
El Hipódromo de Suso, ubicado en la Avenida del Faro en Cueto, Cantabria, es un lugar que no te puedes perder si buscas buena comida en un ambiente relajado. Aquí la cocina se centra en lo tradicional y de mercado, presentando platos con productos frescos de temporada que no solo destacan en calidad, sino también en presentación. Si decides ir, no te olvides de probar su famoso menú de fin de semana, hay un montón de opciones para elegir y se dice que la comida está espectacular.
Este restaurante ha cosechado buenas críticas y se comenta que el servicio es siempre atento y agradable. Su carta incluye desde ensaladas hasta postres ricos, como la tarta de queso. Y si te apetece más variedad, ¡prepárate para la barra libre donde puedes pedir cuantas raciones desees! Además, la ubicación cerca del edificio de la Federación Cántabra de Golf y de la Casa Rosales lo hace ideal para una visita después de un día al aire libre. Un plan que suena bien, ¿verdad?
Hipódromo de Suso
Horarios Hipódromo de Suso
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–23:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 10:00–23:30 |
| jueves | 10:00–23:30 |
| viernes | 10:00–23:30 |
| sábado | 10:00–23:30 |
| domingo | 10:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Hipódromo de Suso
Dónde se encuentra el Hipódromo de Suso
¡Hey, amigos! Si están buscando un lugar espectacular para comer, tengo que contarles sobre el Hipódromo de Suso, un restaurante que se encuentra en la Av. del Faro, s/n, 39012 Cueto, Cantabria. He ido un par de veces y, la verdad, siempre salgo súper satisfecha. La experiencia es de 5 estrellas, y ese menú de carta abierta en el que puedes repetir platos lo que más me encanta. No hay nada como disfrutar de tu comida favorita y saber que puedes pedirla otra vez, ¿verdad?
Pero bueno, no todo es perfecto. Hay un pequeño detalle que no me ha gustado y quiero mencionarlo. El agua que sirven está en una botella de cristal con el logotipo del restaurante, pero no viene precintada ni te dicen de dónde proviene. Eso te deja pensando si es agua del grifo o algo así, y cuesta 3,20 €. ¡Vaya lío! Si no es agua embotellada y con precinto, me parece un poco caro.
Pero no se preocupen, el servicio es impresionante. La camarera fue súper atenta y amable, y el chico nuevo que estaba ahí también fue genial. Definitivamente, el equipo se lleva un diez. En cuanto a la comida, las raciones pueden variar, algunas son generosas y puedes repetir sin problema. Eso sí, los postres están espectaculares, ¡una pena que no se puedan repetir!
En resumen, me encanta este sitio y lo recomiendo de corazón, ¡sin duda volveré! El precio por persona ronda los 40-50 €, y la ambientación es muy acogedora. ¡Ideal para grupos de todos los tamaños! Eso sí, les recomiendo hacer reserva porque el lugar tiende a llenarse. Oh, y si están con coche, aparcar puede ser un poco complicado, pero hay aparcamientos gratuitos por ahí.
Así que ya saben, si alguna vez se preguntan ¿dónde se encuentra el Hipódromo de Suso?, la respuesta es que está en la Av. del Faro, s/n, en Cueto, Cantabria. ¡No se lo pierdan! ️✨
Qué tipo de cocina se ofrece en el Hipódromo de Suso
Te cuento que el pasado sábado 15, estuvimos disfrutando de una comida familiar en el Hipódromo de Suso, y la experiencia fue increíble. Éramos nueve adultos y un niño, y desde que llegamos, el lugar nos encantó. Optamos por el menú de carta libre, y vaya que fue un acierto total. La atención de la encargada, que se encargó de anotar nuestros platos, fue simplemente encantadora. Tenía esa energía positiva que hace que todo se sienta más cálido y relajado. No podía estar más atenta a nuestras necesidades y se preocupaba de que no nos faltara nada. ¡Simpatiquísima!
