
El Hotel San Blas, ubicado en Laubideta Kalea, 7, 48220 Abadiño, lleva más de 50 años siendo un referente en la zona, ¡y no es para menos! Con capacidad para 32 personas, te ofrece todo lo necesario para una estancia cómoda, desde habitaciones con aire acondicionado y televisión de pantalla plana hasta un bar cafetería donde puedes relajarte después de un día explorando los alrededores. La localización es ideal, cerca del Parque Natural de Urkiola, perfecto para quienes aman la naturaleza y quieren desconectar.
Ya sea que planees una escapada romántica o un viaje con amigos, este hotel de 2 estrellas tiene lo que buscas. No solo puedes disfrutar de su restaurante y servicio médico, sino que también es pet-friendly, así que tus mascotas serán bienvenidas. La recepción está abierta de 07:00 a 23:00, y si reservas a través de plataformas como Tripadvisor, puedes encontrar ofertas increíbles y tarifas reembolsables. ¡No te quedes sin conocerlo!
Hotel San Blas
Mapa Ubicación Hotel San Blas
Dónde se encuentra el Hotel San Blas
¡Hola, viajeros! Si alguna vez están pensando en quedarse en el Hotel San Blas en Laubideta Kalea, 7, 48220 Abadiño, Bizkaia, déjenme ofrecerles una pequeña recomendación antes de que hagan esa reserva. Les prometo que no van a querer perder su dinero en un lugar como este. Lo vi en Booking y, sinceramente, las fotos no reflejan la realidad. Al entrar, lo primero que te golpea es un olor horrible que parece no mejorar ni ventilando durante horas. Y ni hablar del armario, donde al abrirlo parece que llegas a un museo de los olores desagradables.
Por otro lado, si pensabas que el baño era un espacio seguro, piénsalo de nuevo. Les puedo contar que estaba sucio, y el váter ¡sin enganchar! La agua caliente que promete ser un alivio llega más tarde de lo esperado. Además, el suelo de parqué tiene más historia que América y suena como si cada tablón estuviera en huelga. Te puedes imaginar el sonido cada vez que pisas. Por 91 € la noche, esperas al menos un mínimo de comodidad, pero aquí parece que ni en un hostal se pasaría tan mal.
Y no es solo la limpieza, el tema del secador y los mueblitos del baño hablando por sí mismos: llenos de pelos, guacala. Y los interruptores… no puedo ni con eso. La suciedad parece acumularse en capas, y hay telarañas que podrían darles un susto. Te juro que ni en una película de terror se ven esas cosas. Al final, lo único rescatable fue el camarero de la cafetería, que era amabilísimo, pero claro, no te vas a quedar solo por un buen servicio cuando el lugar es así.
En resumen, si están buscando un sitio para quedarse, le sugiero que busquen cualquier otra opción. ¿Dónde se encuentra el Hotel San Blas? En Laubideta Kalea, 7, 48220 Abadiño, Bizkaia. Pero realmente creo que deberían dejarlo como una anécdota de viaje y seguir con su búsqueda. ¡Buena suerte!
Cuánto tiempo ha estado en funcionamiento el Hotel San Blas
La experiencia que tuvimos en el Hotel San Blas fue, para no ser demasiado duros, bastante desastrosa. Desde que llegamos, tuvimos problemas con la clave de nuestra habitación. Lo mejor de todo fue el chico del bar, que, aunque no estaba obligado a hacerlo, se molestó en abrir nuestra puerta. ¡Menudo campeón! Pero la habitación, a pesar de tener el "buen" olor a limpieza con lejía, era vieja y destartalada. Para rematar, resultó que había un desaguisado con la reserva y, bam, nos mandan a una habitación aún peor. Tenía un olor horroroso que parecía una mezcla de ozono y toallas húmedas. ¡Qué mal rollo!
Además, tuvimos que hacer una limpieza improvisada en el baño porque, sinceramente, les faltaba un buen fregado. ¡Y el suelo con agujeros! Parecía más una trampa mortal que un lugar donde descansar. Cuando miramos las habitaciones de otros compañeros de viaje, la cosa no mejoraba, la verdad. Había una habitación con más de 10 agujeros en el suelo. Eso sí, había telarañas en el balcón que daban un toque "vintage" que nadie pidió. Ah, y esa televisión rota con el cable colgando, ¡un auténtico espectáculo!
