El Jardín de Manuela

El Jardín de Manuela

En el Jardín de Manuela, en C. la Iglesia, 6, Santibáñez del Val, te espera un rincón de paz en plena naturaleza. Aquí hay dos unidades de alojamiento, con la casa Jardín como protagonista: un espacio totalmente reformado que cuenta con dos habitaciones, dos baños completos, y una cocina equipada a tope con todo lo necesario. También podrás disfrutar de un extenso jardín privado de 1500 m², perfecto para hacer una barbacoa o simplemente relajarte bajo el sol y contemplar el cielo nocturno. ¡Ah, y no olvides probar las verduras frescas de su huerto ecológico!

Además, el lugar no solo promete una buena desconexión, sino que también ofrece un servicio de masajes para que te mimes un poco. Con WiFi gratuito y vistas a la montaña, este chalet está a solo 5.5 km de la Abadía de Santo Domingo de Silos y a 12 km de Covarrubias. Ven a disfrutar de la tranquilidad, las vistas y todo lo que el Jardín de Manuela tiene para ofrecerte. ¡Te aseguro que te quedarás con ganas de más!

El Jardín de Manuela

3,7
61Reseñas
Fotos
C. la Iglesia, 6, 09617 Santibáñez del Val, Burgos
630 03 25 88

Mapa Ubicación El Jardín de Manuela

Dónde se encuentra el Jardín de Manuela

¡Hey, grupo! ¿Cómo están? Hoy quiero hablarles sobre El Jardín de Manuela, ese lugar donde algunos se han ido a desconectar y otros han tenido experiencias un poco menos que ideales. Está situado en C. la Iglesia, 6, 09617 Santibáñez del Val, Burgos. Si están buscando un sitio tranquilo para pasar el rato, su ubicación es la bomba. ¡Las vistas son preciosas! Pero tengo que ser honesto: hay detalles que deben saber antes de hacer la maleta.

Por un lado, hay quienes han disfrutado de su ya mencionado encanto y de la tranquilidad que ofrece la casa, incluso acojiendo a sus perros, lo cual es un gran plus. Otros han resaltado lo que sería la buena calefacción y el menaje bien equipado para cocinar. Pero ¡ojo! No todo es perfecto. Algunos inquilinos se han quejado de que la limpieza deja mucho que desear. Desde telarañas por ahí hasta sábanas con manchas. ¡Y el sofá cama ni hablar! Al abrirlo, parece que es una fiesta para bichos. Así que, si eres un poco maniático con la limpieza, igual mejor busca en otro lado.

También han hecho mención del pequeño tema del menaje. Parece que a veces hay un escaso suministro de papel higiénico y gel, así que si son un grupo grande, quizás deban llevar algo extra. Además, hay problemas con los baños, donde varios han tenido a su suerte unas cuantas goteras. Pero bueno, para otras personas la experiencia ha sido bastante grata, así que es un poco de azar en cuanto a lo que cada uno se encuentra. Les sugeriría, que si deciden ir, vayan dispuestos a tener una aventura, ¡porque cualquier cosa puede pasar!

Y ya para finalizar, volviendo a la pregunta del millón: ¿Dónde se encuentra el Jardín de Manuela? La respuesta es fácil, está en C. la Iglesia, 6, 09617 Santibáñez del Val, Burgos. Así que si deciden ir, ¡buena suerte y ya me cuentan cómo les va!

Qué tipos de alojamiento ofrece el Jardín de Manuela

La verdad, si estás pensando en quedarte en El Jardín de Manuela, te recomiendo que lo pienses dos veces. La casa tiene un aire de dejadez que realmente te hace cuestionar lo que pagas. Las fotos que ves online son de la casa más pequeña, que parece algo más cuidada, pero cuando llegas y ves la otra, uy… es otro cantar. La suciedad y el mal estado son difíciles de ignorar. Apenas encuentras un lugar adecuado para relajarte y disfrutar, aunque el entorno sí que es idílico, la gente del pueblo es superamable y está dispuesta a ayudarte en lo que necesites.

En cuanto a la limpieza, ni hablar. Tuvimos que poner ¡la vajilla en el lavavajillas antes de usarla! Y ni te cuento lo que encontramos en uno de los baños: ¡el plato de ducha sin cortina! Con eso ya te puedes imaginar el nivel de atención que le han dado. Además, el armario olía tan raro que mejor ni lo abrías. La cocina parece sacada de un museo; los utensilios eran viejos y más sucios de lo que me gustaría recordar. La dejadez de la dueña es palpable desde el primer momento.

