
La Vieja Bodega es un verdadero hallazgo en Casalarreina, un restaurante que no solo está instalado en una bodega del siglo XVII, sino que también ofrece una experiencia culinaria excepcional desde 1994. Aquí se respira un ambiente cálido y acogedor, donde la gastronomía riojana se fusiona con toques de cocina de autor. Los platos son elaborados con cariño y un enfoque en el producto fresco y de temporada, lo que crea un menú variado que va desde las típicas verduras de la zona hasta el cordero al horno de leña, ¡que es sencillamente espectacular!
Lo mejor de La Vieja Bodega es su compromiso con la calidad y el excelente servicio. Con alrededor de 400 referencias de vino y un sommelier siempre listo para hacerte recomendaciones acertadas a precios razonables, cada comida se convierte en una celebración del buen comer. Las reseñas también hablan por sí solas: con una calificación de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru, es un sitio que vale la pena visitar. Así que si buscas un lugar donde disfrutar de una experiencia gastronómica auténtica, esta es tu parada.
La Vieja Bodega
Horarios La Vieja Bodega
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–15:30 |
| miércoles | 13:30–15:30 |
| jueves | 13:30–15:30 |
| viernes | 13:30–15:30, 21:00–22:30 |
| sábado | 13:30–15:00, 21:00–22:30 |
| domingo | 13:30–15:30 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Vieja Bodega
Dónde se encuentra La Vieja Bodega
¡Hola! ¿Estás buscando un lugar increíble para disfrutar de una cena fantástica? Pues déjame hablarte de La Vieja Bodega, un auténtico tesoro escondido en Av. de La Rioja, 17, 26230 Casalarreina, La Rioja. Te prometo que no te vas a arrepentir. Es un sitio donde, en cuanto entras, te sorprenden con su belleza y la atención es de las mejores que he vivido. ¡Recibimos un trato digno de Reyes! En serio, si te gusta compartir platos, aquí es el lugar ideal. A mí me encantó cenar como dioses, probando un montón de cosas riquísimas.
La comida, ¡madre mía! Si vas, asegúrate de probar el cabrito, es simplemente fantástico. Y eso no es todo, había una carta de vinos de lujo que te hará sentir como un sommelier en potencia. Hablando de vinos, ¿sabías que si tienes suerte, te pueden regalar botellas de vino de 1957? ¡Es lo más! La atención que nos brindó Ángel, el dueño, fue excepcional. De verdad, se nota que le apasiona lo que hace.
Hablando del ambiente, es lo justo para disfrutar de una buena conversación sin que el ruido te ahogue. El nivel de ruido es bajo, así que puedes charlar tranquilamente con tus amigos. Y si tienes un grupo grande, ¡no hay problema! Este lugar se adapta muy bien a grupos de todos los tamaños, y si reservas, ni te preocupes, porque no hay tiempo de espera.
Si te preguntas dónde se halla este lugar encantador, La Vieja Bodega está en Av. de La Rioja, 17, 26230 Casalarreina, La Rioja. Además, cuenta con aparcamientos privados y gratuitos. Así que, ¡no hay excusa para no ir! Te animo a que reserves y vivas esta experiencia, porque, sinceramente, yo repetiría cada vez que esté por la zona.
Qué tipo de establecimiento es La Vieja Bodega
¡Vaya, qué descubrimiento hemos hecho con La Vieja Bodega! Nos topamos con este lugar por casualidad y, la verdad, ¡menuda casualidad tan increíble! Desde el momento en que entras, el ambiente acogedor y elegante te atrapa, y no puedes evitar sentir que has llegado a un sitio especial. El restaurante tiene un estilo rústico que se combina a la perfección con su cocina tradicional plagada de toques creativos. La materia prima de calidad se nota en cada plato y, honestamente, disfrutamos de cada bocado.
El servicio fue otro punto a favor. Desde que llegamos, el personal fue profesional y atento. Nos dedicaron tiempo para resolver todas nuestras dudas, y como resultado, los consejos que nos dieron sobre qué pedir fueron un acierto total. Y aquí es donde entra en juego Iván, el sommelier; un verdadero crack. Nos ofreció una selección de vinos que no solo complementaron nuestras elecciones, sino que llevaron nuestra experiencia gastronómica a otro nivel. Todo fue un verdadero placer para el paladar; una experiencia que definitivamente querrás repetir.