Otra cosa que merece mención es que, si tenías que pedir ayuda, solo podías hacerlo a los chicos del bar. Eran súper amables, pero al final, no estaban a cargo de nada. La falta de personal y atención se notaba y el ambiente daba un poco de miedo. Todo esto por 91 euros la noche. En Semana Santa nos quedamos allí porque éramos un grupo y era lo que había, pero mi consejo es que busquen cualquier otro lugar. Siendo sinceros, creo que el hotel lleva abierto muchísimo tiempo, porque la falta de limpieza y el deterioro son evidentes. No sé cuántos años exactos, pero diría que parece más bien de los 80, ¡y eso ya es decir!
Cuál es la capacidad máxima del hotel
Bueno, la verdad es que el Hotel San Blas tiene sus cosas a considerar. Al menos, nosotros, un grupo de 13 personas, tuvimos una experiencia bastante positiva, pero ya sabes lo que dicen, sobre gustos... En nuestro caso, la atención fue de 10. Desde la llegada, Borja y su equipo, como Jerry y otros, nos hicieron sentir como en casa. Siempre estaban ahí, con una sonrisa y dispuestos a ayudar en lo que fuera necesario, así que, un aplauso para ellos. ¡Mil gracias, de verdad!
Sin embargo, no todo es color de rosa. He oído también críticas sobre el hotel que son bastante duras. Algunas personas mencionan que encontraron habitaciones sucias y con desperfectos. Eso, sin duda, no es lo que necesitas al viajar. Un comentario que leí decía que se tuvieron que ir sin pernoctar porque simplemente no podían con la situación. La falta de atención al cliente en esos casos parece ser un problema serio. Y es una pena, porque si hay algo que puede arruinar un viaje es alojarte en un lugar que no cumple con las expectativas.
Y aunque nosotros tuvimos suerte, otros huéspedes han comentado que el lugar está bastante descuidado y viejo. Hablaban de moho en los baños, y hasta de olores raros al abrir los armarios. En fin, no sé qué tan mal puede ser algo así para quienes valoran la higiene, pero a la hora de pagar un precio elevado, lo que buscas es al menos un mínimo de calidad, ¿no? También hay quienes destacan la cercanía con Bilbao y las vistas, que al menos suena bonito.
Como curiosidad, aunque el hotel parece tener su encanto, la capacidad máxima parece ser de 13 personas por lo que he leído. Así que, si eres un grupo grande como nosotros, podría ser una opción, pero siempre es mejor hacer un par de llamadas y asegurarte de que están al tanto de lo que ofrecen. ¡Quién sabe, a lo mejor tienes una mejor experiencia que algunos de los que comentaron!
Qué tipo de comodidades ofrece el Hotel San Blas
Y claro, hay que hablar del Hotel San Blas en Abadiño, pues no puedes dejar de prestarle atención. Algunos se han llevado sorpresas que ni de película de terror. Primero, me llama la atención lo de las habitaciones. Hay quien dice que los muebles están rotos, la limpieza deja mucho que desear y, por si fuera poco, no había ni papel de wc. Solo el hecho de tener que buscar una silla para ponerla detrás de la puerta ya dice mucho sobre la sensación de inseguridad que da este lugar. Y eso de que lo pagues a precio de oro, como si estuvieras en un hotel de lujo, y te encuentres con un papelito y un código para entrar a la habitación, es simplemente inaceptable.
Pero, bueno, no todo es tan malo. Algunos han tenido experiencias más agradables. Hay quienes han encontrado el hotel tranquilo y confortable, perfecto para unas vacaciones en grupo o en familia. Nos hablan de vistas que valen la pena y del ambiente relajado, que, la verdad, a veces se agradece. Aunque hay que mencionar que, si bien las habitaciones están limpias y restauradas, las zonas comunes y el restaurante dan un poco de pena, pareciendo que quedaron congelados en el tiempo. Merece un poquito de cariño, ¿no crees?
El tema de la comida también merece su mención, ya que algunos han tenido suerte con desayunar en la cafetería y cenar algo, aunque tampoco esperes grandes festines. Siendo sinceros, hay tantas opiniones contradictorias que parece un lugar que pide a gritos un lavado de cara. Y en términos de comodidad, parece que el hotel ofrece habitación calentita y en buen estado, pero el colchón y los baños son un desastre total para otros. Así que, si buscas confort, quizás mejor busques en otro lado. En fin, aquí el San Blas es todo un enigma.
Las habitaciones del hotel tienen aire acondicionado
Imagínate que llegas al Hotel San Blas, ubicado en Laubideta Kalea, en Abadiño. Te acuerdas de haber leído opiniones devastadoras de personas que se alojaron allí, y no es para menos. Algunos lo describen como un lugar donde la limpieza brilla por su ausencia, lleno de mugre e insectos que parecen querer hacerte compañía en la cama. A veces parece que el hotel se va a derrumbar cada vez que pasa un coche por la carretera al lado. Así que, si decides aventurarte allí, ¡prepárate para una experiencia extrema!