Además, el resto del personal también fue super atento, y la rapidez con la que llegaban los platos fue fabulosa. Lo mejor es que, a pesar de que estábamos en una terraza cubierta y cerrada, las estufas de calefacción crearon un ambiente muy acogedor, especialmente en un día tan frío en Santander. La comida estaba deliciosa, con raciones de tamaño justo para compartir y así poder probar un montón de cosas de la carta sin desperdiciar nada. Todo estaba servido a la temperatura perfecta y tenía una presentación impecable.
Salimos de allí todos muy contentos y, como le dijimos a la encargada, muy agradecidos por el trato tan agradable. La atención superó nuestras expectativas y realmente hacía que todo fuera fácil y rápido. Sin duda, es un lugar al que volveremos y que recomendaré a todo mi entorno. ¡Mil gracias por la experiencia!
Por cierto, si te preguntas qué tipo de cocina se ofrece en el Hipódromo de Suso, la respuesta es bien sencilla: un menú variado y sabroso, ideal para compartir, que mezcla lo mejor de la gastronomía local con toques modernos. Tienen desde rabas hasta platos de carne y pescado, aunque, eso sí, enhorabuena por tener buen ojo a la hora de pedir, porque unas opciones pueden ser de un tamaño más pequeño que otros lugares. ¡Pero bueno, cada bocado cuenta! Así que ya sabes, si tienes plan de comer bien en Santander, este es el sitio.
Cuáles son las características principales de los platos del restaurante
Y, bueno, volviendo a nuestra comilona en el Hipódromo de Suso, no puedo dejar de mencionar cómo disfrutamos cada bocado. Fuimos tres matrimonios y, te juro, no nos quedamos con ganas de nada. Todo estaba de primera calidad, pero las gambas a la plancha, las croquetas y la cecina son simplemente un espectáculo. ¡La merluza rellena que nos sirvieron como plato principal era extraordinaria! Y ni hablar de los postres, todos caseros, abundantes y deliciosos. Creo que la relación calidad-precio es de las mejores que he visto, entre 40 y 50 € por cabeza. Con el servicio tan top que tienen, solo puedo darles 5 estrellas por todo.
El ambiente era muy acogedor y familiar, casi sin ruido; perfecto para una buena conversación y risas entre amigos. Eso sí, si vas en verano, ya maquinamos una repetición porque queremos volver a disfrutar de esa terraza amplia que tienen, ¡está justo cerca del Faro de Cabo Mayor! Y hablando de comodidades, el aparcamiento en la calle es gratuito y hay un montón de plazas libres, así que no hay nada que temer en ese sentido.
Y, vale, aunque tuvimos un par de malentendidos con el servicio, como cuando nos intentaron cobrar varias veces, eso mismo no le quita el encanto al lugar, ¿verdad? El personal es supermajo, pero hay días… ya sabes. En general, el trato es excelente y realmente se nota el esfuerzo. Me encanta encontrar sitios así en mis viajes, donde te sientes bien atendido y la comida sea tan exquisita.
Ahora, si hablamos de las características principales de los platos del restaurante, la calidad es sin duda lo que más destaca. Los platos son abundantes, con un enfoque en ingredientes frescos y caseros. Los sabores son sencillos, pero muy bien cuidados, lo que se nota sobre todo en las gambas y las carnes. Los postres, riquísimos y con un toque especial, como la tarta de queso con arándanos que probamos. Vamos, que no decepcionan en ninguna de las facetas de la experiencia, ¿no crees?
Es recomendable probar el menú de fin de semana en el Hipódromo de Suso
Y mira, lo que ha pasado en el Hipódromo de Suso no es para tomártelo a la ligera. Hemos escuchado historias de otros que se han sentido realmente maltratados por el servicio solo porque parecían más jóvenes. ¡Qué pena que dependamos tanto de la edad para que nos traten como se debe! Cuando estuvimos allí, pedimos algo para tomar mientras hacíamos tiempo antes de que abriera la cocina y nos dejaron a un lado. A nuestro alrededor, todos estaban picando algo, pero nosotros, nada. Eso ya nos dio muy mala vibra y es algo que, por lo visto, no es un caso aislado. Y claro, al final terminamos buscando otro sitio para cenar.
