Boccaccio 70

Boccaccio 70

En el corazón de Burgos, Boccaccio 70 es el nuevo rincón que tienes que visitar si eres amante de la buena comida. Este restaurante, dirigido por el talentoso chef Ricardo Temiño, conocido por su estrella Michelin en La Fábrica, fusiona lo mejor de la cocina italiana con un toque muy castellano. Desde su diseño acogedor, obra de Ilmiodesign, hasta sus platos espectaculares, como las croquetas de gamba y el risotto ibérico, cada detalle está pensado para ofrecerte una experiencia única.

No solo se trata de la comida, sino de toda una vivencia. Imagina degustar un solomillo al Barolo acompañado de una torrija de pannetone que te hará suspirar. Además, puedes ver fotos y reseñas de otros comensales, y hasta hacer tu reserva online gratis a través de TheFork. Y no te olvides de probar el limonchelo de cortesía que te invita la casa; es como un pequeño homenaje a la buena vida italiana en Burgos. ¡No te lo pierdas!

Boccaccio 70

Restaurante italiano
4,6
109Reseñas
Fotos
C. Briviesca, 6, 09004 Burgos
947 69 05 66

Mapa Ubicación Boccaccio 70

Qué tipo de comida se sirve en Boccaccio 70

¡Hola, amigos! Si estáis buscando un buen restaurante italiano en Burgos, os tengo que hablar de Boccaccio 70, que se encuentra en C. Briviesca, 6, 09004 Burgos. Esta fue nuestra primera vez allí y, la verdad, teníamos altas expectativas porque las críticas eran bastante buenas. El sitio tiene una calificación de 4 estrellas, así que fuimos con ganas.

Empezamos la cena con unos entrantes de carpaccio y berenjena, y debo decir que nos gustaron un montón. De principales, optamos por un risotto ibérico que estaba bastante bueno, aunque la pasta de carabinero no me convenció del todo. Me pareció que los sabores no estaban muy integrados. Luego llegó el momento del postre y decidimos probar el colant de avellana, pero ahí fue donde nos llevamos una pequeña decepción porque nos llegó frío. A pesar de eso, la experiencia en general fue buena, así que no podemos quejarnos demasiado. De comida, le pondría un 3, pero el servicio fue un 5 y el ambiente también un 5.

Y hablando del ambiente, lo que más me encantó fue el trato del encargado de sala, ¡fue simplemente excepcional! Sin duda, el lugar tiene un buen ambiente y una atmósfera muy acogedora. También notamos que los platos son bastante minimalistas, pero eso les da un toque especial. A pesar de que un poco más caros de lo que esperábamos, desde luego, la calidad de la comida lo merece. Después de cenar, nos sorprendieron con música y baile, lo que creó un ambiente genial y la oportunidad perfecta para acabar la noche con unos cubatas de buena calidad.

Aunque tuvimos que hacer una reserva con meses de anticipación, vale la pena la espera. El local es tranquilo, ¡y eso que estaba lleno! El servicio es súper rápido y atento, aunque me quedé con una pequeña espina por el tema del pan, que no aparece en la carta y luego lo cobraron. Las raciones no son gigantes, pero están muy buenas. Y, por si fuera poco, ¡te invitan a un chupito de limoncello al final!

Entonces, ¿qué tipo de comida se sirve en Boccaccio 70? En resumen, la carta está llena de platos italianos que van desde el clásico carpaccio hasta deliciosas pastas y risottos. También dan un buen giro a los postres, aunque algunos pueden ser un poco arriesgados, como el colant de avellana. ¡Sin duda, un lugar que vale la pena explorar!

Quién es el chef detrás de Boccaccio 70

Y bueno, ya que hablamos de Boccaccio 70, hay que contarles que fui a comer con la empresa y optamos por un menú cerrado que, aunque estuvo bien, la verdad es que me esperaba más. La comida tiene una fusión más castellana que italiana, lo cual quizás sorprenda a algunos, pero lo cierto es que estaba rico, solo que un poco caro para lo que era. El lugar, por otro lado, tiene su encanto, aunque quizás a algunos les parezca que le falta un poco de luz. ¡Pero no se preocupen! Está decorado de tal manera que es súper instagrameable. Y, como guinda del pastel, al final de la comida montaron un espectáculo con DJ y sirvieron copas. A mí no me va mucho ese rollo, pero si a ti te gusta la fiesta, ¡seguro que lo disfrutas mucho!