Sin embargo, no todo es tan negativo. Recuerdo a algunos que han tenido una experiencia más nostálgica, agradeciendo las vistas preciosas y el buen precio de los pinchos en el restaurante. Y sí, no dudes que el personal es súper atento. Además, aunque el edificio es antiguo, eso no significa que sea un horror. A veces, hay encantos ocultos en lugares que parecen haber quedado en el tiempo.
Aunque la habitación puede haber estado un poco pasada de moda, hay quienes aseguran que, para el precio que pagas, no está tan mal. A algunos les sorprendió que las camas eran cómodas (surprise!). Algunos dicen que con un par de reformas, podría convertirse en un lugar atractivo. Pero, ojo, la opinión sobre el baño varía; algunos lo vieron bien mientras que otros creen que ya necesita un buen lavado de cara.
Y, por si te lo preguntas: ¿las habitaciones del hotel tienen aire acondicionado? Lamentablemente, esa es una de las cosas que parece que todavía escapa al encanto del San Blas. Al menos parece que el servicio de limpieza va a la deriva, así que estarás tomando el aire, pero posiblemente no te sentirás demasiado fresco. ¡Así que prepárate a lidiar con el calor y algo de historia mientras te alojas allí!
Hay televisión en las habitaciones del Hotel San Blas
Y, bueno, si estás pensando en pasar por el Hotel San Blas, hay cosas que deberías saber. Por un lado, las habitaciones están en muy buenas condiciones para lo que pagas, que no es nada del otro mundo, pero está bastante bien por el servicio que ofrecen. Imagínate despertarte y tener un bar justo ahí para desayunar o disfrutar de algo fresco. Además, tener parking gratuito es un punto extra, sobre todo si estás viajando en coche y quieres evitar problemas buscando dónde dejarlo. A pesar de que el hotel necesitaría una buena reforma, es un lugar aceptable para pasar una noche o un par de días mientras recorres la zona.
Ahora, si te estás planteando ir con un grupo o en familia, la ubicación es bastante práctica. Estás en Abadiño, que tiene su encanto y hay cosas que ver. Lo que más aprecian los que se han quedado ahí son los buenos pintxos y el hecho de que el precio es correcto en general. Pero, ojo, que algunas experiencias han sido más bien horrorosas. Hay opiniones de gente que dice que, al entrar, el lugar parece estar totalmente destrozado. En fin, cada uno tiene su percepción, ¿no?
Por otro lado, aunque los comentarios extremos pueden dar miedo, también hay quienes se sienten cómodos, diciendo que a veces la cama está un poco regulera, pero que se duerme bien. Ah, y sobre tu pregunta de ¿hay televisión en las habitaciones del Hotel San Blas? Bueno, no se menciona nada al respecto, así que puede que no puedas encontrar un canal para relajarte después de un día explorando. Pero solo hay que tomarse el viaje con buena vibra y disfrutar de la compañía, ¿no crees? Así que si decides aventurarte por ahí, ¡buena suerte y que disfrutes de tus pintxos!
Qué opciones de comida hay en el Hotel San Blas
Y bueno, ya que estamos hablando de nuestro paso por el Hotel San Blas, hay que decirlo: la ubicación es bastante cómoda, justo al lado de la carretera nacional y de la autovía. Eso sí, si eres de los que necesita dormir en silencio, prepárate para el ruido constante. A veces parece que hay un desfile de coches pasando todo el tiempo. Aunque hay que admitir que, siendo un hotel de 2 estrellas, no se puede pedir milagros. Eso sí, está a mano para moverte por la zona, ¡así que un punto a su favor!
En cuanto a las habitaciones, bueno... digamos que son más bien anticuadas. Si vas con varias maletas, mejor que te prepares para subirlas por las escaleras, porque no tienen ascensor. Te voy a ser sincero, la próxima vez que vuelva, voy a llevar unas escobillas para el baño, ¡que seguro que se venden baratas en cualquier chino!
Una de las cosas que más me sorprendió fue el servicio de cafetería, que durante agosto empieza a las 10 de la mañana los fines de semana. Es como, ¿en serio? Si te levantas con ganas de un buen desayuno, tendrás que aguantar el estómago un rato más. Pero, en fin, por lo demás, la experiencia no fue tan mala. Las habitaciones estaban limpias, lo cual siempre es un punto crucial, y ¡las vistas desde nuestra habitación eran realmente preciosas!
