Restaurante La Marrana

Restaurante La Marrana

Si buscas algo diferente en Laredo que te saque de la rutina de pescado y arroz, Restaurante La Marrana es el lugar ideal. Aquí, nos lanzamos a compartir unas gyozas, nachos y un riquísimo cachopo entre tres, y la verdad es que todo estaba espectacular, ¡las gyozas fueron un hit! El ambiente es genial: el personal fue súper amable y profesional, lo que hizo que nuestra experiencia fuera aún mejor.

Además de esos platos, La Marrana es conocida por su bacalao, tiernas patatas y un laing que se chupa los dedos. Si todavía te queda espacio después de disfrutar de la comida, no puedes irte sin probar la generosa tarta de queso, que se ha convertido en una de las favoritas de los clientes. Este sitio lleva abierto seis días a la semana, así que ya tienes la excusa perfecta para repetir y disfrutar de su ambiente único y acogedor.

Restaurante La Marrana

Restaurante
4,5
1.913Reseñas
Fotos
C. Zamanillo, 39770 Laredo, Cantabria
655 04 16 15

Horarios Restaurante La Marrana

DíaHora
lunes12:00–16:00, 18:30–24:00
martesCerrado
miércoles12:00–16:00, 18:30–24:00
jueves12:00–16:00, 18:30–24:00
viernes12:00–16:00, 18:30–24:00
sábado12:00–24:00
domingo12:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Marrana

Qué tipo de comida se ofrece en Restaurante La Marrana

¡Hola! Si buscas un lugar genial para comer en Laredo, no puedes pasar por alto el Restaurante La Marrana. Está en C. Zamanillo y, si bien ya tiene 4 estrellas, yo diría que debería tener más solo por lo que hemos probado y la buena onda que se respira. La primera vez que fui, decidimos pedir varios platos y, aunque el arroz meloso nos dejó un poco sosos (valga la redundancia, ¿verdad?), el entrecot que pedimos estaba bueno, aunque podría ser un poco más tierno. El bacalao que le pusieron salsa de queso estuvo bien, pero cuidado, que estaba un pelín salado. Aún así, no hay quejarnos porque el trato de los camareros fue excelente y la rapidez en el servicio muy adecuada.

La verdad es que el sitio es amplio y tiene un ambiente muy cómodo, tanto en la terraza como en el interior. La segunda planta es bastante grande y se siente un poco elegante. Solo que, entre nosotros, la vajilla podía mejorar; algunos platos tenían sus rotos y no estaban del todo limpios. Pero, ¡eh!, todo es parte de la experiencia. Además, como extra, si os quedáis con hambre, siempre les podéis pedir más raciones de pan y, quién sabe, ¡podrían no cobraros!

Lo mejor de todo fue la variedad en la carta. Nos sorprendió bastante lo bien que lo pasamos. Pedimos rabas, gyozas y el bocadillo marrana, y la verdad, fue una explosión de sabores. ¡Todo delicioso! En cuanto al ambiente, tiene una iluminación suave que lo hace acogedor y se siente moderno, perfecto para una cena con amigos. Eso sí, si tienes coche, ten cuidado con el aparcamiento; puede ser un poco complicado, pero hay opciones de estacionamiento gratuito en la calle.

Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece el Restaurante La Marrana? Pues, la verdad, su carta es variada. Puedes encontrar desde platos de cocina moderna y un buen toque de mariscos, hasta opciones más clásicas como croquetas y seguro que más delicias. El rango de precios, por lo que he visto, oscila entre 10 y 30€ por persona, así que no está nada mal para lo que ofrecen. Todo en un ambiente que invita a quedarse y disfrutar. ¡No dudes en darles una oportunidad! Te aseguro que no saldrás decepcionado.

Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de La Marrana

La verdad es que si estás buscando un lugar donde comer sin complicaciones y salir feliz, La Marrana en C. Zamanillo, 39770 Laredo es el sitio. Desde que entras, el ambiente te atrapa: un lugar tranquilo y moderno, perfecto para disfrutar de una buena comida sin el bullicio habitual de otros sitios. Además, tienen dos plantas, y el salón del piso superior es un encanto, con esos antiguos carteles de cine que le dan un toque especial. La atención de los camareros es otro punto a su favor; son atentos y simpáticos, lo que siempre se agradece cuando estás de buen comer.

