
El Roblón de Cabuérniga es un hotel de 3 estrellas que te espera en el encantador Barrio El Mentidero, en Renedo de Cabuérniga, Cantabria. Si buscas un lugar donde combinar la comodidad del hospedaje con la delicia de la gastronomía local, este sitio es ideal para un fin de semana perfecto. No solo estás a un paso de Cabezón de la Sal o Santillana, también te rodea la belleza de la Reserva Nacional del Saja, perfecta para aventuras al aire libre como rafting o senderismo.
En la posada, disfrutarás de un ambiente acogedor, con habitaciones que cuentan incluso con bañera de hidromasaje y balcón. Su restaurante resalta la cocina tradicional, con platos como el cocido montañés y unos postres que te harán volver por más. Además, el desayuno casero está incluido, lo que suma puntos al ya excelente paquete que ofrecen. Aquí, la tranquilidad y la naturaleza se juntan para que tus días sean realmente memorables.
Posada Restaurante Roblón de Cabuérniga
Mapa Ubicación Posada Restaurante Roblón de Cabuérniga
Dónde se ubica el hotel Roblón de Cabuérniga
¡Hola, amigos! ¿Estáis pensando en una escapada tranquila? Dejad que os hable de la Posada Restaurante Roblón de Cabuérniga, un lugar que realmente se siente como un hogar lejos de casa. La última vez que estuve, la experiencia fue de 5/5, ¡y tengo que compartirlo! El restaurante ofrece una comida deliciosa; recuerdo haber disfrutado de una sopa sencilla de pollo que estaba reconfortante y un cocido montañés que, la verdad, me encantó. Pero lo que más me sorprendió fueron los raviolis de langostino con arroz. ¡Qué delicia! El ambiente es tan tranquilo que hace que cada bocado sea aún más especial. Si queréis más opiniones, echadle un vistazo a Tripadvisor.
Pasamos una noche estupenda, y la posada es realmente acogedora. Su ubicación es perfecta para los que queréis visitar lugares como Barcena Mayor y Los Tojos. Imaginaros, después de un día explorando esos paisajes, regresar a un lugar donde las instalaciones están limpias y el personal es súper atento. Además, el desayuno es un festín; tienen de todo y es muy abundante. Me quedé con ganas de repetir. Si estáis planeando un viaje en grupo o en pareja, este es un alojamiento muy recomendable.
Lo que más me gustó de la posada es que, aunque las habitaciones son un poco pequeñas, son acogedoras y las camas son comodísimas. ¡Y no os olvidéis de la bañera con hidromasaje! Eso sí, hay que tener en cuenta que, al ser un lugar tranquilo, se pueden escuchar las conversaciones de otras habitaciones, pero no os preocupéis, a partir de las 10 de la noche, todo queda en calma y solo se oyen las berreas del entorno. ¡Es un lugar idóneo para desconectar!
Así que, para responder a la pregunta que todos se hacen: ¿Dónde se ubica el hotel Roblón de Cabuérniga? Está en Barrio El Mentidero, 39511 Renedo de Cabuérniga, Cantabria. La ubicación es de ensueño, rodeada de naturaleza y pueblecitos encantadores por descubrir. En definitiva, si buscáis un rincón tranquilo con buena comida y un ambiente acogedor, este es el sitio. ¡Animaos y disfrutad!
Qué categoría tiene el hotel Roblón de Cabuérniga
Así que te cuento que la Posada Restaurante Roblón de Cabuérniga es un lugar bastante pintoresco. Está en Renedo de Cabuérniga, y es ideal para desconectar. Las habitaciones son bonitas y cómodas, aunque, sinceramente, había que afinar un poco la limpieza, porque si no hubiese sido así, sería un hospedaje de 10. Pero, ¡vaya!, el desayuno lo compensa todo! Tienen un buffet increíble donde te puedes meter un buen atracón antes de salir a explorar. Además, la ubicación es perfecta, a 30 minutos de la playa de Comillas, rodeado de un paisaje que quita el aliento.