Ahora, si te preguntas sobre las opciones de comida en el hotel, tengo que decir que tienen lo básico. Hay pinchos en la barra, que son super ricos, y aunque tuvimos una pequeña decepción con el café y la tortilla que estábamos oliendo, el chico que nos atendió al llegar fue muy majo. Así que imagina, tiene algo para contentar a cualquiera, ya sea que busques picar algo en el hotel o salir a explorar las opciones de restauración en los alrededores. Así que en ese sentido, ¡no te vas a quedar con hambre!
Está el hotel ubicado cerca de algún parque natural
Y bueno, sigamos hablando de este lugar... El Hotel San Blas no es precisamente lo que uno esperaría de un sitio para relajarse. La primera impresión es más que decepcionante: la entrada parece sacada de una película de terror y, ya te digo, solo con verla te dan ganas de dar media vuelta y salir corriendo. Lo de “dos estrellas” es todo un misterio, porque las instalaciones están muy desmejoradas y el estado de limpieza es, francamente, lamentable. Las habitaciones son pequeñas, sucias y con los muebles en un estado que da miedo. Eso sin mencionar los bichos que parecen haber hecho de este hotel su habitación permanente.
Y, ¡madre mía! No me puedo olvidar del ruidito del montacargas. Empezar la mañana con ese escándalo es como un experimento de tortura. ¿Quién utiliza un montacargas a las 6 de la mañana? ¡Nadie debería tener que soportar eso! Para rematar, te echan una almohada manchada, como si fuera algo normal. Lo único que logró confortarnos un poco fue el colchón, que, curiosamente, era cómodo. Pero, claro, eso no compensa el resto de la experiencia horrible.
Aparte de eso, el baño de la recepción daba miedo, con un estado completamente aterrador. ¿De verdad hacen limpiezas aquí? Y si pensabas que con el calor no te pasaría nada, pues olvídate. Abrir las ventanas en diciembre para que se airee la habitación es un plan que no debería formar parte de unas vacaciones, y además, la música por la noche y el tráfico del exterior hacen que recuperar el sueño sea una misión casi imposible. En cuanto al precio, 87 euros por noche sin desayuno es una broma pesada. En vez de disfrutar, lo único que conseguimos fue pasarla fatal y desear que acabe pronto nuestra estancia.
Y para los que se estén preguntando, no, no hay parques naturales cerca. Si buscas un lugar bonito donde pasear y desconectar, te aconsejaría mirar en otra parte, porque aquí lo único natural es la sensación de estar atrapado en una cueva oscura y descuidada. Así que, la mejor recomendación que te puedo dar es que, ni de broma vuelvas a este hotel.
Para qué tipo de viajeros es ideal el Hotel San Blas
Y, bueno, si hablamos del Hotel San Blas, ¡es toda una experiencia! Te digo que es “UNA Y NO MÁS”, como dirían los más valientes. Desde que entras, sientes que has tomado un viaje en el tiempo a la época de “Antonio Alcántara”. Los muebles son de lo más vintage, y por vintage me refiero a que parecen haber vivido más aventuras que tú. La habitación que ocupamos tenía más de un par de “souvenirs” en forma de cucarachas, y una de ellas, creo que ya era la abuela. Pero bueno, si tienes un sentido del humor lo suficientemente fuerte, puede que hasta lo disfrutes.
A pesar de todo, hay que reconocer que tiene su lado positivo. Su ubicación es genial. Está justo al lado de la autopista, por lo que si estás viajando en coche es muy práctico. Y sí, tiene aparcamientos en el exterior, así que no te preocupes por eso. Y, ¡spoiler alert!, la cucaracha ya no está, así que puedes respirar tranquilo. Aunque entiendo que hay personas que, por alguna razón extraña, lo valoran positivamente. Quizás les gusta ese toque de nostalgia que se respira en el lugar.
Entre las vistas y la tranquilidad que ofrece, se puede decir que es un hotel que destaca por esos detalles. El servicio, aunque sencillo, es bastante simpático. Más allá de los muebles desgastados, te sentirás acogido. Si vas con familia o amigos, y lo que quieren es una escapada donde pueden relajarse y disfrutar de buenos momentos, aquí hay espacio para eso.
Entonces, ¿para qué tipo de viajeros es ideal el Hotel San Blas? Definitivamente, si buscas una experiencia única, como un viaje al pasado, y no te importa lidiar con el encanto de lo añejo (y alguna que otra inseparable amiga cucaracha), este es tu sitio. Es perfecto para aquellos que viajan en grupo, familias o quienes simplemente quieren relajarse y disfrutar de la tranquilidad que ofrece la zona, sin gastar un dineral.








