
Si te encuentras de visita en el Museo de la Ciencia en Donosti, no te dejes seducir por la cafetería del museo y huye directo hacia El Fogón de Miramón. Este restaurante es un auténtico hallazgo, con amplios espacios para comer, un acogedor salón y una terraza que te invita a disfrutar del aire libre. Cuando vayas, prepárate para dejar de lado el menú, porque los pintxos y las tortillas son tan tentadores que querrás probar de todo. Con una calificación de 4.2 sobre 5 en Restaurant Guru, no es de extrañar que cuente con más de 800 reseñas positivas.
En este rincón gastronómico del barrio de Miramón-Zorroaga, lo que se destaca es la costilla a baja temperatura, que se derrite en la boca gracias a su delicada salsa. Además, el servicio es siempre atento y amable, perfecto para hacerte sentir como en casa. Con un menú variado y precios justos, este lugar se convierte en una opción ideal para aquellos que buscan buena cocina vasca sin romper el banco. Si prefieres el ambiente exterior, ¡la terraza es simplemente genial!
El fogón de Miramón
Horarios El fogón de Miramón
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–19:30 |
| miércoles | 9:00–19:30 |
| jueves | 9:00–19:30 |
| viernes | 9:00–20:00 |
| sábado | 10:30–20:00 |
| domingo | 10:30–19:30 |
| nan | 9:00–19:30 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El fogón de Miramón
Dónde se encuentra el Museo de la Ciencia en Donosti
¡Hola, foodie! Si estás buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida en Donosti, El Fogón de Miramón es una opción que deberías considerar. Este restaurante, situado en P.º de Miramón, 190, es un verdadero hallazgo en la zona de Miramón-Zorroaga. Si lo tuyo son los sabores intensos, no puedes perderte la costilla a baja temperatura. Te va a volar la cabeza la ternura y el sabor que tiene, y esa salsa de su propio jugo... ¡simplemente deliciosa! Además, el suave puré de patata que la acompaña es el complemento perfecto.
Me encanta que tengan un menú de fin de semana por 35€ que está súper bien equilibrado tanto en calidad como en cantidad. Es un sitio ideal para una comida tranquila, ya sea en pareja o con amigos, y el ambiente es muy acogedor. Si pensabas que te encontrarías con un local simple, piénsalo de nuevo; sus grandes ventanales y las dos terrazas —una exterior y otra cubierta— hacen que estés siempre a gusto, pase lo que pase en la calle. Y no te preocupes por el aparcamiento, hay muchas plazas libres y es fácil encontrar donde dejar el coche.
Y ahora hablemos de algo que también me dejó muy satisfecho: el servicio. La amabilidad con la que te atienden hace que quieras quedarte a charlar. Tienen una carta variada, así que seguro que hay algo para todos los gustos. Recuerdo haber probado las giozas de pollo y los calamares; eran espectaculares, perfectos para compartir. Asegúrate de dejar un huequecito para el postre, porque también tienen un flan y un yogur griego que están para chuparse los dedos. El ambiente es muy variado, así que vas a ver desde empleados de las empresas tecnológicas cercanas hasta familias con niños, lo que hace que sea un lugar animado y atractivo.
Por último, si estás pensando en planificar tu visita, El Fogón de Miramón está muy bien ubicado. Y si estás buscando el Museo de la Ciencia, ese también se encuentra cerca; es un lugar interesante para visitar después de disfrutar de la comida. Así que ya sabes, ¡toma nota y disfruta de tu visita!
Qué restaurante se recomienda visitar cerca del museo
Si estás buscando un lugar agradable para disfrutar de una buena comida, El fogón de Miramón es el sitio ideal. La verdad es que el local es bastante amplio y limpio, con mesas dispuestas a una distancia correcta, lo que lo hace perfecto para una comida tranquila con amigos o familia. Además, si el tiempo acompaña, tienes la opción de comer en las mesas en el exterior, que están cubiertas, así que no te preocupes si te sorprende una llovizna. Hablando de familia, es un lugar muy recomendable si vas con niños; el ambiente es distendido y todos son muy bienvenidos.
Y qué decir del servicio, ¡es de lo mejor! El personal es atento y agradable, siempre dispuesto a asesorarte con las mejores opciones del menú. Hicimos una prueba con el famoso cachopo, que se paga a peso, así que es buena idea ir con un buen apetito. Ten en cuenta que, como es por gramos, puede encarecer un poco el precio, pero el resultado vale la pena. Lo pedimos con jamón ibérico y estaba tan bueno que nos olvidamos de la dieta. Para que te hagas una idea, si te lanzas a disfrutar de la experiencia, puedes salir con un ticket de 20-30€ por comensal.