Hablando de comer, el menú del día está súper bien, sobre todo por el precio de 19€, que incluye primero, segundo, postre, bebida y pan. La relación calidad-precio es realmente buena, con platos saborosos y raciones generosas. Uno de los hits del menú es el arroz meloso con carne y champiñones, que está tan bien equilibrado que querrás repetirte. Si te gustan los platos marineros, también puedes probar las pochas con langostinos o el bacalao en salsa, que no te decepcionarán. Y no te olvides de dejar un hueco para los postres caseros; el pudding de orujo y el yogur griego con frutos rojos son must.

Claro que, no todo es perfecto; hay que señalar que los baños no estaban muy limpios en nuestra visita, un detalle que podría mejorar, pero vamos, que eso no arruinará tu experiencia. Y si vas con tu perrito, ¡genial! En La Marrana son pet-friendly y seguro que tu amigo de cuatro patas se sentirá tan a gusto como tú. Así que ya sabes, si buscas buena comida y un trato excelente, no dudes en hacer una parada aquí.

En resumen, algunos de los platos destacados en el menú de La Marrana son el arroz meloso y las pochas con langostinos, así como el bacalao en salsa y, sin duda, los postres caseros como el pudding de orujo y la torrija de brioche. ¡No te los pierdas!

Cómo son las gyozas del restaurante

Y hablando del Restaurante La Marrana, tengo que decir que fue una elección espectacular tras un largo día de viaje. Desde el momento en que llamamos para reservar, ya sentíamos que estábamos en buenas manos. Una vez allí, la atención fue de 10. Los garbanzos con langostinos del menú del día estaban para chuparse los dedos, de verdad, uno de los mejores platos que he probado en mucho tiempo. El trato fue excepcional, y el ambiente era perfecto para relajarse y disfrutar de la comida.

El menú del fin de semana es una oferta que no puedes pasar por alto. Por 21 euros, te dan un festín con varios entrantes y segundos a elegir, más postre y bebida. Las raciones son generosas, y aunque el calimocho no fue el mejor que he probado (un poco flojo, para ser honesto), el resto compensó por eso, sin duda. El dueño del local es muy amable y, si vas con niños o en grupo, te aseguran que se adaptan a tus necesidades. ¡Perfecto si llevas carritos o algo así!

Si te gusta disfrutar de una buena cena, no te puedes perder los langostinos crujientes y el cachopo marrano. La combinación de sabores en esos platos es increíble. Y no olvides dejar un hueco para la torrija de postre porque está espectacular. Mariana, nuestra camarera, fue un encanto; siempre con una sonrisa y rápida en el servicio, lo que hizo que la noche fuera aún más agradable. Sin duda, volveremos para probar más de la carta, que se veía espectacular.

Y ya que estamos, sobre las gyozas del restaurante… ¡vaya, qué decir! Aunque no las probamos esta vez, los que las han probado dicen que son un must. Así que si decides ir, no dudes en añadirlas a tu pedido. ¡Seguro que no te decepcionan! Cada plato parece tener su propio brillo y cuidado, así que las gyozas deben estar en la misma línea.

Qué opinión se tiene sobre el cachopo en La Marrana

Y ya que estamos hablando de la Marrana, ¿quién podría olvidar la oportunidad de ir con tu perrito? La terraza de arriba es perfecta para disfrutar de la cena sin dejar a tu mejor amigo en casa. La atención es de 10: el trato fue increíble y la comida, simplemente espectacular. ¡Nosotros salimos encantados! Si tienes la oportunidad, no te pierdas esas Patatas Bravas con Costilla; son una delicia. Y lo mejor de todo: el precio ronda entre 20 y 30 € por persona, así que está bastante bien.

Otra cosa que me sorprendió fue lo acogedor del lugar. Desde el momento en que te sientas, ya sientes que estás en casa. El chico que nos atendió fue de esos que levantan el espíritu. Te hace sentir como si fueras su único cliente, y eso se agradece un montón. Ah, y lo de la torrija de brioche... ¡es un must! Si no la pruebas, es como ir a un bar sin pedir una caña. Que lo sepas: ¡vuelve a despedirte de la dieta!

