
El Molino de Vejorís es uno de esos lugares que tienen un encanto especial en Santiurde de Toranzo, Cantabria. Situado al lado del Parque de Alceda, este restaurante ofrece una experiencia culinaria única con un aire relajado y acogedor. Si buscas un sitio para comer y disfrutar del buen tiempo, su terraza es perfecta, y para los más pequeños, tienen una zona infantil con tobogán y columpios. Con capacidad para hasta 50 personas en sus dos comedores, es ideal tanto para una comida familiar como para celebraciones y eventos con su opción de menús por encargo.
En cuanto a la comida, no te puedes perder su cocina tradicional y casera con un toque de innovación que sorprende. Puedes degustar platos como alubias pintas con chorizo, ternera guisada o un entrecot tierno que seguro hará que repitas. Y si comes con los peques, mientras ellos juegan en el jardín, tú podrás disfrutar de una copa en un ambiente tranquilo. Con un promedio de 4.4 sobre 5 en valoraciones, es un lugar que no decepciona. Así que, si alguna vez estás por la zona, ¡no dudes en pasarte!
El Molino de Vejorís
Horarios El Molino de Vejorís
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–17:00 |
| martes | 13:00–17:00 |
| miércoles | 13:00–17:00 |
| jueves | 13:00–17:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 20:00–23:30 |
| sábado | 1:00–23:30 |
| domingo | 12:00–17:00, 20:30–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Molino de Vejorís
Dónde se encuentra El Molino de Vejorís
¡Hola, foodie amigos! Si estáis buscando un lugar increíble para disfrutar de una buena comida, El Molino de Vejorís es el sitio perfecto. Este restaurante, ubicado en Bo. Vejorís, 82, 39689 Santiurde de Toranzo, Cantabria, ha sido todo un descubrimiento para mí. Imaginaros un lugar donde la cocina sencilla pero de calidad se combina con un servicio amigable. Aquí, cada plato está preparado con mucho cariño y es todo casero, ¡no se puede pedir más!
Desde el momento en que llegamos, el trato fue espectacular. Nos atendió Elisa, una chica súper amable que nos hizo sentir como en casa. Y el propietario, Pedro, es simplemente genial. Es un magnífico anfitrión que se preocupa por cada detalle y se nota que quiere que los clientes se sientan especiales. Además, no os perdáis su antigua bodega, ¡es un lugar precioso que merece la pena visitar!
La comida es abundante y a un precio razonable. Si vais, tenéis que probar el cocido montañés y las famosas costillas. Pero ojo, si sois vegetarianos, aunque no tienen un menú exclusivamente para vosotros, seguro que pueden preparar algo delicioso de su variada carta. Lo mejor de todo es que tienen aparcamientos gratuitos, así que no tendréis problema en encontrar dónde dejar el coche.
Y para los que os preocupáis por ir con peques o si necesitáis acceso para sillas de ruedas, ¡tranquilos! Aceptan niños y el restaurante es accesible ya que todo está en una planta baja, sin escalones. En resumen, El Molino de Vejorís no solo es un sitio para comer, es una experiencia que seguramente querréis repetir. ¡Así que no lo dudéis más y haced vuestra visita cuando podáis!
Qué tipo de comida se ofrece en El Molino de Vejorís
Y no te voy a mentir, El Molino de Vejorís es un verdadero descubrimiento. Este sitio es de esos en los que te sientes acogido desde el primer momento. Con un ambiente muy agradable y un establecimiento siempre limpio, da gusto sentarse a comer ahí. Además, el personal es simplemente encantador. El joven camarero siempre tiene una sonrisa en la cara y está pendiente de lo que necesites. Te sientes como en casa, ¿sabes? No es de extrañar que la gente se quede, a veces, más tiempo del planeado.
Las raciones son generosas, y eso es un gran punto a favor. Todo lo que pedimos estaba delicioso; realmente se nota que utilizan productos locales y caseros. Si decides probar el menú del día, ¡prepárate para una experiencia increíble! El precio ronda entre 20 y 30 €, así que la relación calidad-precio es más que buena. Y, por si fuera poco, cuando terminas la comida, ¡te invitan a un chupito de su bodega! No se puede pedir más.
Y tengo que decir que si visitas El Molino, no puedes dejar de probar la quesada; es realmente recomendada. Pero no solo eso: el entorno es estupendo, estás rodeado de vegetación y, de verdad, se respira un aire fresco que no encuentras en la ciudad. Puedes disfrutar de tu comida ya sea en el mesón o en su bodega. Perfecto para grupos grandes o pequeños, y lo mejor es que tienen aparcamiento gratuito. ¡Todo es comodidad ahí!
