Hostal Rural San Andrés

Hostal Rural San Andrés

El Hostal Rural San Andrés es una joyita ubicada en C. Jesús Ordóñez, 6, 31229 Torres del Río, Navarra, justo en el famoso Camino de Santiago, en la ruta francesa. Aquí podrás disfrutar de un ambiente acogedor donde la tranquilidad del entorno rural se mezcla con un montón de actividades deportivas. Además, cuenta con una piscina al aire libre para que te relajes después de una larga jornada de caminata y WiFi gratuito para que te mantengas conectado.

Las habitaciones son perfectas para grupos de hasta tres personas, cada una equipada con baño privado y esas pequeñas comodidades que marcan la diferencia. Si necesitas un lugar al que llegar y descansar, este sitio está a solo 7 km de la autovía A-12, lo que lo convierte en una opción ideal si estás de paso. Para más info, no dudes en llamar al 692179692.

Hostal Rural San Andrés

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Fotos
C. Jesús Ordóñez, 6, 31229 Torres del Río, Navarra
948 64 84 72

Mapa Ubicación Hostal Rural San Andrés

Dónde se encuentra el Hostal Rural San Andrés

Si estás buscando un lugar acogedor y lleno de encanto para tu próxima escapada, el Hostal Rural San Andrés en Torres del Río, Navarra es una opción que definitivamente deberías considerar. Este pequeño pueblo es perfecto para desconectar y, además, forma parte del famoso Camino de Santiago, así que si tienes pensado hacer esa ruta, ¿qué mejor que terminar el día en un sitio tan agradable? La dirección del hostal es C. Jesús Ordóñez, 6, 31229, así que ¡no te lo pierdas!

Desde el momento en que llegas, la atención es de 10. Te sorprenderá lo bien que te tratan; Fernando, el dueño, es un boliviano súper simpático y amable, siempre dispuesto a ayudarte con cualquier cosa que necesites. La comida es otro gran punto a favor, con opciones como hamburguesas, bocadillos y una variedad de platos combinados que realmente están buenos. Además, ¡la limpieza del lugar es impecable! Las habitaciones son amplias y bien equipadas, ideales para reponer fuerzas tras un día explorando.

Y hablando de instalaciones, si pensabas que solo era un hostal normal, ¡piénsalo de nuevo! Tienen piscina y hasta ascensor. Por dentro, el lugar tiene una zona de bar y restaurante donde puedes disfrutar de un café o una cerveza a un precio justo. Aunque hubo algún comentario sobre el trato de parte de algunos miembros del personal, la mayoría se esfuerza en hacerte sentir bienvenido. Es un sitio donde, a pesar de alguna rareza, puedes disfrutar de un ambiente tranquilo y relajante.

Así que ya lo sabes, si te decides a visitar la región, el Hostal Rural San Andrés es una opción estupenda. Te sentirás como en casa en este rincón de Navarra, que además está al lado de la Iglesia del Santo Sepulcro, ¡una joya del románico! No olvides decirle a Fernando que vas de mi parte, seguro que te trata aún mejor.

Cuál es la dirección exacta del hostal

La verdad es que el Hostal Rural San Andrés fue un auténtico hallazgo en medio de la aventura del peregrinaje. Después de un día agotador bajo el intenso sol, llegar ahí fue como encontrar un oasis en el desierto. La decisión de cambiar la reserva original en Casa Mariela, donde el tema de la piscina no estaba claro, fue sin duda acertada. Puedo entender el lío que se armó con la cancelación; a veces, las cosas no fluyen como uno espera, pero lo que importa es que finalmente llegamos a San Andrés sin problemas.

Una vez en San Andrés, la experiencia fue de 10. Desde que llegamos, el chico de recepción nos trató con una amabilidad desbordante. Se nota que no solo se preocupa por los peregrinos, sino que trata a todos los clientes por igual. ¡Eso se agradece muchísimo! El restaurante también ofrecía un servicio impecable, con un camarero encantador que hizo que la cena fuera aún más agradable. Después de unos días duros, el ambiente y la atención en este lugar son justo lo que necesitas para recargar energías.

Y claro, aunque hayamos tenido algunos contratiempos con el tema de la habitación y la atención de recepción relacionada con la reserva, me queda claro que el Hostal San Andrés merece un reconocimiento. La calidad del servicio es difícil de encontrar, y teniendo experiencia en el sector hotelero, sé que aquí hay un compromiso genuino con el bienestar de los huéspedes. Sin duda, si tengo la oportunidad de volver, San Andrés será mi primera elección.