Por cierto, la última vez fuimos un poco al azar, tomando café, y terminamos organizando la cena. Fue un acierto total gracias a Carlos, que además de servirte con una sonrisa, te recomienda como si realmente supiera lo que es bueno. ¡Los langostinos crujientes y el entrecot estaban brutales! Y un detalle que vale mencionar: se tomaron la molestia de cocinar el entrecot de dos maneras diferentes, ¡muy considerativo de su parte! La espera fue normal, y eso también se nota cuando el servicio es tan bueno.

En cuanto al cachopo que tanto se habla, la opinión es clara: está delicioso. La carne se deshace en la boca, y todos los que lo han probado coinciden en lo mismo. Así que si estás dudando sobre qué pedir, ¡no lo pienses más! La Marrana tiene todo lo que necesitas para una comida en buena compañía. ¡Nos vemos allí pronto! ️✨

Cómo es el ambiente en Restaurante La Marrana

La verdad es que ayer la pasamos genial en Restaurante La Marrana. Desde que llamamos para reservar, el trato fue excepcional, y eso siempre suma puntos, ¿no? Éramos un grupo de 6 amigos y, como llevábamos a nuestra perrita, el equipo se portó increíble al buscarnos un rincón tranquilo. Hablando de comida, hay que mencionar las croquetas, ¡son un must! Y ya ni hablemos de esos bocadillos enormes que te llenan y para el postre, las torrijas son una delicia. Ustedes saben que siempre vuelvo a los lugares donde me han tratado bien, y aquí no hay duda de que repetiremos.

Además, la atención de Mariana y Carlos fue de 10. Nos hicieron sentir como si estuviéramos en casa, así que eso siempre mejora la experiencia, ¿verdad? Pidió cada uno algo diferente, y todo estuvo espectacular. Mención especial a las patatas bravas con costilla y el pincho de morcilla, ¡brutales! Es uno de esos sitios donde la variedad en el menú te deja con ganas de volver a probar más cosas cada vez.

En términos de ambiente, el lugar está decorado con mucho gusto. Te sientes acogido sin importar si vas en familia o con amigos. También me parece genial que sean petfriendly, así que si llevas a tu perro, no hay problema. En cuanto a ruido, es bastante moderado; te puedes sentar y disfrutar de la conversación sin apuros. Y sí, un detalle importante: las raciones son grandes, así que cuidado con pedir de más, ¡esa verdad la aprendimos a la buena! Sin duda, Restaurante La Marrana se ha ganado nuestro corazón y para la próxima, nos quedamos con la tarta de queso al horno que quedó pendiente. ¡Qué ganas de volver!

Qué se dice sobre la atención al cliente en La Marrana

Si hablamos de La Marrana, no se puede dejar de lado lo acogedor que es el lugar. Desde que entras, te sientes como en casa. El trato de los camareros es de lo mejor, súper cercanos y amables. Ya solo por eso merece la pena visitarlo. Y no me hagas empezar con la comida, ¡es espectacular! Se puede disfrutar de buena música mientras comes y esa mezcla de buen rollo con platos ricos no la encuentras en cualquier sitio. Y, te lo digo, ¡definitivamente repetiremos!

La primera vez que llamé para reservar fue una grata sorpresa. La atención por teléfono fue tan amable que ya me dejaba con ganas de ir. Tienen una terraza enorme al sol que es perfecta para disfrutar de una buena comida al aire libre. Encima, hay un salón arriba donde puedes comer un menú muy completo por solo 21 euros. ¿Te imaginas? Y hablando de la comida, lo que probamos fue de 10, desde las carrilleras hasta el cachopo, ¡todo estaba increíble! Por ahí, el precio por persona se puede mover entre 20-30 €, pero, créeme, la calidad lo vale.