La última vez que fui, me decidí a probar el menú libre, y bueno, si te gusta esperar, este es tu lugar... Tardaron bastante en servir los entrantes, aunque los platos y postres fueron más rápidos. Pero, entre el calor que hacía en la carpa de madera y el tiempo de espera, sinceramente, he tenido experiencias mucho mejores. Nos salimos con una cuenta de 41 euros sin bebida, y al final, salimos llenos pensando que, con ese dinero, casi preferirías un menú del día en otro lugar. Así que si buscas una comida ligera, aquí puede que te salgas cuesta arriba.
No todo fue malo, eso sí. Cuando no estaba tan lleno, la comida estaba realmente buena, incluso los postres. Pero en un sitio que se llena, se nota un descontrol total entre los camareros. Esperamos tanto que decidimos cancelar raciones que ya no queríamos esperar. Además, pedimos algunos postres que, para ser justos, estaban muy buenos. Pero la experiencia de servicio seguía dejándonos un sabor agridulce, especialmente al final del día.
Ya, y si tu pregunta es si es recomendable probar el menú de fin de semana en el Hipódromo de Suso, bueno, la verdad creo que deberías pensarlo dos veces. La comida puede ser rica, pero entre el trato deficiente y la espera eterna, puede no valer la pena. Si decides ir, asegúrate de ir con paciencia, pero si te gusta comer sin estrés, tal vez sería mejor encontrar otro lugar. ¿Sabes qué? ¡Nunca está de más tener opciones!
Qué tipo de productos se utilizan en la cocina del Hipódromo de Suso
Y bueno, después de hablar de las experiencias, hablemos un poco de lo que realmente vale la pena en el Hipódromo de Suso. La verdad es que hay que reconocer que el lugar tiene su encanto y, si te decantas por el buffet libre, ¡te vas a llevar una grata sorpresa! Con un precio que ronda los 40-50 € por persona, no es una locura si consideras la calidad y cantidad que ofrecen. Para que te hagas una idea, los platos están de rechupete, y los camareros siempre tienen una sonrisa lista, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. En definitiva, ¡un 5 estrellas en todos los sentidos!
Ahora, si buscas algo que realmente te quite el hipo, no te puedes perder las rabas y las gambas a la plancha. Dicen que son de las mejores de la zona, y claro, con la tierra que tienen, ¡no es de extrañar! También te recomiendo el jamón ibérico y las almejas a la marinera; son un must. Y ya ni hablar de los postres, que son el broche de oro que cierra con broche de oro esa comida espectacular. Así que si tienes un plan de domingo, vale la pena escaparse a Cueto y disfrutar de una buena comidita aquí.
Pero sí, hay que ser honestos, no todas las visitas son brillantes. Hay quienes han salido un poco decepcionados, sobre todo los que se arriesgaron con algunos aperitivos. Croquetas muy saladas y algunas zamburiñas que no estaban a la altura; de ahí que le dieron un 3 estrellas a la experiencia. Sin embargo, el buen trato del personal parece ser un punto en común que todos destacan. Es una lástima, porque la idea es siempre salir con una sonrisa, ¿no? ¡Pero bueno, estas cosas pasan!
Y claro, como el lugar tiene su historia, no es raro encontrar una variedad de productos en su cocina, ¿verdad? Pero lo que he escuchado es que se esfuerzan en usar ingredientes locales y frescos, ¡cosa que siempre se agradece! Muchos aseguran que el marisco es de la mejor calidad, y eso se nota bastante en los platos. O sea que en líneas generales, aunque haya opiniones dispares, la base de sus recetas de platillos típicos juega un papel importante en mantener ese nivel que prometen. Así que, si te dejas guiar por lo mejor de cada opción, seguro que te irás contento.