La vez que fui a cenar con unos amigos, fue todo un éxito. Pedimos un montón de cosas y comimos súper bien. Las raciones eran generosas y estaba todo riquísimo, especialmente la croqueta que, sin duda, es un must. El servicio estuvo fenomenal, la camarera fue súper atenta y nos recomendó varias opciones. Eso sí, la música estaba tan alta que para hablar era un poco complicado, especialmente cuando llevábamos el segundo plato, pero en general, fue una buena experiencia. Me gustaría regresar para probar más platos, aunque el ambiente era un poco ruidoso.

Otro punto a favor de este sitio es que es acogedor y tiene una decoración original. La próxima vez que vayas, te recomiendo que dejes los abrigos en su armario; son esos pequeños detalles que marcan la diferencia. La carta no es excesivamente larga, pero hay suficiente variedad para disfrutar de una buena cena. Desde la croqueta de gamba hasta la torrija de panetone, todo tiene un toque especial. Aunque hay que mencionar que la comida estaba buena, a veces me dejó con la impresión de que podían ser un poco más generosos con las porciones... ¡Sobre todo si el precio ronda los 30-40 € por persona!

Ahora, sé que te preguntas '¿Quién es el chef detrás de Boccaccio 70?' y aunque no tengo una respuesta concreta, la esencia del lugar parece fusionar influencias castellanas e italianas de una manera bastante original. La calidad de los platos sugiere que hay un talento real en la cocina. Con lo que vi y probé, apostaría que la persona al mando de los fogones tiene bastante experiencia y un enfoque interesante en la gastronomía. ¡Así que anímate a darles una oportunidad y cuéntame después qué tal!

Cuál es la conexión del chef Ricardo Temiño con La Fábrica

Y volvemos al tema de Boccaccio 70. La verdad es que tengo sentimientos encontrados sobre este sitio. Hay quienes dicen que tiene más nombre que calidad, y no los culpo. La última vez que estuve, la experiencia no fue la mejor. Al principio, los camareros te cuentan que te van a explicar la carta, pero lo que hacen es recitarla como si estuvieran en una maratón. ¡Sinceramente, se pierde la esencia de lo que se está ofreciendo! Además, al pedir todo para compartir, cada vez que traían un plato, nos cambiaban el plato aunque estuviera limpio. Eso sí, la croqueta de gamba fue lo mejor de la noche, ¡qué delicia!

Y hablemos un poco de la comida. Hay que reconocer que la presentación es fantástica, pero lo que llegó a la mesa no tenía mucho sabor. El carpaccio estaba tan salado que te dejaba un mal sabor de boca y, por otro lado, el canelón de merluza y gambas estaba completamente seco, ¡pobrecita la pasta, se desintegra al tocarla! En cuanto a los panes, una advertencia: ofrecen dos tipos al inicio, pero ¡no te dicen el precio! Y cuando te lo traen, ahí vienen los 2,5€ por persona. Eso sí, la experiencia es muy instagrameable, aunque cuando se trata de la relación calidad-precio, se queda cortísimo.

Por cierto, hay quienes han tenido una experiencia diferente. Yo escuché que varias personas estaban bastante satisfechas, especialmente con el tagliolini de carabineros, aunque algunos opinan que estaba muy justo de sabor. Las raciones son más bien pequeñas, ni se te ocurra compartir si quieres sentirte saciado. Ah, y si te importa la seguridad, ojo con el único extintor de incendios, que está “escondido” en una caja metálica. En caso de emergencia, ¡no lo vas a ver!

Pero no todo es malo; las críticas positivas también existen. En una visita reciente, alguien pidió una selección de platos, incluyendo el risotto ibérico y el solomillo al Barolo, y la verdad es que se fueron encantados. Comenta que la atención fue excelente, así que quizás vale la pena darle otra oportunidad en el futuro.

Y ya, centrando el tema: sobre la conexión del chef Ricardo Temiño con La Fábrica, se dice que él tiene un estilo muy particular que se ve reflejado en su cocina, la cual combina ingredientes locales con técnicas tradicionales. La Fábrica ha sabido aprovechar esta fusión, haciendo que la oferta gastronómica sea tanto innovadora como accesible en su propuesta. ¡Tal vez deberías quedarte con esa idea si decides visitar Boccaccio!

Qué estilo de cocina fusiona Boccaccio 70

Ya te decía que Boccaccio '70 es un lugar súper recomendable. Te tienes que hacer un hueco en tu agenda y visitarles, porque la experiencia es de 10 en todos los aspectos. Desde que entras, el ambiente acogedor y la decoración te envuelven. Además, la atención de los camareros es simplemente exquisita. ¿Y la comida? ¡Vaya delicia! Todos los platos están riquísimos, aunque lo ideal es ir con un par de amigos para poder probar un poco de todo.