Como si fuera poco, al llegar, ya la dueña nos dio la impresión de que se desentendía del tema, como si estuviera más en su mundo que disfrutando de la experiencia. Había mucha confusión sobre la casa y el jardín. Nos dijeron que el jardín era privado, pero al final teníamos que compartirlo con la familia de al lado. Y aunque fueron muy amables, no es lo que esperas cuando reservas. Ese perrito del pueblo era un encanto, pero oye, ¡cierto cuidado si llevas un perro contigo! La verja está un poco extraña y los barrotes son anchos, así que un pequeño aventurero podría escaparse fácilmente.

Entonces, ¿qué tipos de alojamiento ofrece el Jardín de Manuela? Pues parece que una casa para grupos, pero ten en cuenta que los detalles no son claros; una puede ser la casa pequeña y otra la que nadie quiere, más antigua y descuidada. Mi consejo: busca primero las opiniones de otros. Aunque la zona es genial, con tantas opciones, ¡seguro que puedes encontrar un lugar mucho más adecuado y limpio donde alojarte!

Cuántas habitaciones y baños tiene la casa Jardín

Hablando de El Jardín de Manuela, ¡qué descubrimiento tan chulo! Pasamos allí la Semana Santa y, de verdad, fue todo perfecto. La casa está decorada con mucho gusto y las camas son comodísimas, ya sabes, esas que te invitan a quedarte un poquito más en la cama. El único 'pero' que encontramos fue que quizás haría falta alguna butaca en la zona de estar. Y bueno, tal vez actualizar algún electrodoméstico, pero eso no arruinó nuestro disfrute, ¡en absoluto! El entorno es increíblemente tranquilo, perfecto para desconectar de la rutina y disfrutar de esos momentos con amigos. Completamente recomendable!!!

La casa está cuidada hasta el último detalle y está situada en una parcela grande, donde te sientes a gusto desde el minuto uno. Los dueños son encantadores y están súper atentos a cualquier cosa que necesites. Además, el entorno es maravilloso, con un montón de sitios cercanos que explorar. Una única pega que diría es que no se mencione que los dueños viven en la misma parcela, lo que puede afectar a quienes buscan más intimidad. Pero a mí, sinceramente, eso no me preocupó; al final, estaba tan a gusto que ya estoy pensando en repetir. ¡Gracias por todo!

Por otro lado, no puedo dejar de mencionar que no todas las experiencias son iguales. Hay a quienes les pasó de todo, desde moscas hasta suciedad en la cocina. Y es una lástima que esas situaciones ocurran, porque la casa tiene mucho potencial y es una pena que no se esté cuidando. La verdad que si alguien va a alquilar, debería estar al tanto de esas cosas. Pero volviendo a lo bueno, el lugar tiene un jardín idílico donde uno puede desconectar completamente. ¡Impecable todo, de verdad!

Y para los curiosos, la casa Jardín tiene cinco habitaciones y un baño. Así que es ideal para grupos grandes o familias que buscan un sitio donde poder estar juntos sin apretujarse. ¡Así que ya sabes! Si quieres disfrutar de un buen destino, no dudes en dar una vuelta por allí. ¡Hasta la próxima!

Qué comodidades incluye la cocina de la casa Jardín

Y bueno, continuando con lo que te contaba, El Jardín de Manuela sí que era un lugar perfecto para desconectar, aunque si nos fijamos en la experiencia general, hay que decir que no todo fue un paseo por el parque. La ubicación campestre, con esas vistas que te dejan sin aliento, está claro que tienen un gran potencial. Pero, sinceramente, cuando llegas y te encuentras con el polvo acumulado en cada esquina y un mantel que debería ser exhibido como “arte contemporáneo”, la cosa se enreda un poco, ¿sabes?

La verdad es que esperas entrar y sentir que te han recibido con los brazos abiertos, pero la primera impresión es como un jarro de agua fría. El cubo de las cenizas de la barbacoa parecía un campo de batalla, y eso solo era el comienzo. Ni hablar de la cocina, que se veía más como un plato de “¿quién se atreve a comer aquí?” que un espacio acogedor para disfrutar de una buena cena. Y en cuanto a las telarañas en los cuadros, me imaginaba que Halloween había llegado antes de tiempo.