Por cierto, si decides visitar, el Hostal Rural San Andrés está ubicado en la C. Jesús Ordóñez, 6, 31229 Torres del Río, Navarra. Así que ya sabes, no dudes en hacer una parada ahí; te aseguro que no te arrepentirás. ¡Perfecto para recargar pilas y seguir el camino!

Está el hostal ubicado en el Camino de Santiago

Así que, ya sabes, llegamos al Hostal Rural San Andrés alrededor de las 15:30h y, ¡vaya chasco! La cocina ya había cerrado a las 15:00h, así que nos dejaron con el estómago vacío. Es una faena después de haber caminado unos 20km. Para colmo, cuando llegamos a la hora de la cena, a las 19:13h, nos encontramos con que no quedaba ni un bocadillo ni una hamburguesa. Solo nos ofrecieron un ridículo menú de 17€. ¿En serio? Después de esa paliza, un par de bocatas no hubieran estado nada mal.

Y mira, tampoco es que estoy pidiendo mucho, pero cuando le pedimos a Verónica si podíamos usar la secadora para secar la ropa que habíamos lavado, nos dijo que no. La verdad es que no entiendo la lógica. La secadora estaba disponible y estábamos dispuestos a pagar por usarla. Pero bueno, si de algo me di cuenta es que hay gente que no entiende que, a veces, un poco de humanidad en el trato puede hacer la diferencia. Verónica, espero que en el futuro no te encuentres con alguien que te trate así cuando más lo necesites.

A pesar de esos contratiempos, el hostal tiene sus luces. Las instalaciones están bastante bien, y resulta ser un lugar estupendo para descansar después de una larga caminata. La cama era super cómoda y, para mi sorpresa, tenía enchufe para cargar el móvil, algo que siempre se agradece. Además, ¡tienen piscina! Cualquier tranquilidad se siente bien después de recorrer el Camino Francés. El personal, por otro lado, suele ser bastante amable y cercano, lo que siempre animó un poco el ambiente.

Hablando de la ubicación, sí, el Hostal Rural San Andrés está situado en el Camino de Santiago, justo a la entrada de Torres del Río. Así que, si decides hacer el recorrido, es un buen lugar para hacer una pausa y recargar energías. Al final, aunque hubo algunos altibajos, la relación calidad-precio sigue siendo bastante buena, y a veces, la experiencia de conocer gente y lugares nuevos es lo que realmente cuenta.

Qué tipo de ambiente se ofrece en el Hostal Rural San Andrés

Así que, continuando con nuestra experiencia en el Hostal Rural San Andrés... el desayuno nos dejó bastante que desear. La verdad es que no lo recomiendo: un café con leche y dos pintxos por 10€ no es exactamente lo que uno espera, ¿no? Para colmo, la camarera que nos atendió parecía que hubiera tenido un mal día y eso afectó el ambiente. Nos atendió con aires de desdén y, sinceramente, hay bares más adelante donde el calidad-precio se siente mucho mejor. Si pasáis por allí, buscad opciones más agradables, que de verdad hay donde elegir.

A pesar de ese mal comienzo, el resto del alojamiento estuvo bastante bien. La recepción, en cambio, fue un respiro. Fernando, el chico de recepción, fue una maravilla. Nos recomendó un pantano chulísimo donde podías hacer actividades acuáticas. Las habitaciones eran de 10, con aire acondicionado, ventilador y hasta ducha de hidromasaje. Sin duda, es un lugar donde cualquiera volvería sin pensarlo dos veces.

Sin embargo, no todo fue perfecto. Me enteré de que el uso de la piscina ¡tienes que pagarlo aparte! Y el precio es un poco abusivo, para ser sinceros. El dueño no se mostró muy dispuesto a ofrecer ayuda cuando alguien pidió una hoja de reclamación, y eso deja un mal sabor de boca.

De todas formas, el ambiente general en el Hostal Rural San Andrés es raro. Es un lugar increíble, moderno y bien equipado, pero el trato del personal deja mucho que desear. Entre el recepcionista majo, que te ayuda, y la camarera de habilidades sociales cuestionables, hay una mezcla un poco complicada. El ambiente, por lo tanto, puede ser un poco tenso. Para quienes buscan un trato más cálido, quizás esto sea un punto a considerar. ¡En fin, un lugar donde quedarte puede ser perfecto si te enfocas en las habitaciones y evitas el servicio!