Mira, te cuento que, aunque pueda parecer complicado aparcar en otros momentos, al tratarse de un parque empresarial, notarás que hay muchas plazas libres, sobre todo durante el fin de semana, como fue nuestro caso. Todo fue facilísimo, entre los dos pisos del local y el acceso para sillas de ruedas (aunque no vi ascensor, las escaleras nos llevaron sin problemas). Así que si estás pensando en visitar el museo y no sabes dónde comer, definitivamente te recomiendo El fogón de Miramón. La comida es deliciosa, el ambiente es genial, y lo mejor de todo: ¡te vas a quedar con ganas de volver!
Qué tipo de espacios ofrece El Fogón de Miramón
Y ya que estamos hablando de El Fogón de Miramón, tengo que contarles que la experiencia fue de 5 estrellas, sin duda. El sábado decidimos ir a comer sin reserva previa y, para nuestra sorpresa, todo estaba cool. La verdad, nos atendieron genial, y el personal era muy amable y atento. Optamos por la terraza cubierta, que era perfecta: un sitio muy agradable, ideal para que los niños pudieran corretear un poco mientras disfrutábamos de la comida.
La carta es bastante interesante, ¡tienen un montón de opciones riquísimas! Nos lanzamos por una ensalada de salmón que estaba increíble y unas costillas que eran pura delicia. Ojo, porque esas costillas y los cachopos que ofrecen son enormes, así que son perfectas para compartir. Si tienes hambre, ¡prepárate para repetir seguro! Por lo que comimos, el precio rondó entre 30-40 € por persona, lo cual está muy bien para lo que sirven.
Una cosa que me llamó la atención fue el detalle del servicio. Tenía una reserva que, por un problema personal, tuve que cancelar a última hora. Ellos lo entendieron sin problema y, aunque mi mesa ya estaba ocupada, tuvieron el detallazo de conseguirnos otra dentro. La atención fue espectacular, siempre con una sonrisa. En muchos sitios te dejan tirado, pero aquí es todo lo contrario. La comida, como siempre, super buena: la ensalada mixta era fresca y el cachopo tal como lo dicen en las reseñas, ¡maravilloso!
Y si te preguntas qué tipo de espacios ofrece El Fogón de Miramón, bueno, tienen varias opciones. Por dentro, el comedor está arriba y es cómodo, además de contar con baño en la planta baja. Como no hay servicio de terraza para las mesas afuera, si decides comer allí, ¡tendrás que llevarte tú mismo la comida desde la barra! Pero la verdad, el ambiente es muy acogedor y, además, hay opción de parking justo en la entrada. Todo pensado para que disfrutes sin complicaciones. ¡Así que ya sabes, no dudes en darte una vuelta!
Cuál es una de las principales ofertas culinarias en El Fogón de Miramón
Como te contaba, si decides visitar El Fogón de Miramón, te vas a llevar una grata sorpresa. Tienen una puntuación de 4 estrellas que realmente se lo ganan a pulso. Las referencias que teníamos eran muy buenas y no nos han defraudado. Sin duda, uno de los imperdibles que debes probar es el cachopo; es simplemente espectacular, merece absolutamente la pena. Además, si eres de los que no pueden resistirse a un buen postre, aquí no te decepcionarán. ¡Los postres son de '10'! No olvides dejar espacio para un dulce, lo difícil será elegir solo uno.
La experiencia es completa, y el servicio es estupendo. Los camareros son súper simpáticos y se notaba que estaban ahí para hacer que nuestra visita fuera aún mejor. Y si vas con peques, ¡estás de suerte! Tienen plato del día para los niños; en nuestra última visita, el nuestro se lo pasó genial con unas albóndigas que le encantaron. Así que, si tienes familia, ya ves que aquí hay algo para todos, hasta para nuestra pequeña perrita, que también es parte de la fiesta. ¿No es genial que admitan mascotas?
Te gustará el ambiente: es un sitio bonito y espacioso, perfecto para ir con amigos o con la familia. Tienen un montón de plazas de aparcamiento gratuitas, y el hecho de que haya espacio entre las mesas hace que te sientas más cómodo y respetado. Además, si el clima lo permite, no dudes en pedir mesa en la terraza. La última vez, el ambiente era tan agradable que se convirtió en uno de esos días memorables.