No sé si has oído de esta posada, pero justo acabamos de celebrar las bodas de oro de mis padres allí, y tengo que decir que fue todo un espectáculo. ¡Los trabajadores nos trataron como reyes! La comida, ni hablar, ¡una pasada! Pasamos el sábado y el domingo ahí, y cada instante estuvo bien cuidado. Si buscas un lugar tranquilo y romántico, con buenas vistas y precios asequibles, el Roblón de Cabuérniga es tu sitio. A mí, personalmente, ya me tiene como cliente habitual.
Claro que también hay un par de detalles que necesitan pulirse. Algunas habitaciones parecían un poco descuidadas en cuanto a la limpieza, y la llegada fue un poco rápida y sin mucha información sobre los servicios. Sin embargo, la calidad de las camas es excelente; te aseguro que dormirás como un bebé. Así que, si te animas a ir, no dudes en echar un vistazo a los colchones por ti mismo.
En realidad, el Roblón de Cabuérniga tiene 3 estrellas, lo que no está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta el calidad-precio inigualable que ofrece. Es un buen lugar para familias, parejas e incluso para aquellos que viajan con mascotas. Así que ya sabes, si te lanzas a una escapada por Cantabria, este hotel puede ser una elección que no querrás dejar pasar. ¡Repetir en ocasiones futuras está asegurado!
Cuál es la especialidad gastronómica del restaurante del hotel
Y bueno, como ya te comenté, nos alojamos en la Posada Restaurante Roblón de Cabuérniga durante cuatro días, y la experiencia fue un poco agridulce. Éramos un grupo de ocho amigos y, la verdad, algunos problemas de mantenimiento no ayudaron. En dos de las habitaciones tuvimos goteras en el baño, y parece que tienen filtraciones en la ducha. ¡Una faena! Avisamos al personal, pero no hicieron mucho al respecto. Además, la limpieza era un tanto escasa, y eso no ayudó a que nos sintiéramos del todo cómodos.
Lo bueno del sitio es que el desayuno estaba bastante bien y el entorno era bonito, lo que se agradece cuando llegas cansado después de un día explorando. Sin embargo, me dio un poco de rabia que a las 18:00 aún no habían pasado a limpiar la habitación, así que tuve que pedir toallas limpias. Y luego está el tema del ruido; las habitaciones son agradables, pero si estás justo encima del restaurante, te tocará lidiar con el barullo hasta tarde.
Ahora, hablemos del restaurante: ¡espectacular! A pesar de que la posada tiene sus fallos, la comida真的 nos sorprendió. Serafín, el chico que nos atendió, fue un crack. Te recomiendo que te dejes aconsejar por él. La comida en general es abundante y de excelente calidad, sobre todo si te animas a probar platos como el cocido montañés o las judías con jabalí. Es cierto que hay algunas cosas que podrían mejorar, como la sopa de fideos que más bien parecía agua, y el cachopo que estaba un poco aceitoso. Pero, en general, ¡puedes conseguir una buena experiencia!
Así que, si te preguntas cuál es la especialidad gastronómica del restaurante, definitivamente diría que se centran en los platos de cuchara; el cocido montañés es un must y no puedes irte sin probarlo. Sin duda, hay que darle una oportunidad, sobre todo si eres amante de la comida bien hecha.
Qué actividades al aire libre se pueden realizar cerca del hotel
Y hablemos de la Posada Restaurante Roblón de Cabuérniga, ¡qué rincón más acogedor! Desde que llegamos, el trato del personal fue excepcional. Nos hicieron sentir como en casa desde el primer momento. La habitación que nos tocó era realmente espaciosa y bien acondicionada, además contaba con un baño que tenía bañera de hidromasaje, algo que definitivamente fue un lujo después de un largo día explorando la zona. ¡Vaya manera de relajarse! Y, por si fuera poco, el desayuno era un festín: variado, rico y con opciones que te hacían sonreír al inicio del día.
La comida del restaurante también mereció una mención especial. Todo fue 100% casero y se notaba que las recetas venían de una tradición familiar. Pedimos una ensalada mixta que ¡era enorme! Y no se podía dejar de lado la tabla de embutidos de la casa, perfecta para compartir. Después de una jornada de paseos y exploraciones, sentarte a cenar así es un verdadero lujo. Aunque hay que ser sinceros: no todo fue perfecto. Hubo un pequeño desliz en el servicio durante una de nuestras cenas, pero se nota que el dueño y el personal están dispuestos a escuchar las quejas y mejorar, lo cual siempre se agradece.