Qué actividades deportivas se pueden realizar en la zona

Y bueno, como te contaba antes, nos alojamos este fin de semana en el Hostal Rural San Andrés, justo en Torres del Río, porque varias parejas queríamos darle una vuelta con las motos al circuito de Los Arcos. La llegada fue bastante agradable, el chico de recepción fue súper amable y nos hizo sentir bienvenidos desde el primer momento. Solo nos quedaba la duda de hasta qué hora podíamos cenar, ya que el hostal tiene un restaurante. Nos comentó que la cocina abría hasta las 20:45. A mí me pareció un poco temprano para un sábado, así que decidimos ir a buscar algo de cena a Los Arcos.

Hicimos un recorrido por las instalaciones y, la verdad, todo se veía limpísimo y bastante acogedor. Nuestra habitación era amplia y tenía una cama de matrimonio que nos venía de lujo tras un día de carretera. Pero, ¡y aquí viene el “pero”!, el desayuno de la mañana fue un poco decepcionante. La atención en la cafetería no fue la mejor; una de las chicas que estaba allí se comportó de una manera bastante borde y antipática. Pedí un bocadillo pequeño y un zumo, y cuando le pedí el vaso me quedé con cara de what?! porque me lo tuve que buscar yo misma. El precio fue un poco exagerado, 5,50€ por lo que fue, la verdad, no merecía la pena.

Ya ni hablemos de la calidad de los materiales; todo era de cartón y, a las 8 de la mañana, ¡la papelera ya estaba rebosando! Cierto es que el restaurante cerró temprano la noche anterior, pero un poco de limpieza no vendría mal para los que pasamos por allí temprano. En fin, habiendo visto lo que hay en el pueblo, no me extraña que se aprovechen de la gente que hace el Camino de Santiago. Los precios parecen más altos de lo que deberían, pero en fin, hay que aguantarse.

Ahora que hablamos de actividades, te cuento que la zona es genial para los amantes del deporte. Si te gusta la moto, hay rutas increíbles por los alrededores, y si prefieres algo más tranquilo, el paseo por los senderos del Camino de Santiago es una opción que no puedes dejar pasar. Además, hay espacio para hacer algo de senderismo y disfrutar de la naturaleza. Así que, aunque el hostal tiene sus altibajos, no se puede negar que el entorno ofrece un montón de oportunidades para estar en movimiento y disfrutar del aire libre.

El hostal cuenta con alguna piscina

Así que, si estás buscando un lugar donde quedarte en Torres del Río, no puedo dejar de mencionar el Hostal Rural San Andrés. Desde que llegamos, el personal fue súper amable y nos ofreció dejar nuestras motos dentro, lo cual ya es un gran punto a favor. Siempre es relajante saber que tus cosas están a salvo, ¿verdad? Las habitaciones estaban muy limpias, aunque hay que ser sinceros, la iluminación no era la mejor y el agua, por la noche, era más bien tibia y por la mañana fría. Pero oye, eso no nos arruinó la estancia. En general, ¡muy recomendable!

Aprovechamos para comer en el restaurante y, aunque el menú del peregrino no nos dejó completamente satisfechos, tenía ese toque casero que siempre se aprecia. Lo que más nos gustó fue el potaje contundente y un buen Rioja de la zona que, de verdad, nos ayudó a recuperar energías. Imagínate, después de un día duro de caminar, una botella entera para ti solo y buen rollo para descansar. Por cierto, cerca del pueblo hay una iglesia que merece la pena visitar; es un rincón con mucha belleza y tranquilidad.

Lo que tampoco puedes dejar pasar es la pequeña piscina del hostal. Aunque no tuvimos la suerte de usarla porque fuimos en abril, tengo entendido que es perfecta para relajarte después de una larga jornada en el Camino de Santiago. En cuanto a la comodidad de las habitaciones, la nuestra era moderna y estaba bien equipada. Con radiadores para secar la ropa, ¡eso siempre es un plus! Así que, si te preguntas si el hostal cuenta con piscina, la respuesta es sí, pero mejor revisa antes de ir si está disponible según la época del año. ¡Confía en mí, es un buen lugar para hacer una pausa!

La piscina del hostal es cubierta o al aire libre

Y bueno, ¿tienes ganas de saber un poco más sobre el Hostal Rural San Andrés en Torres del Río? Te cuento que la experiencia puede ser un poco de todo. En cuanto a la comida, es lástima que te encuentres con cosas como 20 euros por medio filete de vaca, un pimiento enano y un plato de patatas fritas congeladas. ¡Vaya timo! Además, el macarrón con tomate de bote y el queso rallado de bolsa no ayudan a que la experiencia culinaria suba nada. Si esperabas un buen vino, también te llevas una decepción, porque el que sirven no parece ser el mejor para mezclar con gaseosa. Y ya ni hablar de la atención: la camarera no parece tener un buen día y el camarero parece que estaba un poco despistado, ¿no? En resumen, todo por 20 pavos, vergonzoso lo que hacen a veces en el Camino de Santiago.

