió en una experiencia memorable. En el restaurante del hotel, tienen un menú del día por 25€ que incluye unos primeros que son una delicia, como la fideuá y los canelones de carne. Aunque es cierto que el entrecot tenía un toque algo fuerte de ajo que sorprendió hasta a nuestro amigo el GRANDISIMO BLADE. La atención de las camareras fue divertida, no dejamos de reír con la confusión de los flanes y las tartas de queso, pero en general, todos muy amables. Los postres también fueron un espectáculo; no te olvides de probar el flan que, aunque no lo pedimos, nos lo ofrecieron con tanto ánimo que al final lo probamos.

Además, el desayuno fue una maravilla: un pan recién horneado y un bizcocho casero que ni en los mejores brunchs de la ciudad. Y el ambiente del hotel... ¡qué tranquilidad! Con un gran salón que tiene chimenea, perfecto para relajarse mientras disfrutas de un café. También hay un jardín muy bien cuidado donde puedes dar un paseo y disfrutar de la naturaleza. Y sí, si viajas con tu perro, no te preocupes, porque es un hotel pet friendly.

En cuanto al restaurante del hotel, es un lugar donde no te vas a quedar con hambre. Tienen opciones para todos los gustos, con platos deliciosos como callos, croquetas de boletus, lechazo y unos saquitos de carrillera que estaban para chuparse los dedos. La variedad es genial y la calidad de la comida se nota en cada bocado. Sin duda, si buscan un lugar donde disfrutar de buena comida en un ambiente super acogedor, no se lo pueden perder. Y por cierto, ¡no olviden llevarse algunos dulces de las monjas! Son un must.

En resumen, si están planeando una escapada cerca de Madrid, este hotel es el sitio ideal para pasar un fin de semana de relax, buena comida y un toque de cultura. Ya estamos deseando volver.

Es el Hotel El Prado de las Merinas un lugar adecuado para eventos como bodas o comuniones

Y ya que estamos hablando del Hotel El Prado de las Merinas, déjame contarte un poco más de nuestra experiencia. Aunque es un hotel de 3 estrellas y está muy bien situado en C. del Rio, 35, 09453, Burgos, la experiencia gastronómica nos dejó un poco con sabor agridulce. Pedimos 4 codillos, 2 carrilleras y 2 lechazos, y sinceramente, los lechazos eran un verdadero desastre; estaban cocidos sin asar. Nos quejamos, y aunque nos dijeron 'lo siento', no nos trajeron nada nuevo. Menos mal que las chicas del grupo no estaban tan hambrientas y nos compartieron sus platos. ¡Y encima nos cobraron esos menús! La verdad, mejor evitar la cena en su restaurante.

Lo que sí que vale la pena es el entorno. El hotel es grande y está ubicado en una zona tranquila, lo que lo hace perfecto para disfrutar de la naturaleza. A pesar de lo que pasó con la comida, la ubicación es ideal, rodeada de unas vistas preciosas y con senderos perfectos para pasear. La habitación que nos dieron era amplia y cómoda, con un baño bastante bien y unas camas que parecían nubes. Desde la ventana, teníamos vista a unos bonitos campos y montañas, y eso siempre suma puntos en un viaje.

Además, para los que van con un grupo, como nosotros, el trato que recibimos fue muy bueno en general. Aunque el menú no tenía mucha variedad y el precio de las bebidas era un poco alto, la amabilidad del personal hace que la experiencia sea más llevadera. Y sí, el desayuno era bastante variado, aunque no muy temprano, así que hay que correr un poco para estar en el circuito a tiempo. Pero bueno, también eso forma parte de la aventura, ¿no?

Ahora, si te preguntas si el Hotel El Prado de las Merinas es un lugar adecuado para eventos como bodas o comuniones, creo que sí. Tienen el espacio y el servicio para atender bien a un grupo grande, aunque la comida podría poner un poco en duda la elección. Podría ser que estén en un proceso de cambio y mejorando su oferta, así que la verdad, puede ser una opción a considerar con un poco de precaución. Las vistas y la tranquilidad del lugar son perfectas para celebraciones, ¡así que nunca se sabe!

A qué distancia se encuentra el hotel de la Abadía de Santo Domingo de Silos

Y continuando con la experiencia en el Hotel El Prado de las Merinas, debo decir que el menú que ofrecen es bastante bueno. Por 28 euros te puedes llevar un festín con tres entrantes y un principal a elegir. La verdad es que pedimos cinco menús y las porciones ni te cuento, ¡eran espectaculares! Las almejas estaban sobresalientes y venían en una cantidad muy generosa. De principal, opté por el solomillo de cerdo, y, honestamente, podría decir que fue uno de los más jugosos que he probado en mi vida. Ah, y no se podía dejar pasar el vino del menú, un Ribera que se nota que tiene clase; complementó todo a la perfección.

Sin embargo, también hay que ser honestos y mencionar que no todo fue color de rosa. Recibimos un servicio un poco desorganizado en nuestra estadía. Una familia de cuatro se encontró con el personal haciendo lo que podía, pero la gestión de la cocina no fue la mejor. Las copas de vino servían un poco opacas, un toque que no invitaba a disfrutar realmente el vino. Tras algunos contratiempos con los platos que se sirvieron de una manera que no cumplía las expectativas, es un alivio decir que al menos la cocinera vino a disculparse y aunque hubo un poco de espera, ella intentó solucionarlo. Sí, se notaba que hacía su mejor esfuerzo, pero ¡qué mal trago pasar en un día tan especial!

Hablando de ubicación, creo que es un buen punto a tener en cuenta si planeas visitar lugares cercanos, como la Abadía de Santo Domingo de Silos, que está a aproximadamente 40 minutos en coche desde el hotel. Si estás en la búsqueda de un lugar donde alojarte después de un día de exploración, este hotel podría ser una buena opción. Las habitaciones son cómodas y el ambiente general del lugar es amable, algo alegra el día a pesar de los percances. ¡Así que ya sabes, si decides visitar, asegúrate de estar preparado para disfrutar y adaptarte a lo que venga!

Qué actividades se pueden realizar en los alrededores del hotel

Y bueno, si estás buscando un lugar donde desconectar un poco, el Hotel El Prado de las Merinas es el sitio ideal. Está en una ubicación fantástica, justo en C. del Río, 35, Burgos. Perfecto para recargar energías y disfrutar de unos días de tranquilidad. Sus habitaciones son sencillas, pero tienen todo lo que necesitas, y lo mejor de todo es que son súper limpias y cómodas. Te vas a sentir como en casa, ¡y eso se agradece!

Hablando de comida, no puedo dejar de mencionar el restaurante del hotel. ¡Menuda joya! La calidad es realmente buena, y el precio es bastante razonable para lo que ofrecen. Si pasas un fin de semana, deberías hacer una parada allí para disfrutar de una buena cena. Además, el personal es amable, siempre dispuesto a ayudar. En resumen, es un lugar muy recomendable para repetir, no te vas a arrepentir.

Y ya que estamos, si decides aventurarte en los alrededores, te aseguro que no te faltarán cosas que hacer. Caleruega es un pueblo precioso que vale la pena visitar, y no muy lejos están Silos, Covarrubias y Peñaranda, todos con su encanto particular. Si te gustan las rutas, puedes explorar el desfiladero de Yecla o Las Loberas, y no olvides hacer una parada en el cementerio de Sad Hill. La combinación entre el buen alojamiento y un montón de actividades al aire libre hace que este lugar sea perfecto para un viaje en grupo o en familia. ¡Te va a encantar!

Fotografías Hotel El Prado de las Merinas

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