Cómo se describe el servicio en el Hipódromo de Suso
Después de este rollo sobre el Hipódromo de Suso, no puedo dejar de pensar en lo que viví la última vez que fui. La verdad es que, aunque tiene 4 estrellas, que no es poca cosa, me parece que podría mejorar un poquitín. Comimos de lujo con su menú, que incluye un montón de platos para repetir lo que quieras, excepto los postres, claro. Eso sí, el ambiente estaba un poco descontrolado, ay, tanto jaleo y ruido que hacía difícil charlar. Y, en mi opinión, no había suficientes camareros para tanta gente, así que a veces se hacían un poco largos.
En otra ocasión, la experiencia no fue tan positiva. Estuve allí tres veces y, aunque la comida no está mal, esta última vez fue un desastre total con el plato del entrecot, las gambas y las anchoas: ¡había un monstruoso exceso de sal! El cochinillo estaba más seco que el desierto, pero al menos los postres eran buenos, y el trato, en general, era aceptable. Mi cuenta rondó entre 40-50 € por persona, así que esperaba algo más.
La experiencia con los fumadores me dejó un mal sabor de boca porque el ambiente perdió puntos. La comida era escasa, pero bien rica. En cuanto a los camareros, por un lado, había cantidad, pero de gloria, nada. Tardaban en servir las cosas y eso se notaba, así que no sé si merece la pena volver a arriesgarme por un menú de 29 €. Pero bueno, siempre hay esperanza.
En la última celebración del cumpleaños de los peques, todo fue maravilloso. Aunque hubo altibajos, los críos salieron encantados y eso siempre es un plus. A eso se le suma una buena jornada gastronómica y una caminata por la zona. Al fin y al cabo, el servicio en el Hipódromo de Suso es un cóctel de experiencias. Si tienes la suerte de que te atienda alguien como David, podrías llevártela genial, pero no te fíes solo de eso, porque el resto del equipo a veces parece que opera a su manera. Así que ya sabes, si decides ir, *ve con expectativas moderadas y tal vez te sorprenda*. ¡Es un lugar con potencial para ser impresionante!
Qué opciones de comida están disponibles en la carta del restaurante
¡Y aquí estamos otra vez, hablando del Hipódromo de Suso! La verdad es que, a pesar de la experiencia regular que tuvimos últimamente, el lugar tiene su encanto, pero ¡qué decepción con la comida esta vez! Llegamos un grupo de siete y, sin exagerar, el primer vino que nos pusieron estaba picado. ¡Vamos, que no empezamos bien! Optamos por el menú de fin de semana de 28 € pero la comida fue bastante mediocre. Las croquetas con grumos y el pulpo tan duro que parecía que estaba entrenado para una lucha... Y, eso de que el solomillo fuera en realidad de cerdo, ¡no me parece muy bien, la verdad!
Aunque debo decir que el servicio no fue tan malo. David, aunque no era nuestro camarero, fue un verdadero crack, siempre sonriendo y muy atento. Sin embargo, el resto del equipo, un poco justito. Una de las camareras se molestó cuando pedimos que nos cambiaran los postres, ya que la tarta gallega tenía un color grisáceo y un sabor metálico. ¡Con lo que nos gusta disfrutar de un buen postre! Si no fuera por David, quizás no volveríamos.
También tengo que mencionar que, en otro momento que estuve allí, el lugar estaba lleno a reventar, y para ser honesto, me sorprende que la gente paga ese dinero por lo que ofrecen. El ambiente a veces es genial, especialmente si buscas pasar el rato con amigos, pero tampoco entiendo la necesidad de tener música a todo volumen a ciertas horas. Estás en un lugar casi rodeado de naturaleza y acabas escuchando anuncios de Línea Directa en vez de pájaros. Un poco mejor en ese aspecto no estaría de más.
Por cierto, si decides ir, la carta tiene algunas opciones interesantes. Tienen platos como gambas a la plancha, almejas a la marinera, y hasta rodaballo con tomate y albahaca; esos son de los recomendables. Los pimientos rellenos de bogavante también son un clásico que de verdad merece la pena probar. Aún así, si vas, no esperes grandes cosas en cuanto a calidad. Esperemos que en la próxima visita todo mejore y podamos disfrutar más de la buena comida que debería ofrecer un lugar como este.