Una de las últimas cenas que tuvimos fue de lo más divertida. Nos recomendaron las zamburiñas y acertaron de lleno, ¡nos encantaron! También probamos unas bravas que estaban de locura, acompañadas de un albariño que hacía que cada bocado supiera mejor. Y no se puede olvidar la deliciosa tarta de queso para cerrar la noche. ¡Ah! Y lo mejor es que tienen opciones para todos, incluso pan sin gluten, así que puedes ir sin miedo a que alguien se quede sin disfrutar. La relación calidad-precio es fantástica, y los camareros, como Ismael y Carlos, son realmente encantadores. ¡Ya estamos deseando volver!

Sobre la atención al cliente en La Marrana, se dice que es excepcional. La gente resalta cómo el personal te hace sentir como en casa, tanto en el trato online como en persona. No hay duda de que deberían haber más camareros como ellos; eso es un gran plus que hace que la experiencia sea aún más placentera. Así que, ya sabes, si buscas un lugar donde el buen ambiente, la buena comida y un servicio increíble se mezclen, ¡este es el sitio!

Qué otros platillos son recomendables además de las gyozas y el cachopo

La verdad es que, si están pensando en un sitio para comer en Laredo, La Marrana es una apuesta segura. No entiendo cómo no lo descubrí antes. La experiencia que tuvimos allí fue de 5 estrellas ⭐⭐⭐⭐⭐. Desde el momento en que entramos, todo fue magia: la atención fue impecable, gracias a Carlos, que nos dio unas recomendaciones que nos dejaron encantados. La comida, simplemente, deliciosa. Si les gusta salir a disfrutar de buena comida en un ambiente acogedor, este lugar es un contundente 10/10 ✨ .

Hablando de lo que probamos, optamos por el menú del día y, sinceramente, los sabores me sorprendieron. El crep de morcilla estaba buenísimo; aunque lo hubiera servido un pelín más caliente, no puedo quejarme. Las albóndigas estaban para chuparse los dedos, y las patatas bien hechas. ¡Ah! Y ni hablar del postre casero, que estaba riquísimo, aunque le habría puesto un poco más de canela para potenciar el sabor. En resumen, fue un buen sitio para disfrutar de una charla amena con amigos y una buena comida en un ambiente relajado.

Además, si vas con amigas o en pareja, el lugar tiene el ambiente perfecto. Y para aquellos que necesitan opciones especiales, cuentan con alternativas para celíacos. ¡Y si llevas a tu perro, no hay problema! La Marrana es un sitio inclusivo y acogedor para todos.

Ahora, si estás buscando qué más pedir aparte de las gyozas y el cachopo, no te vayas sin probar la lubina, ¡espectacular! También les puedo recomendar las patatas, que son un acompañamiento perfecto, y no se olviden de probar el brownie de postre; ¡es un 10 de 10! Así que, ya saben, si están en Laredo, no se pierdan la chance de visitar este lugar. ¡Seguro que no se arrepentirán!

Qué se puede decir sobre la tarta de queso en La Marrana

Y luego, como si el universo entero se alineara, terminamos en La Marrana y, ¡madre mía!, lo que encontramos ahí. Si buscas un sitio donde comer cachopo, ¡aquí es! Yo diría que la experiencia fue brutalísima. Desde el momento en que entramos, nos atrapó la ambientación del lugar, con ese aire acogedor típico de las mejores tabernas. Pedimos un montón de platos para compartir y, la verdad, no nos decepcionó nada.

Las rabas fueron un gran comienzo: crujientes por fuera y tiernas por dentro, con ese puntito de sal perfecto. Y el alioli de ajo negro... ¡uf! Es lo que le da el broche final, de verdad. Después llegó el brioche de carne melosa que, te lo juro, estaba de otro mundo. Cada bocado era como un abrazo de mantequilla y sabor, con esa carne bien condimentada que se deshacía en la boca. Y luego, el cachopín... ¡Dios mío! Crujiente por fuera y lleno de queso derretido por dentro, acompañado de patatas fritas naturales para completar. Cada bocado era mejor que el anterior.

Al final, la torrija se convirtió en el cierre perfecto de la comida. Estaba calentita y esponjosa, y la combinación con la sopa de chocolate blanco fue un espectáculo. Aunque no tenemos foto para probarlo, está claro que volveremos a La Marrana sin pensarlo dos veces. El servicio también fue de cinco estrellas, así que no puedo dejar de recomendarlo.