En cuanto a las actividades al aire libre, la ubicación del Roblón es simplemente ideal. Puedes ir a caminar por los bellos paisajes de Cantabria, hacer rutas senderistas que te dejarán sin aliento (en el buen sentido, claro), y disfrutar de la naturaleza. No te olvides de explorar el cercano Parque Natural Saja-Besaya; es un lugar donde puedes respirar aire fresco y desconectarte por completo. Y si tienes la oportunidad, la zona es perfecta para hacer un poco de ciclismo o simplemente un paseo tranquilo por los alrededores. Vamos, que aquí hay actividades para todos los gustos y niveles, ¡una verdadera escapada rural! Sin duda, ¡repetiremos!
Está incluido el desayuno en la tarifa de hospedaje del hotel
Y hablando de la Posada Restaurante Roblón de Cabuérniga, la experiencia es un poco de todo. Primero, la ubicación es simplemente preciosa. Estás rodeado de la naturaleza cántabra, y solo a 10 minutos de Bárcena Mayor, que es un destino encantador para pasear un rato. Pero, claro, hay que ser sincero: el lugar tiene sus ruidos, especialmente si te toca una habitación cerca del bar. La última vez que estuve, la gente se fue casi a las 3 menos diez de la mañana, así que eso puede afectar el sueño. ¡Un poco de ruido nunca viene bien!
Por otro lado, el desayuno es un punto fuerte que no puedes dejar pasar. Tienen un bizcocho casero que está para chuparse los dedos, además de zumo de naranja natural y tostadas con mermelada. La abundancia está asegurada, y los dueños son un encanto, muy atentos. Así que si te levantas de buen humor al probar estas delicias, la ruidosa noche puede quedar olvidada. Pero oye, vale la pena mencionar que las opciones saladas son un poco escasas, así que si eres de los que prefiere un desayuno savory, tal vez debas planificar algo por tu cuenta.
La limpieza también podría dar una vueltecita. No es que sea un desastre, pero he visto algunas telarañas por ahí y pelusas debajo de la cama. ¡Un toque de más cuidado no vendría mal! Sin embargo, la relación calidad-precio es muy buena. Las habitaciones son cómodas y están bastante cuidadas, aunque el aislamiento entre ellas podría mejorar un poco. En cuanto al restaurante, merece una mención especial. Los platos son riquísimos y contundentes; pedimos alubias con jabalí una noche y la verdad es que estaba delicioso.
Y por si te lo preguntas, sí, el desayuno está incluido en la tarifa de hospedaje. Así que al menos, comienzas el día con energía, lo cual siempre es un buen punto a favor. En resumen, si no te importa un poco de ruido por la noche y valoras una buena comida y un trato amable, este lugar podría ser ideal para una escapada relajante.
El hotel ofrece habitaciones con bañera de hidromasaje
Venga, te cuento un poco más sobre nuestra experiencia en la Posada Restaurante Roblón de Cabuérniga. Fuimos un grupo de 9 amigos aventureros y, aunque al principio nos paró un poco la limpieza de las críticas, decidimos darle una oportunidad y nos quedamos 10 días en régimen de media pensión. Y la verdad, ¡valió mucho la pena! Las habitaciones eran cómodas y limpias, ideal para esas noches después de una larga jornada en la montaña. La comida... ¡ni te cuento! Cada plato era más sabroso que el anterior y, la cantidad... superabundante. Nos sentíamos como reyes, sobre todo con el cariño que nos daba el personal, y eso incluye a Serafín, el propietario, que realmente se preocupa por cada detalle y por cómo te sientes.
La primera impresión fue algo fría, literal y figurativamente. Cuando llegamos a la habitación, lo único que necesitábamos era una buena comida, porque había un frío que calaba hasta los huesos. Nos dijeron que aún podíamos comer, pero el servicio estaba totalmente desbordado. Nos dejaron los cubiertos y platos casi que tirados, y tuvimos que esperar un buen rato para ver la carta. Las croquetas estaban riquísimas, pero, vamos, que salvamos el día con una hora y media de espera. Ya con la barrigota llena, volvimos a la habitación y el frío seguía presente... ¡menudo contraste! Bajamos a recepción y descubrimos que la caldera estaba apagada. A esas alturas, la idea de quedarnos la noche se tornó en una aventura de improvisación, así que decidimos salir antes de quedarnos helados.