Si hablas de platos, no te puedes perder los ravioles de molleja, que estaban simplemente espectaculares. La textura y el sabor te dejan sin palabras. Y ni hablar del rabo de toro, que estaba tan tierno que se deshacía en la boca. En cuanto a lo que es el ambiente, aunque puede ser algo ruidoso si hay un grupo grande cerca, yo diría que eso forma parte del encanto del lugar. ¿Y lo mejor? ¡Por unos 60-70 € por persona, tienes una experiencia culinaria excepcional!
Entonces, ¿qué tipo de establecimiento es La Vieja Bodega? En esencia, es un restaurante que combina a la perfección la cocina tradicional con un toque moderno, ofreciendo una experiencia gastronómica que destaca por la calidad de sus ingredientes y un servicio que realmente se preocupa por el cliente. Sin duda, es un lugar que no solo merece una visita, sino varias. ¡Ya estoy deseando volver!
Desde cuándo está en funcionamiento La Vieja Bodega
Y después de dejarte llevar por la experiencia en La Vieja Bodega, no puedo dejar de repetir que es un sitio verdaderamente bonito. Desde que cruzas la puerta, ya sientes que estás en un lugar especial. La comida es riquísima; cada plato es una explosión de sabores. No te puedes perder el cremoso de chocolate con helado de menta; es un verdadero delicatessen que te deja con ganas de más. Y, si tienes la suerte de que Iván te recomiende un vino, ¡prepárate para disfrutar! Es un acierto seguro, estoy convencido de que te hará querer volver una y otra vez.
El ambiente es otro de esos puntos fuertes que lo hacen resaltar. Es acogedor, así que definitivamente te sientes como en casa. El personal es encantador, desde las camareras hasta el maitre, que tiene ese toque campechano que te hace sentir súper cómodo. La atención que recibimos fue de 10; todo el tiempo estaban atentos a nuestros detalles y eso se agradece muchísimo. Con el servicio así de bien, ¡es imposible no disfrutar de la comida! El combo perfecto de comida, servicio y ambiente hace que la experiencia sea inolvidable.
Y no te olvides del apartado del aparcamiento, ¡que también es un plus! Hay muchas plazas libres y es gratuito, algo que a veces se vuelve un dolor de cabeza en otros sitios. Así que no te preocupes por dónde dejar el coche; solo disfruta de la velada con tu familia o amigos. Hablando de eso, nos visitamos recientemente con un grupo y quedó claro que será un lugar que todos recordaremos. Se disfruta sin duda y me costará mucho tiempo dejar de recomendarlo.
Hablando de la historia de La Vieja Bodega, aunque no tengo la fecha exacta, sé que han estado en funcionamiento un buen tiempo, y ni bien vi el lugar, supe que era un establecimiento que ha tenido tiempo para pulir cada detalle. Sin duda, un lugar que merece la pena descubrir y redescubrir.
En qué tipo de edificio está ubicado el restaurante
Y ya que hablamos de La Vieja Bodega, no puedo dejar de mencionar lo impresionante que es el lugar. La atmósfera es simplemente mágica, con un ambiente que invita a relajarse y disfrutar. La decoración está cuidada al detalle, lo que hace que tanto la comida como la compañía resalten aún más. Si buscas un sitio donde comer que al mismo tiempo se sienta clase y confort, aquí será un acierto total. ¿Y el trato? Inmejorable. El personal es super atento y amable, siempre con una sonrisa y dispuesto a ayudarte con lo que necesites.
Cuando me senté a la mesa, decidí probar sus beef cheeks y, sinceramente, fue una de las mejores decisiones de la semana. Esas mejillas de res están tan tiernas que se deshacen en la boca. Comí en un ambiente familiar que me hizo sentir como en casa, pero con el lujo de no tener que cocinar. Aparte, si te gusta maridar tu comida con buenos vinos, tienes que dejarte guiar por Iván, el sommelier; te hará descubrir excepcionales vinos de la región que elevan la experiencia culinaria a otro nivel.
También hay opciones muy interesantes para todos los gustos. Desde cabrito y callos que están de categoría, hasta menestra de verduras que deleitarán a los vegetarianos. Y ni hablar de los postres, si decides quedarte un poco más, ¡no te arrepentirás! Eso sí, ten cuidado con el agua, que te la cobran aunque no la hayas pedido; es un detalle pequeño en medio de tanta maravilla, pero merece la pena mencionarlo.
Y bueno, si de aparcamiento hablamos, no te preocupes. Encontrarás aparcamiento gratuito sin problemas de espacio. No tendrás que dar vueltas buscando donde dejar tu coche, lo cual es un plus tremendo cuando vas a disfrutar de una buena cena. Ah, y para que lo sepas, La Vieja Bodega está ubicada en un edificio característico de la zona, que suma al encanto del lugar. Así que, si planeas una salida en grupo o una cena romántica, ya sabes dónde ir. ¡Repetir es la clave aquí!