Así que, respondiendo a la pregunta del millón: ¿cuál es una de las principales ofertas culinarias en El Fogón de Miramón? Ciertamente, el cachopo es el rey del lugar, pero prepárate para disfrutar de un festín en cada plato. Con un buen par de copas y la compañía adecuada, no hay mejor forma de pasar un rato. Te lo aseguro, ¡no querrás que la noche termine!
Qué calificación tiene El Fogón de Miramón en Restaurant Guru
Y bueno, si estás buscando un lugar para disfrutar de buena comida en un ambiente relajado, El Fogón de Miramón es una joyita que no te puedes perder. Tienen un patio interior al aire libre genial para que los peques puedan corretear mientras tú te relajas con un buen vino. La camarera que nos atendió era un auténtico encanto, siempre con una sonrisa y dispuesta a hacernos sentir como en casa. Las raciones son generosas y los precios están más que bien, así que te vas a sentir muy contento después de la cuenta.
La comida... ¡madre mía! Si no has probado el cachopo todavía, estás perdiendo el tiempo. Es realmente espectacular, y si eres celíaco, no te preocupes, que aquí también lo tienen en cuenta. Además, el brownie que nos servieron de postre, ¡brutal! Y qué decir del ambiente: el otro día nos sorprendieron con un pianista en directo durante la sobremesa. Fue la guinda del pastel de una comida perfecta.
Otra cosa a destacar es que tienen un menú para los niños adaptado a sus gustos. Así que no te preocupes si llevas a toda la familia, que aquí todos van a estar felices y satisfechos. Y aunque encontrar aparcamiento puede ser un poco complicado debido a la zona de trabajo, hay opciones gratuitas en la calle.
Y para que no queden dudas, El Fogón de Miramón tiene 5 estrellas en Restaurant Guru. Así que ya sabes, ¡anímate a visitarlo que es un sitio que invita a volver sin dudarlo!
Cuántas reseñas positivas tiene El Fogón de Miramón
Y ya que estamos hablando de El Fogón de Miramón, no puedo dejar de recomendarles que vayan cuando hagan su próximo evento de baile. Estuve allí hace poco y la atmósfera era genial. Las cristaleras enormes permiten que entre mucha luz natural, y si hace buen tiempo, su terraza es simplemente perfecta para disfrutar al aire libre. Además, tienen una gran variedad de tortillas y otras comidas en la barra, ¡y a muy buen precio! Y no se preocupen por el aparcamiento, que hay un montón de espacio disponible, todo un acierto.
La verdad, el ambiente es muy distendido y agradable. Es un sitio ideal para ir en familia o con amigos y degustar unas buenas raciones. La atención es de 10, siempre con una sonrisa. La próxima vez que vayas, no olvides probar la ración de calamares y el cachopo; son un verdadero espectáculo de sabor. Y si tienes un huequito para el postre, no te pierdas el flan casero, ¡es una delicia!
Hablando de platos, no puedo dejar de mencionar lo increíble del wok de arroz con verduras, o la costilla de Euskal Txerri a baja temperatura. La carta puede parecer breve, pero está bien planteada y cada plato destaca por su calidad y originalidad. Y para los que siguen una dieta más vegana, tienen varias opciones que no decepcionan en absoluto.
Por si te lo preguntas, El Fogón de Miramón tiene un montón de reseñas positivas; de hecho, han logrado acumuladas 5 estrellas en varias categorías. La mayoría de los comensales coincidieron en que tanto la comida, como el servicio y el ambiente son de 5 sobre 5. Así que, sin duda, ¡es un lugar 100% recomendable!
Qué especialidad gastronómica se destaca en El Fogón de Miramón
Y si hablamos de la ubicación, El Fogón de Miramón está en un lugar bastante práctico, justo cerca de la Policlínica. Un sitio ideal para esos días en los que necesitas desconectar un poco del hospital y buscar algo rico para comer. Te aseguro que aquí la costilla de cerdo con patatas es para morirse. La verdad es que estaba tan tierna que se deshacía como mantequilla, y la ración era generosa, así que vas a salir muy satisfecho. Además, la atención de los camareros es buenísima, siempre atentos y con un servicio rápido, lo que es un plus cuando tienes prisa, ¿no?
La variedad en el menú también es un punto a favor, ya que ofrecen platos del día y una carta que no deja a nadie con hambre. Todo lo que probé fue muy sabroso y con una presentación que te dan ganas de sacarle foto. Y, ¡ojo!, que también tienen opciones sin gluten, así que hay para todos los gustos. Por unos 10-20 € por persona, ¡vaya que vale la pena! En general, la relación calidad-precio es bastante buena, te lo aseguro.