Si decides visitar este restaurante en C. Briviesca, 6, asegúrate de reservar con antelación, ya que suele estar bastante lleno, especialmente los fines de semana. Es un sitio perfecto para disfrutar de una cena especial y después quedarte de sobremesa, donde a veces tienen animación de DJ. La vibra que se siente es totalmente diferente a lo que podrías esperar en Burgos. ¡Es como tener una pequeña fiesta justo después de comer!

Sobre los postres, no puedo dejar de mencionarlos. La torrija y el cannolo son realmente espectaculares, así que si tienes un buen paladar dulce, ¡no te los puedes perder! Aunque hay opiniones mixtas sobre ciertos platos de pasta, he escuchado que las croquetas de gamba y el risotto ibérico también son muy considerados entre los habituales. Eso sí, está claro que lo mejor de la experiencia es el ambiente que crea el lugar, especialmente si vas un sábado; el sitio apesta a fiesta y diversión.

Ahora bien, para contestar a la pregunta, Boccaccio '70 fusiona un estilo de cocina italiana contemporánea con toques locales. Mezclan recetas clásicas con ingredientes de la zona, lo que lo hace aún más especial. Así que si quieres disfrutar de una noche diferente, con buena comida, un servicio mega atento y un ambiente que invita a socializar, ya sabes dónde ir. ¡No te arrepentirás!

Qué destaca en el diseño del restaurante Boccaccio 70

Y si hablamos de Boccaccio 70, la verdad es que hay mucho que destacar. Desde que puse el pie en C. Briviesca, 6, supe que esto iba a ser una buena experiencia. No solo por la comida, que ya te digo, está impecable, sino también por todo lo que lo rodea. El ambiente que crean es realmente chido. Me encantó que todo el personal es super amable, te hacen sentir como en casa desde el primer momento. ¡Definitivamente un 5 estrellas en servicio!

La comida es otra cosa que se lleva todos los aplausos, más que nada por los raviolis que están de muerte, pero si eres fan de los sabores del mar, no te puedes perder las croquetas de gamba. Están pensadas con tanto mimo que cada bocado es una delicia. Todo está bien presentado y cuando pides para compartir, el equipo se asegura de que todos tengáis un trozo. Para el precio, que ronda alrededor de 40-50 € por persona, no está nada mal si lo comparas con otros locales de la misma gama. Sin duda, una relación calidad-precio muy aceptable.

En cuanto a la decoración, ya te digo que te quedas con la boca abierta. Cada rincón tiene un toque de gusto que le da un ambiente acogedor. Aunque algunas mesas están un poco pegadas, la comodidad y la atmósfera general hacen que valga la pena. La combinación de cocina italiana y española es otra razón para celebrar. Es una de esas experiencias que no solo satisfacen, sino que también te hacen sentir que has hecho algo bonito por ti mismo y por tus seres queridos.

Y ya para terminar, en cuanto al diseño del restaurante, destaca por su decoración cuidada y elegante. Hay detalles que realmente hacen que el lugar sea especial y perfecto para compartir grandes momentos. Desde la iluminación hasta los detalles en las mesas, todo está pensado para que sientas que cada comida ahí es una celebración. Así que, ¿quién se apunta a volver a disfrutar de esta experiencia sensorial completa?

Qué platos emblemáticos se pueden encontrar en el menú

Y bueno, si estás en Burgos y te apetece un poco de comida italiana, definitivamente deberías hacer una parada en Boccaccio 70. El sitio es realmente bonito y la decoración tiene ese toque especial que hace que quieras quedarte un rato más. La comida está rica, aunque pueda que no te sorprenda demasiado; es un buen plan si buscas disfrutar de un buen plato sin tantas complicaciones. Lo más destacable, sin duda, fue el servicio: amables y dispuestos a aconsejarte lo mejor. A propósito, ¡no te olvides de probar la croqueta y el carpaccio! Son de lo mejorcito que ofrecen.

La única pega que encontramos fue el pan que nos sirvieron, que estaba un poco crudo, y aunque le mencionamos a la camarera, no obtuvimos una respuesta clara. Eso sí, ¡toma nota! porque te cobran 2,5€ por el servicio de pan. En términos de precio, suele rondar entre 20-30€ por persona, así que cuídate de no gastarte más de lo debido por detalles que podrían mejorar.