Cuál es uno de los postres más destacados del Hipódromo de Suso
Así que después de un ratito esperando, nos trajeron las bebidas, y la verdad, eso fue lo único que no fue rápido. Pero no te preocupes, porque la comida llegó volando una vez que empezamos a pedir. Me encantó la opción de menú libre a 38€, donde puedes comer todo lo que quieras, pero ojo con dejar raciones, ¡eso no está permitido! Las porciones son pequeñas, ideales para probar más cosas, pero conviene ir con un poco de tiempo, ya que a las 4:30 cierran cocina y a las 8 ya no puedes pedir más. Así que si decides lanzarte a por la carta libre, hazlo con calma.
El ambiente del lugar es otra cosa; realmente se nota que cuidan los detalles. Se te olvida que estás en un restaurante que ofrece comida en cantidades ilimitadas, imaginándote más bien en un sitio de lujo. Y claro, los camareros son súper amables. Pídete las gambas a la plancha, el pulpo a la plancha con crema de patata, y no olvides esos pimientos rellenos de bogavante, que están de muerte. Aunque debo admitir que el secreto no fue lo que esperaba; me sorprendió lo dulce que estaba y tenía esa textura más desmechada, lejos de lo que se veía en la foto.
Para los que adoran comer sin límites, la opción es sobresaliente, eso es seguro. Sin embargo, he oído comentarios menos favorables sobre algunos platos, como el jamón ibérico o las anchoas, que no parecían estar a la altura. En mi caso, opté por lo seguro y, en general, la comida estaba buena, aunque el secreto no me convenció. Pero, lo más importante, el sitio tiene suficiente plaza de aparcamiento gratuita, así que puedes olvidarte del estrés de buscar dónde dejar el coche.
Y para los que se quedan con ganas de algo dulce, el sorbete de manzana verde es uno de los postres más destacados del Hipódromo de Suso. Perfecto para cerrar la comida con un toque refrescante. ¿Quién no quiere un dulce ligero después de una buena comilona? Sin duda, un lugar que tiene su encanto, aunque siempre es bueno saber qué pedir.
Qué es la barra libre en el Hipódromo de Suso
Como te decía, el Hipódromo de Suso es el lugar ideal si buscas un sitio que sea bueno, bonito y barato. Me encanta que hayan repuesto muchos de los antiguos favoritos en su menú. Recuerdo aquellas zamburiñas que se derretían en la boca y el jamón ibérico que siempre regresa a la memoria, ¡cómo no! Por solo 35€ tienes un menú de barra libre donde puedes repetir todo lo que quieras, desde antxoas hasta platos elaborados. Si eres de buen comer, aquí puedes dejarte llevar y disfrutar de un festín que te dejará más que satisfecho. Solo asegúrate de llegar a tiempo, porque la cocina cierra a las 16:30 y, ojo, que el pan no es lo mejor que puedes probar, mejor evita ese detalle.
Aunque en mi última visita noté un par de detalles que podrían mejorar. Como comimos en grupo, el servicio no fue el más ágil que uno esperaría. Solo había un camarero con la tablet tomando pedidos, y parece que se le acumuló el trabajo al pobre. Aun así, las camareras eran super amables y rápidas, así que eso se agradece. La comida estaba buena, sobre todo los entrantes como brochetas de langostinos. Sin embargo, el rodaballo fue una gran decepción, lleno de piel y espinas. ¡Menos mal que el postre estaba delicioso! Pero esos momentos nos dejaron con ganas de más, y bueno, no creo que volvamos a intentarlo pronto.
Ahora, para los que se preguntan, ¿qué es eso de la barra libre en el Hipódromo de Suso? Pues, es una experiencia genial donde puedes pedir tantos platos como quieras, todo incluido en el precio del menú. Tienes la libertad de disfrutar de una gran variedad de pescados, carnes, ensaladas y tapas; eso sí, asegúrate de llegarte a la última llamada, porque hay que comer con ganas. Es un plan perfecto para reunir a la cuadrilla y disfrutar de una buena tarde, aunque siempre hay que tener en mente que la experiencia puede variar según cuánta gente haya y cómo ande el servicio ese día.
