Bodegas Hnos. Pérez Pascuas | Viña Pedrosa – Ribera del Duero

Bodegas Hnos. Pérez Pascuas | Viña Pedrosa - Ribera del Duero

Te cuento que en Bodegas Hnos. Pérez Pascuas la pasión por el vino corre por las venas desde hace generaciones. Fundada en 1980 en el encantador pueblo de Pedrosa de Duero, la bodega es el legado de Mauro Pérez, un hombre que trabajó con amor su tierra y supo transmitir a sus hijos el respeto por el campo y la dedicación al buen vino. Aquí, en medio de 135 hectáreas de viñedos y pinares, se ha creado una tradición vitivinícola que no solo rinde homenaje al pasado, sino que también mira al futuro con entusiasmo.

Lo interesante de Viña Pedrosa es que lo que empezó con la primera cosecha elaborada por los hermanos Pérez Pascuas se ha convertido en un referente en la prestigiosa Denominación de Origen Ribera del Duero. Con un enfoque firme en la calidad y la regularidad de sus vinos, esta bodega familiar es el resultado del esfuerzo y la pasión de dos generaciones que dedican cada día a transformar lo que la tierra les da en auténticas joyas enológico. Y si te interesa, no olvides suscribirte a su Newsletter para recibir promociones y novedades sobre estos fantásticos vinos.

Bodegas Hnos. Pérez Pascuas Viña Pedrosa - Ribera del Duero

Bodega
4,8
172Reseñas
Fotos
BODEGAS HNOS. PÉREZ PASCUAS Avda. Ribera del Duero, 30, 09314 Pedrosa de Duero, Burgos
947 53 01 00

Horarios Bodegas Hnos. Pérez Pascuas Viña Pedrosa - Ribera del Duero

DíaHora
lunes8:00–15:30
martes8:00–15:30
miércoles8:00–15:30
jueves8:00–15:30
viernes8:00–15:30
sábado11:00–14:30
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bodegas Hnos. Pérez Pascuas Viña Pedrosa - Ribera del Duero

Cuándo fue fundada Bodegas Hnos. Pérez Pascuas

Si alguna vez te has preguntado dónde encontrar un encuentro perfecto entre tradición y pasión por el vino, te tengo la respuesta: ¡Bodegas Hnos. Pérez Pascuas en Pedrosa de Duero, Burgos! Esta fantástica bodega familiar ha sido un referente en la Ribera del Duero y su visita es súper recomendable para cualquier amante del vino que busque una experiencia memorable. Imagínate un lugar donde la historia se siente en el aire mientras te guían por cada rincón, desde los viñedos hasta las salas de crianza.

Nuestra visita fue simplemente genial. Hicimos una visita guiada en un grupo reducido y la verdad es que fue muy amena. La guía, Fátima, nos explicó de manera súper clara y apasionada todo el proceso de producción del vino, desde la vendimia hasta el embotellado. Terminar la visita con una cata de dos vinos —el Viña Pedrosa crianza y el La Navilla reserva— fue la guinda del pastel. Y si te gusta el ibérico, ¡te sentirías en el paraíso con algunos embutidos que acompañaron la cata!

Hay algo especial en cómo te reciben aquí. Desde que llegamos, nos sentimos como en casa gracias a la calidez de Juan y todo su equipo. Cada rincón de la bodega tiene su propia historia, y el personal es encantador y muy atento. Nos contaron cómo cultivan las uvas de manera tradicional en vaso y cómo las altas temperaturas del verano no son un problema, ya que su sala de crianza está situada debajo de un pinar que mantiene la temperatura perfecta.

No puedo dejar de mencionar el ambiente en la terraza de la bodega, donde tomamos los vinos. El día estaba espectacular y todo se combinó para crear una experiencia única. Si pasas por la tienda después, tienes la oportunidad de llevarte a casa esos excelentes vinos, así que no dudes en hacerte con unas botellas. ¿Ah, y por cierto? Bodegas Hnos. Pérez Pascuas fue fundada en 1980, así que estarás disfrutando de más de 40 años de dedicación y amor por el vino. Sin duda, una visita que no te puedes perder. ¡Nos vemos allí!