Qué estilo de cocina ofrece La Vieja Bodega
Y eso no es todo, porque La Vieja Bodega se posiciona como un lugar de 5 estrellas, ideal para disfrutar de una experiencia gastronómica única en La Rioja. Imagínate entrar en ese ambiente acogedor y ver todo lo que ofrecen en su extensa carta, llena de opciones que te harán la boca agua. Desde el clásico cochinillo asado a baja temperatura hasta las irresistibles chuletillas de cordero y la paletilla de cordero lechal, cada plato es un verdadero homenaje a la buena cocina, ¡y no te olvides de maridarlo con alguno de sus espectaculares vinos!
El servicio también es de primera clase, siempre rápido y amable. Hay algo en el trato del personal que te hace sentir como en casa; no en vano, muchos elogian lo bien presentado que está todo. Aunque, bueno, no todo es perfecto, hay quienes se han llevado un chasco con alguna menestra un poco sencilla, pero por lo general, la calidad y el sabor son una constante. Y si tienes un lugar especial que celebrar, la verdad es que hay muchas plazas de aparcamiento disponibles, así que no tienes que preocuparte por eso.
Por otro lado, algunos visitantes mencionan experiencias desagradables con un camarero en particular, lo que nos recuerda que incluso los mejores lugares pueden tener sus días complicados. Pero, la buena noticia es que generalmente el ambiente es excelente y el trato, en su mayoría, muy amable. ¡Incluso una camarera se apuró a ayudar cuando vio a un cliente enfrentarse a una situación incómoda!
En cuanto al estilo de cocina que ofrece La Vieja Bodega, es un equilibrio entre tradición e innovación. Aquí, puedes disfrutar de platos elaborados y perfectamente emplatados, con todo el sabor que se espera de la cocina riojana, pero con un toque creativo que hace que la experiencia sea aún más especial. Te aseguro que es un lugar que debería estar en tu lista de restaurantes a visitar, ¡no te arrepentirás!
Cuáles son algunas características de la gastronomía que se sirve en el restaurante
Y bueno, ¡qué te puedo contar de La Vieja Bodega! Hoy estuve en una boda y, la verdad, fue un 5 estrellas por todas partes. Desde el momento en que entras por la puerta, sabes que has dado en el clavo. La decoración es preciosa y el ambiente es súper acogedor, ideal para cualquier celebración. Mi amigo, que estaba de anfitrión, no dejaba de presumir de la elección. Con razón, porque la comida, el servicio y el ambiente todo fue un 5. ¡Vaya festín!
Hablando de la comida, es un acierto total. Y si tienes a niños contigo, no te preocupes, porque los aperitivos son un éxito. A mi hijo le trajeron un segundo aperitivo sin que lo pidiéramos, y estaba encantado. Las raciones son perfectas, ni muy abundantes ni escasas, lo justo para que puedas disfrutar de todos los platos. Te recomiendo, sin duda, el rabo de toro y, si tienes la oportunidad, no te vayas sin probar el cochinillo asado a baja temperatura. ¡Espectacular!
Este lugar es un imprescindible en La Rioja, y no solo por la comida. Su ubicación es impresionante, los jardines te reciben con una calidez única. El comedor es una belleza y tiene un aire encantador que te hace sentir como en casa desde el primer momento. Además, ¡el servicio es un 10! Eso sí, si esperas raciones abundantes, tendrás que ajustar tus expectativas, porque aquí se apuesta por las raciones equilibradas.
La gastronomía que ofrecen es un reflejo de la calidad de la materia prima y la creatividad del equipo. Hay opciones deliciosas y siempre están dispuestos a adaptarse a tus necesidades. Puedes estar tranquilo porque se preocupan por las restricciones alimentarias desde que haces la reserva. Mi experiencia fue más que positiva, y de verdad que si alguna vez estás por la zona, no te lo puedes perder. ¡Te aseguro que repetirás!
Qué platos destacados se mencionan en el artículo
Y hablando de La Vieja Bodega, qué maravilla de restaurante. Si decides ir, prepárate para vivir una experiencia culinaria de 10. La última vez que fui, cenamos y la comida fue realmente de otro nivel. El rabo de toro y el cochinillo asado a baja temperatura se llevaron la palma; ¡deliciosos! Además, la tarta de queso casera es imperdible. Sin duda, fue una cena de lujo y por unos 60-70 € por persona. Cinco estrellas en comida, servicio y ambiente. La verdad, no puedo esperar para volver.