Aun así, lo que más me molestó fue la falta de atención del servicio, que era bastante ineficaz. Cuando llamamos a la dueña, parecía más centrada en su trabajo que en darnos una mano, ¡había cosas que necesitaban una solución rápida! Después de mi experiencia, creo que hay que tener cuidado al elegir dónde quedarse si no quieres que unas vacaciones se conviertan en una serie de decepciones.

Ahora bien, para aquellos que aún están pensando en el Jardín de Manuela y se preguntan “¿Qué comodidades incluye la cocina de la casa?”, pues, la verdad, hay que decirlo: un par de pastillas para el lavavajillas y una colección de utensilios más sucios que limpios. Así que, si decides ir, ojo con la cocina; mejor ve con tus propios condimentos... y un poco de paciencia. Pero, hey, si logras hacer de tu estancia un recuerdo bonito con la naturaleza de fondo, puede que valga la pena al final.

Cuánto espacio tiene el jardín privado

Y hablando de El Jardín de Manuela, no puedo dejar de mencionar lo acogedor que es. De verdad, la decoración está cuidada hasta el último detalle, y eso se nota al instante. Los colchones y almohadas son comodísimos, algo que a veces en otros alojamientos no le dan la importancia que merece. Aquí, tras un día de exploración, te apetece tirarte en la cama y que te abracen los suaves brazos del descanso.

Una de las cosas que más disfrutamos fue el jardín. Es el lugar perfecto para que los niños jueguen, mientras los adultos disfrutamos de una charla entretenida o simplemente nos relajamos. Además, Ana, la anfitriona, es encantadora. Siempre está atenta a cualquier detalle que puedas necesitar, se nota que disfruta lo que hace. Y ya ni hablar de esos momentos tranquilos en los que te tomas un café después de comer… solo se oye el canto de los pájaros y el zumbido de las abejas. Eso es paz, amigos.

Y sí, hablemos de las camas. ¡Vaya camas! No sé ustedes, pero para nosotros, eso es fundamental en cualquier viaje. La ropa de cama es blanca y de algodón, lo que le añade un toque fresquito y limpio. La limpieza de la casa es impecable, y la ubicación es ideal para hacer excursiones a los alrededores. Si tienes un plan de salir todo el día y volver a una casa acogedora, esto es lo que necesitas.

El jardín es una joya. Tiene un espacio suficiente para esas reuniones familiares o con amigos, además de una barbacoa donde puedes preparar unas buenas parrillas. Solo imagínate: una tarde de verano, buena comida y ese delicioso olor a carne asada… ¡No hay nada mejor! En cuanto al tamaño del jardín, es privado y bastante amplio, perfecto para que tus mascotas, como hicieron nuestros amigos Lola y Picola, estén a sus anchas corriendo y disfrutando del aire libre. Es un espacio ideal para relajarse y disfrutar de la naturaleza sin distracciones.

Así que si estás pensando en una escapada, te lo digo de corazón: El Jardín de Manuela es una opción que vale la pena.

Es posible hacer barbacoas en el jardín

Y hablando de desconectar, no te imaginas lo que es estar en El Jardín de Manuela. Es un sitio espectacular que te invita a dejar atrás el estrés y disfrutar de unos días mágicos. La familia que regenta el lugar es tan amable y atenta que te hace sentir como en casa desde el primer minuto. Literalmente, podrían ser tus nuevos mejores amigos. Si vas con la familia, los peques lo van a pasar genial corriendo por el amplio jardín, y tú te podrás relajar y quizás hasta echarte una siesta bajo un árbol.

El entorno es ideal para los amantes de la naturaleza. Aquí puedes perderte y disfrutar de un montón de rutas a pie o en bicicleta. Y hablando de bicicletas, ¡puedes alquilarlas allí mismo! Imagínate pedaleando por esos paisajes magníficos, con la brisa suave y el canto de los pájaros de fondo. Además, la ubicación es espectacular; tienes cerca el monasterio de Santo Domingo de Silos y el pueblo de Covarrubias, que es uno de los más bonitos de España, ¡así que la aventura nunca termina!

Y si tienes un compañero peludo, estás de suerte, porque admiten perros. Hermes y Lugh, los perros de unos amigos, se lo pasaron de lujo explorando el jardín y corriendo libres. Ana y Conchita son un encanto y se aseguran de que todo esté perfecto para que tú y tus mascotas lo tengan todo a la mano. Si piensas en un plan de escapada para el fin de semana con más familia o amigos, este es el lugar ideal.