Quién fue el fundador de la bodega y cuál es su legado

Y así, después de tanto tiempo disfrutando de los vinos de Viña Pedrosa, nunca imaginamos que la experiencia podría ser aún mejor. La bodega nos sorprendió con su maravilloso ambiente y un trato tan personal que realmente nos hizo sentir como en casa. Fátima, que es una auténtica crack, nos guió a través de los diferentes espacios con esa pasión que tanto se nota. Escucharla hablar sobre los procesos y el cariño que ponen en cada botella era como estar en una charla con una amiga que sabe mucho de vino. ¡Y qué decir de los vinos que degustamos! Los maridamos con quesos e ibéricos que estaban para chuparse los dedos.

Otra cosa que me encantó fue poder probar varios vinos a la vez. Descubrir las diferencias entre ellos fue simplemente genial. No sé a vosotros, pero a mí me gusta tener la opción de ir alternando y ver cómo cambian las cosas en el paladar. Es como un viaje sensorial que nunca cansa. La visita guiada fue más que eso, fue un descubrimiento y una conexión total con la bodega y su historia.

Las instalaciones son espectaculares; todo está cuidado al detalle y da gusto ver lo limpio y ordenado que está todo. Pasar por la zona de las barricas es una experiencia en sí misma, con ese olor a roble que es inconfundible. Debo decir que también tuvimos la suerte de conocer a dos de los fundadores, Adolfo y Manuel, quienes tienen tantas historias que contar. Esas charlas con ellos estaban llenas de carisma y amor por lo que han construido. Sin duda, es de esas experiencias que se quedan grabadas. A todos los que me leéis: ¡no os lo penséis! ¡Vividlo por vosotros mismos!

Por cierto, para los curiosos, la bodega fue fundada por Adolfo y Manuel Pérez Pascuas en 1980, y su legado es palpable en cada sorbo de vino que probamos. La dedicación y el amor por la vinicultura que han dejado en la bodega son admirables, y definitivamente hacen que cada visita se sienta única. Así que ya sabéis, si buscáis una experiencia vinícola de altura, Bodegas Hnos. Pérez Pascuas es el lugar ideal. ¡Nos vemos la próxima vez!

En qué localidad se encuentra Bodegas Hnos. Pérez Pascuas

La verdad es que Bodegas Hnos. Pérez Pascuas es uno de esos lugares donde realmente sientes que te están recibiendo en casa. De hecho, si te lanzas a visitarles, te lo aseguro, ¡no te vas a arrepentir! Desde el primer momento, la experiencia es cinco estrellas. Manolo, el dueño, y su equipo, especialmente Fátima, se encargan de que la visita sea super interesante y amena. Es como darle un abrazo a la tradición y a la pasión por el vino. Y esos pasillos… ¡buff! Pasear por allí es como recorrer una galería de arte, cada rincón huele a roble, y a historia, un verdadero deleite para los sentidos.

Y no puedo dejar de hablar de los vinos. La cata de Reservas es un must, tanto que es difícil decir cuál es el mejor, porque todos son una delicia. Imagínate degustar esos vinos que reflejan el calor, el ímpetu, la sabiduría y la experiencia de una familia que realmente se deja la piel en cada botella. El amor y el sacrificio que se invierte en la elaboración de sus vinos se nota en cada sorbo, y si te fijas, hasta en los pasillos verás firmas de otros paladares que han quedado conquistados por su trabajo. ¡Una experiencia indescriptible!

Lo que me encanta también es lo familiar que es todo. Fuimos sin reserva previa y, aunque eramos ocho adultos y cinco niños (sí, ¡los niños gratis!), no tuvimos ningún problema. El trato fue excepcional, con atención para todos, y eso que éramos un grupo considerable. En nuestra visita, los peques también disfrutaron de su plato de embutidos y unos botellines de agua, ¡qué buena onda! Un detalle que se agradece mucho. Además, el espacio de catas es cómodo y tiene unas vistas maravillosas. Te sientes en casa, rodeado de buena onda y, claro, de vinos espectaculares.

Y hablando del vino, si no has probado el Reserva La Navilla, te estás perdiendo un auténtico tesoro. Pero ojo, que los demás vinos, desde el joven hasta el crianza, también son de otro nivel. Por cierto, para que no te pierdas en la búsqueda, Bodegas Hnos. Pérez Pascuas se encuentra en Pedrosa de Duero, en la provincia de Burgos. Así que no hay excusas, ¡organiza tu visita y disfruta de un mundo de sabores!