Sobre el tipo de comida que ofrecen, es una mezcla que va desde ricos platos caseros hasta opciones vegetarianas como ensaladas y verduras. Cada plato está bien elaborado y refleja el cariño que ponen en su cocina. En resumen, El Molino de Vejorís no es solo un lugar para comer, es una experiencia que querrás repetir cada vez que estés por la zona. ¡Así que no dudes en ir!
El Molino de Vejorís tiene opciones para niños
Y bueno, hablemos de El Molino de Vejorís. La vez que estuvimos allí, lo primero que tenemos que destacar es que el ambiente es acogedor y agradable, perfecto para una comida relajada. Empezamos el festín con un cocido montañés que, la verdad, estaba delicioso. Pero, amigo, cuando empezamos a pedir otros platos, la cosa se complicó un poco. Por ejemplo, la ensalada de pimientos y ventresca me decepcionó un montón; ¿en serio van a servir pimientos de bote? Para mí eso es como un pecado gastronómico, ¡venga ya!
Y la historia no termina ahí. Pedí un filete de ternera y llego superhecho. Yo lo había pedido al punto menos, pero eso más bien parecía un zapato de cuero. Así que, vuelta a cocina. Luego traen un entrecot que, para colmo de males, estaba frío. Así que no me quedaba otra que pedir una tercera opción, y finalmente me traen una chuleta de vaca. Pero, lamentablemente, no es que brillara por su calidad… A pesar de todo, los camareros fueron muy educados y correctos, lo que siempre suma puntos.
Sin embargo, hay gente que ha tenido experiencias bastante diferentes. Recuerdo a unos amigos que fueron y salieron encantados. Comentaban sobre un escalope con patatas que estaba de rechupete, y el dueño incluso los invitó a probar unos vinos de su bodega. ¡Eso sí que suena genial! Ellos lo calificaron como un lugar 100% recomendable. Pero claro, también está la cruda realidad: hay quienes han tenido malas experiencias con el menú, que resultó ser más un plato del día con un poco más de cantidad, que sacaron fríos y mal preparados. No sé, hay opiniones muy variadas.
Ahora, respecto a la pregunta que muchos se hacen: *¿El Molino de Vejorís tiene opciones para niños?* La verdad es que no hay mucha mención específica sobre el menú infantil, pero dado que es un restaurante familiar y hay platos variados, es probable que tengan algo que se ajuste a los más pequeños. Lo mejor será preguntar directamente cuando vayas, para asegurarte de que hay opciones que ellos también disfruten. ¡Así que ya sabes, a probarlo y ver qué tal!
Cuál es la capacidad del restaurante
Y hablando de El Molino de Vejorís, ¡qué lugar tan encantador! Cinco estrellas se quedan cortas para describir lo bien que hemos comido allí. El cocido montañés que tienen es simplemente espectacular. Te aseguro que no puedes dejar de probarlo, es como un abrazo en forma de plato. Además, el trato que recibimos fue de lo más amable; parece que realmente se preocupan por que te sientas como en casa. En cuanto a precios, es muy asequible, ya que puedes comer entre 10 y 20 euros por persona. ¡Una verdadera joya en el corazón de Cantabria!
Y no solo el cocido montañés, ¡la carta está llena de delicias! Las rabas de calamar son un must, y las croquetas variadas son de otro nivel. Si te gusta el buen pisto, no dudes en pedir el pisto ecológico. Cenamos rodeados de un ambiente super acogedor, ¡con un piano electrónico de fondo gracias a Vladimir! La atmósfera era tan relajada y familiar que sentías que estabas comiendo en casa de un amigo.
La decoración del lugar es muy acogedora, con detalles que te hacen sentir como si estuvieras en una cueva pero sin perder el encanto. Tienen una pequeña bodega donde la dueña nos ofreció probar un licor de pasas casero que estaba buenísimo. Te puedes llevar una botella por 8 euros, y te aseguro que valen la pena. Y hablando de precios, cuentan con un menú diario muy completo por 15 euros y los fines de semana por 18 euros. Las raciones son generosas y la calidad es impresionante. ¿Te imaginas disfrutar de un entrecot o una chuleta de vaca vieja al calor de la chimenea mientras charlas en buena compañía? ¡Perfecto para una escapada!
Por cierto, si te preocupa el aparcamiento, no tienes de qué preocuparte; hay muchas plazas libres justo al lado del restaurante. Puedes aparcar gratis dentro del recinto sin problemas, así que no te tendrás que estresar buscando dónde dejar el coche. En cuanto a la capacidad del lugar, parece que pueden acomodar a unos 15 o 20 vehículos, lo que hace que sea fácilmente accesible para un grupo grande o una escapada en familia.