Ahora bien, si te preguntas si puedes hacer barbacoas en el jardín, aquí viene la buena noticia: ¡sí, se puede! Imagina organizar una tarde de risas, carne a la parrilla y buena compañía mientras disfrutas del aire libre. La verdad es que este lugar tiene ese algo especial que te hace querer volver una y otra vez. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de verduras se pueden encontrar en el huerto ecológico

Y bueno, hablemos un poco más sobre El Jardín de Manuela, donde nos alojamos. Como ya te conté, hay dos casas y nos quedamos en la más grande, que no será exactamente un “hotelito con encanto” como te imaginas. La limpieza brillaba por su ausencia, y el mobiliario, no te lo creerías, parecía de hace una eternidad. A veces es mejor no dejarse llevar por las fotos de internet. Los cojines estaban llenos de manchas y para más inri, nos encontramos un armario lleno de especias, ¡mientras algunas eran de 2002!

Lo que más me fastidió fue que, para ser una casa que se supone es de vacaciones, la entrada me pareció penosa. ¡Y no hablemos de la seguridad! La puerta de la calle se cierra... ¡con una cuerda! Eso no da mucha confianza, la verdad. Digo, ¿quién se siente tranquilo sabiendo que la puerta puede abrirse con un tirón? Total, que la experiencia no fue la mejor y sin duda, no la recomendaría a nadie que busque un lugar para relajarse en sus días libres.

Aunque sí, debo admitir que la ubicación es un punto a su favor. A solo tres minutos de lugares como Santo Domingo de Silos, Lerma y Covarrubias, es fácil planear excursiones y disfrutar de la naturaleza. La anfitriona, Ana, fue realmente encantadora, así que al menos eso ayudó a suavizar un poco la experiencia. El jardín es muy bonito y amplio, pero la cantidad de moscas y avispas presentes lo hacía bastante incómodo para comer, así que no lo disfrutamos tanto como hubiéramos querido.

Y por último, hablando de cosas que podrían hacer el lugar más atractivo... ¿te has preguntado qué tipo de verduras se pueden encontrar en ese huerto ecológico que tienen? Puedo imaginar que hay un poco de todo, desde tomates frescos hasta lechugas crujientes, además de alguna zanahoria o pepino. Pero con el descuido mencionado en otras partes de la casa, espero que al menos el huerto esté en mejor estado. Sería un verdadero punto de venta. En fin, que si decides visitar, mejor que vayas preparado para lo que te espera.

Qué servicios adicionales se ofrecen en el Jardín de Manuela

Y si estás buscando un lugar para desconectar del bullicio de la ciudad, El Jardín de Manuela es simplemente perfecto. La casa, situada en C. la Iglesia, 6, 09617 Santibáñez del Val, Burgos, se asienta en un entorno natural espectacular, justo a los pies de una montaña que alcanza 1412 metros. Imagina despertar cada mañana con vistas a la “toscana burgalesa”, rodeado de paisajes que te dejarán sin aliento. Aquí la tranquilidad se siente en el aire, y la naturaleza está a la vuelta de la esquina.

Lo mejor de todo es que la casa en sí es una maravilla. Está muy bien equipada y decorada con un gusto increíble. Tienes que ver lo acogedora que se siente; en serio, las fotos no le hacen justicia. Puedes perderte un rato curioseando por cada rincón y disfrutando de ese ambiente cálido que te invita a relajarte. Además, el entorno es absolutamente mágico. Estás rodeado de montañas, zonas verdes y, si tienes suerte, puedes encontrarte con corzos, zorros y hasta buitres volando sobre ti. ¡Un auténtico safari burgalés!

Si te gusta el senderismo, estás en el lugar ideal. Justo al lado tienes el desfiladero de La Yecla, que es un lugar increíble para explorar. Hay un montón de rutas que te llevarán a descubrir todos los secretos de la zona. Y qué decir de Santo Domingo de Silos y Covarrubias, que son muy cercanos y aportan aún más encanto a tu escapada. La casa no solo es un lugar donde alojarte, es una invitación a aventurarte y sumergirte en el turismo rural en su máxima expresión.

Y sobre los servicios adicionales que ofrece El Jardín de Manuela, puedo decirte que te van a encantar. Si deseas organizar una cena especial o una mañana de relax, ¡estás de suerte! Aquí puedes contar con asesoría para actividades al aire libre, recomendaciones de lugares que visitar y todo lo que necesites para que tu estancia sea aún más memorable. Así que prepárate para disfrutar de un rincón donde la naturaleza y la comodidad se encuentran. ¡No vas a querer irte!

Fotografías El Jardín de Manuela

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