Al margen de la comida, las habitaciones son un punto fuerte. Te aseguro que son amplias, limpias y muy cómodas. Eso sí, no te emociones con el desayuno, porque si te planteas ir a las 9 a desayunar, ten en cuenta que a esa hora ya han recogido todo. ¡Menuda forma de empezar el día! Y aunque la piscina tiene buena pinta, cierra a las 6, lo cual puede ser un fastidio si solo vas a quedarte una noche. Entonces, si te apetece darte un chapuzón, parece que te tocará hacer malabares con el tiempo.

Pero no todo son malas noticias, porque también he escuchado de familias que han estado allí y han tenido una experiencia bastante buena. Al final, la atención de los empleados puede hacer la diferencia, y si te tratan con amabilidad, seguro que puedes disfrutar un poco más de la estancia. Además, si eres afortunado como algunas personas, los dueños son muy atentos y cuidan todos los detalles. Eso sí, si llegas en épocas difíciles, como durante la pandemia, ¡te llevarás un buen recuerdo de cómo atendieron a los pocos clientes que estaban allí!

Y ya para finalizar, la piscina del hostal es al aire libre, así que si planeabas relajarte un rato bajo el sol, mejor apúntalo en la agenda y verifica el horario, porque con esos horarios tan restringidos, puede que no sea tan fácil disfrutarla.

Se ofrece WiFi gratuito a los huéspedes

Y, hablando del Hostal Rural San Andrés, es que no puedes dejar de impresionarte con lo bien cuidado y acogedor que es. Estoy seguro de que, si buscas un lugar entre Pamplona y Logroño, este hostal se lleva la palma. Las habitaciones son limpias y muy confortables, así que te aseguras una buena noche de descanso después de esa caminata. La cama, ¡vaya que estaba cómoda! Y el baño, con su ducha fantástica… no quiero ser dramático, pero me sentí renacer después de un día en la ruta.

La comida también es un punto fuerte. Imagínate volver de tus andanzas y sentarte a disfrutar de un plato de comida casera. La hamburguesa que probé era deliciosa; en serio, se notaba que ahí cocinan con amor. Y no puedo dejar de reiterar la atención del personal. Fernando, en particular, se encargó de nuestra reserva y de todo lo que necesitábamos durante la estancia de manera super profesional. Un verdadero lujo contar con gente así en el camino. ¡Muchísimas gracias a él y a su equipo!

Y si hablas con amigos que hayan estado allí, seguro se toparás con más historias sobre lo que es este lugar. Algunos incluso dicen que fue como encontrar un oasis en medio del desierto, especialmente después de horas de caminata. La piscina también suma muchos puntos, sobre todo si vas en un día caluroso. Había un grupo de amigos que llegaron ahí reventados y se metieron a refrescarse, ¡y la cara que pusieron de felicidad era impagable!

Finalmente, sobre el tema del WiFi gratuito, no te preocupes, que en el Hostal Rural San Andrés lo tienen, así que puedes ponerte al día con tus redes sociales o hacer videollamadas para presumir de tu aventura. Así que ya sabes, cuando vayas, prepárate para disfrutar de una buena parada en el camino, ¡te va a encantar!

Cuántas personas pueden hospedarse en cada habitación

Y, bueno, después de todo lo que hemos oído y leído, no puedo evitar pensar que el Hostal Rural San Andrés es un sitio bastante sobrevalorado. Las habitaciones no son nada del otro mundo, más bien de un nivel de 2 estrellas o menos. Y ese calor insoportable, con un ventilador de techo que parece tener voluntad propia y que no puedes regular a tu antojo, ¡uff! Una tortura para quienes, como yo, no soportan el calor.

Y no me hables de la comida, porque se supone que uno va a un hostal de este tipo esperando algo decente. Pero nada, que si dos ensaladas (una de lechuga ¡solo lechuga!). Y luego ese famoso plato de macarrones que sabe a menú de mal comedor escolar… ni siquiera se dignan en cocinar algo que no sea de bote. Por 27€ te dan dos botellas de agua y un cortado, y para rematar, ni te cuento lo de las bravas y los chocos. ¡Patatas congeladas y calamares de bolsa! ¿En serio?

La piscina podría ser un gran atractivo, pero el agua está HELADA. Te metes y, en cuestión de minutos, ya estás tiritando como un flan. Y como si fuera poco, los lugareños también tienen su propio festival justo enfrente, berreen hasta la madrugada y no hay quien pueda dormir.