Cuántas hectáreas de viñedos y pinares posee la bodega

Y, bueno, ¿qué más puedo decirte sobre Bodegas Hnos. Pérez Pascuas y su joya, Viña Pedrosa? En serio, la bodega y el recinto son preciosos, no puedes perdértelo. Desde que llegas, te envuelve ese ambiente acogedor que solo una bodega familiar puede ofrecer. El trato es tan cercano que te sientes como en casa, y eso lo potencia Adolfo (el hijo). A él le debemos la visita; ¡vaya suerte poder charlar también con su padre, Adolfo! Si hay alguien que sabe de vino y de vida, ese es él. La experiencia es recomendable 100x100.

Además, las catas son el momento estelar. Imagínate disfrutando de un Reserva que es sencillamente espectacular, acompañado de un embutido que quita el hipo. Me alegro mucho de haber elegido esta bodega: Paula fue una guía de primera, llevó la visita al siguiente nivel con su entusiasmo y conocimiento. Y por supuesto, un agradecimiento especial a Manuel, el dueño, que siempre tiene un lugarcito para informar y compartir un rato agradable con los visitantes. Un 10, sin duda.

No puedo dejar de hablar de Fatima, nuestra anfitriona. Ella es un amor, súper cercana y atenta. La cata de vinos estuvo acompañada de aperitivos increíbles, y realmente se nota que ponen cariño en todo lo que hacen. A veces, lugares así son difíciles de encontrar, y es genial saber que todavía existen. Me voy con ganas de volver, eso está claro. Y lo mejor de todo es que sus vinos reflejan la calidad y la atención al cliente que brindan. ¡Altamente recomendable!

Por cierto, si te lo estás preguntando, Bodegas Hnos. Pérez Pascuas poseen unas 200 hectáreas de viñedos y pinares, lo cual es impresionante y les permite tener una variedad de uvas excepcional para crear esos vinos magníficos. Y esto solo reafirma lo mucho que se preocupan por la calidad. ¡Así que no dudes en hacerles una visita y descubrirlo por ti mismo!

Cuál es la filosofía que guía a Bodegas Hnos. Pérez Pascuas en la producción de vino

Además, déjame decirte que Bodegas Hnos. Pérez Pascuas es de esas experiencias que no se olvidan fácilmente. Como te comentaba, nuestra visita fue el pasado viernes y fue un auténtico lujo. Paula nos llevó por un recorrido espectacular, siempre con una sonrisa y llenándonos de anécdotas sobre cada rincón de la bodega. Y cuando se unió Guadalupe, la hermana de los dueños, la cosa se puso aún mejor. Esas historias sobre la familia y el trabajo detrás de cada botella tienen un encanto especial. Y no puedo dejar de mencionar esos fiambres y caldos que compartimos. ¡Menuda tarde más agradable pasamos!

Lo que más me encantó de la visita fue lo perfeccionista que se muestra el equipo de Pérez Pascuas en cada detalle. La bodega misma es una maravilla, con unas instalaciones que parecen sacadas de un catálogo, y los vinos... ¡madre mía! Son de los que se quedan en la memoria. Además, Adolfo, el encargado, fue un verdadero anfitrión, haciendo que cada uno de los presentes se sintiera como en casa. Sin duda, su filosofía de trabajo en el viñedo y en la bodega se nota, y es que aquí no solo producen vino, sino que crean un ambiente familiar y cálido.

A la pregunta sobre la filosofía detrás de su producción, definitivamente se siente que para Bodegas Hnos. Pérez Pascuas la clave está en la tradición y el amor por lo que hacen. Se enfocan en crear vinos que representen su tierra y su legado familiar, y eso se traduce en una experiencia única para los visitantes y evidentemente para los amantes del vino. Si no has ido aún, ¡no sé a qué esperas! Te aseguro que después de una visita, ¡saldrás deseando repetir!