Hablando del ambiente, es tan acogedor que te envuelve al instante. Imagínate un lugar donde, además, tienen el detalle de poner buena música y hasta velas. Es perfecto para una cita o una cena familiar. La atmósfera vale la pena y, por lo que hemos escuchado, a otros les ha parecido exquisita. Volver a este lugar parece ser un consenso, así que no dudes en sumarte a la lista de los que regresan.

Ahora, si te preguntas qué platos emblemáticos se pueden encontrar en el menú de Boccaccio 70, lo más recomendable son las alcachofas y, sin duda, la croquetita inicial que siempre consigue sacar sonrisas. Claro, para los amantes de la pasta, puede que la oferta no sea la más espectacular, pero si buscas algo sencillo y rico, no te decepcionará. Todo ello acompañado de un servicio que merece su 5 estrellas. Sin duda, ¡lo disfrutarás!

Qué es el solomillo al Barolo y cómo se sirve

Y hablando de experiencias increíbles, Boccaccio 70 en la calle Briviesca es sin duda un lugar que hay que añadir a la lista. La última vez que fuimos, éramos una mesa de nueve personas y la atención fue inmejorable. Todo el mundo en la mesa coincidió en que los platos estaban buenísimos, tanto los entrantes como los principales. Y no puedo dejar de mencionar el ambiente que se forma los sábados a partir de las 16:00, ¡es una locura! Tardeo, DJ, copas… ¡Te da ganas de quedarte hasta la hora de cenar! Así que ya sabes, si buscas buenas vibras y buena comida, este es el lugar.

La atención del personal también merece un aplauso. Nos atendieron súper bien y se aseguraron de que un amigo que no puede comer gluten tuviera opciones. Yo no lo sabía, pero tienen una variedad bastante amplia de platillos sin gluten, incluyendo cerveza y pan. Eso sí, en los postres solo había uno sin gluten, pero al menos es un comienzo. Entre lo que probamos, el risotto de ibéricos y el solomillo fueron destellos de genialidad, además del tiramisú que estaba de escándalo.

Recuerdo que al principio estaba un poco escéptico sobre a dónde iba, pero salí sorprendido. La comida fue muy buena y el servicio fue excelente. Al acabar, quedamos para disfrutar de la fiesta que empieza a las 16:00, y se nos pasó volando la tarde. Si decides ir, ve con amigos que quieran disfrutar y reírse. ¡Nosotros estuvimos hasta las 19:00 y se nos hizo corto!

¡Ah! Y no dejes de probar el solomillo al Barolo. Es un plato único que se sirve como un corte jugoso de carne bañado en salsa Barolo, que es un vino tinto italiano que le da un toque magnífico. Se acompaña normalmente de guarniciones que realzan aún más el sabor. Si te gusta la carne y algo de vino, este plato te va a dejar con ganas de más. En fin, ¡mil recomendaciones para visitarlo!

Qué postre se menciona en la introducción

Como te decía, la experiencia en Boccaccio 70 fue bastante buena. La comida en general es rica, pero te cuento que para nosotros, los raviolis y el tartar fueron lo mejor de lo mejor. Eso sí, no te pierdas las croquetas, que estaban de locura, aunque la alcachofa no nos dejó tan flipados. Hicimos un menú que nos salió por 85€ entre dos, y sinceramente, por lo que pedimos, la relación calidad-precio me parece genial. Dos entrantes, dos primeros, un segundo y un postre para compartir; ¡está de lujo!

Los camareros fueron super amables, la verdad. Se notaba que conocían la carta al dedillo y nos hicieron unas recomendaciones de los platos que, aunque al final nos decantamos por otros, se notaba que sabían de lo que hablaban. Eso siempre suma puntos, ¿no crees? A pesar de que las mesas estaban un poco pegadas unas a otras, el ambiente era acogedor, aunque a veces, puede que escuches un par de conversaciones ajenas. Pero oye, el lugar es precioso, como sacado de una película de otra época.

Lo que menos me gustó fue que un grupo de unas 15 señoras entró en la sala y montaron un jaleo que le restó algo de encanto al momento. Pero bueno, eso no es culpa del restaurante, solo mala suerte. El servicio fue bastante bueno en general, si dependiera de mí, le pondría incluso un 5 porque nos hicieron sentir como en casa. En resumen, si buscas un italiano con un giro moderno, pero que conserve la esencia, ¡Boccaccio 70 es tu sitio!

Hablando de cosas ricas, no te olvides del postre que pedimos: una deliciosa torrija de Panetone. Perfecto para cerrar la comida con broche de oro. Seguro que a ti te encantaría. ¡Volverá a ser una buena elección para repetir con amigos o esa cita especial!

Fotografías Boccaccio 70

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