Ahora, si hablamos de la tarta de queso en La Marrana, puedo decirte que es una de esas cosas que tienes que probar. Aunque no la mencionamos en nuestra visita, por las opiniones que he escuchado, parece que es una de las mejores opciones del menú. Siempre escucho a la gente hablar maravillas de su textura y sabor. Así que, cuando vayas (porque tienes que ir), ¡no te olvides de dejar un espacio para esa delicia!

Cuántos días a la semana está abierto Restaurante La Marrana

Y después de estar buscando un buen lugar para comer, llegamos a La Marrana, que la verdad, es un descubrimiento total. El pasado sábado, comimos el menú del día por solo 21€ con bebida y pan incluido. Tienes cuatro primeros, cuatro segundos y dos postres a elegir... ¡una variedad deliciosa! El servicio fue tan rápido como amable, y te aseguro que la comida estaba toda muy rica. Sin duda, tenemos que volver.

Hablando de platos, no te puedes perder la torrija de brioche. ¡Es un acierto total para el postre! Además, los gambones con salsa están para chuparse los dedos y el costillar, wow, ¡se deshacía en la boca! El lugar tiene una decoración curioso, que te sumerge en un ambiente diferente, y la atención al detalle del personal es de lo mejor. Si te gusta probar cosas nuevas, aquí lo vas a disfrutar.

Eso sí, aparcar puede ser un poco complicado, ya que hay escasas plazas disponibles. La opción de aparcamiento en la calle es gratuita, pero también hay algunas de pago si prefieres no dar vueltas. Y un consejo: aunque son muy amables con los niños, ten en cuenta que hay escaleras para acceder al piso de arriba, así que ¡ir con cuidado! Si vas con alguien en silla de ruedas, lamentablemente el interior no es accesible, pero la terraza sí tiene mesas cómodas.

En cuanto a los horarios, ¡están abiertos todos los días de la semana! Así que no tienes excusa para no probar todo lo que ofrece La Marrana. Definitivamente, es un lugar que merece la pena explorar, ¡y la experiencia no te va a decepcionar!

Es necesario hacer una reserva para comer en La Marrana

Y luego está La Marrana, que no sé si la conocías, pero es una joyita en C. Zamanillo, 39770 Laredo. La experiencia que tienes allí es de 5 estrellas de principio a fin. Sobre todo, lo del picoteo en la terraza es de 10, ¡perfecto para esos días soleados! No sé tú, pero cuando vi la sala superior, quedé encantado. Es un lugar donde te sientes como en casa, y el trato de los camareros, desde el bar hasta la planta de arriba, es realmente increíble. Para ser un lugar tan concurrido, ves lo bien que se lo montan para que no te falte de nada. ¡Un aplauso para todo el equipo!

Y qué decir de la comida. Nos tocó una tarde en la que un amigo decidió probar el cachopo y el entrecot, y te prometo que estaban de 10. Ah, y la torrija… bueno, un poquitín seca, pero con toda la buena vibra que emanaba el lugar, eso se nos pasó en un plis. Ni siquiera planeábamos ir, pero caímos en este sitio “de chiripa” y salimos tan contentos que decidimos recomendarlo a todo el mundo. La atención fue estupenda y además, a nuestro galguito le dieron agua nada más llegar. Así que, si vas con tu mascota, ya sabes que aquí te hacen sentir bienvenido.

Si estás pensando en organizar una comida con un grupo grande, no dudes: la relación calidad-precio es genial. Éramos siete y, de verdad, todos quedamos encantados con el menú. Así que, ya sea para una cena con amigos o un día de relax con familia, La Marrana es un sitio que no puedes dejar pasar.

Y por último, sobre si necesitas hacer reserva: ¡mejor que lo hagas! Este lugar suele llenarse rápido, y aunque hemos tenido suerte a veces, no hay nada como asegurarte una mesa. Así que, si piensas ir, llama antes y evita quedarte sin probar esos platos riquísimos. ¡Te aseguro que no te vas a arrepentir!

Fotografías Restaurante La Marrana

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