Qué tradición vitivinícola se ha desarrollado en Bodegas Hnos. Pérez Pascuas

La verdad es que cada vez que pienso en la visita a Bodegas Hnos. Pérez Pascuas, me entra una sonrisa. Este fue mi segunda vez y, sinceramente, no será la última. La bodega es, sin duda, la máxima expresión del carácter de la Ribera del Duero. Cada vino que pruebo es un auténtico trozo de pasión; puedes sentir el cuidado que ponen en cada botella. Y no puedo dejar de mencionar a Fátima, quien nos acompañó durante toda la visita, haciéndonos sentir como en casa. ¡Gracias, Fátima! No solo te llevas un par de botellas, sino un montón de conocimientos sobre el proceso vitivinícola.

¡Y cómo no hablar de Manolo y Juani! El trato cercano y entrañable que te ofrecen es simplemente inigualable. La ilusión que tienen por sus viñedos contagia a cualquiera. Recuerdo que durante la visita, compartieron historias que te hacen sentir parte de la familia. La calidad de sus vinos es extraordinaria, pero el ambiente familiar hace que la experiencia sea aún más especial. ¡Adolfo también hizo un gran trabajo en guiarnos por la bodega y sus catas!

La organización de la visita es excelente, y el paisaje de los viñedos es único. Ver todo eso mientras degustas un buen vino, es una experiencia que se queda grabada. Me acuerdo que la última vez que fui, tuvimos una visita al aire libre y el tiempo estaba perfecto. Paula fue tan amable y explicó todo con tanto detalle que realmente le aportó sabor a la visita. Y no solo eso, Dani también nos contó sobre los campos y los viñedos, dejando claro que aquí cada detalle cuenta.

Respecto a la tradición vitivinícola en Bodegas Hnos. Pérez Pascuas, lo que he aprendido en mis visitas es que han cultivado un profundo respeto y amor hacia la tierra. Se nota que son un negocio familiar que se dedica a hacer uno de los mejores vinos de España. Ellos comparten no solo su producto, sino también su historia, tradiciones y la pasión que los ha llevado a lo más alto en la denominación de origen de Ribera del Duero. Sin duda, es una parada recomendada para cualquier amante del vino. ¡Ya estoy deseando volver!

Qué significa para la bodega ser un referente en la Denominación de Origen Ribera del Duero

¡Y si hablamos de Bodegas Hnos. Pérez Pascuas, hay que mencionar que la experiencia es simplemente increíble! Desde el momento en que llegas, te hacen sentir como en casa. La atención es de cinco estrellas, con Pilar y Benjamín al mando, y te aseguro que no hay mejor manera de disfrutar de un buen vino que rodeado de gente tan amable. Es el tipo de lugar donde el trato cercano hace que todo se sienta más especial, ¿no crees?

La Navilla, menuda sorpresa en la copa. Su carnosidad y equilibrio te explotan en el paladar. Con ese toque especiado en la nariz, sumarás una nueva joya a tu repertorio de vinos. De verdad, si tienes la oportunidad de visitar la bodega, no la dejes pasar. ¡Es un plan perfecto para una escapadita! Y hablando de escapadas, Fátima se ha ganado nuestro corazón con su calidez y acompañamiento durante la visita. ¡Mil gracias a ella por hacer de la cata una experiencia memorable!

Y ya que estamos hablando de estos momentos tan agradables, también hay que mencionar a Manuel, que sabe cómo hacer que cada visitante se sienta como un amigo. Sin duda, siempre que estamos en la Ribera del Duero, este lugar es nuestra primera parada. Nos prometemos volver, porque la hospitalidad y la calidad de sus vinos nos dejan siempre con ganas de más. ¡Y eso dice muchísimo sobre lo que significan para nosotros como bodega!

Ser un referente en la Denominación de Origen Ribera del Duero no es solo cuestión de producir vinos excelentes, sino de crear un ambiente donde cada copa cuenta una historia. Bodegas Hnos. Pérez Pascuas lo hace con pasión y dedicación. Ser un referente implica cuidar el legado familiar y compartirlo con quienes visitan, brindando experiencias auténticas que resuenan en el corazón de todos los que tienen la suerte de conocerlos. ¿Te imaginas un lugar donde cada botella lleva consigo la tradición y el cariño de generaciones? Eso es lo que ellos representan, y eso es lo que hace que siempre queramos regresar. ¡A por más brindis!

Fotografías Bodegas Hnos. Pérez Pascuas Viña Pedrosa - Ribera del Duero

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