En fin, no todo fue un desastre. Aunque ese tema del frío en la habitación dejó mucho que desear, el trato del personal, en general, fue agradable. Ahora bien, el dueño…puff, ese era un tema complicado. Hubo un par de momentos en los que no se notaba que tuviera muchas ganas de atender y eso bajaba un poco la experiencia. La gente del resto del equipo era mucho más amigable, pero es una pena que uno de los que debería liderar no estuviera a la altura. La verdad, ¡parece que eso afecta mucho la impresión general!
Y ya para concluir, te cuento que si te preguntas si el hotel tiene habitaciones con bañera de hidromasaje, no. En la descripción no mencionan nada sobre un plus de lujo ahí, así que si estás soñando con un baño burbujeante después de una larga jornada, quizás tengas que buscar en otro sitio. Pero no te preocupes, ¡hay tiempo para explorarlo todo!
Qué tipo de entorno rodea al hotel Roblón de Cabuérniga
Así que después de todo el rollo de planificar unas vacaciones, finalmente decidimos echarnos unas risas en la Posada Restaurante Roblón de Cabuérniga, y la experiencia fue brutal. Desde el minuto uno, el servicio fue excelente; los camareros son unos majísimos y estuvieron súper pendientes de nosotros en todo momento. Pidimos un menú que incluía unas patatas con jabalí y un lomo asado que, la verdad, me dejaron sin palabras. Y no podía faltar el cocido montañés; menuda delicia. De postre, nos lanzamos a la aventura y pedimos una tarta de queso riquísima. ¡Nos pusieron las cazuelas y pudimos servirnos todo lo que quisiéramos! Salimos rodando de allí y absolutamente satisfechos. Ya estoy pensando en cómo repetir.
Además, el lugar es una maravilla. Tienes unas vistas al monte que son simplemente impresionantes desde el comedor. Nos encantó la posibilidad de elegir entre dos menús de fin de semana: uno por 20 euros y otro para dos por 55 euros. El chuletón a la piedra que probamos estaba para chuparse los dedos. La verdad es que cualquier opción vale la pena, ¡pero el servicio tan amable hace que todo sea aún mejor!
Y ya hablando de la estancia, las instalaciones están bastante bien. Las habitaciones son confortables y limpias; lo que realmente importa, ¿no? Los desayunos y comidas también están muy buenos, y el personal no puede ser más atento. La ubicación es estratégica, ya que desde ahí puedes explorar los pueblos más destacados de Cantabria. Si buscas un lugar tranquilo y con un buen precio, este es sin duda el lugar ideal.
Ahora, ¿qué decir del entorno que rodea al hotel? Te encuentras inmerso en unos paisajes maravillosos. Todo es verde, montañas y ese aire fresco que llena los pulmones. Así que, si te apetece un plan de vacaciones en grupo o con amigos, el Roblón de Cabuérniga debería estar en tu lista. ¡Totalmente recomendable!
Cuáles son algunos de los destinos cercanos al hotel, como Cabezón de la Sal o Santillana
Te cuento que la Posada Restaurante Roblón de Cabuérniga es todo lo que uno puede esperar de un lugar acogedor. Desde que entras, el personal te hace sentir como en familia. Es impresionante cómo no solo están ahí para atenderte, sino que realmente se preocupan por tu experiencia. En serio, si hay algo que resaltar, es el trato cercano y atento que recibes. ¡Me encantó!
No puedo dejar de mencionar el desayuno. ¡Es una verdadera gozada! Desde los bizcochos caseros que te hacen la boca agua hasta el zumo de naranja fresquito, todo es una delicia. Si eres de esas personas que disfrutan de un buen desayuno para empezar el día, aquí te sentirás en el paraíso. Aparte de eso, las habitaciones son cómodas y con buenas vistas, así que puedes contar con un buen lugar para relajarte después de un día explorando el valle.
Ayer mismo, hablaba con un amigo que estuvo allí hace poco y me decía lo mucho que disfrutaron del entorno tranquilo. Es ideal para desconectar del bullicio diario. Relación calidad-precio genial; no sé cómo lo hacen, pero la experiencia es sobresaliente. Sin duda, un lugar que merece la pena repetir.