Ahora, no todo es tan malo. Hay algunas reseñas que destacan que las habitaciones son limpias y bien equipadas, y que Fernando, el encargado, es un crack. La atención es otra historia: el tipo se esfuerza en que los huéspedes se sientan cómodos. Así que, si te lo tomas con un poco de humor, igual hasta lo pasas bien. En cuanto a la capacidad de las habitaciones, parece que pueden alojar a dos o tres personas cada una, así que si vas en grupo, asegúrate de hacer las reservas con tiempo. A veces, hasta el mal servicio puede convertir un viaje en una anécdota divertida.

Todas las habitaciones tienen baño privado

¡Ah, el Hostal Rural San Andrés en Torres del Río! Justo cuando pensábamos que nos íbamos a quedar en un lugar más estándar, ¡bam!, nos encontramos con una joyita. La familia que lo gestiona es realmente encantadora, y no exagero. Me acuerdo que íbamos al albergue Mariela, y fue una excelente sorpresa cuando nos dijeron que estaban relacionados con el restaurante San Andrés. El ambiente es acogedor, y de verdad que la limpieza es impresionante, lo que se agradece, especialmente después de un largo día de caminata. Si pasas por allí, ¡te lo recomiendo de corazón!

En cuanto a la comida, yo siempre he comido fuera de hora y a pesar de eso, nos han tratado genial. El menú es sencillo pero bien elaborado, lo que no se puede pedir más. Y si eres fan del buen comer, ¡no te puedes ir sin probar su chuletón! Aunque sea más tamaño de bistec, el sabor no desmerece para nada; por solo 12€, es un chollo. Además, hay algo especial en esa cena del menú de peregrino que hace que te sientas como en casa, incluso hasta en los días más cansados.

Me contaron que Marisa y María, unas hermanas que vinieron de peregrinas, también se llevaron la mejor impresión. Su experiencia fue sobresaliente, llenas de agradecimientos y con ganas de volver. Y es que hay que reconocer que Lili, la cocinera, tiene un toque espectacular; dicen que sus platos son de chef. Todo lo hicieron con tanto cariño que es difícil no querer regresar a este rincón de Navarra. Pero no todo es perfecto; hay quienes tuvieron unas experiencias menos idílicas, como alguna que otra picadura no deseada, así que hay que tener ojo con eso.

Ahora, sobre las habitaciones, puede que te estés preguntando si todas tienen baño privado. La verdad es que no todas cuentan con esa comodidad, así que te recomiendo que preguntes al hacer la reserva. Aún así, el hostal es bastante práctico y seguro que encuentras algo que se adapte a lo que buscas. ¡Así que ya sabes! Si decides hacer una parada en tu camino, ¡torres del río y el San Andrés podrían ser tu mejor elección!

Qué tipo de comodidades se pueden esperar en las habitaciones

¡Y es que no puedo dejar de hablar de Hostal Rural San Andrés! La verdad, está en un lugar ideal. Justo en C. Jesús Ordóñez, 6, 31229 Torres del Río, Navarra, te encuentras con un sitio que parece un sueño, sobre todo si estás haciendo el Camino de Santiago. Todo está muy bonito, cuidado y cómodo. Desde el momento en que llegas, el trato del personal te hace sentir como en casa. ¡No sabes cómo agradezco la amabilidad de todo el equipo!

Además, la calidad de la comida es simplemente impresionante. La cena es una experiencia en sí misma; puedes disfrutar de un ambiente acogedor mientras degustas platos que te hacen pensar que estás en un restaurante de lujo. Y para los que llevan niños, ¡está más que adecuado! El ambiente es tranquilo y las vistas son geniales, lo que lo convierte en el lugar perfecto para relajarte después de un largo día de caminata.

Hablando de la limpieza, ¡todo está impecable! Me sorprendió lo nuevo y cuidado del albergue, y las habitaciones son como un pequeño oasis. Te lo aseguro, el servicio es de 10. Y un agradecimiento especial a Fernando por ser tan atento y por aceptar a nuestra perrita. Si no hubiera sido por eso, ni siquiera hubiéramos conocido este maravilloso hostal que parece más un hotel de categoría.

En cuanto a las comodidades en las habitaciones, puedes esperar un espacio espectacular. Están limpias a conciencia, y tienes todas las facilidades que podrías desear. Así que, si te preguntas qué puedes encontrar, imagina una mezcla de alta tecnología y un ambiente acogedor para hacerte sentir como en casa. Es lo que todos buscamos, ¿verdad? Así que sin dudas, ¡regresaremos! Esta experiencia ha sido todo un recuerdo inolvidable. ¡Son unos geniales!

Fotografías Hostal Rural San Andrés

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