Al mediodía, también ofrecen unas opciones brutales. Imagínate unos tallarines rellenos de setas y mollejas, o el cochinillo deshuesado que es para volverse loco. Si estás ahí, no dudes en probar el tartar de atún porque está fresco y sabroso, ideal para los días calurosos. Y a pesar de que algunos han tenido sus percances con la reserva, yo creo que es un sitio donde vale la pena arriesgarse. Puedes encontrar aparcamiento gratuito y hay muchas plazas libres, así que no hay problema para dejar el coche.
Aunque no todo fue perfecto en mi última visita, la mayoría de las veces la atención es espectacular. La Vieja Bodega tiene ese encanto que te hace sentir bien, el ambiente es acogedor y siempre hay un momento para disfrutar de un buen vino de La Rioja. En cuanto a los platos destacados, el cochinillo siempre aparece entre los favoritos, así como el rabo de toro y la tarta de queso. Así que, si quieres disfrutar de buena comida en una atmósfera agradable, ¡no lo dudes!
Cómo se describiría el ambiente del restaurante
Y hablando de La Vieja Bodega, la experiencia ahí fue simplemente espectacular. Cinco estrellas en cada aspecto, desde el servicio hasta la comida. Algo que realmente me impresionó fue la atención del personal; siempre súper amables y profesionales. La decoración rústica le da un toque especial que te hace sentir como en casa. Te lo digo, si estás por la zona, este lugar es muy recomendable.
No puedes irte sin probar el rabo de toro, que está de rechupete, y si te gusta la carne, la paletilla de cordero lechal no se queda atrás. ¡Exquisita! Además, no olvides hacer un brindis con alguna de las fantásticas referencias de vino que tienen. El sumiller estaba genial, explicando con pasión cada vino, lo que elevó aún más la experiencia. Es de esos sitios donde cada plato está súper bien elaborado; ¡te aseguro que, por lo menos, habrá que volver!
Y para aquellos que se preocupan por el coche, ¡no te preocupes! Tienen muchas plazas libres y el aparcamiento es gratuito, así que todo es más fácil. Una experiencia sin complicaciones, en la que solo te centras en disfrutar. Y si tienes la suerte de asistir a alguno de sus eventos, como el vermut musical que organizaron para su 30 aniversario, todavía mejor. Un ambiente cargado de buena onda, música en vivo y aperitivos de calidad, ¡una combinación perfecta!
En resumen, el ambiente de La Vieja Bodega es señorial y acogedor al mismo tiempo. Te sientes rodeado de un espacio cuidado, donde la tradición y el buen gusto se dan la mano. Es el tipo de lugar al que te apetece volver, un rincón en Casalarreina donde cada visita te deja con ganas de más. ¡Definitivamente una joya en La Rioja!
Qué importancia se le da al uso de productos frescos y de temporada en el menú
La Vieja Bodega es un lugar que simplemente hay que visitar si estás por Casalarreina. Cuando llegas, te recibe ese aire rústico y acogedor que te invita a quedarte más de lo previsto. La decoración está llena de detalles que te transportan a otra época, con barricas de vino y mesas de madera que parecen contarte historias. De verdad, es un pedacito de historia culinaria de La Rioja que no te puedes perder.
La carta, ¡vaya que es una delicia! Tienen una variedad que va desde tapas clásicas hasta platos más elaborados. Pero si hay algo que realmente no te puedes perder, son las croquetas caseras. Son la bomba, cremositas y con un sabor que te hará querer pedir más. Y ya ni hablemos de su brasa y parrilla, donde asan todo tipo de carnes que quedan jugosas y llenas de sabor. Acompañarlas con un buen vino de la región es casi un deber, y en La Vieja Bodega saben bien cuál recomendarte.
Además, el personal es super amable, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte a elegir lo mejor del menú. Te sientes como en casa, así que a la hora de decidir qué pedir, prepárate para un dilema porque todo suena increíble. Pero entre risas y un buen vino, seguro que terminarás disfrutando de una cena estupenda en compañía de amigos o familia.
Y hablando de su menú, es evidente que le dan una gran importancia al uso de productos frescos y de temporada. Esto no solo se nota en el sabor de los platos, que son vibrantes y llenos de vida, sino que también te hace sentir que apoyas productos locales y sostenibles. Así que, no lo dudes, cuando vayas a La Vieja Bodega, disfruta saboreando la frescura de cada bocado. ¡El buen comer nunca ha sido tan accesible y delicioso!