Por qué es favorable la ubicación del Hipódromo de Suso
Y después de esa experiencia, ¿quién no se sentiría decepcionado? La verdad es que el Hipódromo de Suso podría haber sido una gran comida en grupo, pero nos dejó un mal sabor de boca, literalmente. El menú de buffet libre a la carta de 40 euros sin bebidas es un golpe en la mesa si la calidad no acompaña. Me sabe mal decirlo, pero esos langostinos crudos y fríos no deberían ni asomarse a la mesa, y el hecho de que el personal se lo tomara a mal en lugar de resolverlo es un fallo gravísimo. A veces da la sensación de que te ven como un simple número, y eso puede arruinar incluso la mejor de las comidas.
Ahora bien, en otras visitas, me he encontrado con un menú libre que, aunque hay que pagarlo, es bastante bueno si te gustan las raciones y no escatimas en pedir lo que te apetece. Las gambas a la plancha han sido un acierto, pero en mi experiencia personal, las zamburiñas no son lo mejor de la carta: esa vinagreta les hace un flaco favor. Aun así, el ambiente es agradable, con detalles deportivos que le dan un toque original, y los camareros son siempre muy atentos, lo que definitivamente suma puntos. Si lo tuyo son los buenos ratos en compañía de amigos, en esta modalidad de buffet libre es fácil disfrutar.
Por otro lado, me sorprende escuchar que hay quienes tienen la mala experiencia de que no permiten perros, lo cual es una gran decepción. Si has disfrutado de su terraza lúcidamente en el pasado, es una pena que hayan cambiado las reglas. Además, parece que han subido un poco los precios de los menús, lo que hace que te cuestiones si vale la pena. Sin embargo, todavía hay quienes consideran que la calidad-precio es aceptable, especialmente si eliges bien los platos.
Y sobre la ubicación del Hipódromo de Suso, la verdad es que es bastante favorable. Está en Cueto, una zona tranquila, muy accesible, y cercana a la playa. Imagínate terminar de comer y dar un paseíto por la costa. No está lejos de otras actividades y tiene la ventaja de poder disfrutar de un entorno relajante mientras saboreas un buen plato. Así que, si alguna vez no encontraste lo que buscabas en la comida, al menos el lugar tiene lo suyo para un día de sol. ¡A veces hay que quedarnos con lo bueno!
Qué lugares se encuentran cerca del Hipódromo de Suso
La otra vez que fui al Hipódromo de Suso, no te imaginas lo bien que la pasamos. Nos decidimos por el mítico buffet que tienen, donde pagas una vez y puedes comer todo lo que quieras. ¡Y vaya que comimos! Te adjunto las fotos de los platos que probamos, hubo unas delicias que no te puedes perder. En el ticket puedes ver el vino que pedimos, era muy bueno, le daba un toque top a la comida. Si andas buscando un plan donde comer y disfrutar, este lugar es una joyita.
Fuimos a comer en fin de semana, y aunque el precio por persona estaba rondando los 50-60 €, la experiencia valió cada centavo. De verdad, la comida, el servicio y el ambiente tienen un 5 estrellas, todo genial. Tabletas llenas de colores, una variedad que nunca habías visto, y ese servicio que te hace sentir como en casa. Es un lugar al que definitivamente quiero volver, y ya te estoy preparando el plan.
Y, para que no se te olvide, si andas por allí, hay lugarcitos interesantes cerquita del Hipódromo de Suso. Por ejemplo, puedes pasear por los alrededores del Faro de Cueto, que es un sitio icónico con vistas impresionantes. También está la Playa de Cueto, que no te la puedes perder si te gusta la costa. Todo muy cerquita y perfecto para hacer una buena jornada de comida y relax. ¡Te espero la próxima vez!