Recuerdo que hace poco estuve allí con unos amigos y la verdad es que pasamos un rato genial. Para empezar, el ambiente era muy acogedor, perfecto para relajarse después de una larga jornada. Además, la comida estuvo simplemente espectacular; el cachopo con patatas y pimientos dejó a todos encantados. Y no solo eso, el precio también fue bastante asequible, más o menos entre 30-40 € por persona, y eso que nos dimos un buen festín. ¡El servicio, de 10!
Claro, hay quienes tuvieron una experiencia diferente, como ese comentario que leí sobre una mala experiencia con el servicio. Pero vamos, a veces pueden surgir imprevistos, y parece que el sistema no les ayudó esa vez. Pero, honestamente, en nuestras visitas no hemos tenido problemas de ese tipo. Al final del día, te vas con hambre o te vas a casa con un buen sabor en la boca. Así que, para resumirlo todo, en El Fogón de Miramón, se destacan las costillas de cerdo y los cachopos como sus especialidades gastronómicas. No dudes en probarlas cuando vayas, ¡aunque yo ya sé que vas a querer repetir!
Cómo describen la costilla a baja temperatura que se ofrece en El Fogón de Miramón
Y, sinceramente, El Fogón de Miramón no decepcionó. Fuimos un domingo con reserva, y menos mal que la hicimos porque el lugar estaba a tope. Tuvimos que esperar un ratito, pero eso no fue problema. La espera valió la pena, sobre todo gracias a Álvaro, nuestro camarero, que estuvo atento en todo momento. La comida era simplemente increíble.
Hablando de la comida, ¡qué raciones! Probamos un poco de todo: hamburguesas, cachopo, calamares y croquetas. Todo estaba riquísimo, pero lo que realmente nos dejó con la boca abierta fue el cachopo, que es un monstruo de 800-900 gramos. ¡Perfecto para compartir entre dos! Estaba a 60€/kg, así que si vas, asegúrate de ir con hambre. Aunque un poco más caro que en el Museo Eureka, ¡la calidad lo vale! Después de la visita, pienso que definitivamente vamos a repetir cada vez que volvamos.
El ambiente del sitio es buenísimo. La terraza interior es amable incluso con nuestros amigos peludos, así que si llevas a tu perro, ¡no te preocupes! Además, los peques tienen espacio para jugar. Para los que se pregunten sobre el aparcamiento, hay muchas plazas libres y aparcamiento gratuito en la calle, así que no hay problema en encontrar lugar.
Y sobre la costilla a baja temperatura que ofrecen, es un plato que no hay que perderse. La cocción lenta logra que quede tierno y jugoso, con un sabor que se deshace en la boca. Puedes estar seguro de que vas a querer repetir. Así que, ya sabes, si quieres disfrutar de una buena comida en un ambiente relajado y agradable, no lo dudes: ¡El Fogón de Miramón es tu sitio!
Cómo es el servicio en El Fogón de Miramón
La verdad es que El Fogón de Miramón se ha convertido en uno de esos lugares a los que vuelves con ganas de repetir. Varias veces he estado allí y siempre salgo contenta. La calidad de los productos es top, y la atención es, de verdad, espectacular. Por si no lo sabías, empiezan a servir a partir de las 15:15, así que no te preocupes si llegas un poco más tarde. Además, su carta, aunque no es enorme, la verdad es que está muy bien diseñada: cada plato tiene un toque especial, ¡te va a sorprender!
Y ni hablar del cachopo. Si estás buscando un plato que sea casi una experiencia, este es el tuyo. Hay que avisar: los cachopos son grandecitos, así que lo mejor es compartir. Un plato puede fácilmente superar el medio kilo y el precio ronda los 30€, pero vale cada céntimo. No sé cómo lo hacen, pero lo combinan con patatas y pimientos, ¡es una bomba! También vale la pena probar la costilla Euskal Txerri a baja temperatura, que está de vicio.
Ahora, no todo es perfecto, claro. Aunque la mayoría de las reseñas son bastante positivas, hay alguna que se ha quejado del servicio en días más concurridos, sobre todo en los domingos. Algunas personas se han encontrado con que el local estaba cerrado antes de la hora anunciada, lo cual, sinceramente, no es ideal. Pero si hablamos de la experiencia general, el servicio suele ser realmente amable y atento, lo que contribuye al ambiente agradable del lugar. Sin duda, yo lo recomendaría con confianza.