Así que ya sabes, si te apetece un lugar donde disfrutar de comida tradicional con un toque casero y un ambiente acogedor, ¡El Molino de Vejorís te está esperando!
Se puede reservar para celebraciones o eventos en El Molino de Vejorís
No hay duda de que El Molino de Vejorís es una experiencia que queda grabada en la memoria. Cuando llegas a este idílico lugar, la arquitectura preciosa del antiguo molino te conquista al instante: piedra y madera se entrelazan de manera mágica, y el sonido del agua corriendo te envuelve como un suave abrazo. ¡No hablemos de la música en directo de jazz! Es como si todo estuviera diseñado para que te sintieras en un verdadero oasis de tranquilidad. Es lo que todos necesitamos de vez en cuando, ¿no crees?
Hablando del equipo, no puedo dejar de mencionar a Pedro y su fantástico grupo de cocineros y camareros. La atención es excelente, y se nota que se preocupan por hacer de tu visita algo realmente especial. Te atienden como si fueras parte de la familia, y eso hace que quieras quedarte ahí para siempre, incluso después de haberte dado un festín. “¿Repetimos el plato? ¡Claro que sí!” Y lo mejor, con cortesía de la casa. Esto debería ser un estándar en la restauración, pero en pocos lugares lo ves.
La comida... ¡vaya delicia! Desde las rabas y anchoas hasta ese increíble chuleton de 1,6 kg a la brasa; cada bocado es una explosión de sabor. Me encanta que hayan sabido combinar la calidad y el precio, porque te vas con la sensación de que has comido de lujo sin arruinarte. La verdad, el Cocido Montañés es un must que tenéis que probar sí o sí, además de la pequeña cata de licores dulces que ofrecen, que desde luego es una forma genial de finalizar la velada.
Y si andáis buscando un lugar para alguna celebración o evento, os alegrará saber que se puede reservar en El Molino de Vejorís. Así que, ya sea un cumpleaños, una reunión familiar o simplemente una cena especial, ellos están listos para hacer que tu celebración sea memorable. ¡Pedro y su equipo están ahí para ayudaros a que todo salga perfecto! Así que, ¿qué más se puede pedir? Solo queda añadir que, sin duda, volveremos a este rinconcito con tanto encanto. Un abrazo a todos y nos vemos pronto.
Qué platos son recomendables en El Molino de Vejorís
Te cuento que si estás pensando en pasar un buen día, El Molino de Vejorís es un lugar ideal para ello. No solo cuenta con un ambiente acogedor, sino que además está justo frente a un parque chulísimo y un río, perfecto para que los peques se diviertan un montón. Mientras esperas tu mesa, puedes relajarte un rato teniendo un ojo en los niños, porque aquí el espacio está pensado para disfrutar en familia. Es un lugar donde puedes sentirte a gusto, y eso es siempre un plus.
Hablando de la comida, ¡vaya que tienen una parrilla que da gusto! La calidad-precio me ha parecido bastante justa, con un costo de 20 a 30 € por persona. La dueña es un encanto y se preocupó mucho por nosotros, lo cual siempre se agradece. De hecho, incluso cuando llegamos sin reservar, que estaba lleno, nos advirtieron que iba a tardar y decidimos quedarnos. ¡Menuda decisión! La atención fue de diez y la comida... simplemente excepcional.
Si te preguntas qué pedir, déjame recomendarte un par de platos que son una delicia. No te puedes perder el Cocido Montañés, que está para repetir, ni las Albóndigas Rellenas de Queso Picón, que son pura crema. Por si fuera poco, las Alubias Rojas Con Chorizo también son las estrellas del menú. Así que sí, si decides darte el gusto y comer ahí, te aseguro que saldrás satisfecho y volverás por más. En definitiva, El Molino de Vejorís tiene ese encanto que te hace sentir que estás en un lugar especial, y lo que es más importante, que has tomado una buena decisión al elegirlo. ¡Ya me cuentas cómo te va!
Hay una zona específicamente diseñada para que los niños jueguen
Y hablando del Molino de Vejorís, ¡no puedo dejar de contarles lo bien que se come allí! Si eres un amante de la buena carne, tienes que pedir el chuletón, porque de verdad está preparado por un experto y se derrite en la boca. El ambiente es tan agradable, especialmente en la terraza, donde puedes disfrutar de buena música en directo, creando una atmósfera muy relajante. El servicio es otro punto a favor, y me encantó cuando nos invitaron a un chupito de su bodega al final de la comida. Todo esto, y a un precio que ronda entre 30 y 40 € por persona, ¡una auténtica ganga por calidad!