Hablando de exploración, si te animas a salir un poco de la posada, hay algunos lugares cercanos que son chulísimos. Por ejemplo, puedes hacer una escapada a Cabezón de la Sal, que es muy bonito, o visitar Santillana del Mar, que tiene un encanto especial. Así que ya tienes plan para el día; combina una buena estancia en el Roblón con algunas visitas a estos destinos impresionantes. ¡No te arrepentirás!
Qué hace del Roblón de Cabuérniga un lugar ideal para un fin de semana
Y, bueno, no puedo dejar de hablar de la amabilidad del personal. Desde el primer momento en que llegas al Restaurante Roblón de Cabuérniga, te sientes como en casa. Los camareros son súper cercanos y siempre están dispuestos a recomendarte algo delicioso. Por ejemplo, el dueño, Serafín, nos sugirió un chuletón de un kilo a compartir, ¡y vaya que fue buena elección! Además, nos dijo que no pidiéramos mucho para picar porque el chuletón es gigante, algo que también lo agradecimos mucho. Lo acompañamos de unos chipirones que estaban brutales, y para rematar, un flan de queso casero que hizo que el final de la cena fuera de diez.
Si vas a desayunar, la verdad es que la relación calidad-precio es increíble. Te traen café, zumo de naranja natural y varias tostadas, pero lo mejor son los dulces caseros. A veces, las cosas simples son las que más sorprenden, y en este caso, los desayunos son un pequeño lujo que no puedes dejar pasar. Y ya si sumas el entorno tranquilo y cuidado, es un combo que vale mucho la pena.
Ahora, hay un par de cosas que tal vez no gusten a todos. La cobertura del móvil dentro del edificio es un poco inestable, y en cuanto a la conexión wifi, solo la tienes en la zona destinada para ello. A veces, esto puede ser un rollo si necesitas usar el GPS o buscar algo en internet, así que por eso le puse 4 estrellas en mi reseña. Pero, sinceramente, el resto de la experiencia compensa con creces esos pequeños detalles.
Entonces, ¿qué hace del Roblón de Cabuérniga un lugar ideal para un fin de semana? Pues la combinación perfecta de buen trato, comida deliciosa, tranquilidad y un entorno espectacular. Puedes disfrutar de rutas de senderismo increíbles, como la que lleva a las Cascadas de Lamiña, y luego regresar a la posada para relajarte en un ambiente acogedor. Si buscas desconectar del bullicio y disfrutar de buena comida en buena compañía, este sitio es una opción que no puedes dejar escapar.
Qué tipo de ambiente se puede esperar dentro del hotel
Te cuento, cuando llegas al Roblón de Cabuérniga, la recepción es un poco… digamos, básica. Te entregan las llaves y ya está. Si necesitas algo, mejor que te prepares para salir a buscarlo, porque a partir de las 18:00 parece que te dejan a tu suerte. No tienes mucha info sobre horarios ni el funcionamiento del lugar, así que asegúrate de preguntar lo que necesites antes de que se haga tarde. La bañera de hidromasaje que prometían en su publicidad no funciona, así que no te hagas ilusiones con eso. Es un poco decepcionante, la verdad.
Ahora, a pesar de esos detalles, la comida sí que merece un aplauso. La verdad es que se come bien, aunque no te esperes un servicio espectacular. El personal es relativamente agradable, y aunque no sean unos expertos en hospitalidad, lo compensa el entorno hermoso de Cantabria. Te aseguro que el paisaje es de esos que quitan el aliento, así que si quieres disfrutar de una buena comida en un lugar bonito, el restaurante del hotel no te defraudará.
En cuanto al ambiente dentro del hotel, es como una mezcla entre acogedor y un pelín descuidado. No esperes un lujo extremo ni un servicio de cinco estrellas, pero hay un toque rústico que puede ser bastante encantador. Vamos, que aunque hay cosas que mejorar, si lo que buscas es tranquilidad, buena comida y un par de días lejos del estrés, el Roblón puede ser un buen lugar para recargar las pilas. A veces, un poco de imperfección puede ser lo que se necesita para disfrutar de una escapada auténtica.