Ya sabes, aquí la comida es de 5 estrellas y el trato con el cliente es inmejorable. Es un lugar acogedor que se siente casi como si estuvieras comiendo en casa de un amigo. La calidad/precio es un sólido 10 de 10, y te aseguro que no te dejarán indiferente. Dediquémonos a disfrutar de esos platos caseros, como el cocido montañés o la deliciosa merluza en salsa. Y si de postres hablamos, ¡no te vayas sin probar el arroz con leche y la tarta de la abuela! Todo estaba tan rico que ni me acordé de la señalización del aparcamiento, aunque hay opciones más que suficientes.
Además, ¡qué decir del trato del propietario! Ese ambiente familiar y llano hace que quieras volver una y otra vez. Es un sitio tan grande y con tantas terrazas, que se vuelve ideal para el verano. De verdad, no hay nada mejor que cenar allí rodeado de buena compañía y sentir que estás en un entorno de cuento. Si alguna vez pierdes algo, no te preocupes, porque el equipo es muy atento y harán todo lo posible por ayudarte a encontrarlo.
Y en cuanto a los peques, tengo que mencionar que no hay una zona específicamente diseñada para que los niños jueguen, pero el ambiente es tan amigable que ellos disfrutarán igual. Puedes llevarlos y relajarte mientras ellos juegan cerca de la mesa; siempre hay algo que les atraerá la atención, ya sea la comida o simplemente el ambiente familiar. Sin duda, tanto tú como tus niños disfrutaréis de una visita al Molino de Vejorís.
Cómo es el ambiente del restaurante
Y hablando de El Molino de Vejorís, no puedo dejar de comentarles que su menú del día por solo 15€ es simplemente una joyita. La variedad de platos es impresionante y lo mejor de todo es que todo está realmente rico. A veces, cuando el tiempo lo permite, la terraza se convierte en el lugar ideal para disfrutar de la parrilla. Deberías probar la parrillada de carne por 38€, ¡es una delicia!
El comedor interior tiene su propio encanto, con esas chimeneas que le dan un aire acogedor, perfecto para esos días más frescos. Pero no te olvides de la bodega, que es una verdadera maravilla; vale la pena echar un vistazo. Si hay algo que realmente destaca es la atención del personal. Tanto los dueños como la camarera que nos atendió fueron encantadores y super atentos, lo que realmente hizo que la experiencia fuera de 10.
Hablando de precios, comparado con otros lugares, aquí se puede disfrutar de buena calidad/precio sin duda. Siempre tienen opciones para celíacos, así que si tienes amigos con esa necesidad, no hay problema. Ah, y no te preocupes por dónde dejar el coche, porque hay muchas plazas de aparcamiento gratuitas justo en la calle.
En cuanto al ambiente, se siente muy cálido y familiar. Es uno de esos lugares donde te hacen sentir como en casa. Cuando ves a la gente disfrutar de su comida, y cómo los empleados se mueven con una sonrisa, te das cuenta de que has encontrado un lugar especial. Con ese toque rústico y acogedor que tiene todo, nos hace querer regresar. Sin dudas, cuando uno está en el Valle, ya tiene claro que El Molino de Vejorís es el lugar ideal al que ir a comer.
El Molino de Vejorís tiene terraza al aire libre
¡No puedes imaginar lo bien que se come en El Molino de Vejorís! Hace poco fui con mi marido, siguiendo una recomendación, y no puedo más que decir que la atención fue insuperable. El dueño y la camarera son de lo más amables: siempre pendientes de que todo estuviera perfecto. Los platos son abundantes y sabrosos, y por solo 23 euros, ¡incluyendo café! es un auténtico chollo. Y lo mejor de todo, ya hemos hecho una reserva para mañana. No somos familia ni amigos de los dueños, solo unos convencidos de lo bien que se come aquí.
Hablando de la comida, el cocido montañés es para morirse; no puedo dejar de recomendarlo. Y si llegas a tener hambre de otras delicias, los entremeses fríos y calientes son una opción igual de magnífica. La calidad está clara, con una variedad que te hace querer probarlo todo. Y créeme, no son sólo palabras vacías, ¡realmente vale la pena!
Y no sé si lo sabías, pero tienen una terraza al aire libre que es un verdadero oasis. En un ambiente tranquilo y agradable, es perfecta para disfrutar de una buena cena con amigos o una comida en pareja. El espacio es amplio y con un ambiente muy bonito, realmente un lugar que vale la pena visitar en cualquier ocasión. Si decides ir, estoy seguro de que no te arrepentirás.








